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La Red transmite opiniones, informes y documentación que versan sobre el envejecimiento de la población sin que ello implique adhesión a lo expresado por los autores y/o fuente de información. Asimismo el objetivo es fomentar el debate acerca de los temas que se formulan en las diversas disciplinas que convergen en la problemática.


JUVENTUD Y VEJEZ
Por Leonardo Strejilevich

La juventud, según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, es una edad que se sitúa entre la infancia y la edad adulta; es el estado de la persona joven; es un conjunto de jóvenes; es la etapa de la vida en que hay mayor energía, vigor y frescura; constituye los primeros tiempos de algo nuevo.

La vejez en esta sociedad posmoderna que pretende haber encontrado lo más nuevo de lo nuevo, tiene un perfil psicosocial “viejista” y considera a los viejos como enfermos – seniles – deprimidos – asexuados - pasados de moda – diferentes – discapacitados - sin derechos – no pertenecen – son los otros - no importan demasiado sus necesidades económicas y sociales – no contribuyen a la sociedad - no producen – gastan demasiado – no interesan.

El envejecimiento de la población conlleva un aumento del consumo de los recursos sanitarios y sociales convirtiendo al adulto mayor, cuando está enfermo, en el principal ocupante de camas hospitalarias, el que genera mayor mortalidad, estancias más prolongadas, mayor número de reingresos y elevada utilización de servicios múltiples de atención, cuidados, apoyos, auxilios, acompañamiento, soportes, ayudas continuas y a largo plazo.

Hace unos cuantos años la juventud vivía preocupada por los adultos maduros y los viejos (había pocos viejos muy viejos).
 
La juventud respetaba, imitaba y admiraba a los mayores; recibía los usos, el régimen y el estilo de vida de una sociedad madura y mayor; aprobaban e incorporaban las políticas; los jóvenes esperaban la aprobación de los mayores y hasta temían su enojo.

La vida social no estaba organizada en vista o de acuerdo a un modelo juvenil; las pautas establecidas tenían que ver con el modelo, los valores y el tipo de vida de las personas maduras, en suma, la juventud se miraba y vivía en “servidumbre” de la madurez del mismo modo que la inmensa mayoría de las mujeres vivía en servidumbre parecida con respecto a los hombres.

Piolín de Macramé (seudónimo literario para el humor del célebre médico pediatra argentino Florencio Escardó; 1904 -1992) escribía por el año 1972 este tipo de cosas: “Nadie es viejo por porque tenga más edad que otros. Sino porque es más viejo que su propia juventud. Se envejece a medida que nuestros contemporáneos mueren en nosotros. Un longevo es un extemporáneo. Envejecer es un absoluto. Que los demás se empeñan en convertir en relativo. Mediante un repertorio de consuelos. Que desconsuelan. Percibimos que estamos viejos cuando comienzan a decirnos que no lo estamos. Y hablamos de los viejos jóvenes. Y de los jóvenes viejos. Un viejo es alguien que no cree en el futuro. Porque lo van a hacer los jóvenes. Un joven que se muere joven es un entrometido en los derechos de la vejez.”

De la juventud Escardó decía: “Se denomina joven a un ser que tiene un hambre normal. Y hay que satisfacerlo. Un apetito sexual normal. Y hay que reprimirlo (esto era en los tiempos de Escardó). Y una insolencia normal. Y hay que aguantarla. Si un adulto tiene iguales apetitos y la misma insolencia decimos que es un espíritu joven. Si es amigo. Un marginal. Si es enemigo. Y un degenerado. Si es contemporáneo. Los jóvenes sirven para echarles la culpa de todo lo que creemos que deberían hacer. Y no hacen. Y que es lo que los viejos dejaron por hacer. Y para criticar lo que hacen. Y que pensamos que no deberían hacer. Porque quisiéramos hacerlo nosotros.

La juventud es el tema predilecto de los viejos. Para hablar mal de los jóvenes. Los jóvenes usan la palabra juventud como un automático derecho a ser comprendidos. Y una excelencia para no comprender a los otros. Se denomina joven a alguien que procede como si la historia comenzara con él…y tienen escondida en algún lugar del corazón esta sentencia: Qué razón tenía mi padre. Los jóvenes no admiten que son como son por obra de los mayores. Que han fracasado en ellos. Y no se animan a convertir el fracaso en sistema." (Fuente: Penúltimos ¡Oh! antes del año 2000; Piolín de Macramé; Editorial Américalee; Buenos Aires; 1972).

Después del baby boom de los ´60 y hasta hoy la juventud parece dueña indiscutible del espacio social que expresa claramente su vocación de dominio. La juventud actual no se preocupa mucho por las personas de mayor edad, actúan con resolución, con presencia activa y una carga elevada de extrema seguridad en sí misma.

Hoy el hombre y la mujer adultos mayores viven casi excluidos, azorados, con un sentimiento de que casi no tienen derechos.

Los viejos, desesperados e impotentes se aferran a tiempos pasados y tratan de imitar a los jóvenes para “retrasar” la vejez y ser aceptados por ellos tratando de parecer más jóvenes de lo que son.

Muchas veces se fingen mocedades que no se tienen y se usan placeres, costumbres, modales, indumentaria, léxico, jergas…que están cortados a la medida de los jóvenes. Juventud y masa son los cuerpos sociales dominantes en este tiempo.

El triunfo de la juventud se demuestra, entre otras cosas, por el entusiasmo por el cuerpo; el cuerpo tiene su flor, su akmé, en la estricta juventud y luego decae irreversiblemente; a los jóvenes se les mira a los maduros se les escucha; el espíritu, la inteligencia, la experiencia, la voluntad son más vigorosos en la cima de la vida.

La juventud se ha liberado de su antigua servidumbre al mundo de los adultos pero también conviene reconocer, para ser un poco justos, que el ocio floreciente de muchos jóvenes de hoy se apoya en el mundo creado por varias generaciones sin juventud; vivir no sólo es ser joven y mucho menos creer que todo lo demás es desvivir; la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo, dijo alguien.

Muchas de las generaciones que nos anteceden han tenido que vivir en vilo, sosteniendo con gran esfuerzo su nivel de existencia; son las generaciones que han combatido más, que han ganado y perdido más batallas y que han gozado de los triunfos bien poco. No se ha logrado aún que nuestro retrato envejezca por nosotros y que el ser humano sea guapo y joven para siempre como fantaseaba Oscar Wilde en su novela El retrato de Dorian Grey (1890), pues conviene, entonces, no sufrir y resignarse.

 

DEMOGRAFÍA, EDUCACIÓN Y DESARROLLO

Cuando se analizan las políticas de desarrollo económico que han tenido éxito en el mundo, lo que más sorprende es lo poco efectiva que han resultado las llamadas “políticas activas” llevadas a cabo desde el Estado.

Llamamos “políticas activas” a aquellas que buscan generar algún tipo de aceleración deliberada en alguna variable de la economía, sea ésta la industrialización, la distribución de la tierra o la distribución del ingreso más allá del desenvolvimiento natural de un sistema de mercado.

Obviamente ha habido casos catastróficos de masivo empobrecimiento como “El gran salto adelante” de Mao o algunos “planes quinquenales” de los regímenes soviéticos. Pero en la mayoría de los casos han sido experimentos neutrales y desperdicio de dinero.

Sí existen dos grandes políticas públicas que siempre han rendido sus frutos a las naciones que buscan acelerar desempeño económico; buenas políticas de población y buenas políticas educativas.

Durante el siglo XIX dos países americanos adoptaron sendas políticas públicas tendientes a llenar sus fronteras de trabajadores y a realizar una agresiva acción educativa tendiente a preparar a esa gran masa de población y a asimilarla a su territorio.

Esos dos países duplicaron su población en treinta años y generaron un proceso de crecimiento que los acercó a sus pares más ricos: Estados Unidos de América y Argentina fueron dos países que despertaron la envidia del mundo durante la segunda mitad del siglo XIX.

Pero estas políticas son hoy más vigentes que nunca.

Los países pobres europeos, los tigres asiáticos, China e India explican sus increíbles tasas de crecimiento a partir de diferenciales poblacionales y crecimiento en sus niveles educativos. Todo lo demás es marketing.

El mundo está envejeciendo, las tasas de crecimiento poblacional se encuentran debajo de los niveles de sustitución en los países más ricos, este fenómeno va a significar un cambio importante en todo el comportamiento de la economía mundial.  Por primera vez en la historia de la humanidad va a enfrentar una situación de abundancia de capital y escasez de mano de obra joven.

A su vez, esta situación inédita crea dos problemáticas importantes y originales: el problema de la vejez y la división entre jóvenes educados y jóvenes sin educación.

El primer caso se relaciona con la extensión del periodo productivo de los trabajadores, los sistemas de pensión existentes y su sustentabilidad, la obsolescencia del conocimiento y los gastos en salud.

El segundo caso, tiene que ver con el valor del conocimiento y la innovación en una sociedad donde el capitalista será quien haya acumulado mayor conocimiento y pueda aplicarlo mejor en la sociedad.

Lo más notable de toda esta realidad que nos está explotando en la cara es que ninguno de estos temas se encuentra en la agenda política de nuestro país y de muchos países latinoamericanos.

No son problemas insalvables, es más, la mayoría de ellos se resuelven con más educación y una política migratoria competitiva.

Argentina está en una situación excelente para poder recorrer el siglo veintiuno con una renovada actitud de liderazgo pero da pena ver lo poco preparada que está su clase política.

Recientemente, Juan Carr llamó a la participación a quienes tienen una verdadera vocación solidaria. Esta sería, en sus palabras, la mejor manera de ayudar a la sociedad. Creo que esta convocatoria revela que es lo que le está faltando a nuestro país para despegar. Tenemos trabajadores, tenemos tierra y oportunidades.

Nos falta la generación con la vocación de cambio para aplicar la receta adecuada. La participación política hasta ayer era un derecho, hoy es una obligación.

 

LA ARGENTINA ENVEJECE, REVELA EL ÚLTIMO CENSO

Al hacer un balance preliminar del Censo Nacional 2010, que reveló un mayor envejecimiento del capital humano del país, la organización Pro-vida advirtió que “parecería que está teniendo éxito la política de control o desaliento demográfico mediante la promoción de la anticoncepción, la liberalización del aborto, la autorización ilegal de los abortivos químicos, el reparto de preservativos, el descrédito del matrimonio entre hombre y mujer y la ausencia de programas de fortalecimiento de la familia que externamente se alienta”.

     “El abandono de la consigna ‘gobernar es poblar’, que colocó a nuestra Patria entre las primeras del mundo, por ideologías foráneas coloniales disfrazadas de derechos sexuales, saludes reproductivas, paternidades responsables, planificaciones familiares hoy ya muestran su resultado: Una Argentina empequeñecida y degradada”, subrayó la entidad que preside el doctor Roberto Castellano.

  Empiezan a conocerse los primeros resultados del Censo que se realizó en el año 2010. Una de las primeras y más alarmantes verificaciones, es que en los últimos 10 años, nuestro país no llegó a la tasa de reposición poblacional de 2,1 anual; dando como resultado un mayor envejecimiento de su capital humano. El coeficiente de 2,1 es lo que los demógrafos estiman como mínimo necesario para que una comunidad reemplace sus defunciones con nacimientos de modo que -sin crecer- siempre exista la misma cantidad de población. Pero cuando ello no sucede, como revela el censo gubernamental, puede haber la misma población por mayor sobrevida pero no por nacimientos lo que redunda en un claro envejecimiento poblacional.

     Este envejecimiento torna inviable cualquier sistema previsional dado que no hay ni puede haber el número necesario de activos aportantes para sostener a los que están en situación pasiva, colocando además al país en la lista de naciones que no interesan a las inversiones dado la exigua población y pequeñez consecuente de su mercado interno.

     A la luz de los resultados señalados parecería que está teniendo éxito la política de control o desaliento demográfico mediante la promoción de la anticoncepción, la liberalización del aborto, la autorización ilegal de los abortivos químicos, el reparto de preservativos, el descrédito del matrimonio entre hombre y mujer y la ausencia de programas de fortalecimiento de la familia que externamente se alienta.

     Quedaría así la Argentina relegada al papel de simple proveedora de materias primas para economías más desarrolladas, con poca o nula población que asegure que el superávit de sus exportaciones se destine a atender el endeudamiento externo y que la carencia crónica de nueva población se supla con la incorporación de inmigración de baja calificación o nula capacitación que asegure producción primaria barata.

     El abandono de la consigna “Gobernar es poblar”, que colocó a nuestra Patria entre las primeras del mundo, por ideologías foráneas coloniales disfrazadas de “derechos sexuales”, “saludes reproductivas”, “paternidades responsables”, “planificaciones familiares” hoy ya muestran su resultado: Una Argentina empequeñecida y degradada.

 

EL NEOLIBERALISMO DESTRUYE LA INFANCIA

Rafael Mendoza Castillo 

La vejez, la juventud, lo femenino, lo masculino y la infancia, son construcciones sociales. Por eso es importante que nuestra lectura se inicie desde el presente y desde la dimensión de lo histórico, dado que el concepto y los sentidos de infancia constituyen una categoría social que nació y fue creada en un momento de la historia. Lo anterior significa que la infancia se pensó desde una formación social y desde los significantes o conductores culturales que cohesionaron esa franja social. Este hecho encierra dos posibilidades: por un lado, en el interés por proteger a los infantes existe la condición de sometimiento de su voluntad al orden establecido y se les contempla como un objeto y, por otro lado, está el sentido de percibir a los niños como actores o sujetos que pueden pensar con autonomía e incidir en la transformación y cuestionamiento del orden neoliberal, realmente existente.

No olvidemos que los procesos de transnacionalización del capital vienen acompañados de significantes culturales (éxito, poder, riqueza, competencia, lucro, ganancia) para invadir la esfera de la infancia y conducirla hacia identificaciones en el campo del consumismo, o también para incorporarla como fuerza de trabajo o como mercancía sexual (pederastas civiles y religiosos). En el nombre de la infancia y el interés por protegerla, se han cometido grandes violaciones a sus deseos y derechos humanos.

El problema está en que casi no escuchamos lo que la infancia quiere y desea, desde su autonomía, como grupo social y, en el nombre de su protección, anulamos su demanda de libertad y de deseos. Qué tendrá en común la infancia mexicana en una estructura social, donde la desigualdad es brutal. Millones de niños y niñas no acceden al juego de la infancia y el sistema de dominación y de explotación los expulsa, los coloca en la pobreza, les roba el sueño y la libertad para pensar por sí mismos.

Existe un significante llamado futuro o un tiempo lejano, donde el capitalismo coloca a los niños y ese recurso ideológico se convierte en algo lejano, para el cumplimiento de la demanda que reclama la infancia en el presente. Ese futuro lejano esconde y reprime la inconformidad y las inquietudes que los niños manifiestan en este momento de su historia. Siempre escuchamos el verbo esperar, como justificación para dejar de hacer lo que quieren las niñas y los niños como sujetos de hoy.

Por ello, es necesario revisar los atributos que el sistema les asigna. De ahí que el nombrar no es algo neutral, sino que implica una intencionalidad a favor o en contra de lo nombrado, de tal forma que el infante queda sometido o se inscribe en la liberación. En el primer caso se le percibe como objeto y, en el segundo, como un sujeto erguido, esto es, con posibilidad de desafiar lo existente. Como bien afirma John Berger: “La vista es el sentido que establece nuestro lugar en la sociedad. A través de ella, los seres humanos comenzamos a construir nuestra visión del mundo y, al mismo tiempo, nos damos cuenta de que somos percibidos, observados y representados por otros. El acto de ver implica la conciencia de ser visto”. Por eso tiene razón Paulo Freire cuando dice que uno aprende de la mirada de un niño.

Por lo dicho anteriormente, uno no puede ir directamente a la comprensión de lo que es la infancia o la niñez, dado que no es un fenómeno patente a los sentidos, ya que depende del lugar conceptual en el que uno se coloque para descifrar el habitus (esquemas de percepción, de apreciación y de acción) como mediación entre el mundo y los niños. Para un neoliberal la infancia es un objeto para el consumo e intentan homogeneizarla con las imágenes de la televisión comercial.

La infancia no flota en el espacio social, sino que las estructuras, en donde el niño se desarrolla, no son homogéneas, lineales, sino contradictorias y además desiguales e injustas. Aunque desde el punto de vista de la teoría social se mencionen características en común para la infancia, en la realidad concreta, no todos los niños las reciben de la misma manera, para unos pocos todo y para otros nada. Lo anterior es lo mismo que la distribución de la riqueza, no llega igual para todos, unos pocos acumulan grandes capitales y otros, la mayoría, acumulan pobreza y sufrimiento.

La otra alternativa es colocarnos en una episteme o categoría social u horizonte de verdad, que rescate lo humano como fundamento de la existencia y percibir a la infancia como sujeto, en donde las formaciones internas, capacidades, aptitudes, habilidades, que no competencias neoliberales, sean orientadas al acto de pensar, para que los niños empiecen por interrogar el mundo de la conformidad y desterrar todo aquello que afecte la libertad y la voluntad, para escoger otra existencia, otra infancia.

Cada época produce una imagen, una visión, una concepción (figura de mundo), desde la cultura, desde las estructuras sociales, de lo que deben ser los niños y las niñas, los jóvenes o los ancianos, pero no de lo que ellos quieren o están siendo y, lo peor, nunca les preguntamos por lo que quieren, porque los percibimos como pequeños, como menores de edad, los vestimos como adultos y el colmo, los llamamos vulnerables y así menos los escuchamos. Les asignamos todos los derechos, menos el de pensar con autonomía. Ningún programa escolar imparte la asignatura de pensar, pero eso sí, los saturamos de conocimiento y nos olvidamos del pensamiento reflexivo y crítico. Por ejemplo, entre los siglos XVI y XVIII, el niño disfrazado de adulto es una constante en la pintura. En ese momento los niños presentan comportamientos y actitudes de “personas mayores”. El cuerpo del niño vivió siempre en lo oculto, lo invisible y cuando se lo descubre es para golpearlo. Para la visión de la Iglesia católica la verdad anatómica es juzgada indigna del hijo de Dios, sin embargo, para la moralina religiosa el cuerpo del niño es un instrumento para servir y sirvió a los perversos deseos, del ahora desaparecido de los espacios legionarios, del pederasta Marcial Maciel. La ley humana no lo castigó. En la divina no creo. La impunidad se apodera del país y de sus instituciones. Otro mundo es posible.

 

EN 2050 EL 30% DE LA POBLACIÓN TENDRÁ MÁS DE 65 AÑOS, DEBERÍAMOS PREVER CÓMO SERÁ NUESTRA VEJEZ

El envejecimiento progresivo de la población es un hecho irreversible. En la actualidad, las personas mayores representan el 17% de la población española y en el año 2050 serán el 30%. En consecuencia, año tras año, los voluntarios de la Federación de Amigos de los Mayores acompañan a más personas mayores que se sienten solas. Entre las tres delegaciones españolas, en Barcelona, Madrid y Valencia, en 2010 hemos atendido emocionalmente a más de mil personas que padecen soledad y aislamiento, es decir, personas que sufren una soledad no deseada. Durante las fiestas de Navidad este sentimiento se agrava de manera notable. Para atenuarlo, Amigos de los Mayores organiza una campaña con distintas actividades, entre ellas, la Gran Comida de Navidad y el programa "Una familia por Navidad".

¿Es fácil contar con voluntarios para realizar actividades con personas mayores?

Nunca sobran los voluntarios. Tenemos una bolsa permanente de personas mayores que esperan que se les encuentre un voluntario que dedique un par de horas cada semana para charlar y compartir experiencias. Los voluntarios de Amigos de los Mayores hacen acompañamiento emocional, no asistencial.

¿Qué perfil tienen?

Son personas extraordinarias de todas las edades, con una gran capacidad para escuchar y con muchas ganas de dar y recibir cariño. El grueso del voluntariado en este sector está integrado por mujeres de mediana edad, aunque es cierto que cada vez se incorporan más hombres al proyecto. También hay otros programas, como es el caso de las vacaciones adaptadas, que requieren un perfil específico de voluntariado, más joven y dinámico.

¿Hay que tener una sensibilidad especial para ser voluntario? ¿Quienes deciden serlo están influidos por la propia relación que tienen con sus abuelos o la formación profesional?

Las razones que motivan a los voluntarios a formar parte de Amigos de los Mayores son de todo tipo, pero es cierto que la relación que han mantenido con las personas mayores de su entorno es un factor que anima a dar este paso. Para ser voluntario en Amigos de los Mayores, es necesario tener estabilidad emocional y un alto grado de compromiso y responsabilidad. Desde el mismo momento en que se establece un vínculo afectivo entre un voluntario y una persona mayor, empiezan a romperse los muros de la soledad y el aislamiento social y, por tanto, no podemos fallar a nuestros mayores.

Respecto a las personas mayores, ¿qué aportan al voluntario? ¿Algunas se muestran reticentes a tratar con jóvenes o no hay ningún inconveniente respecto a la edad?

Un voluntario jamás da tanto como lo que recibe. Ésta es una afirmación que escuchamos muy a menudo. El agradecimiento que sienten las personas mayores hacia los voluntarios es infinito, la alegría con la que reciben al voluntario es espectacular. Para ellos es la visita de la semana, la persona que les hace sentirse valorados y estimados.

¿Han notado la influencia de la crisis en la situación de las personas mayores?

La crisis económica afecta con más dureza a los más vulnerables. Por tanto, las personas a quienes nosotros acompañamos destacan entre las damnificadas, pero no son las únicas. La reducción asistencial a las personas mayores, así como la congelación de las pensiones endurecen aún más su calidad de vida, pero la situación se vuelve dramática si estas personas están aisladas y, por tanto, carecen de una red social (amigos, familia, vecinos...) que les pueda echar una mano. La soledad es el principal motivo de riesgo de exclusión social.

Sin embargo, cada vez se plantean más propuestas para realizar en compañía.

Es cierto que cada vez hay más iniciativas que se inspiran en la labor que llevan a cabo los voluntarios de Amigos de los Mayores, eso nos enorgullece enormemente, ya que no solo hay una creciente sensibilidad hacia las personas mayores, sino que también se pone de manifiesto la efectividad, en la lucha contra la soledad, del modelo de voluntariado de nuestra entidad. Todas las iniciativas son positivas ante un mal invisible como es la soledad.

¿Qué valor cobra la compañía para las personas mayores solas?

La compañía es una medicina que ayuda a recuperar la autoestima, las ganas de compartir y de vivir. Cuando te sientes solo y no mantienes ninguna conversación con nadie a lo largo de la semana, más allá de la llamada telefónica de seguimiento, la visita del voluntario es una fiesta.

¿Cómo se llega a una situación de aislamiento social y qué consecuencias tiene?

Es un proceso en el que intervienen diversas variables que afectan de distinta forma a las personas que las padecen. El aislamiento es una consecuencia de las pérdidas de todo tipo: relaciones sociales, familia, salud, etc. Aunque también destacan otros factores, como la precariedad económica, las propias condiciones del hogar y el aislamiento emocional. Las personas aisladas se sienten a menudo culpables de su situación.

¿Las personas a quienes atienden carecen de familia en su mayoría o, a pesar de tener familia, sus miembros no les pueden visitar o tienen dificultades para acompañarles?

Tenemos casos de todo tipo, desde las personas que no tienen ningún referente familiar hasta quienes tienen tres hijos y ninguno de ellos está pendiente de su padre o madre. La esperanza de vida ha aumentado de manera considerable y la estructura familiar ha variado muchísimo en las últimas décadas. El rol de cuidadora de las personas mayores de la familia que tenía la madre en el siglo pasado se disipa con la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral. Además, vivimos una transformación de los valores que imperan, hemos pasado de una sociedad cooperativa a una sociedad competitiva que relega el cuidado y la atención a nuestros mayores.

¿Les piden ayuda las propias personas mayores, quién se pone en contacto con Amigos de los Mayores para solicitar sus servicios?

Son los Centros de Atención Primaria y los trabajadores de los Servicios Sociales quienes nos derivan los casos que luego valora el equipo técnico del Departamento Social para determinar si por sus características sociales y personales puede participar en alguno de los programas de la entidad.

¿Mantienen contacto con organizaciones similares en otras partes del mundo, conocen si los mayores comparten preocupaciones o si el voluntariado con ellas está más desarrollado fuera de nuestras fronteras?

La Federación Amigos de los Mayores pertenece a la Federación Internacional Les petits frères des Pauvres, formada por ocho países en todo el mundo. Francia fue el país donde nació, en 1946. A España llegó en 1987 con la fundación en Barcelona de Amics de la Gent Gran. Luego se expandió a las ciudades de Madrid y Valencia.

¿Nos damos cuenta de que todos seremos mayores en el futuro y necesitaremos ayuda y compañía?

En la actualidad, el 17% de la población española es mayor de 65 años y dentro de 30 años este porcentaje será del 30%. Si tenemos en cuenta los factores de riesgo que hemos comentado y el hecho de que en estos momentos viven solas el doble de personas mayores que hace 15 años, deberíamos empezar a prever cómo queremos que sea nuestra vejez. Aunque en la mayoría de las ocasiones, ni se nos pasa por la cabeza que dentro de unos años seremos mayores y que tal vez estaremos solos, es algo en lo que no pensamos.

 

EL OCIO ACTIVO ES RELACIONARSE CON OTROS Y REALIZAR UNA APORTACIÓN A LA COMUNIDAD"

Susana Ferrer
Trabajadora social de Cruz Roja. Programa de Ayuda a Domicilio Complementaria. Huesca. España

Los mayores disponen de gran cantidad de tiempo libre y parte de ella se dedica al ocio. "Intentamos que ese tiempo sea lo más creativo posible", explica Susana Ferrer. Para ello, reconoce que no les importa hacerse "pesados" a la hora de informar a los usuarios sobre la oferta de actividades, aunque algunos no lo tienen fácil para asistir. "En muchos casos tienen obligaciones familiares, no sólo por el cuidado de los nietos, sino porque en ocasiones hay que cuidar también al cónyuge. También hay personas que no se habitúan a seguir con una actividad y el tiempo se les hace eterno".

El ocio activo incluye la realización de actividades creativas, "relacionarse con personas de diferentes edades y realizar una aportación a la comunidad. Son actividades como el voluntariado, por ejemplo, la participación en actividades de cuentacuentos e intercambio de experiencias". Como envejecimiento saludable se entiende un proceso más interno: "son actividades como los talleres de sueño, por ejemplo, estrategias para sentirse mejor y mejorar la calidad de vida".

Para que estos sistemas funcionen, Susana Ferrer incide en la necesidad de aprender bien. "Yo siempre digo que la persona tiene que salir enseñada, ha de escuchar y trabajar sobre el tema. Y sobre todo ha de llevarlo a la práctica, porque sino no sirve de nada".

La trabajadora social considera que los mayores oscenses saben en general emplear su tiempo de ocio. "Cada caso es diferente, pero la oferta de actividades en esta ciudad es grande y permite disfrutar del tiempo libre".

En Cruz Roja intentan animarles a realizar actividades, pero siempre sin forzarles. "Hay que dejar elegir y respetar sus decisiones. No imponer, porque la persona mayor, si está bien, tiene autonomía e independencia. A veces los hijos nos podemos poner pesados y eso no da resultado. Es importante que las actividades provoquen sensaciones agradables, porque a los mayores salir les supone más esfuerzo y si no no querrán repetir", asegura.

Existe la posibilidad de que una persona mayor se niegue a todo. Aquí adquiere un papel importante la labor de los voluntarios que les acompañan, y "poco a poco, consiguen que se interesen por las actividades".

 

INFORME FUNDACION GENERAL CSIC  SOBRE ENVEJECIMIENTO

El fenómeno del envejecimiento de la población ocupa, por su importancia, un papel relevante  en las diferentes estrategias y líneas de actuación de las políticas de investigación e innovación de las principales economías mundiales. En este contexto, la Fundación General CSIC ha elaborado un informe que muestra una visión global de la temática del envejecimiento en el ámbito de la I+D+i.

En el documento, se examinan las distintas políticas de fomento de la I+D+i en envejecimiento, y se comparan con las necesidades reales que demanda la población mayor de 65 años. Asimismo, refleja la respuesta del entorno científico, destacando las principales áreas de investigación sobre envejecimiento y poniéndolas en contexto a nivel nacional e internacional. Dicha información se complementa con el estudio del entorno empresarial, mediante un análisis del estado del arte (patentes) y de algunos casos de empresas de base tecnológica que han transferido con éxito sus proyectos de investigación. Para finalizar, se extraen algunas conclusiones que permiten definir las tendencias y los retos de futuro que debe afrontar la sociedad para dar respuestas adecuadas a la situación el envejecimiento.

El informe FGCSIC de la I+D+i  sobre Envejecimiento incluye, en forma de anexo,  el análisis de las  instituciones y organismos españoles que desempeñan un papel importante en la investigación sobre esta temática, elaborado mediante una base de datos de producción interna, en la que se recopila información sobre el perfil de los centros, el tipo de actividad investigadora que realizan, sus fuentes de financiación, etc

 

WOODY ALLEN: "UNO NO SE VUELVE MÁS SABIO CON LA VEJEZ"

Hablar con Woody Allen le trae a uno recuerdos de hablar con ciertos miembros de su familia. No es la primera vez que lo encuentro: la rutina de presentar sus últimas películas en diversos festivales internacionales posibilitó cruzarlo varias veces, mesa redonda mediante. Y de a poco uno le va adivinando los tics.

Veamos, por ejemplo: “Estoy un poco resfriado”, dice apenas entra. No es la primera vez, en otras ocasiones era tos o también resfrío y hasta un problema en el oído que ahora parece haber desaparecido. Eso que hace Allen de presentarse con una enfermedad suena como un hábito familiar, e inmediatamente uno se siente como en casa. Eso sí, a diferencia de las quejas de los parientes de uno, a Allen le prestan atención.

Durante la entrevista en Cannes, donde presentó Conocerás al hombre de tus sueños , Woody estaba de un humor raro. Más despierto y gracioso que en otras ocasiones, lanzaba chistes aquí y allá, pero con un humor de tono oscuro, morboso, deprimente. Nada nuevo: Allen viene hablando de la muerte desde que uno iba a la escuela primaria y no va a cambiar a los 75 años.

En la conferencia de prensa del día anterior, su salida más festejada fue cuando le preguntaron cuál era su relación con la muerte. “Estoy en contra”, dijo. A partir de ahí fue imposible sacarlo del tema: la muerte, la vejez, las enfermedades y achaques, el sinsentido del mundo y la necesidad de los artistas de encontrarle alguna explicación a algo que no lo tiene: la vida.

“Me distraigo de esos pensamientos trabajando -dice-. Cuando pensás en la vida y en la muerte te das cuenta lo duro y difícil que es todo, y que no hay nada que puedas hacer al respecto. Mi trampa personal es trabajar todo el tiempo. Así me engaño. Cuando era chico me escapaba al cine a ver películas, ahora es a hacerlas. Es el escape del cobarde, del que teme a la muerte”.

Las distracciones como una forma de escape...

Ya lo escribió Nietzsche: “Si mirás la vida muy de cerca, es insoportable”. Tenés que engañarte a vos mismo. Lo mismo dijeron Freud y Eugene O’Neill: la vida es terrible y dolorosa y no podés vivir sin engañarte. Los religiosos creen en Dios, los artistas creen que su obra los hará perdurar, los padres creen que sus hijos los sobrevivirán. Son engaños, ficciones. Al fin y al cabo, uno nace, vive una corta vida y después se muere. Y no tiene ningún sentido porque todo se termina. En millones de años no habrá sol, ni estrellas ni Shakespeare, ni nada.

¿Cómo le encuentra sentido a lo que hace siendo consciente de que sólo está engañando a la muerte? Como ser humano, es inevitable buscar un sentido a las cosas, es algo que llevás dentro, creés que tu vida no es tan inútil como la de un animal o una planta. Pero cuando la mirás de cerca te das cuenta de que es igual, de que lo que hacés no tiene ningún significado. Por eso se sienten mejor los que no miran a la vida tan de cerca. En mi país se han vuelto cada vez más religiosos, creen en la reencarnación. Otros hacen psicoanálisis. Otros van a que les digan la suerte, se cuidan en las comidas, corren, toman vitaminas. ¿Y qué ganan con eso? Como mucho le agregarán unos años a sus vidas, pero en el gran esquema de las cosas, no cambia nada. El trabajo del artista es entender cómo se puede llevar una buena vida sabiendo todo esto, cómo podés levantarte cada mañana pensando que el universo desaparecerá y encontrarle igual un sentido a lo que hacés. La gente se autoengaña, pero sería bueno poder hacerlo sin eso...

Pero según usted es imposible...

Lo es, pero lo curioso es que la gente de cualquier manera tiene un instinto de supervivencia. Si alguien saca un arma acá y trata de matarme, trataré de pararlo. Me dirás: ¿para qué, si la vida no tiene ningún sentido? ¡Que dispare y listo! Hay algo en tu sangre, en tu corazón, que te hará saltar sobre él para defenderte. Es interesante. Es un misterio el hecho de que la vida sea tan importante pese a no tener sentido.

En la película, Helena va a que le digan la suerte. ¿Qué piensa de eso? No creo que sea una buena idea. Si en mi vida me encuentro con gente que va a que le tiren las cartas o cosas así, creería que son unos estúpidos, no les prestaría atención. Pero seguramente vivirán más felices que uno. Yo pensaría más y sería infeliz. No creo que su forma sea la salida. Yo crecí en una familia judía, pero no le daba importancia a la religión. Y todos los religiosos son más felices que yo. Recuerdo que estuve en TV con el predicador Billy Graham y él me decía: “Si tenés razón y yo estoy equivocado, si realmente la vida no tiene sentido y Dios no existe, de cualquier modo mi vida fue mejor que la tuya”. Era feliz creyendo que Dios estaba con él, se sentía seguro de que lo iba a cuidar.

¿Siente que al volverse más grande logra aceptar mejor estas cosas? No, uno no se vuelve más sabio con la vejez. Te duele la espalda, tenés indigestión, empezás a perder la vista, el oído. Volverse viejo no es ningún negocio. No hay ventajas en envejecer, uno hace las mismas estupideces que cuando era joven, con la diferencia de que ahora ni siquiera las veo bien. No lo recomiendo...

Películas anteriores suyas como “Anything Goes” (“La vida y todo lo demás”) o “Whatever Works” plantean desde el título una especie de filosofía de vida, algo así como “si nada tiene sentido, todo vale”...

“Todo vale” en tanto no hieras a nadie. Si te hace feliz, podés hacer lo que quieras. En esta película ella es feliz yendo a que le digan su destino, pero sus actos pueden tener consecuencias. Por ese camino, para mí, finalmente se llega a la locura. Tarde o temprano se darán cuenta de que esa persona es un charlatán, la verdad saldrá a la luz y se sentirán decepcionados. Billy (Graham) decía que tenía una vida feliz porque sabía que Cristo lo iba a salvar. Tal vez no era tan feliz y se montaba un show... Pero Helena es feliz así, le sirve para levantarse de la cama y no pensar en que un día se va a morir.

 

VEJEZ Y MUERTE
Por: Klaus Ziegler

Narra el historiador griego que el filósofo y poeta Epiménides de Cnosos alcanzó a vivir más de 150 años, y que Demócrito de Abdera por poco alcanza los 109. Pero, quizá la más antigua de todas las fábulas sobre longevos sea la del vetusto Matusalén quien, según el Génesis, murió en la época del Gran Diluvio a la edad de 969 años.

Casi todas las historias de supercentenarios suelen ser leyendas, o casos mal documentados sin la menor credibilidad. Y aunque sólo uno individuo de cada 40 millones logra sobrepasar los 110 años, existen centenarios auténticos que han llegado a celebrar su cumpleaños 120, entre ellos Jeanne Calment, una francesa quien ostenta el récord de longevidad comprobado más extraordinario: 122 años y 164 días.

La vida de Jeanne está llena de historias tan increíbles como cómicas. Durante su adolescencia fue testigo de la construcción de la Torre Eiffel, y tuvo el privilegio de conocer personalmente a Van Gogh. Siendo nonagenaria, firmó un acuerdo con un abogado cincuentón de nombre François Raffray, quien ofreció pagarle 2500 francos mensuales hasta el día de su muerte a cambio de heredar su magnífica residencia en Arles. Quién creería que sería la viuda de Raffray la heredera de sus propiedades, pues el desdichado abogado falleció casi octogenario, dos años antes de morir la sempiterna viejecita, que con toda razón solía repetir, “J'ai été oubliée par le Bon Dieu”. Se cuenta que gozó de excelente salud los primeros 114 años de su vida, hasta el día en que sufrió una caída y se fracturó la cadera. El accidente la dejó confinada a una silla de ruedas, pero a pesar de la triste situación, nunca perdió el sentido del humor. En su cumpleaños 120, cuando era ya una celebridad, un periodista inoportuno le preguntó qué futuro esperaba: “uno muy corto”, contestó la siempreviva ancianita.

Es una ironía que conozcamos tanto del universo que nos rodea pero casi nada de nuestra propia existencia. Ignoramos por qué envejecemos, o por qué debemos morir. La idea intuitiva de que nos vamos desgastando como se acaba un par de zapatos con el paso del tiempo parece errónea, pues casi todos los tejidos de nuestro cuerpo están renovándose continuamente. Además, si sólo fuese el desgaste, ¿cómo se explica que un caballo con apenas quince años luzca tan viejo como un hombre de noventa, mientras que una quinceañera rebosa de juventud? ¿Y cómo podría explicarse el hecho de que algunos animales como el calamar gigante crezcan toda la vida sin envejecer?

La absurda disparidad en la longevidad de los seres vivos es uno de los muchos misterios de la naturaleza que hacen dudar de la sensatez de un “Diseñador inteligente”. Si bien los humanos somos los mamíferos más longevos, nuestra vida máxima no se compara con la de la tortuga gigante, que alcanza los 180 años. Y es apenas una pequeña fracción de la duración del milenario Pinus longeva de las montañas de Nevada, en Estados Unidos, donde es posible hallar especímenes que datan de la época de los egipcios antiguos.

Habría que preguntarles a los nuevos creacionistas, cómo explica la teoría del “Diseño inteligente” que un animal del tamaño y la inteligencia de la enorme ballena azul esté destinado a vivir apenas una docena de años –absurdo despilfarro del Gran Arquitecto–, pero que la hormiga formica insecta disfruta de una luenga vida –al menos para un insecto– de veintisiete años. O qué razones pudo haber tenido el Creador para otorgarle a la ociosa almeja una inmóvil existencia de varios siglos, mientras que los frágiles efemerópteros mueren a las pocas horas de haber nacido.

Algunos científicos sostienen que el envejecimiento es consecuencia de daños acumulados en el ADN nuclear de la célula. La teoría cuenta con amplio apoyo experimental, y explicaría enfermedades hereditarias como la progeria infantil, una extraña anomalía genética –que hablaría a favor de la teoría del “Diseño maligno”–, la cual inhibe los mecanismos de autorreparación celular y hace que sus portadores, a la temprana edad de diez años, parezcan ancianos octogenarios, tengan el cabello gris y la voz cascada de los viejos.

De otro lado, hay quienes sospechan que la vejez y la muerte son estrategias evolutivas diseñadas a fin de liberar recursos y espacio vital para las nuevas generaciones. En palabras de Michel de Montaigne: “Tu muerte forma parte del orden del universo, es parte de la vida del mundo, es la condición de tu creación… Deja lugar para otros, como otros lo dejan para ti”. La idea fue sugerida por el microbiólogo Leonard Hayflick de la universidad de Stanford hace varias décadas y se sustenta en experimentos con cultivos de células de tejido conjuntivo humano. Hayflick observó que las células realizaban un máximo de cincuenta divisiones, al cabo de las cuales morían. Pero cuando se insertaba ADN de células jóvenes en el núcleo del tejido agotado, este parecía rejuvenecer, y se reiniciaba el ciclo original de cincuenta subdivisiones, lo cual indicaba la presencia de un cronómetro interno que controla el tiempo máximo de vida.

A escala cósmica, la vida humana es menos que un suspiro, un evento insignificante y efímero, un accidente de las fuerzas ciegas de la evolución sin aparente dirección ni propósito. Hay quienes, incapaces de creer en la promesa de una vida eterna, preferimos asumir sin consuelos la terrible realidad expresada magistralmente por Shakespeare en boca de Macbeth: “La vida es solo una sombra que transcurre; un pobre actor que orgulloso consume su turno sobre el escenario para jamás volver a ser oído. Es una historia contada por un idiota, llena de ruido y frenesí, que no significa nada”.

 

ENVEJECIMIENTO, CONOCIMIENTO Y EXPERIENCIA

Joaquin Mirò Miranda

Un año después de que entregara los originales al Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Rioja me encuentro con el volumen correspondiente. La verdad es que casi he olvidado el origen de estos trabajos y siempre me sorprendo al releerlos tiempo después porque su originalidad sigue marcando el devenir de nuestras vidas como si lo anunciaran. Los diferentes trabajos que se presentan en el libro “Envejecimiento, conocimiento y experiencia” tratan de ofrecer una visión interprofesional sobre el envejecimiento, la importancia del aprendizaje a lo largo de toda la vida, la adquisición de conocimientos y saberes dentro de una adecuada gestión del tiempo libre y de ocio y su relación con el bienestar emocional y físico. Además contribuyen al conocimiento de algunos de los paradigmas que sobre el envejecimiento se han promovido desde las ciencias sociales y de la salud, ofreciendo igualmente con el análisis de los datos publicados, una visión más próxima a la realidad de la vejez, potenciando y dotando de valor las experiencias vitales de las personas mayores.

Consideramos que los jubilados todavía pueden aportar mucho a la sociedad. El asociacionismo y el voluntariado se extienden entre quienes buscan un nuevo hueco en la sociedad. La nueva tendencia de participación social de las personas maduras es vincularse a una ONG, o a un colectivo solidario. En cualquier caso, nos encontramos ante una situación personal del nuevo jubilado, distinta respecto a la de generaciones de jubilados anteriores; pues el nuevo jubilado se presenta en sociedad con un periodo más dilatado en expectativas de vida, con un nivel educativo y de formación superior y, por lo general, con un nivel de renta o de ahorro, dependiendo de la actividad profesional ejercida, también muy superior al de jubilados anteriores. Pero sobre todo, lo más importante, su actitud ante la nueva etapa como jubilado y las estrategias sociales y económicas que establece (Giró).

Las personas mayores tienen muchas posibilidades de disfrutar un ocio significativo, pero en ocasiones carecen de las destrezas o habilidades necesarias. Lejos de la creencia estereotipada de que todos los mayores son iguales, las diferencias individuales no sólo no disminuyen a medida que envejecemos, si no que pueden incluso aumentar. Pero, además de las diferencias de partida entre las personas (motivadas por el género, la clase social, el entorno familiar, y tantos otros factores más), a lo largo de la vida nos afectan acontecimientos que nos hacen similares a otras personas, y otros que nos hacen diferentes y únicos (Villar y Celdrán).

Cuando llegamos a la vejez las personas, por una parte hemos experimentado acontecimientos históricos que nos acercan a las personas de nuestra generación, pero por otra también hemos tenido muchas décadas de vida para forjar una trayectoria vital única, para experimentar acontecimientos particulares que incrementan la variabilidad incluso dentro de la misma generación. No hay que olvidar que una gran mayoría de las personas que acuden a programas universitarios no pudieron estudiar porque en su juventud tuvieron que sobrevivir a una guerra que les impidió ir a escuelas y universidades. Para superar esta situación de carencia, en la actualidad son miles los mayores que estudian en España.

De este modo encontramos una diversidad de planteamientos y tendencias, que van tomando forma en las acciones que desde las Universidades se están  llevando a cabo para incorporar a su oferta los programas universitarios para mayores (Paniagua y Mota). La variedad de programas culturales y educativos dirigidos a las personas mayores es una exigencia acorde con un marco social democrático y pluralista como corresponde a una sociedad democrática. Se trata de la implantación de programas educativos socio-competentes que tratan de reactualizar los conocimientos con vistas a una mejor gestión de la vida personal y social de estas personas. Además, es preciso valorar, desde una perspectiva rigurosa, la forma en la que han recibido sus conocimientos, los han asimilado, los han puesto en práctica y los han transmitido, no como una mera repetición mimética de gestos, sino como un acervo propio y particular, enriquecidos con una impronta singular (Hernández). No se puede incurrir en el despilfarro social que supone el no aprovechamiento de los conocimientos y la experiencia de las personas mayores. Por tanto es fundamental la creación y, en su caso, promoción y difusión de proyectos encaminados a potenciar la formación permanente de las personas de mayor edad y, a no menospreciar e infravalorar, por considerarlos obsoletos, los conocimientos de los mayores, valorando y rentabilizando su experiencia, distinguiendo lo que ésta pueda tener de auténtica de lo que sea mera rutina.

Y es que la educación es un elemento esencial para la igualdad efectiva de oportunidades y, por consiguiente, es también un derecho de las personas mayores para un envejecimiento activo. Un ejemplo de los programas universitarios para mayores que aquí se tratan es el de la Universidad de la Experiencia en La Rioja, cuyo inicio en 2002, pese a ser liderado por el Colegio Oficial de Psicólogos de La Rioja y la entonces Unidad Predepartamental de Ciencias Sociales del Trabajo de la Universidad de La Rioja, no obtuvo el apoyo de dicha Universidad, sino de otras entidades educativas y sociales, comenzando su andadura con tal éxito que, tres años más tarde, el nuevo rector salido de las urnas pidió a sus gestores que el proyecto educativo continuara su andadura, ahora ya sí, en el espacio universitario. Un espacio de formación, participación, encuentro y convivencia entre adultos que comparten el interés por la cultura y la ciencia, y la voluntad de implicarse de forma activa en un proceso de aprendizaje (Navarro y Albéniz).

Ciertamente vivimos en la modernidad y en la era de la tecnología, donde la sabiduría del viejo es prescindible y denostada frente a la velocidad y el ímpetu de la juventud. Al eliminar la sabiduría como elemento de valor y significación en la sociedad de la modernidad, estamos desposeyendo de toda función social al viejo, otorgándole como tal un tiempo y un lugar específicos, al margen de la centralidad social del mercado. Lo dejamos suspendido en un tiempo en el que no encaja y que ya no le pertenece; apartándolo de la posibilidad de ocupar el papel de mediador (sabio) entre dos generaciones. Para romper con este proceso, el viejo debe hacer prevalecer los valores que la vejez ofrece y que son, sobre todo, la experiencia vital acumulada y la sabiduría que proporciona esa experiencia. Y es que si algo domina el viejo es el arte de vivir (Lorenzo).

Pero el mejor antídoto contra la vejez desvalorizada es, sin duda, la creatividad. Concebir y realizar proyectos personales implica una vivencia constructiva y de crecimiento con la que el viejo puede mirar hacia el futuro con entusiasmo, compromiso, serenidad, seguridad, bienestar y felicidad. Una actitud creativa, además de tonificar y reactivar el cuerpo, permite alimentar el espíritu favoreciendo la expresión de las capacidades, el enfoque de los gustos y la explosión de sentimientos gratos y vivos.

En esta línea, a un proceso dinámico que comprende la adaptación positiva en condiciones adversas, se le denomina resiliencia. Ante dificultades desfavorables, las personas no siempre desarrollan cuadros patológicos o sufren desadaptación; por el contrario, es notoria y sorprendente su capacidad de recuperación, lo que ha motivado el interés de los investigadores por buscar las  circunstancias y capacidades del ser humano que le llevan a recuperarse de los momentos difíciles de su vida (Manzano). Los conocimientos y experiencias que ha adquirido el geronte a lo largo de su ciclo vital, le permite afrontar de forma satisfactoria los avatares que la vida cotidiana le presenta, e interpretar y experimentar los acontecimientos de forma serena y juiciosa.

Tampoco olvidamos que para conseguir un envejecimiento satisfactorio, para alcanzar un buen grado de autonomía, hay que practicar una correcta alimentación, una adecuada actividad física, un buen entretenimiento, una fluida sociabilidad, un mejor conocimiento sobre la edad, sus patologías y sus cuidados y, desde luego, vivir con ilusiones (Guijarro). La actividad física ha de ajustarse a la capacidad del individuo y a sus preferencias. El entretenimiento se cimenta en los gustos de las personas y en la disponibilidad de tiempo libre lejos de utilitarismos y es deseable que sea participado, convirtiéndolo en un acto social.

Precisamente un acto social y relacional es el comer, pues no tiene como exclusiva finalidad el alimentarse, aunque esta sea la primordial. Para casi todas las personas mayores, los gustos y preferencias alimentarias contribuyen a alcanzar un suplemento de satisfacción nada desdeñable, y más cuando se han desvanecido otras formas de vida placentera, pero esta satisfacción es superior si se comparte el alimento en la mesa.

Aunque sin duda, si hay un entretenimiento por excelencia entre las personas mayores, es el que proporcionan los medios de comunicación. En este sentido, ante la segmentación de los públicos, resulta de interés fundamental conocer los hábitos y las actitudes de los mayores ante el consumo de medios, considerando la importancia que estos tienen en la organización y usos del tiempo, y en los procesos de socialización de la población mayor en España.

Dentro de un cierta orfandad de trabajos que abordan este asunto, lo cierto es que los medios de comunicación ocupan un lugar importante en la vida de las personas mayores –tanto por el tiempo de consumo, como por el interés que despiertan-, sobre todo una vez que se producen acontecimientos como la jubilación, la viudedad, la pérdida de movilidad, etc. (Sánchez y Bódalo). Desde una sociología del gusto, se llegan a conocer las preferencias sobre los medios, temáticas y tipos de programas, y para ello se analiza la evolución en los últimos veinte años de la audiencia en los distintos medios de comunicación entre la población mayor en España.

Sumamente novedosa es la utilización de un medio como el cinematográfico, para llevar a cabo un análisis de la vejez, etapa de la vida que se presta mejor a una interpretación ecológica en términos de eliminación de residuos, que a las nociones marxistas tradicionales (Moscoso). Sirviéndose de “El Cochecito”, la película de Marco Ferreri con guión de Rafael Azcona, esta investigadora parte de la tesis del desencaje funcionalista, precursora de una prolífica industria editorial destinada al “buen envejecer”, hasta procesar el detritus del sistema productivo que son los mayores, en forma de soluciones autobiográficas expresadas en términos de autorrealización. Con posterioridad, haciéndose eco de la afirmación foucaultiana de que donde hay poder hay resistencia, explora los conflictos intergeneracionales entre hijos adultos y padres mayores, a modo de búsqueda de soluciones biográficas a problemas estructurales.

Pero no siempre se ofrecen soluciones biográficas a todas las personas mayores, y por ello contamos con los Servicios Sociales públicos y privados, donde se ha insertado con gran fuerza por su participación, el llamado tercer sector. Cuando hablamos de Servicios Sociales para mayores desde el sector no lucrativo, nos referimos a la oferta que hacen todas aquellas entidades que no son públicas ni privadas mercantiles. Se trata de asociaciones y fundaciones con el claro objetivo de prestar servicios (Gutierrez Resa). Además, las nuevas tecnologías ofrecen posibilidades y esperanzas en el ámbito de las personas mayores. Queremos decir que, hay servicios virtuales, sustitutivos de los más tradicionales, que tienen que ver con la presencia humana y el acompañamiento. No obstante  hemos de recordar que la tecnología por sí misma no transfiere conocimiento, afecto, entendimiento-conocimiento. Razón por la que hemos de ser capaces de aunar, conocimiento, tecnología y humanidad para afrontar las necesidades y soluciones de nuestros mayores. Sólo así, nuestra sociedad podrá afrontar los retos y oportunidades planteados por el envejecimiento.

Por otra parte, los cambios sociales han generado un aumento de la conflictividad en las familias (conciliación vida familiar y trabajo; cargas domésticas y dependientes); en los profesionales del sector gerontológico (atención a la persona mayor, necesidades, recursos, gestión del estrés) y en los mayores (expectativas de servicios, relaciones intergeneracionales).  Además, todo ello ocasiona en la mayoría de las situaciones de vida cotidiana y laboral relaciones difíciles que amenazan la salud y la calidad de vida de mayores, profesionales y familias (Armadans). Para superar este tipo de conflictos latentes o manifiestos, se puso en marcha una experiencia en tres municipios de Cataluña, denominado proyecto “Grans Mediadors”. De los resultados de esta experiencia trata este último artículo, que muestra a las personas mayores demandando un papel más activo y una mayor participación en la sociedad para compensar las pérdidas sociales. Algunos se organizan productivamente en asociaciones y empresas (envejecimiento productivo) y otros mantienen un estilo de vida saludable (envejecimiento saludable o satisfactorio). En el deseo de todos se encuentra el tratar de poder vivir más años con mayor calidad, sin dependencia o minimizando sus efectos. Ese es igualmente nuestro deseo para quienes se encuentran disfrutando de este éxito social que es el alargamiento de la vida, y para quienes observan el crecimiento de las expectativas medias de vida de los españoles libres de enfermedad.

 

HACIA UNA NUEVA EDAD
Sara Cañizal Sardón

Cada vez son más las personas que a punto de alcanzar los sesenta empiezan a estudiar una carrera, a aprender a pintar o a hablar un nuevo idioma. Son la tercera edad, una generación que no tuvo ocasión de seguir su vocación y que ahora dedica su tiempo a desarrollar sus aptitudes y hacer realidad lo que un día soñaron.

Hace solo dos décadas primaba el tópico de que cuando una persona acababa su etapa productiva dejaba de ser útil para la sociedad. Sin embargo, los mayores de hoy son conscientes de que jubilarse del trabajo no es despedirse de la vida. En vez de quedarse aparcados en un rincón, se preocupan por mantenerse en forma, quieren aprender cosas nuevas y participan de forma activa en su entorno más cercano.

 El sociólogo Santiago Cambero explica este fenómeno: “Está apareciendo un nuevo perfil de persona mayor totalmente integrada en la sociedad actual que sigue contribuyendo en favor del bienestar general”. Cambero destaca el papel de los abuelos canguro. “Si se pudiera cuantificar económicamente lo que el Estado del Bienestar y los poderes y administraciones públicas se están ahorrando en cuanto a los cuidados que los abuelos y abuelas están ofreciendo a sus nietos, serían millones de euros”.

La drástica modificación de la estructura demográfica en Occidente es la responsable de estos cambios. Europa envejece a gran velocidad y, dentro de ella, España es uno de los países que mejor ejemplifican esta transformación. Si a principios del siglo XX la esperanza de vida no llegaba a los 35, hoy supera los 80. Frente a ello, el número de nacimientos ha caído de forma considerable.

Los responsables de esta situación son los avances médicos y farmacológicos y la mejor calidad de vida de la población. Dos aspectos positivos que, en vez de interpretarse como conquistas han dado pie a lanzar pronósticos agoreros y a hablar de la decadencia de Occidente.

Sin embargo, algunos expertos comienzan a ver esta nueva realidad como la oportunidad de equilibrar la estructura social e infundir nuevos aires al sistema productivo occidental si se encauza de forma adecuada.

El reciente artículo de Julio Pérez Díaz, sociólogo y demógrafo del CSIC apunta en esta dirección. “El envejecimiento demográfico guarda una correlación casi perfecta con los niveles de riqueza y bienestar internacionales, y no con la pobreza”, afirma. Esto se debe a la mayor eficacia del sistema. Por primera vez en la historia es posible disminuir la fecundidad, ya que los avances sanitarios permiten que los hijos sobrevivan hasta edades fértiles. Las mujeres pueden desarrollar una vida profesional, al margen de la familiar, ya que el cuidado de los hijos ya no es su ocupación principal. Además, se ha ampliado de forma considerable el tiempo que las personas pueden ser productivas. Sin embargo, el principal problema del envejecimiento de la población es que el número de personas en edad laboral se reduce. En consecuencia, el número de pensionistas aumenta y eso supone un mayor gasto social.

Para que el envejecimiento de la población tenga una repercusión positiva a nivel económico y social es necesario que se produzcan algunos cambios en el sistema laboral, encaminados a beneficiarse por más tiempo de los talentos de los más mayores. Así lo manifiesta el último informe de la European Science Foundation, que apunta a la necesidad de estudiar las modificaciones que deben introducirse en el sistema sanitario, las pensiones y la edad de jubilación.

Según los expertos, la edad biológica ya no es significativa a la hora de clasificar a los mayores. Hay gente que disfruta de sus plenas cualidades físicas y mentales entre los 65 y los 85 años y que puede ser un eslabón importante en la sociedad. Nadie ha tenido que explicarle esto a los mayores. Para ellos envejecer no es sinónimo de caducar. Es una etapa más de la vida para la que nadie está preparado pero que hay que asumir e intentar encauzar de forma positiva. Mantenerse activos asegura que continúen integrados en la sociedad, que tengan una vida más saludable y satisfactoria a nivel personal. Como afirmó la doctora Marie Beynon Ray: “Nadie envejece por vivir, sino por perder interés en vivir”.

POLÍTICAS DE VEJEZ: QUÉ SE HIZO Y QUÉ QUEDA PENDIENTE PARA 2011

Durante 2010, alrededor de 1.200 adultos mayores participaron de las actividades recreativas propuestas desde la Municipalidad de Paraná. Cuál es la evaluación de las políticas de vejez durante 2010 fue el interrogante que se planteó a una especialista en esos temas, como la licenciada Nidia Somma y a la coordinadora del Consejo de Adultos Mayores de la Municipalidad de Paraná, María Eva Lyardet. Para saber qué avances se produjeron en materia de políticas públicas para la tercera edad, EL DIARIO consultó la opinión de una especialista en el tema, la presidenta de la comisión nacional de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría, Nidia Somma, y a la responsable del Consejo de Adultos Mayores de la Municipalidad de Paraná, María Eva Lyardet. En su repaso de las acciones que falta implementar para el sector, Somma empezó por resaltar que el aspecto previsional. Este año, “ante la imposibilidad de haberse implementado el 82 % móvil en los haberes jubilatorios, se le restó a los adultos la posibilidad de gozar de un haber más cercano a lo que percibe la clase activa y ello les impide gozar de suficiente cantidad de dinero para afrontar sus múltiples necesidades”, comentó la especialista no sin dejar de reconocer que si bien hubo aumentos en las jubilaciones y pensiones a nivel nacional y provincial, la clase pasiva sigue ajustando su economía sin que le alcance para las necesidades básicas. En cuanto a salud, hizo especial mención al trabajo que viene desarrollando el PAMI, “implementando programas de atención de la salud psicofísica, que son muy importantes; garantizando prestaciones que estaban siendo largamente postergadas como lo son las cirugías de cataratas, las prestaciones de oftalmología, kinesiología, rehabilitación y nuevos convenios con organizaciones y universidades para brindar ofertas de capacitación para que muchos adultos se incorporen activamente a la vida en sociedad. También hay que destacar las promociones de turismo gratuito en distintos puntos del país que han movilizado a un considerable número de jubilados en la Argentina”. En ese sentido, trajo a colación los beneficios del Programa Federal de Salud que cubre a quienes no tienen haber jubilatorio y el Iosper -a nivel provincial-, que también presta a los jubilados y pensionados de Entre Ríos. Asimismo, valoró lo realizado desde el municipio de Paraná que al igual que otros de distintas ciudades del país, viene llevando adelante en forma sostenida, actividades de recreación para los adultos mayores de menores recursos y diferentes barrios de la capital provincial. MÁS PROTECCIÓN. En otro orden, Somma dijo que desde la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría aguardan los resultados del Censo nacional 2010 y las cifras de la población de más de 60 años, para diseñar mejor los nuevos programas destinados a este segmento. Proteger mejor a los adultos mayores, es una de los objetivos propuestos para este año que comienza: “Hay un tema que preocupa a la sociedad que es el de la inseguridad. Los adultos mayores son más vulnerables a engaños, asaltos, arrebatos. Es algo que se ve en forma cotidiana, lo sufren en la vía pública o en sus casas. Una meta en lo inmediato es lograr mayor seguridad y mayor capacidad de resguardo para estas personas”, puntualizó así como seguir profundizando la cobertura de salud y acciones de promoción y prevención, desde el gobierno provincial y las obras sociales. Este año se dieron algunos pasos en materia legislativa, que pueden entenderse como positivos. La especialista recordó que si bien en 2010 en la Provincia, se avanzó en la reglamentación de la Ley Nº 9.823 que crea un sistema de tipificación, normatización y reglamentación de prestaciones y servicios gerontológicos y geriátricos de la provincia de Entre Ríos, aún falta legislar más para garantizar el control de estos ámbitos y la seguridad de quienes viven en estos lugares. “Es importante que se prevea una regulación adecuada a la realidad provincial. Son muchos los geriátricos que no están registrados porque no hay una fuerza de ley que obligue a su registro y control oficial”, remarcó al tiempo que agregó: “Hace falta mucho más trabajo y más especialistas que aporten sobre el tema y legislar adecuadamente para que quienes tienen que vivir en un geriátrico estén resguardados, bien atendidos y cuidados”.
MÓNICA BORGOGNO EL DIARIO PARANA PCIA DE ENTRE RIOS ARGENTINA

CRECIMIENTO Y BIENESTAR

Las consecuencias de la crisis económica y financiera de los últimos años han puesto de manifiesto los puntos débiles de sistemas económicos y sociales que hasta ahora se consideraban robustos. Por ejemplo, a pesar del rápido crecimiento económico estadounidense de las últimas décadas, el aumento del desempleo combinado con la amplia dispersión de la distribución de la renta implica que el nivel de pobreza en EE UU, según los datos del censo del año 2009, haya alcanzado niveles cercanos al 15% de la población. En un contexto de envejecimiento de la población y ajuste fiscal que requerirá recortes de los gastos sociales en la mayoría de los países desarrollados, la relación entre crecimiento y bienestar se hace cada vez más tenue y la composición y la calidad del crecimiento son cada vez más importantes. Periodos largos de rápido crecimiento, como los de España o EE UU, parecen generar desequilibrios. El Centro Barilla para la Nutrición Alimenticia (CBNA) ha publicado recientemente un estudio que intenta medir el nivel de bienestar (wellbeing, en inglés) de los países avanzados. El proceso de medición es complejo, ya que el bienestar incluye factores económicos, sociales, políticos y de medioambiente. Es por tanto un concepto multidimensional, que incluye elementos tanto objetivos como subjetivos. El informe Barilla se decanta por un sistema de medición objetiva del bienestar para evitar sesgos y facilitar las comparaciones entre países. Esta decisión es importante ya que, a pesar de sus imperfecciones, los conceptos objetivos y mensurables afectan e influencian las decisiones de política. Y por tanto deben de tomarse en serio. El concepto de bienestar intenta ir más allá del concepto tradicional de crecimiento, medido por el Producto Interior Bruto (PIB). No solo es difícil medir la "calidad" del crecimiento -recuerdan el debate sobre el modelo de crecimiento español basado en la construcción, o el debate sobre el modelo de crecimiento americano, basado en el consumo- si no que es un concepto demasiado limitado. Recientemente el presidente francés, Nicolas Sarkozy, encargó un estudio, liderado por dos premios Nobel de Economía, Joseph Stiglitz y Amartya Sen, para analizar alternativas al PIB como medida de bienestar. El estudio no identificó ningún indicador novedoso, pero sí sugirió aspectos que debería tener en cuenta, como la distribución de la renta, la actividad fuera de mercado, y los aspectos no económicos como la educación, la salud, la calidad de la democracia, la seguridad, o el medioambiente.
El informe publicado por el CBNA toma el testigo de este debate e intenta construir un indicador de bienestar basado en las conclusiones de este estudio. El Índice CBNA analiza el bienestar en 10 países: tres de la zona mediterránea (España, Italia y Grecia), dos de Europa Central (Francia y Alemania), dos de Escandinavia (Dinamarca y Suecia), más el Reino Unido, EE UU y Japón. El Índice CBNA recoge 41 indicadores que capturan múltiples aspectos del bienestar: físico y psicológico, material, medioambiental, educativo, social y político, agrupados a su vez en tres subíndices: "estilo de vida", "riqueza y sostenibilidad", y "social e interpersonal". Los índices son relativos, no absolutos, ya que o hay un concepto absoluto del bienestar y, por tanto, una vez calculados los índices, los países son clasificados de mayor a menor nivel de bienestar.
Los resultados son interesantes. El subíndice "estilo de vida" muestra a Japón en primera posición, seguido de Suecia y Francia. España está en quinto lugar, y los tres últimos son Dinamarca, Grecia y, en último lugar, EE UU. Los factores considerados incluyen, entre otros, esperanza de vida, tasa de mortalidad, consumo de antidepresivos, obesidad, actividad física, y consumo de frutas y verduras, de tabaco y de alcohol. El subíndice "riqueza y sostenibilidad" muestra a Dinamarca en primera posición, seguida de Suecia y Francia. Los tres últimos son España, Estados Unidos y finalmente Grecia. Los factores considerados incluyen, entre otros, la renta per cápita, la formación bruta de capital fijo, la tasa de ahorro, la "huella ecológica" (la cantidad de tierra y agua necesarios para producir los recursos consumidos y absorber los desechos producidos), la tasa de energías renovables y las emisiones de CO2.
Finalmente, el subíndice "social e interpersonal" muestra a Dinamarca en primera posición, seguida de Suecia y el Reino Unido, con España, Italia y finalmente Grecia en los últimos lugares. Los factores incluidos son, entre otros, los resultados del test educativo PISA, el éxito escolar, el riesgo de pobreza, la desigualdad de la renta, la tasa de desempleo, la calidad de la democracia y el nivel de corrupción. Combinando los tres subíndices el resultado final es, de mayor a menor bienestar: Suecia, Dinamarca, Japón, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, España, EE UU y Grecia. El análisis de la sensibilidad de los resultados a cambios en los pesos usados para compilar los índices no muestra variaciones importantes en el ranking.Los resultados son interesantes, aunque no del todo sorprendentes. El modelo socioeconómico nórdico parece ser el que mayor bienestar proporciona a su población. Japón, a pesar de su "década perdida" y de la percepción occidental de ser un país en perenne estado de crisis, es uno de los países donde el bienestar es más alto. Parece que la disciplina personal y el ahorro favorecen el bienestar. El modelo mediterráneo, a pesar del tópico del clima y la calidad de vida, parece que no es capaz de generar tanto bienestar objetivo -de nuevo la disciplina, en este caso su ausencia, parece ser un factor importante-. Finalmente, las economías que han experimentado largos periodos de rápido crecimiento, como España o Estados Unidos, parecen haber generado un tipo de crecimiento poco equilibrado que no ha mejorado de manera ostensible el bienestar de sus ciudadanos.
Esta línea de investigación está en sus inicios y sin duda tiene mucho que avanzar y mejorar, pero es cada vez más relevante ante una década que estará definida por un largo ajuste fiscal que obligara a los gobiernos a tomar decisiones difíciles y que afectaran de manera fundamental al modelo de crecimiento -y por tanto al bienestar- de los distintos países. Recuerden, lo que se mide se puede valorar, evaluar y debatir. Ahora se ha empezando a medir la calidad del crecimiento, y los votantes tenemos la obligación de tenerlo en cuenta y ser cada vez más exigentes.

Ángel Ubide.
Peterson Institute for International Economics..


YA NADIE ES VIEJO A LOS 65

No necesitan cuidados y se sienten jóvenes, pero al cumplir los 65 años la estadística les convierte en ancianos. Es un concepto caduco que algunos expertos quieren cambiar para medir la vejez en términos de discapacidad

La barrera que separa la edad adulta de la vejez se sitúa en los 65 años. Esa edad crítica es el punto de inflexión que tienen en cuenta todas las administraciones cuando hacen sus cálculos de previsión de envejecimiento de la población. Este indicador cronológico se maneja desde hace décadas sin tener en cuenta la ganancia en la esperanza de vida ni la mejora del estado de salud de este grupo de edad en los últimos años.
 
Hoy la gran mayoría de las personas que entran en la sexta década de la vida, lo hacen con paso firme y sin problemas que les conviertan en una carga social. No sólo no necesitan cuidados especiales, sino que se convierten en cuidadores de personas dependientes y de niños pequeños.

El estudio Bupa Health Pulse, elaborado con entrevistas a 12.262 personas de doce países, lo confirma. El 72% de los españoles mayores de 65 años se sienten jóvenes y sanos, como la mayoría de las personas entrevistadas en Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, México, Rusia, China, Brasil, Estados Unidos, Australia y la India. Pocos se consideran una carga social por llegar a los 65 años. No es que se resistan a envejecer, es que se encuentran bien. Hacen deporte, se cuidan, se ocupan de sus nietos, consumen, viajan… forman parte de un grupo de edad activo.

Envejecimiento más lento

La percepción es otra para la estadística más fría, y algunos demógrafos empiezan a plantearse cambios. Recientemente, un grupo de investigadores austríacos proponía en la revista «Science» un nuevo método para medir el envejecimiento que, además de la edad cronológica, tiene en cuenta otros factores más importantes, como el estado de salud y discapacidad de cada persona. Su apuesta no se limita a calcular la esperanza de vida, sino los años que se viven en buen estado físico.
El coste de la atención sanitaria de la tercera edad se ha exageradoEste sistema, según los autores, ofrece un cálculo más real de la situación a la que nos enfrentamos y muestra que la población envejece a un ritmo más lento. Eso significa que los efectos del envejecimiento en el mundo desarrollado, al menos en el coste de la atención sanitaria, estarían sobredimensionados. Las expectativas no serían tan dramáticas como hoy se plantean.

José Luis Fernández, investigador de la Escuela de Economía de Londres y autor del estudio Bupa Health coincide con la tesis de los investigadores austríacos: «El indicador de los 65 años para calcular el gasto socio-sanitario es limitado. Estudios recientes nos han demostrado que el gasto sanitario se concentra en particular en el último año de vida. En términos de asistencia social, lo importante es entender hasta qué punto los años extra de vida que disfrutamos se pasan en un estado de dependencia física o no».
Los estudios que han proyectado el gasto público sanitario en base al número de personas mayores de 65 años sin tener en cuenta otros factores pueden fácilmente sobreestimar el crecimiento futuro del gasto público. Pero no por ello debemos relajarnos, en opinión de este experto. «De cualquier forma, el aumento en la población mayor conllevará un aumento muy importante en el gasto socio-sanitario futuro y una gran parte del incremento del gasto se deberá a otros factores como el aumento del coste por unidad de los servicios. Así que aunque a lo mejor la situación no sea tan dramática como algunos estudios han sugerido, el impacto del envejecimiento sobre la demanda de servicios públicos es aún uno de los retos más importantes para las políticas sociales en la mayoría de países industrializados».

Percepción de vejez

Y si hubiera que elegir una edad para definir a alguien anciano, ¿cuál sería? Según los resultados de la encuesta Bupa Health, la empresa matriz de Sanitas, los españoles aceptan que la entrada en la edad de jubilación significa el paso a la madurez, no la ancianidad. Para tres de cada diez franceses, una persona sólo puede considerarse mayor cuando alcanza los 80 años. En el lado opuesto se sitúan los asiáticos. Seis de cada diez chinos piensa que la vez les llega antes de los 60 años.
Las distintas respuestas revelan cambios culturales y de actitud frente a la vejez. Y también diferencias en la esperanza de vida al nacer. Frente a los 82-83 años de Francia y España, en China sólo llega a los 73.


SOBRE LA VEJEZ Y LA CALIDAD DE VIDA

 Emilio Molina de Porras

La vejez es una etapa de la vida caracterizada por el declinar, suave a veces, y de manera abrupta en otras, de nuestras facultades físicas y mentales, debido a las modificaciones morfológicas y funcionales producidas en nuestro organismo con el paso de los años.

Es frecuente, que la vejez se asocie desde una óptica pesimista, a la enfermedad,al dolor, a la soledad y a la proximidad de la muerte, creando un horizonte carentede futuro. Sin embargo hay otras opciones mucho más enriquecedoras, pudiendo sentirse un miembro activo de la comunidad y aprovechar la experiencia acumulada.Es una etapa para analizar los éxitos y fracasos a lo largo de la vida, desarrollar nuestros "hobbis", mejorar nuestras relaciones familiares y amistades, y ser solidario manteniendo actitud de ayudar a los demás.

Cuándo comienza la vejez?...(hay quien dice, que cuando se carece de horizonte, de proyectos, de futuro). Es muy variable según culturas y ha evolucionado de generación en generación. A comienzos del siglo XX, la esperanza de vida era de 40 años, y a los 30 ya eras un viejo, y a comienzos del XXI se acerca a los 100 años, con lo cual nuestros nietos a los 60, todavía podrán ser unos "chavalotes".

En la vejez los órganos se van deteriorando a distinto ritmo y de manera individual. A nivel sensorial, la pérdida de visión y audición son los más frecuentes e importantes, y los que más repercuten en la calidad de vida. Otros sentidos se afectan menos, como el olfato y el tacto, y el gusto como capacidad de saborear, incluso puede mejorar con la edad.

El envejecimiento viene condicionado por factores genéticos (30%), y las enfermedades agudas y crónicas padecidas, pero aún más importante es el estilo de vida mantenido (tipo de alimentación y ejercicio físico, consumo de tóxicos, tabaquismo).

Hay 2 acontecimientos que dominan esta etapa de la vida, una la jubilación, que para muchos supone una frustración, una pérdida de su actividad laboral y profesional, unido a una merma en sus ingresos económicos, y en contraste para otros supone una liberación, de los "madrugones", del estrés laboral, los atascos, las prisas y tener la posibilidad de disfrutar de "tiempo libre". El otro acontecimiento es la aparición de los nietos, "la tercera generación", y en ese tándem abuelo/nieto surge la complicidad y aparece la oportunidad de retornar a la infancia, compartir la fantasía y los juegos, los cuentos, los dibujos animados, los "clicks", "el barco pirata", los trenecitos, etc. y a su vez el nieto se siente protagonista, aprende sin darse cuenta, valores y pautas de comportamiento, y por otro lado es el eslabón necesario como transmisor de las tradiciones y costumbres familiares.

Podríamos hablar de envejecimiento deseable cuando nuestros padres han sido longevos; hemos mantenido hábitos de vida saludables, realizado ejercicio físico y mental con regularidad (pasatiempos en general, incluso el dominó). Vamos poco al médico de cabecera, o lo que es lo mismo, "tomamos pocas pastillas". Mantenemos el buen humor y estado de ánimo optimista ("a pesar de la crisis"). Nuestra situación sociofamiliar y económica es satisfactoria, y disponemos de tiempo para desarrollar nuestras aficiones. Sin embargo, esa utopía choca con la realidad. En la práctica hay numerosos riesgos en la vejez, unos evitables y otros no, que conllevan una mala calidad de vida. La tendencia al pesimismo, la desconfianza, la pérdida de la sonrisa, la falta de ilusión y de entusiasmo, la soledad, la rutina, el aburrimiento, el mal carácter, y por otro lado están las enfermedades crónicas, y sobre todo la pérdida de autonomía, el ser dependiente.

Podemos mejorar la calidad de vida en la vejez Hay distintos planos y oportunidades. En el aspecto físico, podemos realizar ejercicio con regularidad, y aprender técnicas de relajación cuando el estrés nos domina. En el plano intelectivo manteniendo actitud de permanente aprendizaje (lectura, actividades culturales y recreativas). En el terreno afectivo, los sentimientos y las emociones no envejecen, debemos desarrollar la amistad, mantener viva la capacidad de enamoramiento (es falso que sólo los jóvenes se enamoran), y en cuanto a la solidaridad (disfruta más el que da que el que recibe). En el plano sensorial utilizamos mal nuestros sentidos. Debemos aprender a concentrar la atención, "viendo" lo que miramos, "escuchando" lo que oímos, palpando, oliendo, degustando, y así disfrutaremos de lo cotidiano, un paisaje, las nubes, una puesta de sol, el canto de un canario, una buena música, una buena conversación, el olor a azahar en primavera, una copa de vino, o un helado, etc.

En situaciones de soledad, utilizando los recuerdos agradables. Es importante huir de los sentimientos negativos, la envidia, el rencor, el egoísmo, la desconfianza, el miedo que genera inseguridad. Aprender a no quejarse y preocuparse por los demás.
En resumen, que la vejez se puede vivir de muy distintas maneras, y que si somos inteligentes, debemos vivir cada día con especial intensidad y aprovechar el tiempo, ya que estamos con "la reserva" encendida.


LAS CONSECUENCIAS DRAMÁTICAS DEL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL

Como cada cierto tiempo sucede, un nuevo fantasma recorre el mundo, esta vez es el envejecimiento de la población, que influirá en todas las naciones, pero fundamentalmente en los países desarrollados. Los analistas han señalado que ese envejecimiento, combinado con otros fenómenos emergentes, cambiará la composición demográfica de muchas regiones y, por lo tanto planteará problemas desconocidos a las poblaciones en general. El primer problema es que el envejecimiento de la población tiene consecuencias dramáticas en las pensiones, en el monto de las jubilaciones y otros planes de apoyo en las personas mayores. Hay dos factores que explican esta tendencia. La primera es considerada una buena noticia: la gente está viviendo más tiempo; así un niño nacido en 1960 podía esperar vivir 52 años. Hoy la expectativa de vida promedio es de 69 años, y a mediados de siglo es probable que se eleve a más de 70 años. En Cuba, por ejemplo, la expectativa de vida es de un poco más, 76 años.

Simultáneamente, las personas están teniendo menos hijos. En 1960 por ejemplo, hubo 33 nacimientos por cada mil habitantes como promedio en el mundo. Ese número se ha reducido en la actualidad a 20 nacimientos y se espera que disminuya más, a medida que las personas en los países en desarrollo tengan menos hijos; fenómeno que ya es un hecho en los países industrializados. Estos datos, sin embargo, son considerados buenas noticias, teniendo en cuenta que lleva a la estabilización de la población mundial. Aunque algunas naciones han visto caer la expectativa de vida en las últimas dos décadas por el impacto del Sida, especialmente en el sur de África; el patrón en la actualidad es el de una vida más larga con menos hijos. A medida que crece la proporción de personas de la tercera edad, habrá menos individuos en edad laboral, y la masa trabajadora tendrá que producir bienes y servicios para una cantidad mayor de personas jubiladas.

En 1950, de cien personas en el mundo, ocho personas eran mayores de 60 años; ahora subieron a 11, y para mediados del siglo serán el 22 por ciento, según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas. La crisis financiera internacional también ha afectado a muchas personas en edad de retirarse, al reducir el valor de los activos en los que se invierten las contribuciones para pagar las pensiones al retirarse. En otras regiones existen otros problemas llamados bombas de tiempo demográficas. Por ejemplo, muchos grupos humanos, por religión, etnia o tradiciones, tienen más hijos que otros, con los que comparten territorios o áreas muy limitadas en extensión.

Así los árabes palestinos se reproducen con más ímpetu que sus vecinos israelíes, lo cual agrega un factor más en la lucha por sus territorios en litigio; mientras que en La Española, los haitianos crecen con mayor velocidad que sus vecinos dominicanos. Sin embargo en Alemania, mayor exportador de Europa, la baja natalidad demanda con urgencia 500 mil inmigrantes anuales para asegurar su economía y prevenir el inexorable envejecimiento de su población.


LA COMISIÓN  EUROPEA APOYA EL DESARROLLO URBANO

La Comisión Europea ha abordado con contundencia el tema de la urbanización y ha publicado recientemente el informe World and European Sustainable Cities ("Ciudades sostenibles en el mundo y en Europa"), que repasa una serie de actividades de investigación europeas destinadas a reconciliar el desarrollo urbano con la necesidad de un crecimiento sostenible e incluyente. Las ciudades son el lugar donde la humanidad prospera y también fracasa. Cuando una ciudad reconoce la necesidad de un desarrollo sostenible desde el punto de vista económico, social y medioambiental y actúa en consecuencia, sus ciudadanos tienen la oportunidad de aprovechar todo su potencial. En cambio, cuando la exclusión social, el deterioro medioambiental y la falta de infraestructuras son la norma, la calidad de vida resulta irremisiblemente perjudicada. Se calcula que en el año 2030 la población mundial será de 8.000 millones de personas, y que 5.000 millones de ellas vivirán en ciudades, por lo que el urbanismo sostenible es uno de los temas prioritarios en la agenda política. Existen una serie de proyectos que han tratado cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible, tales como la gestión de los residuos, el agua y la energía, y que han desarrollado herramientas específicas para regiones tan distintas como las zonas costeras, montañosas y otros territorios específicos. En el campo del transporte, se ha investigado la posibilidad de implantar autobuses que funcionen con pilas de combustible a base de hidrógeno o bien con biocombustibles y se han estudiado distintas alternativas tecnológicas y el grado de seguridad y autonomía que ofrecen.

En este contexto es crucial la identificación y divulgación de las mejores prácticas. En Bruselas, por ejemplo, hace treinta años se negaba la posibilidad de crear carriles para bicicletas, pero aprendiendo de las experiencias de otras ciudades se pudo demostrar la viabilidad de tal plan. La Comisión considera que, en casos así, es posible la realización de una evaluación comparativa entre ciudades y que otras ciudades, sea cual sea su situación, deberían ser capaces de emularlas e incluso de competir por ser la ciudad más ecológica para conseguir el premio anual de "Capital Verde Europea" que lleva puesto en marcha desde el 2008. En el marco de estos esfuerzos, la Comisión también propuso en julio de 2010 una licitación de las pruebas para un marco de referencia para las ciudades sostenibles. Los cambios de esta índole repercuten en una mejor calidad de vida, de tal modo que las ciudades pueden convertirse en lugares no sólo más atractivos y donde la población es más feliz, sino también más productivos.

Es bien sabido que las principales ciudades europeas se han convertido en centros de una diversidad asombrosa, una tendencia que probablemente seguirá acentuándose dada la constante afluencia de personas a los centros urbanos en busca de trabajo. Según ONU-Hábitat, a nivel mundial, el número de migraciones internacionales se ha más que duplicado en los últimos cuarenta años, y en Europa en tan sólo quince años (entre 1985 y 2000). Las ciudades ofrecen numerosas oportunidades laborales, tanto de buena como de mala calidad, y una proporción elevada de los empleos no cualificados, que es el tipo de trabajo que la población local trata de evitar, es realizada por los recién llegados. Lucha contra la pobreza, integración, movilidad y respeto al legado histórico; retos de las ciudades del siglo XXI. Este fenómeno resulta especialmente evidente en grandes ciudades europeas. El panorama se complica por el hecho de que un porcentaje alto de los inmigrantes hablan otro idioma, profesan otra religión y poseen valores distintos a los de la población mayoritaria. A este respecto, la investigación no se ha centrado en la integración, sino en formas de combatir la pobreza, que es el principal obstáculo a la integración y que la Unión intenta combatir desde diferentes frentes, ya que este año 2010 es el Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Es innegable que los inmigrantes pobres y sin acceso a una educación decente experimentan grandes dificultades para integrarse. Los cambios demográficos en Europa, y concretamente el envejecimiento poblacional, agudizan la necesidad de desarrollar políticas de integración innovadoras.

En segundo lugar, la actividad investigadora se ha centrado en facilitar el acceso a la información para posibilitar una mayor integración. También se ha estudiado la cuestión de la integración en la vida local. El fenómeno de la formación de ghettos se aprecia en numerosas ciudades. En este sentido, los investigadores han tratado de comprender la mejor forma de reconocer este reto y brindar apoyo a las autoridades. La integración interétnica es fundamental para que las ciudades puedan aprovechar al máximo sus recursos humanos y todos los ciudadanos puedan disfrutar de un acceso igualitario a todas las oportunidades. Cada vez son más las ciudades europeas cuya población cobra conciencia de que se necesitan políticas de integración coherentes y a largo plazo que protejan su viabilidad como comunidades, así como la calidad de vida de los residentes. Es además evidente la relación directa que existe entre el consumo energético y la densidad urbana. Vivir en una ciudad compacta y viable significa que su población pueda residir, ir de compras y disfrutar de su tiempo de ocio en un radio de dos o tres kilómetros. Es también una cuestión de actitud. En España, por ejemplo, es habitual que las urbanizaciones contengan una piscina comunitaria, una instalación que en otros países se considera exclusiva de los ricos. Otro de los aspectos que los investigadores deben tener presente es el legado histórico de cada ciudad. Los edificios y las carreteras, cuyo origen en algunos casos se remonta a la época romana, pueden pervivir durante un período increíblemente largo. De ahí que se considere tan indispensable la planificación anticipada, puesto que algo construido hoy puede influir en la planificación durante las décadas venideras. Diseñar una ciudad orientada al futuro exige también anticipar la economía del mañana y formular preguntas pertinentes: ¿Seguirá al alza el comercio internacional? ¿Se impondrá la preferencia por consumir productos locales? ¿Ha alcanzado su apogeo la globalización? ¿En qué se diferenciará el comportamiento de las personas dentro de treinta o cuarenta años?

La Comisión concluyó recientemente un estudio titulado "El mundo en 2025: el surgimiento de Asia y la transición socioecológica". Entre otras cuestiones, este estudio puso de relieve las tendencias hacia el envejecimiento activo y la dinámica territorial. Por un lado, las personas desean jubilarse a edades más tempranas, mientras que por otro también viven más años, un fenómeno que ha hecho cobrar conciencia de que, en muchos países, el Estado será incapaz de seguir manteniendo a los jubilados en las mismas condiciones. Cabe preguntarse por las repercusiones que tendrá el crecimiento poblacional en necesidades básicas como el agua y la energía y por el coste de las mismas. También hay que sopesar de qué manera se están desarrollando las ciudades, las zonas rurales y las conurbaciones. En este contexto, la Comisión se propone abordar el año 2012 como Año Europeo del Envejecimiento Activo para poner de relieve y concienciar a la población europea de estas cuestiones. Todas éstas son preguntas difíciles y sin respuesta sencilla. Pero si algo ha puesto de manifiesto la investigación comunitaria es que hay que abordar con eficacia los retos que plantea el desarrollo urbano. El informe World and European Sustainable Cities ofrece un mapa exhaustivo del camino que tenemos por delante.

 

EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN, UN FENÓMENO QUE EXIGE ESPECIAL ATENCIÓN

Diez años atrás un informe de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento de la población mundial vaticinaba que para 2050 las personas de edad superarían en cantidad, por primera vez, a los jóvenes. Sin embargo, esa predicción se vio prontamente superada ya que la población mayor igualará o superará en 2025 a la población activa, según datos que acaba de ofrecer el ministerio de Salud de la Nación. No se desconoce que en el último cuarto de siglo la esperanza de vida se incrementó en 17 años. Estas y otras referencias, que surgieron en el contexto de las jornadas sobre envejecimiento y salud que se realizan estos días en la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires, tienen consecuencias e implicancias directas en campos tan dispares y trascendentes como el sanitario, el económico y el cultural, entre muchos otros. Según se detalló en la nota publicada en este diario, en la Argentina se estima que para 2025 la población de personas de 80 años y más crecerá un 13 por ciento respecto de la cifra de 2010, acorde a las proyecciones demográficas. Las cifras oficiales dan cuenta que en la actualidad hay más de 5 millones de personas mayores de 60 años y de éstos cerca de 1.500.000 pasan la barrera de los 75.

En el ámbito de la salud, este fenómeno también producirá efectos en el sistema sanitario que aún, según especialistas del área, no se han evaluado. Estas evidencias ofrecen un claro sustento a la necesidad de que exista una política de Estado para diseñar las diversas estrategias a seguir, tal como afirmaron integrantes del encuentro que se desarrolla en la UNBA. En los fundamentos de esta jornada sobre envejecimiento se alertó que las personas mayores, sobre todo desde los 75 años, se encuentran en un estado de riesgo producido por la fragilidad, fundamentalmente biológica, y vulnerabilidad. Esta fragilidad "es producto por un lado de las condiciones socio-sanitarias vinculadas a la dependencia, y por otro, de la falta de una política sanitaria para el sector que contemple un criterio universal de ingreso al sistema de salud".

Tiempo atrás un especialista en el tema indicó que el proceso de envejecimiento poblacional que se produjo en las naciones desarrolladas se está dando ahora en nuestros países, en condiciones muy diferentes a las que se desenvolvió en los primeros. Mientras aquellos envejecieron gradualmente durante todo un siglo; los que se encuentran en países en desarrollo lo están haciendo en menos de treinta años. Es claro, entonces, que la denominada globalización de la vejez requiere un cambio de conceptos y estrategias y hasta de una nueva cultura social que contenga a los adultos mayores. El desafío es enorme porque se está ante un conjunto de situaciones con graves perspectivas sociales y económicas, que exceden -aunque aquí también parece estarse ante un cuadro mal atendido- al de la gradual insolvencia funcional de los sistemas de seguridad social. Lo que en definitiva parece estar cada vez más claro, es que, con criterio realista, el Estado debe atender a las circunstancias actuales y, a la vez, estructurar con racionalidad e imaginación una política integral.


ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

El mundo se está volviendo viejo. En la mayoría de países, la población está envejeciendo y eso inevitablemente tiene consecuencias dramáticas en las pensiones y otros planes de apoyo a personas mayores. Hay dos factores que explican esta tendencia. La primera es claramente una buena noticia: la gente está viviendo más tiempo. Un niño nacido en 1960 podía esperar vivir 52 años. Hoy se expectativa es de 69 años. Y a mediados de siglo es probable que se eleve a más de 70. Al mismo tiempo, las personas están teniendo menos hijos. En 1960 hubo 33 nacimientos por cada mil habitantes. Este número se ha reducido a 20 y se espera que disminuya más a medida que las personas en los países en desarrollo tengan menos hijos. Esto también es, sin duda, una buena noticia porque lleva a la estabilización de la población mundial, aunque a un nivel mucho mayor de lo que es ahora. Todos estos son promedios globales y la situación varía entre los países. Algunas naciones han visto caer la expectativa de vida en las últimas dos décadas debido al impacto del VIH/sida, especialmente en el sur de África. Pero el patrón general es el de vidas más largas con menos hijos.

Menos contribuyentes

Aunque ambas tendencias son en sí mismas deseables, crean un nuevo problema.

Esperanza de vida

* 1960: 52 años
* 2010: 69 años
* 2050: más de 70 años

Hay menos individuos en edad laboral por cada persona mayor. En 1950, el 8% de la población era mayor de 60 años; ahora es el 11% y para mediados del siglo será del 22%, según proyecciones de Naciones Unidas. En algunos lugares -Japón, Macao y Corea del Sur- superará el 40%. Así que para aquellos países con sistemas de jubilaciones bien desarrollados hay un problema a largo plazo a raíz de estas tendencias de la población.

Nacimientos

* 1960: 33 por cada mil personas
* 2010: 20 por cada mil personas
* 2050: 13,7 por cada mil pesonas

Muchas pensiones estatales se pagan con los impuestos de los contribuyentes actuales. Y si se mantienen esas políticas, habrá menos contribuyentes para pagar más jubilaciones. Las pensiones privadas son diferentes, pero algunos economistas piensan que una población activa más pequeña tenderá a bajar el valor de los activos financieros y eso afectará las jubilaciones.

Crisis

Luego está la crisis financiera internacional que, como consecuencia, ha afectado a muchas personas en edad de retirarse, al reducir el valor de los activos en los que se invierten las contribuciones para pagar una pensión. Y debido a que las tasas de interés son tan bajas, la jubilación que se puede obtener por cualquier cantidad ahorrada también ha caído. En el largo plazo es posible que las economías desarrolladas crezcan más lentamente como consecuencia de la crisis. De ser así, se debilitaría el valor de los activos de los fondos de pensiones. En cuanto a la oferta pública, menores ingresos y un mayor nivel de desempleo han afectado las contribuciones para las pensiones estatales.

Países en desarrollo

La historia en los países en desarrollo es diferente. En ellos, menos personas tienen algún tipo de plan de pensión formal. En gran parte de África, menos del 5% de la fuerza de trabajo actual está contribuyendo a alguna jubilación. En muchos países asiáticos, incluyendo China e India, el porcentaje oscila entre el 5% y el 25%. En las naciones en desarrollo, la previsión para la vejez es a menudo informal y basada en la familia. Pero incluso esta modalidad enfrenta sus propias presiones por el envejecimiento de la población. Una típica persona mayor tendrá menos hijos en quien apoyarse. Además, ese tipo de respaldo funciona mejor si las familias están a la mano. Pero esos vínculos también se han visto socavados por los jóvenes que emigran de zonas rurales a urbanas en busca de trabajo. Hay algunas variaciones importantes en cómo los países están siendo afectados por estos acontecimientos. Pero es una tendencia mundial y casi todas las naciones sufrirán las consecuencias de alguna manera u otra.

Fuente: BBC


EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN, UN FENÓMENO QUE EXIGE ESPECIAL ATENCIÓN

Diez años atrás un informe de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento de la población mundial vaticinaba que para 2050 las personas de edad superarían en cantidad, por primera vez, a los jóvenes. Sin embargo, esa predicción se vio prontamente superada ya que la población mayor igualará o superará en 2025 a la población activa, según datos que acaba de ofrecer el ministerio de Salud de la Nación. No se desconoce que en el último cuarto de siglo la esperanza de vida se incrementó en 17 años. Estas y otras referencias, que surgieron en el contexto de las jornadas sobre envejecimiento y salud que se realizan estos días en la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires, tienen consecuencias e implicancias directas en campos tan dispares y trascendentes como el sanitario, el económico y el cultural, entre muchos otros. Según se detalló en la nota publicada en este diario, en la Argentina se estima que para 2025 la población de personas de 80 años y más crecerá un 13 por ciento respecto de la cifra de 2010, acorde a las proyecciones demográficas. Las cifras oficiales dan cuenta que en la actualidad hay más de 5 millones de personas mayores de 60 años y de éstos cerca de 1.500.000 pasan la barrera de los 75.

En el ámbito de la salud, este fenómeno también producirá efectos en el sistema sanitario que aún, según especialistas del área, no se han evaluado. Estas evidencias ofrecen un claro sustento a la necesidad de que exista una política de Estado para diseñar las diversas estrategias a seguir, tal como afirmaron integrantes del encuentro que se desarrolla en la UNBA. En los fundamentos de esta jornada sobre envejecimiento se alertó que las personas mayores, sobre todo desde los 75 años, se encuentran en un estado de riesgo producido por la fragilidad, fundamentalmente biológica, y vulnerabilidad. Esta fragilidad "es producto por un lado de las condiciones socio-sanitarias vinculadas a la dependencia, y por otro, de la falta de una política sanitaria para el sector que contemple un criterio universal de ingreso al sistema de salud". Tiempo atrás un especialista en el tema indicó que el proceso de envejecimiento poblacional que se produjo en las naciones desarrolladas se está dando ahora en nuestros países, en condiciones muy diferentes a las que se desenvolvió en los primeros. Mientras aquellos envejecieron gradualmente durante todo un siglo; los que se encuentran en países en desarrollo lo están haciendo en menos de treinta años.

Es claro, entonces, que la denominada globalización de la vejez requiere un cambio de conceptos y estrategias y hasta de una nueva cultura social que contenga a los adultos mayores. El desafío es enorme porque se está ante un conjunto de situaciones con graves perspectivas sociales y económicas, que exceden -aunque aquí también parece estarse ante un cuadro mal atendido- al de la gradual insolvencia funcional de los sistemas de seguridad social. Lo que en definitiva parece estar cada vez más claro, es que, con criterio realista, el Estado debe atender a las circunstancias actuales y, a la vez, estructurar con racionalidad e imaginación una política integral.


EL 80% DE LOS JÓVENES VE SU VEJEZ CON ACTITUD POSITIVA

Atrás quedaron las imágenes negativas de soledad, enfermedad y abandono que por décadas estuvieron erróneamente asociadas al proceso de envejecimiento. Hoy, el 80 por ciento de los jóvenes imagina su vejez de una manera positiva, disfrutando de los nietos, la familia, la vida en pareja, de salidas, tiempo personal y actividades varias, como proyectos educativos postergados. Así lo demuestra la encuesta “La vejez, mi vejez”, realizada por la consultora Zona Planning -que dirige Eduardo Sallenave-, con la colaboración de la psicóloga y experta en Gerontología Ana Rosa Abrahín, a 300 personas -150 hombres y 150 mujeres- de entre 18 a 45 años. También los resultados arrojan que, para los jóvenes, el legado más importante de las personas mayores es la experiencia y destacan la necesidad de la transmisión de esos saberes a las demás generaciones.
Estos datos manifiestan el derrumbe de los modelos tradicionales de vejez, que quedaron obsoletos para las actuales generaciones de adultos/as mayores -activas, capaces y con ganas de enfrentar nuevos desafíos-, y socialmente se moldean nuevos a favor de un envejecimiento activo.

Cuestión de actitud

El estudio indaga cómo se vive y/o imagina la vejez -llegar a viejo, ser viejo, sentirse viejo- en una sociedad donde uno de los valores es el culto a la juventud y sus virtudes.
“El miedo a envejecer lo tenemos del Atlántico para acá, donde parece que hay que pedir disculpas si uno dice la palabra viejo, pero en las sociedades orientales esto no ocurre”, aclara la gerontóloga.

Sin embargo, remarca que “los jóvenes tienen más en claro que hoy hay gente de 90 años que está bien, y hay de treinta y pico que están out”, dado que la actitud que se tiene ante la vida no depende de la edad.

Asimismo, Abrahín explica que si esta encuesta se la hubiera realizado décadas atrás, cuando aún estaban vigentes los mitos y prejuicios que atentan contra la vejez, “otras hubieran sido las respuestas”.

“La mayoría de los jóvenes tiene algún familiar o persona conocida, mayor de 85, 90 años que sigue plenamente vigente, que no permite que se lo lleve por delante, se le saque ni se le de la silla o le bajen la música porque (seguramente) está bailando”, destaca.

En este sentido, indica que “hay una apertura”, fruto de años de trabajo de profesionales y de los mismos mayores para desterrar el prejuicio “jubilación=vejez=enfermedad”, entre otros.

La experiencia

En la encuesta, los jóvenes coincidieron que el legado más importante de las personas mayores es “la experiencia y sabiduría, combinación que da valor a lo vivido, lo que generan los años” y se remarca “la necesidad de transmisión” de esos saberes a las otras generaciones.

Asimismo se destaca que el 79 por ciento de los encuestados ve de una manera positiva su propia vejez “disfrutando de nietos, viajes, familia, vida en pareja, tiempo personal, actividades varias, aprendizaje permanente”; solo el 11 por ciento contestó en forma negativa; y el 10 por ciento restante, no sabe, no contesta.

Ante la pregunta ¿cuáles son a su criterio las fuentes de satisfacción de las personas mayores?, las respuestas fueron: buena salud, 19,8 por ciento; ejercer una actividad, 15,2 por ciento; seguridad económica, 14,8 por ciento; ser respetado, 14,5 por ciento; integración a la comunidad, 12 por ciento; entretenimiento y diversión, 10,5 por ciento; confort, 6,2 por ciento; otros, 4,1 por ciento; tener prestigio, 3 por ciento.

No obstante, los jóvenes consideran que las personas mayores se ven a sí mismas: ignoradas, 37,5 por ciento; molestas, 20,9 por ciento; respetadas, 12,2 por ciento; otras, 11,7 por ciento; valiosas, 9,6 por ciento; necesarias, 8,1 por ciento.

En este marco, indicaron que los principales mitos y prejuicios contra la vejez son: que los mayores no tienen nada que aportar; no entienden; no son útiles; molestan; no pueden hacer cosas; son un peso para la familia; no pueden tener sexualidad; tienen muchos problemas de salud; no tienen independencia; son aburridos; son antiguos. Imágenes negativas erróneas y que se las pueden contrarrestar tanto con los resultados de estudios científicos como en la vida cotidiana.

¿Cómo se ve usted en su vejez?.Casi la totalidad (79 por ciento) de los jóvenes encuestados manifiesta opiniones positivas sobre su vejez futura y se imagina disfrutando de nietos, familia, vida en pareja, viajes, tiempo personal, actividades varias, educación permanente.

Natalia Muñiz
Diario Popular


EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN. ALEMANIA NECESITA  500.000 INMIGRANTES

Laura Lucchini

El Instituto Alemán de Estudios Económicos (DIW, por sus siglas en alemán) llegó a estas conclusiones en un momento de fuerte debate en el país acerca de las ventajas y desventajas de la inmigración, después de la publicación de un polémico texto que acusa a los inmigrantes musulmanes de ser un obstáculo para el crecimiento económico.

Klaus Zimmermann, presidente del DIW, no podría tener palabras más claras: "A partir de 2015 perderemos cada año 250.000 trabajadores. Entonces, faltarán ya en el mercado tres millones de empleados, sobre todo fuerza laboral calificada. A la vez, los trabajadores serán cada vez mayores y aumentará el número de los no calificados", dijo esta semana en declaraciones al diario Hamburger Abendblatt .

Añadió además que nada sería más dañino para el PBI que un retroceso de la población. Los sistemas sociales se verían afectados por cada vez menos trabajadores, lo que traería consigo graves problemas económicos.

"Esto significa que habrá que incrementar la edad laboral hasta los 70 años. Y ni siquiera esto será suficiente. Necesitamos urgentemente mano de obra, e inmigrante, del extranjero. Como mínimo 500.000 por año para asegurar nuestra economía", subrayó Zimmermann.

El análisis del Instituto Alemán de Economía, que asesora al gobierno, ofreció una nueva mirada sobre el tema de la inmigración en un momento de protagonismo absoluto de las tesis de Thilo Sarrazin, ahora ex directivo del Banco Federal Alemán, autor de un libro según muchos "provocador" y según otros, directamente "racista".

En Deutschland schafft sich ab ("Alemania se elimina a sí misma"), Sarrazin, que entre otras cosas es miembro del Partido Socialdemócrata (SPD), que representa la mayor fuerza de oposición al gobierno conservador de Angela Merkel, argumenta que "en todos los países europeos los inmigrantes musulmanes le cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben".

En el caso de Alemania en particular, los inmigrantes musulmanes (sobre todo de Turquía) procederían de zonas rurales y serían incultos, según el autor.

Sarrazin llegó a argumentar que la falta de cultura sería también falta de inteligencia y se transmitiría genéticamente de una generación a la otra, en particular porque estos inmigrantes "tampoco después de la tercera generación se casan con alemanes". Su conclusión, la parte más polémica, fue que "la inmigración musulmana bajaría el nivel de inteligencia del país, debido a que se reproduce más rápidamente" que la población local.

Fue en particular el pasaje de su discurso que servía de tesis de inteligencia "hereditaria" y "genética" la que despertó inquietantes fantasmas del pasado hitleriano. Las presiones sobre el Banco Federal crecieron hasta que, el jueves por la noche, Sarrazin se vio obligado a dimitir de su cargo.

Si por un lado su dimisión salvó la cara de las instituciones, no cerró sin embargo el debate de integración. El gobierno de Angela Merkel respondió la semana pasada a la polémica con la presentación de un plan para la integración. En él se destinan varios fondos a la formación de inmigrantes, con particular atención a la lengua, considerada condición fundamental para la integración.

Junto con el programa, el ministro del Interior, Thomas de Maizière, presentó algunos números y destacó que "tan sólo el 10% o el 15% de los inmigrantes dicen que no se quieren integrar". Los críticos argumentaron, sin embargo, que el 10% o el 15% significa cientos de miles de personas que viven en el país y se sirven de sus estructuras sociales. Pero según el ministro, el nivel "no es malo si se compara con el mismo dato en otros países".

El debate sobre la integración, un concepto -según los expertos- muy difícil de definir y medir, estará en el centro del debate político alemán de los próximos meses.

De hecho, son cada vez más las voces de la política y de la economía que miran hacia los modelos estadounidense, canadiense y australiano para la inmigración: "Necesitamos un sistema de puntos para una inmigración permanente como la que tienen Australia y Canadá, países en los que resulta determinante la formación", señaló Zimmermann. "Hasta ahora, no hemos dirigido la inmigración por las necesidades del mercado laboral. Pero la integración de los inmigrantes no se ha conseguido", concluyó el ex funcionario.

"Los países más desarrollados tienen un aumento del promedio de vida superior al resto, y la Argentina en este sentido se comporta como un país desarrollado, lo cual es bueno porque las personas mayores viven más pero hay que garantizar que lleguen en las mejores condiciones", dijo a Télam el médico Marcelo Alvarez.

El especialista preside el comité ejecutivo de la "Primera jornada de envejecimiento y salud", que se realizará el jueves en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

En Argentina se estima que para 2025 la población de personas de 80 años y más crecerá un 13% respecto de la cifra de 2010, acorde a las proyecciones demográficas.

Las cifras oficiales dan cuenta de que hay más de 5.000.000 de personas mayores de 60 años y de éstos cerca de 1.500.000 pasan la barrera de los 75.

El constante aumento de personas mayores es un fenómeno que se produce a nivel mundial y que desde hace 50 años los especialistas vienen anunciando con preocupación por el desbalance en el plano económico que se produciría si hay más población pasiva que activa.

En tanto, en el ámbito de la salud, este fenómeno también producirá efectos en el sistema sanitario que aún, según especialistas del área, no se han evaluado.

"Se necesita una mirada diferente, pero que involucre a todos los sectores, desde la familias, la sociedad, el Estado", señaló Alvarez, al anunciar el evento.

El especialista recordó que "todos vamos a llegar", enfatizó que "es necesario tomar este tema con la mayor responsabilidad" y planteó la necesidad de que exista "un programa nacional respecto de la prevención y atención primaria de la salud, para prevenir que muchas personas tengan dependencia en el futuro".

"Nuestra propuesta es incentivar que la Argentina adopte una política de Estado y nos sentemos todos los sectores a conversar y diseñar una política sanitaria", dijo Alvarez, para quien "no se está previendo esto que se viene, y no se le puede pedir todo al PAMI".

Alvarez aseguró que las universidades como formadoras y capacitadoras de profesionales también tienen que cumplir un rol activo, por lo que propone generar un nuevo espacio para debatir y sugerir políticas públicas.

En los fundamentos de esta jornada sobre envejecimiento se especifica que las personas mayores, sobre todo desde los 75 años, se encuentran en un estado de riesgo producido por la fragilidad, fundamentalmente biológica, y vulnerabilidad.

Esta fragilidad "es producto por un lado de las condiciones socio sanitarias vinculadas a la dependencia, y por otro, de la falta de una política sanitaria para el sector que contemple un criterio universal de ingreso al sistema de salud".

No obstante, actualmente "se cuenta con un sistema fragmentado de atención en la que la asistencia pública, la seguridad social y el sistema prepago tienen criterios heterogéneos para la atención de estas cuestiones".

Uno de los aspectos centrales que se analizarán en el encuentro es el "rol de la Universidad frente a las nuevas demandas de atención en la salud a causa del envejecimiento poblacional".

La jornada comenzará a las 16 y participarán el decano de la facultad, Alfredo Buzzi, el director del Hospital de Clínicas, Ernesto Da Rúos, docentes, legisladores y expertos en Tercera Edad y salud.
 

REINTERPRETAR EL ENVEJECIMIENTO

Hemos heredado una visión obsoleta y anacrónica respecto al envejecimiento. Hace un siglo las personas morían alrededor de los 50 años y la madurez se consideraba una etapa terminal de la vida. En el intertanto ha habido avances médicos, de salubridad, educación y alimentación extraordinarios. Sin embargo seguimos anclados en la interpretación clásica acerca de nuestros mayores.
Si bien hasta hace unas décadas algunos juicios sobre la edad mayor eran aplicables y hasta se justificaba hablar de "abuelitos" para referirse a este segmento etáreo hoy día es insultante que la sociedad no haya renovado su visión, más aún si se considera que las tasas de envejecimiento de la población son un fenómeno mundial. En países donde hay más conciencia y respeto cultural, como Argentina por ejemplo, no se habla de personas "viejas" sino de "grandes". Para que decir de otras sociedades como Japón o la India donde la madurez es respetada y elogiada.
Por eso, es urgente renovar nuestras interpretaciones sobre el envejecimiento. En una cultura obsesionada con la juventud y empeñada en evitar a toda costa la vejez en la época del Viagra y de la cirugía estética, un libro de Osho (Madurez, La responsabilidad de ser uno mismo) se atreve a plantear la pregunta casi olvidada: ¿Qué beneficios puede reportarnos el aceptar el proceso de envejecimiento como algo natural, en lugar de intentar aferrarnos a la juventud y sus placeres? Osho nos remite a las raíces del significado de crecer, en lugar de hacernos simplemente viejos, y nos recuerda los beneficios que sólo la madurez nos puede aportar, tanto en nuestra relación con los demás como en la realización de nuestro destino individual. Señala los diez ciclos principales de crecimiento en la vida humana, desde el universo centrado en si mismo del preescolar, hasta el florecimiento de la sabiduría y la compasión de la vejez, y destaca las ventajas y beneficios que sólo podemos alcanzar en la madurez.
En esta línea, según un estudio publicado esta semana en la revista Science, la tasa real de envejecimiento no debe ser evaluada por la edad de las personas, si no en referencia a los tipos de discapacidad que pueda presentar.
"El envejecimiento de la población dará lugar a muchos desafíos en las próximas décadas, pero no hay necesidad de exagerar estos desafíos con medidas engañosas" afirma un grupo de investigadores del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) de Austria; de la Universidad Stony Brook, Estados Unidos; y del Instituto de Demografía de Viena.
En la actualidad, sobre la base de lo realizado por las Naciones Unidas, se tiende a evaluar el envejecimiento de la población tomando como parámetro una edad determinada, a menudo de 65 años.
Sin embargo, dice Warren Sanderson, uno de los autores del estudio, "cuando usamos los indicadores que tienen la edad cronológica establecidos, se supone que no habrá progresos en factores como la esperanza de vida y la tasa de discapacidad residual. Pero "muchas características relacionadas con edad no se han fijado, ni se espera que permanezca en el futuro".
De hecho, muchas personas mayores de sesenta y cinco años no necesitan la ayuda de otros, e incluso pueden ser de ayuda a los demás.
Nueva forma de medir la vejez
Los autores proponen así una nueva medida, la llamada tasa de dependencia por discapacidad en los adultos, basada en la relación entre las personas que necesitan asistencia y que sean capaces de valerse por sí mismas. El estudio muestra que si el envejecimiento se mide, sobre esta base la tasa de envejecimiento se reduce cuatro quintas partes en la relación a las maneras de medir convencionalmente la vejez.
"Con la aplicación de las nuevas medidas que tengan en cuenta el envejecimiento de la vida y el descenso de la tasa de discapacidad, muchas personas estarán envejeciendo más lentamente que lo predicho por las medidas convencionales basadas en la mera edad cronológica", dice Sergei Scherbov otro autor del estudio.
El estudio se centra en "la esperanza de vida libre de discapacidad, lo que indica los años de vida dedicada en buena salud, pero también considera el valor de la dependencia "clásica" y la tasa de discapacidad por edad en adultos mayores. Cálculos de los investigadores muestran que en Gran Bretaña, por ejemplo, mientras la relación de dependencia de vejez ha aumentado considerablemente, la relación de la discapacidad se ha mantenido constante, lo que significa para los autores que "aunque la población británica es cada vez mayor, son también cada vez más sanos y los dos efectos se compensan".
Las nuevas medidas incluyen no sólo cambios en la longevidad, también precisa que los valores en las tasas de discapacidad pueden ayudar al público a comprender el resultado probable de mejoras en la salud y la longevidad. "Estas medidas también tienen implicaciones políticas. Una lenta y previsible evolución de la edad de jubilación justificada por el aumento del número de años de vida saludable en la vejez, puede ser políticamente más aceptable que los fuertes cambios justificados sobre la base de las limitaciones presupuestarias. "

 
EL “DIVIDENDO DEMOGRÁFICO” DE CHINA DECLINARÁ EN 2015

El año 2015 marcará el principio del fin del “dividendo demográfico” de China, a medida que el envejecimiento de la población continúe aumentando hasta 2039 - cuando habrá menos de dos contribuyentes chinos “responsabilizados” con cada pensionista.

Ésta fue la conclusión de los expertos que asistieron a un seminario en “el Foro del siglo XXI”, organizado el miércoles por la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh, que se centró en “convertir la crisis del envejecimiento en prima del envejecimiento, a través de un sistema de seguro de pensiones”.

Este dividendo se refiere a un aumento en el índice de desarrollo económico debido al alza en la cifra de personas en edad laboral.

Zhu Fuling, director del Departamento de Seguridad Social de la Universidad Central de Finanzas y Economía, dijo que una encuesta de 2005 que cubrió a 1 por ciento de la población china demuestra que China tenía 100 millones 450 mil personas de 65 años o más, en aquel entonces equivalentes a 7,7 por ciento de la población total.

Según el índice de la ONU para el envejecimiento de la población, se puede calificar un país de “sociedad envejecida” cuando el número de personas de 60 años o más abarca a más del 10 por ciento de sus ciudadanos, o cuando los de 65 años hacia arriba componen más del 7 por ciento de la población.

Durante el foro del miércoles, Yang Yansui, directora del Centro de Investigaciones sobre Carreras y Seguridad Social de la Escuela de Administración Pública de la Universidad Tsinghua, dijo que en 2015 la población de China continuará envejeciendo rápidamente, a la vez que comenzará a disminuir la población en activo.

Yang Yansui también dijo que el país debe apuntar a maximizar la productividad de los ancianos - por ejemplo, elevando la edad del retiro - con el objetivo de convetir la crisis del envejecimiento en una oportunidad (Pueblo en Línea)

 

POR QUÉ URUGUAY AÚN PEINA SUS CANAS

Que Uruguay es el país latinoamericano más envejecido no es una novedad; lo que sí se desconocía es en qué situación está actualmente, en comparación con los demás países. Por ello investigadores de la Universidad de la República analizaron cuáles son los elementos que mantienen a Uruguay en el "podio".

En el estudio "Indicadores Sociodemográficos de Envejecimiento y Vejez" plantearon además de la situación de los adultos mayores uruguayos, cómo es su vida en comparación con el resto de los habitantes de América Latina.

La edad media en Uruguay se ubica en 32 años, superando a la de todos los países del continente y en tres años a la de Chile, que es de 29 años.

En tanto, el índice de envejecimiento de la población uruguaya es, según reveló el análisis de la Udelar, de 74 personas mayores de 60 años cada 100 personas menores de 15 años. Argentina registra un índice de envejecimiento de 48 y Chile de 44, es decir sensiblemente menor que el de Uruguay.

El país se destaca además por tener la mayor relación de femineidad en la vejez: 140 mujeres cada 100 hombres, seguido por Argentina y Chile. Guatemala es el país que registra mayor equilibrio por sexos en la población adulta mayor.

Uruguay ha sido un país tradicionalmente urbano, por eso en el contexto latinoamericano es el país con mayor grado de urbanización. La población de adultos mayores que vive en áreas urbanas alcanza un 93%. Posteriormente se ubican Argentina, Venezuela, Chile y Brasil.

Luego se ubica México con 70% y siguen el resto de los países, con valores por debajo del 60%.


EL ESTRÉS Y EL ENVEJECIMIENTO VAN DE LA MANO

La australiana Elizabeth Blackburn, premio Nobel de Medicina 2009, ha asegurado hoy que los estudios que está realizando demuestran la existencia de una «clara relación» entre el estrés crónico y el envejecimiento celular que provoca los signos externos e internos de la vejez en los seres humanos.

En una rueda de prensa ofrecida en el marco del congreso de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO en sus siglas en inglés) que tiene lugar este fin de semana en Barcelona, Blackburn ha señalado que «es muy visible» que el estrés crónico «obliga a trabajar en exceso a todos los órganos».

Asimismo el estrés influye en el acortamiento de los telómeros, las secuencias de ADN que protegen los extremos de los cromosomas, «de la misma manera que las puntas plásticas impiden que los cordones de los zapatos se deshilachen».

El acortamiento de los telómeros da paso a la degradación celular, la cual a su vez lleva a las arrugas, las patas de gallo y todo aquello que generalmente se atribuye simplemente al paso del tiempo.

Blackburn obtuvo el premio Novel de Medicina el año pasado por su estudio sobre los telómeros y su relación con la prevención de la degradación de los cromosomas.

Junto a la investigadora Carol Greider, Blackburn también descubrió la enzima telomerasa, que ayuda a formar el ADN de los telómeros.

Según sus investigaciones, una mayor actividad de la enzima telomerasa mantiene la longitud de los telómeros y previene el envejecimiento.

Este descubrimiento abre la puerta a numerosas aplicaciones en la lucha contra el envejecimiento, en el tratamiento del cáncer o en el estudio del efecto regenerativo de las células madres.

Sin embargo, Blackburn se ha mostrado hoy cauta y ha aclarado que todavía estamos lejos de las «píldoras mágicas» y ha asegurado que «la vida saludable, el deporte y la buena alimentación» reducen el estrés y, en consecuencia, disminuyen el envejecimiento de las células.

A pesar de su prudencia, la investigadora australiana se ha mostrado esperanzada por las aplicaciones que puedan derivar de los estudios de la investigadora española María Blasco, que ha logrado alargar la vida de los ratones bloqueando la expresión de ciertos genes que actúan sobre los telómeros.

 

ESTÁ LA RELIGIÓN EN CONTRA DE LA INVESTIGACIÓN ANTIENVEJECIMIENTO?

En un reciente artículo publicado en el periódico de los profesionales sanitarios, Diario Médico, teníamos ocasión de leer las reflexiones de Vicente Bellver acerca de los últimos avances de la investigación biomédica del envejecimiento, aprovechando su participación en el curso de verano que la Universidad Católica de Valencia celebró este mes de Agosto en Santander, con la ponencia titulada “Aspectos éticos en la lucha contra el envejecimiento”.

Vicente Bellver es profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Católica de Valencia (UCV) y director general de Política Científica de la Generalitat Valenciana. Esto último refuerza la relevancia de sus opiniones en lo relativo a la investigación biomédica del envejecimiento, puesto que hablamos de un cargo público con poder para guiar el sentido y la dirección de la investigación científica en una comunidad autónoma del peso científico de la Comunidad Valenciana.

En el artículo, Bellver expresa su preocupación ante las investigaciones destinadas a descubrir las bases moleculares del envejecimiento y el potencial uso derivado de ellas, en búsqueda de estrategias e intervenciones para alargar la vida. Una de sus conclusiones es que “deberíamos imponernos la prohibición moral de extender la vida más allá de nuestro límite biológico”. Curioso concepto el de imponernos prohibiciones morales, puesto que cabría preguntarse la moral de quién o de qué ideología es la que debemos “imponernos”. Y curioso también plantear no extender la vida más allá de un supuesto “límite biológico”. ¿Quién define cuál es el límite biológico de la especie humana? ¿Qué límite biológico deberíamos usar, el de una persona de principios del siglo XX? Si analizamos las curvas de supervivencia humana y los datos derivados de expectativa de vida a lo largo del último siglo, observaremos un hecho apabullante: ¡hemos duplicado nuestra expectativa de vida! Vivimos ahora el doble que nuestros antepasados gracias a la mejora en las condiciones higiénicas y de alimentación, por un lado, y gracias de los avances de la medicina, por otro.

Aumento de la expectativa de vida a lo largo de los años

Asegura además que “pensar que podemos aspirar a ser inmortales es el inicio de la pérdida de la identidad humana, que se fundamenta en la idea de la muerte”. Sin embargo, si atendemos a la historia de la humanidad, yo diría que si algo distingue la identidad humana es precisamente su afán de superación de todos los límites, su inconformismo y rebeldía. Este espíritu nos ha llevado siempre a la búsqueda utópica de la Fuente de la Eterna Juventud como ideal máximo de victoria sobre la muerte. En contraposición, la aceptación sumisa de la muerte sólo se da en los individuos con convicciones religiosas, convencidos de la existencia de una vida espiritual infinita más allá de la muerte, exenta de los rigores de la enfermedad y del dolor, en definitiva, de la inmortalidad.

Más revelador resulta a continuación cuando propone que “es una ingenuidad empeñarse en negar tanto el dolor como la muerte”. No creo que la biomedicina esté intentando negar el dolor; creo que es una necesidad, y un deber, buscar métodos que permitan paliar el dolor y el sufrimiento de todas las personas. Cuando hablamos de envejecimiento y búsqueda de métodos que lo retrasen, estamos hablando fundamentalmente de proponer intervenciones que nos permitan evitar desarrollar enfermedades asociadas al envejecimiento que son las que causan sufrimiento de manera innecesaria, salvo que los gustos personales o las convicciones religiosas le lleven a uno a buscar el goce en el dolor; pero eso tiene un nombre, masoquismo.

Existen además toda una serie de enfermedades de base genética denominadas de manera general progerias (como el síndrome de Werner, el de Hutchinson-Gilford, la dyskeratosis congénita, etc.) caracterizadas por un envejecimiento prematuro o acelerado, de consecuencias dramáticas. Los avances experimentales sobre las bases moleculares del envejecimiento que nos aporten potenciales vías de actuación antienvejecimiento, podrían traducirse en métodos efectivos de tratamiento para estas personas, con el consiguiente beneficio derivado para su salud.

Quizás resulte ilustrativo de la forma de pensar de Vicente Bellver atender a las opiniones formuladas por él mismo con anterioridad (y accesibles en la red) acerca de otros temas médicos o científicos, criticando la investigación con células madre embrionarias, rechazando el uso de la píldora postcoital, oponiéndose a la eutanasia, o en contra de la bioética laica. Sin duda toda una línea de pensamiento influida por una evidente ideología religiosa.

No vamos a negar la necesidad de un debate ético que derive en una correcta regulación y legislación de ésta y de cualquier investigación científica o procedimiento médico. Pero siempre es necesario hacerlo desde un enfoque que se desprenda de creencias religiosas personales (un punto de vista laico), por el bien de toda la sociedad, o estaremos retrocediendo a épocas inquisitoriales.

La investigación biomédica del envejecimiento busca entender las bases moleculares de un proceso que desemboca en patologías claras y definidas, que causan sufrimiento a la mayoría de la población. Los últimos avances científicos nos permiten afirmar que cumplir años no tiene por qué estar indisolublemente asociado a ese dolor derivado de las enfermedades asociadas al envejecimiento. Por lo tanto, es obligado profundizar en esos mecanismos y encontrar soluciones que nos permitan gozar de buena salud, también en los últimos años de nuestra vida.


GENERACIÓN POST OCHENTA ES INCAPAZ DE MANTENER A SUS PADRES

Por Shi Jing (China Daily)

La amplia mayoría - la friolera del 90 por ciento - de la generación nacida tras el inicio de la década de los 80 del siglo XX se declara incapaz de mantener a sus padres, según una reciente encuesta, que incluyó a 1.612 personas nacidas en o después de ese período.

El estudio fue efectuado por el Centro de Investigaciones Sociales del Diario de la Juventud de China, por medio de dos importantes portales, a saber, minyi.net.cn y hudong.com.

Cerca del 40 por ciento de los encuestados afirmaron ser hijos únicos.

Casi 74 por ciento de ellos afirmaron tener una carga de trabajo tan abrumadora que no pueden hacer tiempo para sus padres.

Cerca de la mitad dijeron que viven lejos de sus padres y que no pueden permitirse traerlos a su casa actualmente.

Más de 40 por ciento indicaron que la disparidad en los presupuestos de Seguridad Social y asistencia médica en diversas ciudades les dificulta sostener a sus padres.

Sin embargo, según Wang Daben, un profesor del Centro de Investigaciones sobre Población y Desarrollo en la Universidad Pedagógica del Este de China, la manutención de los padres las áreas urbanas del país no es tan difícil como puede parecer a la generación más joven.

“El seguro de asignación cubre hoy a la mayoría de las ciudades. Así, los jóvenes que viven en áreas urbanas no deben sentirse tan presionados, porque el seguro cubrirá la mayor parte de los costos básicos de sus padres,” dijo Wang.

“Pero en las áreas rurales el seguro no se ha promovido ampliamente. Queda por parte del Gobierno diseñar más medidas de ayuda para que los jóvenes ayuden a sus padres.”
Una mujer de 28 años de apellido Wang, que trabaja actualmente como secretaria general de la firma Ernst &Young en Shanghai, dijo sentirse libre de ese tipo de presiones.

“Aunque mi madre está jubilada, mi padre todavía trabaja. E incluso cuando él se retire, sus respectivas pensiones serían suficientes,” dijo Wang.

“Pero si mi familia tuviera préstamos de vivienda, la historia sería totalmente diferente.

“A mis padres no les gusta tener deudas, por tanto por ahora no tenemos cargas de esa índole. Ellos podrían vivir sin mi ayuda. “

Wang Yin, una joven que gana unos 5.000 yuanes ($735) al mes, trabajando en ventas informáticas, también siente que sus padres podrían arreglárselas sin su ayuda financiera.

“Ambos padres están jubilados. Pero sus pensiones, junto con sus ahorros, son suficientes para satisfacer sus necesidades básicas,” explicó Wang. “Pero la situación podría cambiar cuando me case. Los préstamos para comprar una casa y coches podrían significarme cierto grado de presión. “

El nivel de envejecimiento poblacional de China está aumentando considerablemente, según se incrementa la cifra de personas mayores de 60 años, dijo Li Baoku, presidente de la Fundación para el Desarrollo del Envejecimiento de China.

Se pronostica que los chinos mayores de 60 años de edad constituirán más del 30 por ciento de la población total del país para 2050.

 

VIVIR SOLO EN LA TERCERA EDAD

Eduardo Herrera Osorio

Actualmente, 2.005.684 personas en Chile tienen más de 60 años, de ellos el 56% son mujeres (1.122.547) y el 44% hombres (883.137), antecedentes que denotan que el número de adultos mayores en nuestro país va en aumento, tal es así que al año 2025 los mayores de 60 años serán el 20% de la población del país, a lo que se debe agregar que uno de cada 10 vive en un hogar unipersonal incluso superando los 75 años de edad.
Ésta es una realidad propia de países desarrollados que se ha vuelto habitual en Chile debido al rápido cambio demográfico, por ello aquí radica el valor de guiarlos para que tengan una buena calidad de vida en esta etapa motivándolos a mantenerse activos, así lo señala Eduardo Herrera Osorio, terapeuta ocupacional y docente de la Universidad Mayor, “es muy importante mantener el desempeño de actividades valiosas y un equilibrio respecto al tiempo que se dedica a cada una de ellas, por ejemplo, el poder prolongar las actividades productivas propias del rol laboral una vez llegada la jubilación, pero bajo expresiones más placenteras, es decir, no asociadas a la obligación; como podría ser el voluntariado o la realización de tareas manuales de manera individual o grupal, acordes a sus capacidades e intereses, en las que se plantee objetivos de progreso o dominio, alternadas con la inclusión en diversos grupos e instancias sociales y recreativas que canalicen inquietudes, permitirán mantenerse activos y estimular sus capacidades más allá del espacio hogareño”.
Llegada la tercera edad se producen diversos cambios debido a que los adultos pasan por una etapa crítica de ajuste a contextos no esperados, particularmente el de la partida de los hijos desde el núcleo familiar, denominado de nido vacío y que es experimentado como la ausencia o el debilitamiento de un rol tan poderoso, como el de padres, que da frecuentemente un sentido al vivir en nuestra sociedad. La partida del o la cónyuge o pareja, es asimismo una situación de pérdida y duelo lo que conlleva a la necesidad de ajuste a nuevas formas de organizar la vida. Por ello es primordial ayudarlos a adaptarse teniendo en cuenta aspectos relevantes que favorezcan su independencia al vivir solos. Así lo resalta Eduardo Herrera Osorio, “se debe incentivar su participación amplia en actividades de la comunidad y su vinculación con las propias redes familiares, procurando que asuman roles que valoren dentro de ellas. Cuando la familia no está disponible o dispuesta, podrían propiciarse situaciones de apoyo mutuo o de convivencia entre pares que estén solos y en última instancia, la incorporación a instituciones de acogida, especialmente si estas estimulan y favorecen la autonomía personal o consideran programas amplios de estimulación. De hecho desde hace muchos años se han desarrollado en Chile algunas experiencias de residencias para adultos mayores autónomos, que bajo la modalidad de comunidades de convivencia, se apoyan recíprocamente para conservar estilos de vida independientes, pero bajo el apoyo de una institución. Siempre será más favorable preservar la independencia el mayor tiempo posible, lo más tarde en la vida, pues es una situación que está a la base de nuestra dignidad personal”.

Otro aspecto en el que profesional pone énfasis para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores es en el cuidado de la salud de quienes superan los 60 años de edad, debido a fenómenos universales del envejecimiento que los afectan como la alta incidencia de enfermedades crónicas y degenerativas, a lo que se suma la propensión a accidentes peatonales y en el hogar. “Es importante que los adultos mayores manejen información en torno al cuidado de su salud, ya que se ha establecido que el 78.8% de ellos vive o vivirá hipertensión (8 de cada 10 mayores de 60 años) y un 15.2% diabetes, cuadros que van en sostenido aumento en nuestro país. En este punto es trascendental la responsabilidad de quienes padecen estos cuadros, así como que sus familias y cuidadores observen respecto a los cuidados y tratamientos médicos que les han sido indicados y la adopción de estilos de vida saludables, que aportarán a su salud y calidad de vida. Es importante mencionar que la atención a aspectos del cuidado de salud contribuye a retardar procesos de deterioro y/o discapacidad, considerando que más del 45% de las personas mayores de 60 años viven discapacidad y recalcar que más del 76% de las causas de discapacidad están relacionadas con enfermedades crónicas y degenerativas (estudio nacional de la discapacidad ENDISC 2004). De hecho los programas dirigidos a adultos mayores consideran como aspecto central la estimulación de la actividad física, participación social y capacitación en lo concerniente a cuidados de la salud (alimentación saludable entre otros), ya que ello dará cuenta de un envejecimiento más saludable y satisfactorio”, advierte Herrera.

En nuestra sociedad la jubilación equivale que las personas comiencen a "no hacer nada" de una manera merecida, después de años de trabajo, pero más allá de la legitimación de estos argumentos, es recomendable que los adultos mayores se mantengan activos en todos los ámbitos de la vida, desarrollando experiencias de logro y satisfacción en sus ambientes, siempre que ello se realice en un marco de seguridad y responsabilidad con su salud e integridad. Las oportunidades que los y las adultas mayores tengan para desempeñar roles valiosos dependen de cada sociedad fundado en el sentido de responsabilidad que estas tengan con sus ancianos. En este punto, el docente de la Universidad Mayor, eleva la temática a un problema nacional con soluciones gubernamentales, “es necesario enfrentar como país este fenómeno de explosivo aumento de la población adulta mayor, pues eso trae aparejadas problemas económicos y sociales que no han sido dimensionados, pues se continúa incentivando una visión cultural de dependencia en los adultos mayores y resulta claro que es desventajoso desde todo punto de vista, para los individuos como para el país en su conjunto. En consecuencia el establecer y sostener proyectos que apunten a un cambio cultural en relación al envejecimiento, favorecería la generación de medidas que incentiven su vida autónoma con componentes de plena participación y de dignidad, en un marco de derechos como ha sido propugnado por organismos internacionales”.

Contribuyendo a la integración de los adultos mayores desde el punto de vista profesional, los terapeutas ocupacionales brindan un apoyo fundamental favoreciendo que las personas logren involucrarse en todas aquellas actividades que les permiten otorgar significado y sentido a sus vidas. Así lo plantea Eduardo Herrera Osorio, “estamos llamados a brindar los contextos, actividades y relaciones que propicien que las personas puedan dar flujo a su vivir cotidiano, de acuerdo a sus intereses y canalizando el máximo de sus capacidades. La mantención de la autonomía personal, considera proveer medidas que conserven y mejoren funciones específicas (físicas, sensoriales y mentales), de ayudas técnicas (dispositivos que favorecen y apoyan) y adecuaciones de los espacios en los cuales estos residen o se desplazan, lo cual abarca a los espacios públicos y arquitectónicos”.

Para mejorar la calidad de vida de las personas de la tercera edad, resulta fundamental poner atención en las condiciones que les permiten sentirse integrados, de modo que no sean restringidos en su participación social. De esta forma la educación en torno a estilos de vida saludables, desde el punto de vista ocupacional, el mantenimiento de capacidades, incluida aquellas para relacionarse con otros, resultan de interés estratégico para definir la forma de vivir de los adultos mayores de forma independiente.

HACER MÁS LENTO EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO
La conciencia del cuerpo interior tiene otros beneficios en el reino físico. Uno de ellos es una reducción significativa del ritmo de envejecimiento del cuerpo físico.
Mientras que el cuerpo físico normalmente envejece y se debilita con bastante rapidez, el cuerpo interior no cambia con el tiempo, excepto que usted puede sentirlo más profundamente y convertirse en él más plenamente.
Si usted tiene veinte años ahora, el campo de energía de su cuerpo interior se sentirá exactamente igual cuando tenga ochenta. Seguirá siendo vibrantemente vivo. En cuanto su estado habitual cambie de estar fuera del cuerpo y atrapado en la mente a estar dentro del cuerpo y presente en el Ahora, su cuerpo físico se sentirá más liviano, más claro, más vivo. Puesto que hay más conciencia en el cuerpo, su estructura molecular de hecho se vuelve menos densa. Más conciencia significa un debilitamiento de la ilusión de la materialidad.
Cuando usted se identifica más con este cuerpo interior que no pertenece al tiempo, que con el cuerpo exterior, cuando la presencia se vuelve su modo normal de conciencia y el pasado y el futuro no dominan ya su atención, usted no acumula ya tiempo en su psique ni en las células del cuerpo. La acumulación de tiempo como el peso psicológico del pasado y el futuro inhabilita mucho la capacidad de las células para autorregenerarse. Así que si usted habita el cuerpo interior, el cuerpo exterior envejecerá a un ritmo mucho más lento, e incluso cuando lo haga, su esencia sin tiempo brillará a través de la forma exterior y usted no dará la apariencia de una persona vieja.
¿Hay alguna evidencia específica de esto? Pruébelo y usted será la evidencia.
Otro beneficio de esta práctica en el reino físico es un gran fortalecimiento del sistema inmunológico que ocurre cuando usted habita el cuerpo. Cuanta más conciencia trae al cuerpo, más fuerte se vuelve el sistema inmunológico. Es como si cada célula despertara y se alegrara. Al cuerpo le encanta la atención que usted le presta. Es también una potente forma de autocuración. La mayoría de las enfermedades entran cuando usted no está presente en su cuerpo. Si el amo no está presente en la casa, todo tipo de personajes sombríos se alojarán en ella. Cuando usted habita su cuerpo, será difícil que los huéspedes indeseados entren.
No sólo su sistema inmunológico físico se fortalece; su sistema inmunológico psíquico también se refuerza enormemente. Este último lo protege a usted de los campos negativos mentales y emocionales de los demás, que son muy contagiosos. Habitar el cuerpo lo protege a usted, no por medio de un escudo, sino elevando la frecuencia vibratoria de todo su campo de energía, de modo que todo lo que vibra a una frecuencia más baja como el miedo, la ira, la depresión, etcétera, existe ahora en un nivel de realidad virtualmente diferente. Ya no entra en su campo de conciencia o si lo hace, usted no necesita ofrecerle ninguna resistencia porque pasa derecho a través de usted. Por favor, no acepte o rechace simplemente lo que estoy diciendo. Póngalo a prueba.
Hay una meditación de autocuración simple, pero efectiva, que usted puede hacer siempre que necesite elevar su sistema inmunológico. Es particularmente efectiva si la usa cuando siente los primeros síntomas de una enfermedad, pero también funciona con enfermedades que están ya arraigadas si la practica frecuentemente con una concentración intensa. También contrarrestará cualquier perturbación de su campo de energía por alguna forma de negatividad. Sin embargo, no es un sustituto de la práctica diaria de estar en el cuerpo; de lo contrario, sus efectos serán sólo temporales. Aquí está.
Cuando usted no esté ocupado durante algunos minutos y especialmente por la noche antes de quedarse dormido y por la mañana antes de levantarse, "inunde" su cuerpo con conciencia. Cierre los ojos. Acuéstese sobre la espalda. Escoja diferentes partes del cuerpo para enfocar su atención, brevemente al comienzo: las manos, los pies, los brazos, las piernas, el abdomen, el pecho, etcétera. Sienta la energía vital en esas partes tan intensamente como pueda. Permanezca con cada parte quince segundos más o menos. Después, deje que su atención corra por el cuerpo como una ola unas cuantas veces, desde los pies a la cabeza y en sentido contrario de nuevo. Esto no requiere más de un minuto. Luego, sienta el cuerpo interior en su totalidad, como un único campo de energía. Mantenga esa sensación durante unos minutos. Esté intensamente presente durante ese tiempo, presente en cada célula de su cuerpo. No se preocupe si la mente logra ocasionalmente arrastrar su atención fuera del cuerpo y usted se pierde en algún pensamiento. En cuanto note que ha ocurrido esto, simplemente vuelva su atención al cuerpo interior.
Eckhart Tolle


LA NUEVA LONGEVIDAD
Decirle anciano a una persona de 40 era acertado en 1900, cuando la expectativa de vida en el país era de 28 años, pero no ahora cuando está estimada en 75 años. Una persona de 40, en las circunstancias actuales, se encuentra en la mitad de la vida y difícilmente cabe en la categoría de persona vieja.

Pero esta confusión es común y se explica porque la sociedad está viviendo una transformación silenciosa, rápida y que ha tomado a casi todos por sorpresa, incluso al comediante George Burns, fallecido luego de cumplir 100 años y quien solía decir: "Si hubiera sabido que iba a vivir tanto, me habría cuidado más". Él y muchos otros de sus coetáneos son sobrevivientes sorprendidos , que "no esperaban vivir tanto y no se prepararon para ello", dice Gunhild Hagestad, profesora de Sociología de la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos.

Los expertos llaman a este proceso la revolución demográfica, un fenómeno que se expresa en cambios rápidos en la estructura poblacional, la cual se está modificando porque cada vez nacen menos niños, al tiempo que aumenta el grupo de personas que viven 60 y más años. Esta revolución también está dada por que la gente vive más gracias a los avances en salud, educación y a las condiciones de vida. Un hombre que en 1975 había cumplido 60 años tenía 16 más por vivir. En 2050, quienes tengan esa misma edad van a tener la posibilidad de vivir 82 años en promedio. Pero, además de la disminución de la natalidad y del incremento de la longevidad, en el país incide la migración de los jóvenes en la década de los 90, lo que está provocando que "la población vieja esté creciendo a un ritmo mucho más rápido que la población total", dice Héctor Maldonado, director del Dane. Y por esto, la famosa pirámide resultado de dicha estructura se ha ido desdibujando, para darles paso a otras formas. En 2050 es posible que sea más acertado hablar de la cebolla poblacional. Para ese entonces se estima que en Colombia habrá tres adultos mayores de 60 años por cada menor de 5.

Si bien esta situación es más pronunciada en países desarrollados, en los más pobres estos cambios se están dando en un tiempo más corto. "En Europa esta transformación duró 300 años, en cambio en Colombia se dio en apenas 30", señala Maldonado. Por primera vez en la historia conviven simultáneamente varias generaciones. Los niños de hoy tienen la oportunidad de vivir en un mismo momento con sus padres y abuelos, a veces con los bisabuelos e incluso, en situaciones muy particulares, hasta con sus tatarabuelos.

Esta "abundancia de vida", como Hagestad la llama, plantea una serie de retos para la sociedad no solamente para la salud, sino la educación, la economía y el régimen de pensiones y la seguridad social, la política y la cultura. Lo paradójico es que a pesar de estos cambios, persisten ideas caducas sobre la vejez, que todavía se asocia a enfermedad, pobreza y aislamiento. Tal vez estos mitos explican el miedo que buena parte de la sociedad le tiene a dicha etapa de la vida. Algunos mayores de 30 sienten pena de decir su edad, como si al hacerlo estuvieran confesando algo vergonzoso. Muchas mujeres se pintan el pelo para esconder las canas y se estiran las arrugas para tratar de parecer jóvenes. Se ensalza la juventud como sinónimo de éxito. En los medios de comunicación, los viejos escasamente tienen voz.

Un estudio hecho por la fundación Cepsiger concluyó que si bien hoy existe más información acerca de la vejez, ésta sigue siendo escasa y estereotipada. Todas esas creencias "desconocen que hay muchas personas que viven con bienestar y satisfacción porque previamente se han preocupado y ocupado por vivir con estilos de vida saludables", dice la sicóloga Elisa Dulcey-Ruiz, coautora del estudio. En artículos analizados entre enero y abril de 2001 en los principales diarios de Bogotá, se encontró que las noticias sobre la gente vieja tenían que ver con temas de seguridad social, problemas y desafíos socioeconómicos, con salud y enfermedad.

El gerontólogo y siquiatra Robert Butler acuñó hace unos años el término 'etarismo' para referirse a comportamientos discriminatorios de la sociedad en relación con a la edad. Por ejemplo, considerar las personas viejas como sabias, asexuadas, poco atractivas, enfermas, y a los jóvenes como exitosos y dinámicos, hace parte de esa visión llena de prejuicios.

El lenguaje refleja cómo en cada cultura se percibe la vejez y puede ser el obstáculo para ver esta etapa de la vida con otros ojos (ver recuadro). Para Dulcey-Ruiz, directora de Cepsiger, la visión de la sociedad sobre las personas viejas es importante porque estas creencias influirán en cómo se verá dicha etapa en el futuro: "Si yo considero que la vejez es terrible, de alguna manera contribuyo, aun sin darme cuenta, a que lo sea", explica.

La antropóloga Mercedes Borrero, asesora del Fondo de Población de las Naciones Unidas, considera que hay una gran ignorancia al respecto. "Los ancianos de hoy son personas más sanas, más educadas y más activas", señala. Es lo que se conoce como la nueva longevidad, "que no se puede equiparar a la de generaciones precedentes, pues se trata de un envejecimiento cualitativamente distinto", afirma el sociólogo y demógrafo José Olinto Rueda Plata.

Pero tal vez una de las principales equivocaciones sea confundir envejecimiento y vejez, explica Dulcey-Ruiz. El envejecimiento es un proceso que empieza al nacer y termina al morir. "Envejecemos los 365 días del año, pues no hay otra forma de vivir sino envejeciendo. La fase final de ese vivir-envejecer es la que denominamos vejez, un término que equivale a vivir muchos años", señala la experta.

La juventud, por lo tanto, debe entender la vida como un proceso que requiere una preparación permanente y una acumulación de capital y recursos de toda índole -físicos, intelectuales, emocionales, económicos- porque "todos estamos envejeciendo, y los jóvenes de hoy van a ser los viejos del mañana, si no se mueren antes", enfatiza la sicóloga.

Los expertos señalan varios desafíos. Hay que combatir la segregación por edad, es decir, que los niños se concentren en guarderías y los viejos se establezcan en internados. Lo ideal es propender por una sociedad que integre más a todas las edades para que sea posible que tanto las personas viejas como las jóvenes se nutran mutuamente de sus experiencias. Esta idea se extiende a los espacios públicos, pues tal como están las cosas actualmente, las calles y las normas de tránsito no están diseñadas para personas de todas las edades, incluidos individuos que caminan más lentamente o que no ven ni escuchan bien. El otro gran reto es entender la vida como un continuo y no un guión vacío. Según Hagestad, esto quiere decir abrir espacios y crear roles significativos para todos, para poder vivir la vejez con bienestar y satisfacción. "La necesidad de contribuir en la sociedad debe durar hasta el final de la vida", dice la socióloga. La idea es que, si bien se le han agregado años de vida a la existencia, "ahora hay que pensar en agregarles vida a esos años", afirma.

En ese sentido también es relevante que la educación se brinde no sólo en las primeras etapas de la vida, sino en cualquier momento para darles oportunidad de aprendizaje a aquellos que no la tuvieron de niños o para que la gente pueda reentrenarse en la adultez.

También se debería cuestionar el curso de la vida como dividido en tres partes separadas: la infancia y la juventud, para el aprendizaje; la adultez, para el trabajo, y la vejez, para el descanso. Esa visión impide ver la vida como una unidad que implica continuidad y en la cual se puede y se debe aprender, trabajar y descansar. Pero a menudo la gente siente que al desplazarse de una etapa a otra se encuentra en un esquema vertical lleno de tropiezos, y no en un proceso continuo. Las personas viejas pasan, muchas veces, de "una participación sin descanso a un descanso sin participación", señala Hagestad, quien convoca a pensar en una reorganización de la vida adulta para permitir a las personas integrar ocio, familia y actividades económicamente productivas en una línea horizontal, como un continuo que atraviese la vida. En fin, hay que modificar la sociedad, desmitificar conceptos, educar a la población para ese futuro y tomar decisiones políticas oportunamente. "De eso dependerá que la transformación demográfica favorezca el país", dice el sociólogo y demógrafo José Olinto Rueda.

Revista SEMANA (Colombia)

 

EL 80% DE LOS JÓVENES IMAGINA SU VEJEZ DE UNA FORMA POSITIVA

Se imaginan disfrutando de sus nietos, la familia y de la vida en pareja. Con tiempo libre para viajar y en un estado de aprendizaje permanente... Así proyectan su vejez los jóvenes de hoy, según una encuesta realizada por la consultora Zona Planning a 300 personas, hombres y mujeres de entre 18 y 45 años.

Aún les faltan varios años para cruzar la frontera entre la adultez y la ancianidad -que para la mayoría coincide con la edad de jubilación- y, sin embargo, no les resulta difícil imaginarse como "abuelos permisivos", que transmiten a sus nietos "un legado de sabiduría y de experiencia".

"Al analizar los resultados de la encuesta, descubrimos que el 80 por ciento de los jóvenes manifestó una mirada sobre su propia vejez que es realmente optimista, alentadora -señala Eduardo Sallenave, director de Zona Planning-. Sin embargo, cuando se les preguntó cómo creían que las personas mayores se veían a sí mismas la respuesta fue muy diferente." Para la mayoría, cerca de un 60% de los encuestados, las personas viejas hoy se sienten ignoradas y molestas, "mientras que otras opciones positivas como el ser respetadas, necesarias y valiosas tuvieron poca aceptación", menciona Sallenave.

Paula Mandraccio atraviesa la tercera década de su vida, está casada y tiene dos hijas, y si bien no participó del mencionado estudio, ante la consulta de LA NACION sobre cómo imagina su vejez, admite: "Trabajo mucho en mi presente para disfrutar en el futuro de todo lo que construyo día tras día, y creo que viviré mi vejez en armonía, junto con mi familia y disfrutando de mi tiempo libre".

¿Los ancianos son una carga para sus familias? Ante este interrogante, un 56% de los jóvenes de la muestra respondió negativamente. "Muchas veces, las personas mayores se sienten así en el seno de sus familias, y es muy alentador que los jóvenes estén en desacuerdo con esta postura", dice Ana Rosa Abrahín, experta en gerontología y colaboradora del estudio.

"Sin embargo -agrega la especialista-, para un 21% de los entrevistados los viejos son una carga, aunque no se pudo determinar si es una situación que se vive en forma personal o se ve en otros pares."

Según la doctora Graciela Zarebsky, directora de la carrera de gerontología de la Universidad Maimónides, hace unos 20 años surgió un nuevo paradigma sobre el envejecimiento. "Hasta la década del 80, prevalecía una idea deficitaria y negativa sobre la vejez. Se la definía sólo en función de las pérdidas. Hoy es distinto, se reconoce que las pérdidas pueden recompensarse con otras ganancias, y surgen aspectos positivos, como la sabiduría y la experiencia."

Para Zarebsky, la encuesta elaborada por Zona Planning refleja este nuevo modelo de envejecimiento, "en el que los jóvenes se paran frente a un espejo anticipado respecto de su propia vejez, lo cual es muy positivo para elaborar el cambio en forma gradual y llegar en mejores condiciones".

Soledad Hernández Garayzábal, con 32 años, aspira a reeditar el modelo de vida de su propia abuela. "Ella lo vive como un tiempo de disfrute, rodeada de sus nietos y de toda la familia. Con la llegada de su bisnieto Agustín está inmensamente feliz y, por suerte, aún conserva su salud." Sobre este tema, principalmente, recaen todos los fantasmas asociados con los aspectos más negativos de la vejez. "La salud es un valor muy preciado y entre las fuentes de satisfacción de las personas mayores casi el 20% de los jóvenes eligió en primera instancia la buena salud -detalla Sallenave-. Ejercer una actividad, tener seguridad económica y ser respetado siguen en orden de importancia."

"Los jóvenes admiten que las personas mayores no son respetadas, y la violencia e ignorancia impregnan la idea de que los viejos viven mal, sobre todo en cuanto a políticas sociales se refiere. Desde el Estado, aún queda mucho por hacer, pero es muy valioso esta nueva visión de los jóvenes, sobre todo en una cultura que exalta en demasía valores como la juventud y la belleza", concluye Zarebsky.

POLÍTICAS MALTHUSIANAS ESTÁN EN LA RAIZ DE LA CRISIS ECONÓMICA ACTUAL

"Las invitaciones a no tener hijos favorecen la crisis". Con estas palabras Ettore Gotti Tedeschi, economista y presidente del IOR (Istituto Opere Religiose, erróneamente conocido como el Banco Vaticano), ha comentado al Corriere della sera (edición del 21 de noviembre) el informe de la UNFPA (Fondo de Naciones Unidas para la Población) según el cual, para detener el cambio climático, habría que reducir los nacimientos.

Tras recordar que ninguna de las previsiones catastróficas de los ambientalistas radicales se ha realizado nunca, Gotti Tedeschi denuncia "el maltusianismo, que no tiene nada de científico".
Según el presidente del IOR las cosas están exactamente al contrario, es decir, "ha sido la caída de la natalidad en Estados Unidos, Europa y Japón las que han generado la crisis económica y por tanto también el bloqueo de las inversiones en salvaguarda del medio ambiente".

Las previsiones de los neomaltusianos según las cuales a mitad de los años 70 millones de personas habrían muerto de hambre en Asia si la población hubiese mantenido la misma tasa de crecimiento, se han demostrado absolutamente equivocadas.

Al contrario – explica Gotti Tedeschi – "nos hemos empobrecido nosotros, Occidente, a causa del creciminto cero. Ellos, creciendo, han generado tanta riqueza que tienen en sus manos la deuda estadounidense".

A la objeción según la cual si crece el número de personas crecen los hambrientos, el presidente del IOR respondió: "Cuando la tasa demográfica es cero o poco más, la población envejece y los costes fijos aumentan, no se pueden disminuir los impuestos, se bloquean desarrollo, inversiones y ahorro. Y para compensar se inventa una finanza como se inventa el crecimiento. Se favorece el crecimiento a deuda: las familias endeudan los años sucesivos de rentabilidad para anticipar los consumos. Y cuando no pueden pagar más salta todo".

La propuesta de los neomalthusianos de limitar los nacimientos y favorecer el decrecimiento económico, para Gotti Tedeschi "sería un desastre".

"El problema de los neomaltusianos – precisó el conocido economista – es que la tienen tomada con el hombre. Benedicto XVI, en la Caritas in veritate, nos ha dado a entender que el origen de la crisis es haber negado la vida".

Gotti Tedeschi hizo referencia al discurso del Papa a la FAO, cuando afirmó que la Tierra puede dar de comer a todos. "Hay un pasaje formidable, en la encíclica – subrayó –: para hacer verdadera economía, dice, debe distribuirse la riqueza. Si yo tengo dinero y usted no, ¿a quién vendo? No es solo caridad, los ricos seguirán siendo ricos sólo si los pobres se convierten en ricos. Y esta es la verdad de la ley económica natural, escrita por un Papa que es un gran intelectual y un gran economista. Con el debido respeto a Max Weber, por otra parte, la economía de mercado no la inventaron los protestantes, sino los franciscanos, los dominicos, los jesuitas...".

El presidente del IOR repitió los mismos conceptos en un editorial titulado "Si la economía va mal, no echemos la culpa a los hijos", publicado el 25 de noviembre por Il Sole 24Ore, el más difundido diario económico y financiero italiano.

En este segundo artículo, Gotti Tedeschi afirmó que el mayor economista-demógrafo contemporáneo, Alfred Sauvy, explicó y demostró que entre el crecimiento de la población y el desarrollo económico hay una correlación perfecta, pero aún hoy, "otros investigadores afirman sin rubor que la caída de la natalidad ha sido buena para los países occidentales".

Y sin embargo, recuerda Gotti Tedeschi, la misma ONU explicó que entre 1900 y 2000 la población mundial creció 4 veces, pero al mismo tiempo el PIB mundial había crecido 40 veces.

Es verdad que el reverendo Malthus en 1798 y el economista del MIT Lester Thurow más recientemente, han intentado explicar que para hacer crecer el PIB se deben reducir los nacimientos, pero otros dos economistas, Shumpeter y Solow, negaron estas teorías malthusianas proponiendo como solución en cambio precisamente el crecimiento del numerador, es decir, del genio innovador del hombre capaz de desarrollas tecnologías para hacer crecer el PIB sin reducir los nacimientos.

El editorial de Gotti Tedeschi concluye explicando que tras el debate sobre el cambio climático se intenta sugestionar a la opinión pública "para que vea en el hombre y en los nacimientos el origen y la causa de la destrucción de la Tierra".

Susana Wortman
Psicóloga

 

INVESTIGACIÓN SOBRE EL MECANISMO DE ENVEJECIMIENTO

El Premio Nobel del 2009 en Fisiología o Medicina fue otorgado a tres científicos estadounidenses, Elizabeth Blackburn, Carol Greider y Jack Szostak, por el descubrimiento que explica cómo los telómeros y la enzima telomerasa protegen los cromosomas. La investigación contribuyó a comprender cómo los telómeros protegen los cromosomas de la degradación y la telomerasa identificada, la enzima que mantiene la longitud e integridad de los telómeros.

Por así decirlo, los telómeros son los extremos de los cromosomas, son indicadores de la historia y potencial replicativo de la célula. Las investigaciones de los últimos treinta años indican que los telómeros son factores fundamentales en varios campos biológicos, como el cáncer y el envejecimiento. Debido a la longevidad de los humanos y a sus telómeros cortos, el desgaste de la longitud de los telómeros puede ser un importante factor determinante del envejecimiento humano, no sólo a nivel celular, sino también de los órganos y tal vez de los niveles sistémicos.

Estudios recientes, en particular los realizados por los ganadores del Premio Nobel, demostraron que la existencia de una enzima específica, la telomerasa, es capaz de restablecer la extremidad de los telómeros y, de esa manera, mantener las células en forma. El Profesor Athanase BENETOS (Nancy, Francia), miembro del Comité Ejecutivo Mundial de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (International Association of Gerontology and Geriatrics, IAGG, por sus siglas en inglés), sostiene que: Los resultados de estudios clínicos recientes indican que los sujetos con menor longitud telomérica podrían tener edad biológica más avanzada y mayor predisposición de padecer enfermedades asociadas a la edad. Estos descubrimientos abren nuevas perspectivas para la detección y prevención del riesgo de padecer enfermedades asociadas a la edad."

El proceso de envejecimiento continúa siendo un extenso campo de investigación y aún no se han descripto todos los mecanismos. Estos recientes descubrimientos implican un verdadero avance para atraer a científicos jóvenes hacia nuevas áreas de investigación y prácticas clínicas en Geriatría y Gerontología, afirmó el Profesor Baeyens, Presidente de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (IAGG) de Europa. El Profesor está disponible para entrevistas sobre este tema.

El texto original en el idioma fuente de este comunicado es la versión oficial autorizada. Las traducciones solo se suministran como adaptación y deben cotejarse con el texto en el idioma fuente, que es la única versión del texto que tendrá un efecto legal.

Ricardo Moragas es un jubilado singular. A sus 74 años, acude a diario al Parque Científico de Barcelona, la sede del Grupo de Investigación del Envejecimiento que él mismo dirige. Proclama de palabra y obra que el capital humano acumulado en décadas de trabajo y vida no se puede desperdiciar. Y menos aún cuando la meta de este gerontólogo es mejorar el bienestar físico y emocional de las personas mayores. "Sabemos muy poco del envejecimiento", advierte.

¿En qué lugar sitúa la sociedad a las personas mayores?

En un lugar inferior al que le corresponde por cantidad y por calidad. Por cantidad porque representan el 17% de la población española. Sin embargo, su influencia y demanda en temas fundamentales como la salud o los servicios sociales, aun siendo importante, no es proporcional a esta presencia cuantitativa. Y desde un punto de vista cualitativo, porque esta sociedad no acredita lo que representa la persona mayor, que proporciona identidad a las presentes generaciones. Esta actitud la convierte en una sociedad que ignora su pasado y que repite sus errores. Es verdad que las personas mayores son tenidas en cuenta por las administraciones públicas, pero sólo porque son un potencial de voto, porque sabemos que votan más que los jóvenes.

¿Qué papel les corresponde?

Es difícil de definir, debe ser marcado por ellos mismos y por el resto de la sociedad. El problema es que el envejecimiento es un fenómeno que no agrada más que a los especialistas que se dedican a ello, es la antesala de algo a lo que estamos destinados todos los humanos, la desaparición vital, que no es nada gratificante. Como en nuestra sociedad prima la cultura de la juventud, de la belleza, de la imagen, la vejez y la dependencia son el reverso de esta moneda. Es lógico que haya un rechazo, incluso entre los propios profesionales. Sin embargo, el envejecimiento es profundamente diferente de lo que ha sido en la Historia de la Humanidad. Nunca había existido este porcentaje de personas mayores. Existían personas mayores, los reyes, que comían bien, y a veces morían por comer demasiado, pero era una minoría. Mientras que en la mayoría, la esperanza de vida no superaba los 30 años. En España, el salto cualitativo de la esperanza de vida se ha dado en menos de un siglo. Esto revela la novedad del fenómeno. ¿Qué es envejecer? ¿Cuál es el papel del viejo? Todo está por definir. La verdad es que hay un mundo de los pasivos y un mundo de los activos. Esto se ve claramente en la jubilación. El jubilado es un ser pasivo, no productivo, no económicamente rentable, puesto que no aporta sino detrae. Pasivo parece que sea parásito del sistema económico. Nuestra sociedad está montada sobre la utilidad económica. El anciano, si no un enemigo, es un no contribuyente, lo que le hace una persona extraña.

¿Cómo se puede mejorar?

Cada país precisa una fórmula propia. Nosotros, en colaboración con otras niversidades, lo hemos intentado a través de lo que llamamos modelos de envejecimiento. Hemos definido un modelo mediterráneo de envejecimiento. ¿Por qué? Porque en el mediterráneo se vive la jubilación mejor que en ningún otro lugar del mundo. El clima y las condiciones de vida materiales y sociales permiten un envejecimiento de gran calidad. Y eso lo han visto rápidamente los 400.000 europeos que tienen propiedades en nuestras costas. Lo mismo sucede en Francia, en Italia o en Grecia. En el envejecimiento, el clima es básico porque permite actividades al aire libre, disfrutar del sol, aporta optimismo... También el factor económico influye. A mí me decían jubilados ingleses que por el coste de la calefacción en su país, alquilaban un apartamento en Benidorm y, evidentemente, sus articulaciones lo agradecían. El envejecimiento mediterráneo es cualitativamente el mejor del mundo, y eso está demostrado. Hemos identificado otros modelos de envejecimiento: anglosajón (más individualista), escandinavo (mayor protección social)...

"En el envejecimiento lo importante no es la duración, sino la calidad de vida"
¿Qué se necesita entonces para envejecer bien: buen clima, buenas relaciones sociales, buenos ingresos...?

Salud, dinero y amor. La salud, preparándose porque en la vejez recoges los frutos de lo que has hecho en la vida. Por ello, es tan importante la prevención, desde el punto de la salud. Pero también desde el punto de vista económico porque, dada la situación en la que viven las presentes generaciones, no va a haber dinero para pagar las pensiones. Y si las pensiones son reducidas, o no hay dinero, la calidad de vida se deteriora. La solución que ya se está aplicando en países como Francia o Alemania es prolongar la edad de la jubilación. Esto ya se realiza de forma voluntaria en algunos ámbitos en España como la función pública o la magistratura... El problema es que predomina una cultura, una creencia que asocia jubilación con placer y cuanto antes mejor. Pero esto es relativo. Hay limitaciones económicas y limitaciones mentales. Hay personas jubliadas que están muyfrustradas. Tienen un recurso del que no habían dispuesto nunca, que es el tiempo, y no saben cómo utilizarlo. Por eso es tan importante preparar a las personas para la jubilación.

"Tenemos que pasar de una jubilación por decreto a una jubilación con libertad"
¿Hasta cuándo habría que prolongar la edad de la jubilación?

La jubilación debe ser voluntaria. Si la Constitución otorga el derecho al trabajo, también debería otorgar el derecho a jubilarse, que fuera una decisión del individuo. Tenemos que pasar de la jubilación guillotina y por decreto a una jubilación con libertad.

Pero usted ha escrito que la jubilación hay que entenderla como una oportunidad vital. ¿No sería mejor entonces disponer del máximo tiempo posible para aprovecharla?

Hay que buscar un equilibrio. Hay que racionizar la jubilación y prepararla con antelación. No es fácil cuando la persona no quiere o no tiene interés. Muchas personas prefieren no pensar en ello porque la jubilación es la entrada a la vejez y a la vejez le sigue la muerte. Algunos tienen proyectos vitales muy definidos y descubren a los tres meses que no funciona. Se quieren despertar a las diez todos los días, pero se despiertan a las seis de la mañana porque la fisiología no perdona, o quieren escribir un libro y se encuentran que no tienen ni capacidad ni motivación. Por ello es importante prepararse, y no se hace de la noche a la mañana. La convivencia familiar es un aspecto clave. Si la familia no funcionara o no existiera, habría que inventarla. Recuerdo un congreso en California en el que un sabio decía que habría que descubrir una entidad asistencial que fuera flexible, disponible los 365 días del año, que fuera también un apoyo psicosocial y no sólo económico... Y le dije: "oiga, ¿usted no sabe que existe la familia?".

¿Cómo se puede preparar una persona para la jubilación?

Nosotros proponemos una preparación colectiva. Individualmente es muy difícil. Muchas empresas la incluyen como una prestación social, siempre voluntaria. La preparación colectiva es muy efectiva porque se cuenta con el estímulo del grupo. Todos se sienten en situaciones semejantes. Es una preparación que debe ser muy activa. El esquema es muy sencillo: un poco de salud, dinero y amor y un poco de derecho. Lo que hacemos es una aproximación a las decisiones vitales que tiene que tomar una persona jubilada para las que en muchas ocasiones no está preparada. No es nada académico ni docente. Con una semana de lunes a viernes es suficiente. Eso sí, es importante que se realice con la pareja porque, no lo olvidemos, uno de los cambios clave de la jubilación es la mayor convivencia con el otro miembro de la pareja. Tiene que ser algo profundo, y en ocasiones puede resultar duro. Nosotros hemos visto casos como el de una señora que reprochaba a su marido que era la primera vez que le decía "te quiero" en 40 años. Se airean temas muy personales Algunas empresas que lo ofrecían a sus trabajadores en la época de la reconversión industrial lo han eliminado con el argumento de que para qué van a invertir en personas que ya no van a pertenecer a la empresa. Es algo que deberían facilitar las administraciones públicas con, por ejemplo, desgravaciones a las empresas que lo hagan. Al final, serán las propias administraciones las que deban asumir el coste de una mala jubilación.

¿Qué beneficios acarrearía un mayor número de personas preparadas para la jubilación?

En primer lugar, un beneficio económico. El Grupo que dirijo ha realizado un estudio que demuestra cuantitativamente el ahorro que supone la prevención de la dependencia al envejecer. Está basado en los datos obtenidos en una encuesta a médicos de asistencia primaria y jubilados de todo el país, y concluye que por cada euro invertido en prevención la administración sanitaria ahorraría 129 euros, coste de las patologías más frecuentes al envejecer.

"El envejecimiento mediterráneo es cualitativamente el mejor del mundo, y eso está demostrado"

Usted alerta del síndrome de la jubilación. ¿Qué proporción de personas se ven afectadas por este problema en nuestro país?

El síndrome de la jubilación se refleja en problemas físicos, psíquicos y sociales. En conjunto, entre el 11% y el 30% de las personas jubiladas han padecido o padecen este síndrome y a casi la mitad de las personas que lo padecen les cuesta superarlo más de doce meses.

¿Las personas solas envejecen peor?

En principio sí. La soledad es un factor de riesgo. El ser humano es básicamente sociable. Ahora, estar solo, si es una elección personal, puede ser mejor que estar en compañía. En cualquier caso, es un factor de riesgo. Si se corta toda relación social, es difícil que un individuo mantenga una personalidad estable. De ahí la importancia de los centros de día, bares del pueblo... espacios donde se pueda mantener una relación social. Y no sólo por la relación en sí misma. También porque esta persona tiene que vestirse, y porque come variado. Una de las pruebas que realizan enfermeras o asistentes sociales es abrir la nevera del solitario.

¿Cómo se puede conseguir asociar la jubilación con ilusión y no con decepción?

Con educación. Y hay que empezar desde el parvulario. Hay que educar al niño y decirle que tiene abuelos y que tiene que relacionarse con ellos. Hay que seguir en Secundaria y Universidad con todos los aspectos que conlleva el envejecimiento. El tratamiento vigente es, sin embargo, muy superficial.

¿Cómo debe funcionar el sistema sanitario y asistencial para garantizar una atención adecuada a las personas mayores?

Debe ser un sistema realista. Tiene que introducir la dimensión preventiva, pero a nivel global, en los hábitos de vida en casa, en la escuela, en el trabajo... y concentrarse en la investigación sobre el envejecimiento. La verdad es que sabemos muy poco sobre el envejecimiento. Los intentos de llegar todos a centenarios... Esto es una utopía. Son ganas de llamar la atención porque lo importante no es la duración, sino la calidad, y la calidad está clara: salud, dinero y amor. Tenemos una sociedad muyestratificada: los niños con los niños, los adultos con los adultos y los viejos con los viejos; y que no se mezclen, que se pueden romper. Tenemos que promover las relaciones intergeneracionales y evitar una sociedad aislada en sus franjas de edad. Si no, pensaremos que todos los viejos son personas dependientes, huelen mal, no tienen ideas... Y claro que los hay, no todos son agradables. Lo único que hacen al final de su vida es exhibir características que mantuvieron en su vida anterior, y a veces agudizadas en los aspectos negativos. No podemos edulcorar el envejecimiento, el envejecimiento es duro para la mayoría de las personas, es duro por aspectos sociales de pérdida de rol y por una peor situación física. Estas imágenes de "Las chicas de oro"... Está bien dar un enfoque positivo, pero no uno irreal, porque genera frustración y depresión.

"En Dinamarca se ha prohibido la construcción de nuevas residencias geriátricas, y en Holanda han bajado la oferta residencial"

¿Las residencias son la solución para personas dependientes?

La solución nunca es un recurso único, sino múltiple. El envejecimiento es un asunto complejo, y la demanda es variada. Una cosa es la demanda de los hijos para liberarse del padre, que es pesadísimo, que tiene que vivir en su domicilio habitual, que ha obligado a turnarse para cuidarle, que además tienen que subvencionar porque con su pensión no llega... Para ellos, la residencia es la solución. Pero para el sujeto, lo mejor es quedarse en su domicilio y contar con un servicio de ayuda a domicilio. Lo que ocurre es que hay una discordancia entre la demanda y el servicio. Yo sólo diré que en Dinamarca se ha prohibido la construcción de nuevas residencias, y que en Holanda han bajado la oferta residencial. ¿Cuál es la voluntad del sujeto? La opinión mayoritaria es que la gente quiere envejecer en casa, pero con servicios...

¿Es factible?

Depende de los costes y de cómo se gestione. Pero sí, es factible. Tiene que ser una combinación. Por ejemplo, una persona que vive sola tiene un servicio de limpieza, se va a comer a un centro de día y se lleva a casa una cena ligera. Esto se puede hacer a un coste muy inferior al de una plaza residencial. Hay que inventarse el futuro. Por ejemplo, compartir espacios comunes entre distintas personas mayores, siempre que tengan vínculos de relación.

 

LA LEPTINA, PROTECTORA CONTRA EL ALZHEIMER
La leptina, una hormona de la grasa que regula el apetito, podría proteger frente al Alzheimer y la demencia, según los resultados del Estudio del Corazón Framingham en Massachusetts (Estados Unidos) que se publican en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

El trabajo muestra que las personas con altos niveles de leptina, una hormona proteínica producida por las células grasas, podrían tener una menor incidencia de enfermedad de Alzheimer y demencia.

Estudios previos han mostrado que el sobrepeso y la obesidad en la mediana edad están asociados con peores funciones cognitivas en la población general y un mayor riesgo de demencia. Existen evidencias de que la leptina ejerce funciones adicionales en el cerebro fuera del hipotálamo, una región que controla la temperatura corporal, el hambre y la sed.

Los científicos, dirigidos por Wolfgang Lieb, examinaron la relación entre las medidas de concentraciones de leptina en plasma y la incidencia de la demencia y la enfermedad de Alzheimer.

Se midieron las concentraciones de leptina en 785 personas sin demencia entre 1990 y 1994 y 198 supervivientes libres de demencia pasaron por una resonancia magnética cerebral volumétrica entre 1999 y 2005. También se tomaron medidas del volumen global cerebral y el de un área llamada cuerno temporal, que son indicadores del inicio del Alzheimer y el posterior riesgo de demencia. En 8,3 años de seguimiento 111 participantes desarrollaron demencia y 89 fueron diagnosticados con Alzheimer.

Los investigadores descubrieron que los mayores niveles de leptina se asociaban con una menor incidencia de todas las causas de demencia y Alzheimer. La incidencia de la demencia disminuyó gradualmente con los mayores niveles de leptina.

Los resultados mostraron que una persona con un nivel básico de leptina en el cuartil con menores niveles tenía un 25 por ciento de desarrollar Alzheimer después de 12 años de seguimiento mientras que el riesgo de una persona del cuartil superior con mayores niveles de la hormona era sólo del 6 por ciento.

Los niveles superiores de leptina estaban también asociados con un mayor volumen cerebral total aunque un menor volumen del cuerno temporal no se asoció con los niveles de la hormona.

Según los autores, si se confirman estos resultados en otros estudios, los niveles de leptina en los mayores podrían servir como uno de los indicadores del envejecimiento cerebral saludable y abrir la vía a posibles tratamientos y terapias preventivas.

MIEDO AL ENVEJECIMIENTO

Señora, voy a limpiar el salón. ¿Qué hago con el señor?». La anécdota tiene el valor de categoría por cuanto señala la desconsideración, cuando no el trato excluyente, del que son objeto los mayores cuando terminan o prescinden de ellos en su actividad laboral y, ociosos, se convierten en seres manejables a conveniencia, como si de un sofá se tratase.

En nuestras sociedades, cada día crece el número de mayores o de sénior o simplemente de viejos. Envejecen las personas y, por extensión, envejecen las poblaciones a las que pertenecen. Pero quizás convenga precisar lo qué es el envejecimiento demográfico, ya que se tiende a confundir el fenómeno con el simple crecimiento de la longevidad. El cumplimiento por un número creciente de individuos de cada vez más años no produce el envejecimiento general. Éste viene derivado del aumento de la proporción de personas de 65 años y más en el conjunto de una población. Por ejemplo la española, con casi un 17% de personas viejas y siete puntos porcentuales por encima del umbral que constituye la puerta de entrada en esta situación.

Inicialmente, el factor más decisivo fue la caída de la fecundidad. En la actualidad, es el alargamiento de la vida humana, aunque ambos fenómenos suman sus acciones para conformar una sociedad caracterizada por el envejecimiento de la propia vejez que tiene, sobre todo, nombre de mujer debido a la mayor esperanza de vida del sexo femenino .

Es preciso recalcar el carácter puramente estadístico que tiene la edad de 65 años para clasificar a las personas mayores, y también señalar que no se pueden identificar la entrada en la vejez y el inicio de la jubilación como dos fenómenos coincidentes en el tiempo. En España, la edad legal del retiro a esos años fue fijada en una época en la que la esperanza de vida era más baja que la actual, lo cual justificaría, en mi opinión, una revisión al alza. Por otro lado, conviene recordar el carácter inexorable que tiene el envejecimiento. Ni la natalidad, ni la inmigración necesarias para corregirlo son concebibles en sociedades acostumbradas a niveles de fecundidad y a volúmenes de extranjeros que están muy lejos de los exigibles para revertir la tendencia.
El envejecimiento es un fenómeno con el que debemos aprender a convivir y que es preciso aceptar porque, en definitiva, supone una conquista social cuyos retos hay que afrontar con tiempo, imaginación y dinero. Hoy todavía tendemos a considerarlo como un problema. El miedo al envejecimiento deriva de las dudas ante el futuro pago de pensiones y del elevado monto de otros gastos sociales, prioritariamente los sanitarios incluido el creciente coste de la dependencia. De ahí a la consideración de los viejos únicamente como consumidores de recursos, cuando no egoístas, materialistas, voraces o roñosos como son descritos por los jóvenes en la novela de Adolfo Bioy Casares ('Diario de la guerra del cerdo'), hay sólo un paso. El temor deriva también de que esa acumulación de personas en los tramos altos de la pirámide de edades favorezca la creación de una gerontocracia o, al menos, su poder de influencia en beneficio de sus propios intereses, gracias al crecimiento del peso relativo de sus votos en las sociedades democráticas.

Y, sin embargo, esos temores no están acompañados de medidas para resolver las consecuencias que el envejecimiento va a provocar. Para empezar, habría que acabar con la mayoría de las jubilaciones anticipadas y elevar las edades legal y real del retiro. Es preciso establecer políticas activas de envejecimiento que incentiven el trabajo de los sénior. Hay que diseñar acciones de gestión del conocimiento con flexibilidad de horarios y de localización de los puestos de trabajo; una política de retribuciones no sólo en dinero, sino mediante otros bienes y servicios; y un diseño de tareas que no requieran gran esfuerzo físico y representen alto valor añadido ('mentoring', formación, orientación...). Estas medidas de las empresas deberían estar acompañadas por otras de la Administración dirigidas a incentivar a las compañías que empleen trabajadores de edad. Y como estas acciones no serán suficientes, será imprescindible cambiar el actual modelo de pensiones por un sistema mixto de capitalización-reparto, público-privado.

Junto a ello, el problema del gasto sanitario debería ser encarado desde la perspectiva de la medicina preventiva, a través de una educación de la población que ayudase a refrenar la aparición de las enfermedades; y de la medicina predictiva, que es la posibilidad de tratar 'a priori' enfermedades potenciales que aún no se han producido, pero que podrían aparecer con el tiempo si se dan las condiciones.
Sólo hay un medio de retrasar la muerte, que es el envejecer. Tanto en la longevidad de los individuos, como en la esperanza de vida de las sociedades, caben todavía progresos. Pero ya no se trata únicamente de añadir años a la vida, sino de dar mejor vida a los años. Sin olvidar que la arruga en la cara, como en la ropa, también es bella.Y necesaria.

 

JUVENTUD ETERNA?
Desde tiempos inmemoriales ha existido el deseo de encontrar la fuente de la que brota el agua de la eterna juventud. En la Isla de Pascua, situada en el sudeste del Océano Pacífico se encuentra una sustancia que se considera el último hallazgo que hace el hombre en su obsesión de encontrar el elixir de la juventud perenne. La extraordinaria sustancia se la denomina ‘Repamicina’. Parece ser que puede alargar la esperanza de vida de los ratones de laboratorio. A pesar de la mucha publicidad que se hace del hallazgo, no se dan evidencias de que hará lo mismo con los hombres.

Los investigadores desean descubrir las causas del envejecimiento y esperan que un día serán capaces de moderar o parar el proceso de envejecimiento. Ante los avances que se dan en este campo crece el optimismo que el trabajo que hacen los investigadores en el campo de la senectud, más que ciencia ficción es ciencia pura.

La decrepitud es inevitable. Nos aproximamos a un promedio de 80 años, cifra a la que se ha llegado gracias a una mejor nutrición, condiciones de vida y sanidad. Este incremento de longevidad ha ido acompañado de una mejor calidad de vida. Para hacer más progresos en la esperanza de vida se debe hacer algo más que evitar riesgos como enfermedades y accidentes. Se tendría que poner a ralentí el tic-tac de nuestros relojes biológicos. Si se consiguiese, para nosotros sería demasiado tarde, cosa de la que deberíamos alegrarnos porque, ¿qué sacaríamos con alargar nuestras vidas en las actuales condiciones?

Hace unos 2600 años el salmista escribió estas palabra que son de actualidad: “Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira, acabamos nuestros años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son setenta años, y en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan y volamos…Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” (Salmo 90:9-12). Este texto nos enseña a contar de manera distinta. Quienes utilizan productos antienvejecimiento, que por cierto es un gran negocio porque se han multiplicado como por arte de magia hasta encontrarlos en los supermercados, quieren alargar los días aquí en la tierra, pretendiendo eludir a la muerte, que no deja de ser un suceso inevitable. Debe ser una tortura constante querer evitar la decrepitud que lleva a la muerte y darse cuenta del fracaso porque el tic-tac del reloj biológico, sigue pausadamente pero sin detenerse su avance que lleva inevitablemente al desenlace tan temido: la muerte. El salmista, en cambio, acepta que sus días declinen y que “acabamos nuestros años como un pensamiento…porque pronto pasan y volamos”. Admite que se acerca su fin y que la muerte le espera agazapada en la esquina. Le pide a Dios: “enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. Acepta sin refunfuñar que la vida terrestre es como el humo que sale por la chimenea, que en un instante se pierde en la lejanía. Acepta la realidad tal como es sin resentimiento, lo cual le mueve a pensar seriamente en Dios y en su promesa de vida eterna por la fe en Jesús. Aceptar la realidad tal como es le lleva “al corazón sabiduría” que le da a entender que su existencia no se acaba en el cementerios o en el crematorio . Su cuerpo permanecerá eso sí, una temporada en la tumba siendo pasto de los gusanos o convertido en cenizas que fertilizarán el lugar en el que se han esparcido, esperando el día de la resurrección cuando la tumba se abrirá y de ella saldrá un cuerpo majestuoso que contemplará la gloria eterna de Dios indefinidamente.

 

ENVEJECIMIENTO DE LOS HUESOS: ¿QUIÉN ESTÁ EN RIESGO DE FRACTURAS?

Hasta hace poco, muchos médicos y empresas farmacéuticas que producen estos medicamentos estuvieron diciendo que casi todos, particularmente las mujeres blancas de edad avanzada, quienes enfrentan el mayor riesgo de sufrir una fractura osteoporótica algún día.

Estas fracturas de bajo traumatismo son debilitantes y costosas, sumando más de 17,000 millones de dólares al año a la cuenta del cuidado de salud en Estados Unidos. Entre personas ancianas que sufren fractura de cadera, de 10 a 20 por ciento muere en los siguientes seis meses; muchos más pasan el resto de su vida en asilos o terminan necesitando cuidado constante en casa.

“Si bien la osteoporosis es menos frecuente en el segmento negro de Estados Unidos”, prosigue la fundación, “quienes la padecen presentan el mismo riesgo elevado de fracturas que los caucásicos”.

Sin embargo, los fármacos disponibles actualmente para mejorar la densidad ósea difícilmente son perfectos. Son caros, pueden tener efectos secundarios y resultan efectivos apenas 50% de las veces en la prevención de fracturas.

Antes de someterse a cualquier tratamiento, debería considerar los riesgos posibles contra los beneficios conocidos.

Si usted tiene osteoporosis, definida como “T score” — la medida estándar para comparación de la densidad ósea — de -2.5 o menos, o si ya ha sufrido de una fractura osteoporótica del antebrazo, la cadera, hombro o la columna vertebral, la respuesta es clara: atiéndase. Para usted, dicen los expertos, se espera que los beneficios del tratamiento superen considerablemente los riesgos.

Pero, ¿qué ocurre con el número mucho mayor de mujeres y hombres cuyos huesos no son tan fuertes como lo eran cuando tenían 30 años, pero que aún no se vuelven osteoporóticos, con resultados del T score de -1 a -2.5 en la cadera o la columna? Se dice que padecen de osteopenia, la cual pudiera o no conducir más tarde a la osteoporosis. ¿Quiénes entre ellos se beneficiarían en mayor medida del tratamiento?

Útil herramienta

A fin de contribuir a responder dicha pregunta, la Organización Mundial de Salud creó una polémica herramienta conocida como FRAX, calculadora de riesgo en Internet enfocada a brindarle ayuda a médicos y pacientes para que analicen la probabilidad de fracturas osteoporóticas en el futuro y determinen si la terapia con fármacos pudiera prevenirlas. (La calculadora está en: www.shef.ac.uk/FRAX/index.htm).

La polémica se centra mayormente en el hecho que no se ha factorizado todo contribuyente posible al riesgo de fracturas en la fórmula del FRAX. En su más reciente “Guía Médica de Prevención y Tratamiento de Osteoporosis”, la Fundación Nacional de Osteoporosis de EU proporciona una lista
plena de los factores en el estilo de vida, condiciones médicas, enfermedades y medicamentos que contribuyen al riesgo de osteoporosis y fracturas.

En particular, en el FRAX está ausente el ejercicio con pesas, que genera ciertos beneficios, así como una dieta que fomente el desarrollo óseo, lo cual, en sí, está sujeto a cierto debate. Sin embargo, la fórmula de la OMS incluye a la mayoría de los principales elementos, conocidos como factores de riesgo clínico, que afectan la salud de los huesos. Y si se usa de manera apropiada, puede dar como resultado decisiones de tratamiento mucho más prudentes de las que, de lo contrario, pudieran tomarse.

Esta fórmula proporciona un medio para estimar la probabilidad de que una persona sufra una fractura de cadera o importantes fracturas osteoporóticas en los próximos 10 años, suministrando cifras que tanto médicos como pacientes pueden entender. Los factores de riesgo que considera son la edad, sexo, peso y estatura, alguna fractura previa, un padre con fractura de cadera, tabaquismo, tratamientos usando corticosteroides, consumo de alcohol, artritis reumatoide y osteoporosis secundaria a causa de una deficiencia de vitamina D ó exceso de la hormona paratiroidea.

Por Jane E. Brody
The New York Times/Siglo21

NI RETIRARSE NI VIVIR SIN SENTIDO

por Ricardo Iacub
En diversos momentos, y ante muy diversas circunstancias, el hombre se enfrenta con la creciente incertidumbre acerca del sentido de la vida, debiendo reflexionar no solo quién es sino hacia dónde va, revisando con ello su propia identidad.

El sentido de la vida fue, y seguramente será, una pregunta latente en el ser humano, ya que éste carece de una identidad única e inamovible, y esto lo lleva a errar tratando de hallar rumbos y significados acerca de sí. Estos significados, que muchas veces provienen, más que de una elección, de una expectativa de un rol sugerido socialmente, pueden ponerse en cuestión ante hechos que quiebren los cursos esperables de una vida, o ante momentos vitales como el envejecimiento, donde tanto los roles como ciertas representaciones personales suelen verse modificados.

De hecho, los adultos mayores tienen un sentido de desarrollo personal y propósito vital menor que los de otras edades (Ryff & Singer, 2002) así como sienten que pueden ser menos útiles a los otros (Rossi, 2004). Es allí donde la persona debe dar cuenta de los cambios al tiempo que reconstruir un nuevo sentido de vida. Una de las definiciones de sentido es el conocimiento de un orden que otorga coherencia y propósito a la propia existencia, persiguiendo objetivos y metas, que brinden una sensación de valor o utilidad personal y promuevan una mayor satisfacción vital y autoestima.

Es en este punto donde resulta importante reconocer la verdadera dimensión de la temática a partir de investigaciones recientes realizadas con adultos mayores. En diversos países como Francia, Japón y Estados Unidos se demostró que las personas que no se sentían útiles tenían mayores probabilidades de quedar discapacitadas; que quienes realizaban tareas de voluntariado social tenías dos veces menos posibilidades de morir en los siguientes 6 años; y que las personas que no se sentían útiles fueron quienes más experimentaron un incremento en los niveles de discapacidad y de mortalidad a lo largo del tiempo, a diferencia de los que nunca o raramente se sentían inútiles o improductivos.

El dato más concluyente es que aquellas personas mayores que no se sienten útiles tienen cuatro veces más posibilidades de discapacitarse o fallecer próximamente, que los que raramente lo sienten.

El sentirse útil aparece relacionado con lo que Krause (2009) sintetiza, desde un criterio más abarcativo, como el "fuerte sentido de un propósito en la vida", volviendo a encontrar que aquellos que lo poseen tienen menos riesgo de muerte próxima que los que no lo tienen. Este propósito genera en los adultos mayores una mejor percepción de su salud, una menor sensación de límites o declives en la funcionalidad y un estado de ánimo más positivo.

Asimismo, otro estudio (Greenfield, 2009) nos indica que se origina una sensación de crecimiento y desarrollo permanente y una mayor aceptación personal. La investigación agrega que el sentido vital se asocia con una percepción positiva del propio envejecimiento y con redes sociales fuertes y significativas.

Aun cuando no existe un motivo claro por el que se genere este correlato entre el sentido vital y un mejor estado de salud, diversas hipótesis recaen en que se produce una mejora del funcionamiento inmune.

Esta riquísima evidencia científica no puede dejar de convocarnos a pensar la vida como un desafío que nos lleva a sentirnos incluidos hasta el último momento sin que resulten admisibles, o al menos ya sabemos de sus efectos, las retiradas anticipadas o las vidas sin sentido.

 

ASÍ SERÁ EL EMPLEO DEL FUTURO
Que el mercado de trabajo está cambiando es un hecho. Pero hacia dónde va está todavía por vislumbrar. El escenario en materia de creación de empleo parte de una situación desoladora. En apenas tres años, el mercado nacional ha retrocedido hasta sus niveles de 1993, cuando la tasa de paro rondaba el 20%, y los pronósticos de los analistas para la próxima década son poco alentadores. Además, la esperanza de conseguir cercenar la contratación temporal, que ha sido la principal –y casi única– vía de flexibilidad de las empresas para adaptarse a las necesidades de una economía globalizada y competitiva, parece una pretensión casi utópica, aunque existen varias propuestas encaminadas a paliar este tipo de contratación.

Por otro lado, la población del planeta envejece a un ritmo imparable y en un “proceso sin precedentes en la historia de la humanidad”, de acuerdo con las conclusiones del último informe de la división de población de Naciones Unidas. Una de cada nueve personas tiene hoy más de 60 años, una situación que los investigadores del estudio esperan que afecte a uno de cada cinco habitantes en el año 2045. En este contexto, los expertos defienden que la población inmigrante cobrará un nuevo protagonismo laboral.

Las compañías tenderán a internacionalizarse cada vez con más intensidad, y apuesta por la dispersión geográfica de los equipos de trabajo: “Las herramientas de reuniones virtuales y las videoconferencias fomentarán que la empresa tenga profesionales en todo el mundo, aumentando su productividad a un menor coste”. Uno de estos perfiles que posibilitan la movilidad es el freelance. “Son personas experimentadas que trabajan para varias empresas a la vez en posiciones de línea o ejecutivas por un tiempo reducido”, No es una figura nueva porque se trata de un trabajador autónomo, pero va a despuntar en los próximos años, ya que ofrece mayor flexibilidad, más posibilidades de conciliación y permite aprovechar todo el bagaje profesional acumulado.

Además, el freelance encaja con el modelo de organización del futuro, que Marta Romo, socia directora de Innopersonas, define como redarquía, “una estructura opuesta al tradicional modelo de jerarquía, que es capaz de abordar los conflictos de forma global y en la que todos los agentes involucrados forman parte del problema y de la solución”. En este nuevo paradigma “lo importante no es la profesión, sino la carrera profesional, la trayectoria y tener un perfil más versátil para ser empleable”.

Para las organizaciones, además, supone un ahorro, ya que estos trabajadores son más asequibles que la contratación en plantilla. Sin embargo, existen reticencias a declarar esta figura laboral como el trabajador del futuro: “Los profesionales freelance adquirirán un papel muy importante y, sin duda, serán recursos muy valorados y absolutamente necesarios, pero el pilar de los equipos de trabajo seguirán siendo los empleados que forman parte de las plantillas y que representan los valores de la organización. La implicación y la vinculación de un trabajador en nómina no es la misma que la del freelance, y esto es fundamental para garantizar el éxito en el desempeño

La mujer, una nueva fuerza laboral

Otro colectivo que reforzará su papel en el próximo decenio es el de la mujer. De hecho, a finales del año pasado, el paro masculino superaba ya al femenino. Esto hará que el modo de trabajar varíe y que los valores de las féminas imperen en las empresas. “Las mujeres están siendo verdaderos agentes de cambio en el mercado laboral y en la sociedad. Están modificando el concepto milenario de los roles masculino y femenino. Ellas quieren flexibilidad en los horarios, en los tiempos y en los ciclos de vida”, apunta Anna Mercadé, asesora del presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y creadora del Observatori de la Mujer. El aumento de la presencia de la mujer se deberá, para Marta Romo, a que “el modelo de gestión masculino basado en el control, la independencia y la competición no va a tener sentido porque los nuevos cambios sociales reclaman flexibilidad, equilibrio y conceder más importancia a las emociones”.

No obstante estos cambios no se darán de la noche a la mañana y Mercadé advierte de que “el gran reto de las mujeres en estos próximos años es conseguir el cambio en las estructuras para acceder a la dirección de empresas y la igualdad salarial”. De la misma opinión es la socia directora de Innopersonas, quien cree que “en diez años no se habrá llegado a la plena igualdad, pero se habrán eliminado muchas barreras, como la diferencia de sueldos o la ocupación de puestos directivos”.

Profesiones que emergerán en el próximo decenio

 Administrador de estaciones de hidrógeno
Este profesional no será un simple expendedor de combustible. Además de las técnicas de venta y de distribución necesitarán formación técnica específica para gestionar la producción de estas estaciones.

 Reciclador de uranio
Será el encargado de convertir el uranio de las bombas atómicas, en otro destinado a las centrales nucleares

 Controlador de nubes
Su misión será incrementar la capacidad de las nubes para reflejar la radiación del sol. Mediante su control se producirá más potencia solar.

 Arquitecto digital
Diseñador de edificios virtuales donde los anunciantes comercializarán sus productos y servicios.

 Bioinformático
Científico que unirá la información genética con el desarrollo de tratamientos y técnicas médicas para curar enfermedades, extender la vida y reducir muertes.

 Geomicrobiólogo
Unirá la Geología, las Ciencias Ambientales y la Microbiología para crear microorganismos que ayuden en las técnicas médicas del futuro y en la eliminación de la polución.

 Nanomédico
Médicos especialistas en nanotecnología que crearán dispositivos que curen y administrarán esos tratamientos

 Productor de alimentos orgánicos
Empresario y agricultor que dominará tanto las técnicas genéticas como las comerciales. Este perfil surgirá por la alta demanda de productos ecológicos.

 Asistente personal de comida
Aconsejará y comprará las cantidades diarias de productos saludables para sus clientes. Ayudará a que el consumidor lleve una dieta sana y nutritiva.

 Especialista en seguridad y diseño de avatares
Diseñará, creará y protegerá el ‘yo virtual’. En un mundo en el que se mezclará la realidad con las inmensas posibilidades que ofrece internet, los videojuegos y el 3D, será habitual tener una personalidad paralela. Los generadores virtuales, ingenieros de simulación y analistas cerebrales cotizarán al alza. Son profesionales encargados de crear escenarios virtuales en los que el ser humano se podrá mover con total libertad.

 Mecánico de robot personal
La inteligencia artificial transformará y eliminará muchas actividades, por lo que muchas labores actuales serán realizadas por robots. Por ejemplo, éstos se convertirán en asistentes domésticos que trabajarán las 24 horas durante los siete días de la semana. No obstante, estas herramientas necesitan de una buena puesta a punto que correrá a cargo de mecánicos especializados. También serán muy demandados aquellos ingenieros especialistas en el diseño de robots encargados de proteger a soldados, trabajadores de la construcción, equipos de salvamento y personas que trabajan en entornos peligrosos

 Consultor de la simplicidad
Simplificará y racionalizará los procesos, la tecnología y el conjunto de estrategias y herramientas de márketing de una organización.

 Bróker del talento
Será el encargado de comercializar este tipo de capacidades. Administrará y venderá talento. Algo similar será _la profesión de ‘cazatalentos global’. Este profesional identificará las capacidades adquiridas y aprendidas directamente por la persona.

 Guía turístico del espacio
Los viajes por el espacio ya no son una utopía. Virgin Galactic ofrece vuelos comerciales para 2011, se están creando los primeros hoteles en el espacio exterior y ya han nacido los llamados turistas espaciales. De hecho, según un estudio de la OCDE, dentro de una década habrá 700.000 turistas de este tipo. Este nuevo mercado ofrece numerosas posibilidades de ganarse la vida. Desde los guías turísticos que muestran la luz en la oscuridad espacial, hasta los pilotos de distintos medios de transporte que, junto con el resto de la tripulación, surcarán los cielos.

 Agente principal de responsabilidad o ‘chief responsability officer’
Director encargado de velar por las buenas prácticas en una compañía. Surgirán nuevos puestos directivos, como el que se encargará de promover y gestionar la innovación; el que preverá los escándalos o fraudes y el que llevará a cabo la transformación de los recursos humanos. También se necesitarán directores de continuidad de negocio. Ante cualquier contingencia, como una epidemia o una catástrofe natural, e incluso, un ataque terrorista, este perfil elaborará programas que minimizarán los percances ocasionados por estas crisis, para que la vida de la empresa y de los trabajadores se vea lo menos perjudicada.

METAMORFOSIS DE LA MEDIANA EDAD

Federico Eduardo Padilla

Introducción

La mediana edad es una etapa de la vida que viene a marcar la adultez, la finalización de la juventud y conlleva en si una serie de duelos y reestructuraciones psíquicas, así como el adolescente debe pasar por ciertos duelos a nivel corporal, al perder su cuerpo infantil y tener que vérselas con su nuevo cuerpo sexuado, mas grande, con mas bello, un cuerpo que nada tiene que ver con el cuerpo de la infancia, en la edad mediana uno también debe pasar por un duelo del cuerpo, el cuerpo pasa a ser otro que el de la juventud, un cuerpo que muchas veces no es aceptado por su portador.

J. Lacan en su concepción de los registros diferencia claramente tres: el real, el simbólico y el imaginario. El sujeto se encuentra sumergido en esta interrelación de registros. Para dar un panorama mas claro me referiré brevemente a cada registro para comprenderlo mejor, El registro real corresponde al lo que no puede ser nombrado, a lo que se escapa de la palabra, es el registro de las tensiones, el registro simbólico es donde reinan los significantes, es el registro en el cual nos encontramos sustentados por el lenguaje que viene a representar, y el imaginario es lo que corresponde a la imagen del propio yo, el cual se diferencia de los otros, lo que corresponde al estadio del espejo. El cuerpo puede verse desde los tres registros mencionados con anterioridad, mas allá del sinfín de cuerpos existentes como el cuerpo sexual, el cuerpo de la danza, el cuerpo de la medicina, el cuerpo del deporte, el cuerpo de la muerte, etc. Desde los registros el cuerpo puede ser Real, el cuerpo de la tensión, el organismo. El cuerpo simbólico, representado por significantes y el cuerpo imaginario, la imagen que nos devuelve nuestro cuerpo como limite del no-yo.

En la mediana edad de la vida, cada sujeto tiene que vérselas con este nuevo cuerpo real, el cual viene a cargar con una mayor cantidad de tensiones debido a su envejecimiento orgánico, una mayor posibilidad de enfermar, una menor flexibilidad, una imposibilidad de realizar ciertos movimientos propios de la juventud, el cuerpo real empieza a dar sus primeras señales para que el sujeto comience a modificar aquel cuerpo imaginario, el sujeto debe realizar un duelo corporal, el cuerpo de la juventud ya no existe mas, ahora tiene que vérselas con un cuerpo que debe cuidar, un cuerpo mas envejecido. El filosofo francés, Jean-François Lyotard, menciona el porque de ésta distorsión negativa de la imagen de la mediana edad en el postmodernismo, criticó a la sociedad actual, en donde encontramos discursos idealistas e iluministas, pero es Lyotard quien puso nombre a la "condición posmoderna", concepto que levanta polémica pero que ha terminado por englobar una cierta crisis cultural cuyos rasgos pueden ir desde el escepticismo; el reclamo de que se respetan los derechos de las minorías, el aumento de las patologías de la gratificación inmediata, la idealización del cuerpo joven, de la cirugía plástica o la idea de que envejecer es feo y malo.

Con respecto a este cuerpo joven que se pierde, toda perdida de algo querido acarrea un duelo, Freud menciona que éste consta de etapas, es una reacción frente a una pérdida, el sujeto pierde el interés por el mundo exterior sustrayendo la libido de todos los objetos, depositando en el objeto perdido toda la energía libidinal, a pesar de esto el duelo no es patológico debido a que en un cierto tiempo el sujeto debe sustraer libido de aquel objeto para investir nuevos objetos. En cambio en la melancolía existe una identificación con el objeto perdido, y así autoreproches; el cuerpo de la juventud en la mediana edad se pierde, pero aparte de perder el cuerpo se las tiene que ver con un cuerpo que no es deseable, un cuerpo que pesa y es inestable, no rígido y seguro como el que ha perdido, ahora es un cuerpo que porta el sello de finitud. Este cuerpo nuevo necesita una serie de cuidados que el anterior no necesitaba.

El cuerpo de la mediana edad hace ruido en el registro de lo real, aparecen una serie de dolores que repercuten en lo simbólico y abren una puerta a el mundo de la adultez que muchas veces es representada por el "empezar a morir", esta es la traducción simbólica que trae este cuerpo real; el simbólico lo fuimos armando de niños, con significantes de autoridad, significantes de madurez, este lugar simbólico que ocuparon nuestros padres idealizados de la infancia, ahora dicho lugar, se nos cae encima como un balde de agua fría, nos atrapa en el, y el sujeto ahora se encuentra en aquel lugar, lugar de responsabilidad, lugar de autoridad, lugar de madurez y experiencia, en este lugar completo de significantes que nosotros mismos fuimos construyendo, ahora somos nosotros los grandes. Esto mismo ocurre con el niño que va a nacer y va a caer en aquel cuerpo simbólico que espera fuera del vientre, un constructo de significantes, como: "va a ser igualito a mi"..."va a ser hablador como mama" ..etc. Entonces de adultos caemos en este cuerpo de la adultez y tenemos que amoldarnos poco a poco a el, para poder ir identificándonos con el.

Generatividad del cuerpo

Erick Erickson postula la teoría del desarrollo psicosocial, en la cual menciona ocho etapas de la vida, dentro de ellas menciona la etapa de Generatividad frente al estancamiento y menciona que en ella se debe establecer y guiar a la siguiente generación, esto no es mas que un ejemplo de un mandato que posee aquel cuerpo simbólico, inundado por significantes de responsabilidad, definición y sostenimiento de los menores. En dicha etapa los objetivos principales: relación de pareja, propia familia y productividad laboral, tienen que ser llevadas a cabo por el mismo cuerpo pero éste se adaptara a cada situación de una manera diferente, porque no es lo mismo el cuerpo en pareja que el cuerpo en trabajo; este cuerpo de la mediana edad comienza a ser sobrecargado a causa de estos objetivos, asimismo, a pesar de que pretendemos empezar a no sobrecargar nuestro cuerpo; es justamente lo que no podemos hacer, debido a este carácter multifacético de la etapa. Estos objetivos deben cumplirse de a poco ya que al no hacerlo la persona se sentirá empobrecida, calificara su vida de monótona y vacía, solo sentirá que el tiempo pasa y envejece día tras día; esto ocurre debido a que la libido no es depositada en los objetivos, ni en el cumplido de estos, entonces esta libido inviste el cuerpo y solo se estará atento de el cuerpo y como repercute el paso del tiempo, alertas a esta metamorfosis de la mediana edad.

Piel - Yo

Desde el cuerpo se sostiene nuestra psiquis, es el órgano mas amplio que recubre, en el plano de lo real, toda la producción simbólica del sujeto. El psicoanalista francés Didier Anzieu desarrolló la teoría del yo-piel sobre la fundamentación de dos principios,
toda función psíquica se desarrolla apoyándose en una función corporal cuyo funcionamiento transpone al plano mental.

A lo largo de su evolución, el desarrollo del sistema nervioso presenta una particularidad que no se encuentra en los otros sistemas orgánicos; a saber, que el órgano más reciente y más cercano de la superficie—el córtex—, tiende a tomar la dirección del sistema cuando integra los otros subsistemas neurológicos. Esto sucede también con el Yo consciente, que dentro del aparato psíquico tiende a ocupar la superficie en contacto con el mundo exterior y a controlar el funcionamiento de este aparato. Igualmente se sabe que la piel (superficie del cuerpo) y el cerebro (superficie del sistema nervioso) derivan de la misma estructura embrionaria, el ectodermo.
Con este segundo principio damos por sentado que se nos hace imposible escapar de lo real ya que la producción de nuestros pensamientos y la esencia de nuestro subjetivismo tiene como base una materia, entonces no podemos decir nada de lo real pero tampoco podemos huir de él, nos posibilita de existencia material.

Cuando uno llega a esta crisis de la edad mediana, este cuerpo, esta piel que desde lo real esta mas débil, mas arrugado, mas vulnerable, mas pesado, menos flexible, mas viejo, debido al propio envejecimiento de la persona, esto repercute en el cuerpo simbólico e imaginario con significantes de cuerpo viejo, cuerpo impotente, cuerpo de la muerte, cuerpo de la enfermedad, cuerpo de las responsabilidades, cuerpo de las preocupaciones, y a esto hay que sumarle la perdida del cuerpo real, simbólico e imaginario de juventud.

Este cuerpo real de mediana edad nos crea una imagen, no es mas que una imagen nuestra, con la cual tratamos de identificarnos, esta identificación con este cuerpo que ya no es el joven sino el adulto modifica al yo, y este comienza a actuar acorde a la imagen devuelta por nosotros mismos. Entonces Anzieu nos dice que el yo funciona como las funciones de la piel, pero también esta piel-cuerpo-no-joven de la mediana edad nos devuelve una imagen no deseada o no esperada y si el sujeto no esta preparado para recibir este nuevo cuerpo, éste va a modificar las funciones del yo. Entonces la piel-cuerpo y su imagen modifica las funciones yoicas empezando por el autoestima.

Una función que equipara Anzieu del yo con la piel es que la capa superficial de la epidermis protege su capa sensible, y el yo actúa también como un freno hacia los estímulos desagradables o a la sobreestimulacion, nos protege. En dicho caso si la imagen de nuestro cuerpo-piel no es compatible con nuestros deseos, este cuerpo piel lo encontramos débil y vulnerable, esta piel-cuerpo se encuentra expuesta a el ambiente externo e interno sin posibilidad de defensa por su "falta de juventud" (piel vulnerable), esto repercute en el yo y se estructura simultánea y semejantemente como un "yo vulnerable", permeable a cualquier estimulo y así a su consecuencia, otra función equiparable es que "la membrana de las células orgánicas protege la individualidad de la célula, distinguiendo los cuerpos extraños... a su vez el Yo-piel asegura una función de individuación del Si-mismo, que le aporta el sentimiento de ser un ser único.

La angustia que describe Freud de la "inquietante extrañeza" está unida a una amenaza hacia la individualidad del Sí-mismo por debilitamiento del sentimiento de sus fronteras", claramente la aceptación de nuestro cuerpo de la mediana edad favorece en la diferenciación de nosotros mismos con el respeto a los demás debido a que la aceptación hace a la identificación y así se constituye un yo fuerte que limite su ubicación espacio-temporal posibilitando una interrelación. Un cuerpo catalogado de viejo y débil, sin aceptación de su "propietario" genera un extrañamiento, esto provoca una división, algo ajeno en nosotros mismos, así el yo del sujeto no consigue una unicidad necesaria para nuestro bienestar.

Por último, es necesario que un sujeto que transite esta etapa de la vida, en la cual los límites empiezan a perder su infinidad y el cuerpo empieza a mostrar esa vejez que era detestada en la juventud, ahora vuelve hacia nosotros. Es necesario entonces poder sobrellevar éste camino de alguna forma, en la cual podamos construir un futuro con nuevas metas, cuidados del cuerpo que nos refleje conceptos de salud y bienestar, aceptando así las perdidas para conquistar un nuevo cuerpo diferente pero no por eso inferior. La planificación y el crecimiento profesional, con significantes de "sabiduría" y "experiencia" son los que deben guiar nuestra conducta para mantener el cuerpo y la mente activa. Y poder ir depositando este sobreinterés de nuestra imagen en el crecimiento de nuestros hijos, sus avances, sus logros y nuestra relación de pareja, la cual conlleva una tarea ardua pero gratificante

Mariló Hidalgo

LA VEJEZ

A los que siguen en activo, sin querer jubilarse la recomendación de que es posible trabajar a edades avanzadas, con cortas jornadas, sin responsabilidades estresantes y con la máxima dedicación a la familia, por tanto trabajar si, mientras se pueda y dedicando el tiempo que tu estado físico te lo permita sin llegar a la fatiga diaria, tu organismo te pasara la factura de muy alto coste en forma de salud deteriorada.

Cuando llegamos a jubilado, debemos procurar la conservación de nuestro organismo y lo más esencial son el corazón y el cerebro. En apoyo de esta teoría geriátrica los mayores deben dedicar un tiempo del que disponen libres a actividades para conseguir mejorar su salud, mediante actividades físicas y mentales.

La jubilación produce al principio un sentimiento de frustración, ansiedad e inquietud que se va reduciendo mediante la búsqueda de nuevas actividades que producen satisfacción personal y estabilidad emocional. El estar jubilado tiene el aspecto positivo de disponer de tiempo para dedicarlo al enriquecimiento espiritual refugiándose en la cultura que proporciona el placer de conocer y la satisfacción de vivir en plenitud, aunque la capacidad de aprender disminuye la perspicacia permanece.

La edad trae consigo un deterioro en el ser humano, afectando al rendimiento de sus órganos debido a un envejecimiento biológico, este descenso de efectividad no es uniforme en las personas, ya que existe un factor individual que origina que este proceso sea diferente en la edad, modo y velocidad en cada uno de nosotros.

En algún momento nos ocurre o nos ocurrirá a todas las personas una evolución con dos modelos de diferenciales según los órganos:

Rápido para riñones, pulmón y corazón. que disminuyen su capacidad y ofrecen un rendimiento de solo el 30 %. a la edad aproximada de los 75 años
Lento para cerebro, nervios y metabolismo, que ofrece a la edad aproximada de los ochenta años un 70 % de rendimiento.

Se desconoce el proceso mecanismo de porque algunas personas tienen posibilidad para mantener con mayor o menor tiempo su organismo en perfecto estado, se atribuye en parte a una condición genética no totalmente decisiva, si que esta demostrado que esta relación del modo de vida del individuo en su juventud y madurez, de su alimentación y de las cantidades ingeridas y por el nivel de excitantes tóxicos que haya sometido a su organismo y enfermedades que haya soportado.

No hay medios de detener el envejecimiento, la edad es imparable, los efectos que en el organismo se origina deben reducirse mediante alimentación con dieta adecuada, eliminación de lo que para el organismo es nocivo como el tabaco y el alcohol, recomendable siempre la practica moderada del ejercicio físico y con periódicas revisiones para detectar a tiempo las disfunciones, que a veces son asintomáticas.

Las más frecuentes patologías de la gente mayor, son hipertensión, hiperglucemia e hipercolesterol, son tres factores que a veces van unidos y de los que se pueden derivar accidentes muy graves para el organismo, y que convenientemente vigilados y controlados permiten al individuo hacer una vida completamente normal con medicina preventiva.

Otra amenaza para los mayores son los daños cerebrales que causan enfermedades como alzheimer o parkinson, que puede empezar a desarrollarse desde la mediana edad (55años), con diferentes grados. Llegan acompañadas en la primera etapa de déficit cognoscitivo, perdidas de memoria o reiteraciones, con incapacidad de recordar lo aprendido, que cuando progresa influye en las actividades instrumentales básicas de la vida diaria, que se manifiesta con dificultades tales como manejo del dinero, uso del teléfono, del transporte, expresarse con confusión, verborrea y negativismo, alucinaciones, delirios, celotipias, robos, que afectan a la conducta con agitación y agresividad física y verbal. Proceso que continua progresando hasta afectar a las actividades básicas, tales como desidia en el aseo personal y vestido, micción y defecación sin control. Etc. (Recuerdo perfectamente un directivo que era incapaz de multiplicar, no solamente con calculo mental, sino incapaz de meter los datos a la calculadora, hecho real).

El diagnostico se realiza únicamente mediante test que si bien da indicios del deterioro mental, resulta difícil calificar la afectación del enfermo en cuanto a grado y en que áreas cerebrales ocurre. No hay posible curación, ni remedio para estos enfermos al menos por el momento, si hay esperanzas ya que la evolución en la investigación médica puede dar resultados beneficiosos, los ensayos en ratas ya encontraron medicamentos para detener el progreso de esta enfermedad.

Existe una medida preventiva, que debemos usar desde cualquier edad, hace referencia al estimulo cerebral, hace unos años se consideraba que las neuronas morían en el cerebro, por lo que su numero descendía con la edad, sin embargo los últimos estudios demuestran que la actividad intelectual hace reproducirse las neuronas y además que sean multipolares, esto es que tengan más dendritas lo que sirve de elemento de unión como medio de transmitir por estímulos químico-eléctricos y por tanto de mejor y más rápido funcionamiento.

División de las células cerebrales, por el número de prolongaciones:

- Monopolares: tienen una sola prolongación de doble sentido, que actúa a la vez como dendrita y como axón (entrada y salida). - Bipolares: Tienen dos prolongaciones, una de entrada que actúa como dendrita y una de salida que actúa como axón. - Multipolares: Son las más típicas y abundantes en un cerebro sano. Poseen un gran número de prolongaciones pequeñas de entrada, dendritas, y una sola de salida, el axón.

 

REFLEXIONES SOBRE LA VEJEZ

Josep Masdeu Brufal

Si tenemos en cuenta que empezamos a envejecer cuando nacemos, y por muchos avances que hemos hecho y descubrimientos conseguidos la vacuna anti edad aún no existe, hay algunas sustancias que pueden mejorar la calidad de vida, lo principal es llevar una vida muy equilibrada en alimentación cuerpo y mente.

Concretando un poco más, hay un periodo que empieza alrededor de los 60 años y que en la actualidad llamamos de muy diferentes maneras, TERCERA EDAD, CUARTA EDAD, PERSONAS MAYORES, ANCIANOS etc. en realidad empieza la edad denominada VEJEZ, esta nomenclatura en ningún caso es peyorativa como algunos quieren creer, muy al contrario es un periodo importante en la vida por su propia naturaleza. En la sociedad actual en la que existe un nivel de bienestar relativamente confortable este periodo puede llegar a abarcar hasta 40 años.

Cuando pensamos en esas personas las imaginamos más necesitadas de cuidados, por su supuesta dependencia y fragilidad, pero eso realmente solo pasa en un porcentaje que no sobrepasa el 20%, el resto no llegará nunca a casos extremos se mantendrá en un grado medio o alto.

Aunque ha variado un poco el estatus jerárquico de la sociedad, muchos pueblos aun veneran, admiran y recompensan con gran prestigio la edad y con ello los conocimientos que se supone han alcanzado con la experiencia y el tiempo.

El envejecimiento es inevitable, pero según se viva la vida este puede aparecer antes o retrasarse en el tiempo. El organismo de desgasta aunque las condiciones de vida sean óptimas. Esto sucede gradualmente desde la juventud, madurez, hasta llegar a la vejez.

Los hombres por término medio viven menos tiempo que las mujeres.

El cuerpo físico sufre cambios importantes en los últimos años, solo con mirarnos al espejo nos damos cuenta de ello. Las deficiencias sensoriales son frecuentes y esto los hace ser suspicaces frente a situaciones de la vida cotidiana. El sistema inmunológico se debilita y esto les hace más propensos a ciertas enfermedades o infecciones.

La juventud ve esta etapa de la vida como un estado de existencia marginal, probablemente la forma de pensar, la forma de vivir y la educación influyen en ello. Si no hay unos sólidos valores de respeto hacia los más inmediatos superiores, menos existen hacia los viejos. Falsas creencias por miedo a perder la energía, el control, la agilidad, la memoria, la sexualidad y algunos creen que hasta la inteligencia hacen que los jóvenes los vean diferentes.

Hay una parte de esa juventud inexperta, muchos incapaces de resolver ciertos problemas que para esas personas mayores que lo han vivido como experiencia continuada en su vida no representa mayor dificultad de solución.

Hemos de ser conscientes que una vida saludable llevada con más o menor rigor, una disciplina sana, unas costumbres saludables, en resumen alimentación, cuerpo y mente equilibrados van hacer que el paso de la vida sea más aceptado y reconocido como algo natural, cosa que realmente ya lo es, lo que no es natural son otros enfoques que queremos darles para justificar ciertas actitudes.

Cada vez es mayor la población que es anciana hasta el punto que en pocos años superaran a la juventud. Hay estudios realizados entre la población que han puesto de relieve que las actitudes hacia los ancianos son contradictorias y ambivalentes. Se les considera sabios a la vez que viejos, amables pero también gruñones, preocupados por los de su alrededor pero también inactivos y antisociales.

Sin embargo pasan a desempeñar actividades que no son consideradas económicamente productivas, ayuda a familiares, servicios de voluntariado. Hoy en día ya se dan bastantes casos de gente jubilada con 65 años que cuidan a sus padres o familiares de 85 o más años. Son dos generaciones distintas que se encuentran en una etapa de la vida, pero por el contrario se dice de ellas que contribuyen al incremento del gasto social.

Aunque se reducen en parte sus ingresos, en las sociedades más industrializadas y dependiendo de determinadas zonas geográficas, disponen de los suficientes recursos para disfrutar del tiempo libre.

Al acceder a la jubilación algunas de esas personas pasan a realizar actividades más bien de carácter pasivo, pero ciertos grupos necesitan organizar su tiempo y hacer cosas que les hagan sentirse necesarias y más útiles, manteniendo unas actitudes que les permiten seguir las pautas de sus características personales mantenidas hasta ahora.

Las actividades organizadas para esas personas son fomentadas desde diferentes estamentos con el fin de fomentar y mejorar la salud, el bienestar y las relaciones sociales así como la propia integración social, estas personas han de poder elegir actividades que les hagan sentirse bien y escoger las entidades o asociaciones en las que se encuentren a gusto y realizadas.

Podemos hacer una agrupación en periodos aproximados de 10 años para observar sus comportamientos y adaptaciones a esta etapa de la vida.

La primera década de la vejez puede observarse como de adaptación, cambian los roles de la vida, la actividad de un trabajo rutinario, muchas veces con horarios estrictos a una menor actividad de horas de trabajo fijo y también disminución de las horas activas.

Hay un factor que les afecta en gran medida y es la perdida de algunos compañeros o seres queridos, esto les desmoraliza y a veces puede llegar a romper su fortaleza psíquica. Algunos prefieren eludir la jubilación, otros pasan a desempeñar plenamente el papel de abuelos. También se reducen sus ingresos.

En la segunda década, alrededor de los 70 años, ya se afirman plenamente en lo que en la anterior década se empezó a fraguar. Es muy importante no dejar de cuidar la alimentación, el cuerpo y la mente, obviamente en proporción a la edad, sino empiezan a aparecer enfermedades. Se reduce su mundo social y han de adaptarse a una menor participación en la vida cotidiana. Muchas veces se produce la perdida de la pareja y con ello también disminuye la actividad sexual, es frecuente encontrarse con personas que han superado ataques cardíacos o cáncer , etc. esto se debe a una mejor y mayor atención médica.

En la siguiente década, expertos comentan que empieza cuando se comienza a vivir de los recuerdos. Les cuesta más adaptarse y convivir en su ambiente. Empiezan a buscar ayuda para mantener los contactos sociales y culturales. Pierden fortaleza física pero no significa discapacidad ni dependencia total. Solo una cuarta parte vive en residencias, el resto lo hacen solos o con familiares.

Los que sobrepasan los 90 años, tienen más problemas de salud y las enfermedades son más graves. Dependiendo como han vivido las décadas anteriores será una etapa más alegre, serena y gratificante.

En la actualidad, es un hecho constatado, la prolongación de la vida de personas discapacitadas o con minusvalías físicas y psíquicas y muchas de esas personas son cuidadas por sus padres que cuando llegan a la vejez continúan con esa tarea de cuidadores, no reconocida socialmente, por la cual reciben poca ayuda, incluso de los familiares más cercanos y su principal preocupación es el futuro de sus hijos a su muerte. Su lucha ante las instituciones solo a recibido mínima respuesta por la insistencia de la misma, no ha habido ni continuidad ni apoyo oficial en mantener un mínimo de garantías o ayudas.

En oriente se compara esta edad con la “fruta madura” ya que en ella se observan los resultados de lo sembrado durante la vida y se pueden evaluar las acciones positivas y negativas de cada uno.

No dejemos que nos invada la idea de una etapa sombría o negativa, aceptemos plenamente esta etapa e incluyamos, apoyemos y comprendamos a esas personas ayudándolas a integrarse en la colectividad.

Quien rechaza la vejez, no es consciente que a el también le llegará esta etapa y se verá postergado al igual que hizo con los otros.

VEJEZ O ANCIANIDAD

Tal y como indica el título, debemos elegir entre vejez o ancianidad. No son lo mismo, aunque en nuestra sociedad hayan metido ambos en el mismo cajón. Viejo, puede ser un mueble, un animal y también una persona, pero, anciano, sólo puede ser humano.

Antes de pasar a diferenciar vejez de ancianidad, hay que sacar a la luz un tabú social asociado a este tema y responsable de que haya tanta ambigüedad y confusión. En efecto, a nuestra sociedad le aterra la muerte, ¿y qué hace para evitarlo?. Mirar a otro lado, y qué es la vejez sino el último peldaño hacia la muerte. Nadie quiere hacerse viejo y menos aún morir, pero la muerte y la vejez, son características de nuestra humanidad.

Lo que no se debe hacer, es dejar para el final lo que consideramos desagradable. Esta es la razón de que nuestra sociedad no esté preparada para enfrentarse a algo tan inevitable.Sin embargo, se sufre menos cuando miramos de frente los problemas, es el conocimiento de lo que nos rodea, lo que nos hace la vida más tolerable.

Dentro del tabú social que es la vejez o ancianidad, está la compasión, e incluso les parece un acto bondadoso, cuando todos sabemos que sólo se tiene compasión de quien está en peor situación, o más directamente, se siente compasión por algo inferior.

Así,que de esta manera, la sociedad que parece hacer tanto por la llamada 3ª edad, lo que realmente logra, es subestimarla. No hace falta compadecer para prestar ayuda, incluso habría que ver si estas personas tan compasivas, lo son con otras que tiene mejores cualidades que ellas, pero que pasan por momentos difíciles. Debemos ver el problema tal cual es y no sentir lástima por la vejez sin penetrar en su psicología, sin mostrar ningún interés por ese último peldaño de nuestra vida.

La sensibilidad que hoy es creciente respecto a nuestros viejos o ancianos, no se libera de ese matiz de compasión que cierra los ojos a unas características de esta edad, que no son ni mucho menos aceptables y que todos conocemos, pero nadie comenta, como si por hacerse viejo se tuviera el privilegio de saltarse las normas de educación y
convivencia. La vejez o ancianidad no es más que el resultado final de nuestra vida y
además, tiene la característica de agrandar ese final, es como si los elementos
constituyentes de la persona se vieran en esa época amplificados. Por eso, personas
inteligentes y bondadosas, lo serán más en su ancianidad y lo mismo sucede con
Vejez o Ancianidad
Tal y como indica el título, debemos elegir entre vejez o ancianidad. No son lo mismo,
aunque en nuestra sociedad hayan metido ambos en el mismo cajón. Viejo, puede ser un
mueble, un animal y también una persona, pero, anciano, sólo puede ser humano.

Antes de pasar a diferenciar vejez de ancianidad, hay que sacar a la luz un tabú social
asociado a este tema y responsable de que haya tanta ambigüedad y confusión.
En efecto, a nuestra sociedad le aterra la muerte, ¿y qué hace para evitarlo?. Mirar a otro
lado, y qué es la vejez sino el último peldaño hacia la muerte. Nadie quiere hacerse viejo y menos aún morir, pero la muerte y la vejez, son características de nuestra humanidad.

Lo que no se debe hacer, es dejar para el final lo que consideramos desagradable. Esta es la razón de que nuestra sociedad no esté preparada para enfrentarse a algo tan inevitable.

Sin embargo, se sufre menos cuando miramos de frente los problemas, es el conocimiento de lo que nos rodea, lo que nos hace la vida más tolerable.

Dentro del tabú social que es la vejez o ancianidad, está la compasión, e incluso les parece un acto bondadoso, cuando todos sabemos que sólo se tiene compasión de quien
está en peor situación, o más directamente, se siente compasión por algo inferior. Así, que de esta manera, la sociedad que parece hacer tanto por la llamada 3ª edad, lo que realmente logra, es subestimarla. No hace falta compadecer para prestar ayuda, incluso
habría que ver si estas personas tan compasivas, lo son con otras que tiene mejores cualidades que ellas, pero que pasan por momentos difíciles. Debemos ver el problema
tal cual es y no sentir lástima por la vejez sin penetrar en su psicología, sin mostrar ningún interés por ese último peldaño de nuestra vida.

La sensibilidad que hoy es creciente respecto a nuestros viejos o ancianos, no se libera
de ese matiz de compasión que cierra los ojos a unas características de esta edad, que no
son ni mucho menos aceptables y que todos conocemos, pero nadie comenta, como si
por hacerse viejo se tuviera el privilegio de saltarse las normas de educación y convivencia.

La vejez o ancianidad no es más que el resultado final de nuestra vida y además, tiene la característica de agrandar ese final, es como si los elementos constituyentes de la persona se vieran en esa época amplificados. Por eso, personas inteligentes y bondadosas, lo serán más en su ancianidad y lo mismo sucede con circunstancias tan lamentables, que la persona deja de ser tal y se convierte en algo indigno por apartarse de la condición humana y allegarse a la vegetal.

Otra característica es que a una edad determinada, la persona que se ha hecho vieja decide desprenderse de su responsabilidad humana, ya no desea aprender nada, ya no desea tener ningún tipo de complicación, ni nada que se le aproxime y muchas cosas que durante su vida guardó en su interior por saber que eran malas, las deja salir en esta
época para asombro de quienes creían era de otra manera. Esta es la razón de que muchos viejos no tengan inconveniente en presentarse desnudos frente a un extraño, era
lo que hubieran hecho, de haberse atrevido, cuando eran más jóvenes. Lo que estoy escribiendo sé que es duro, pero, es necesario verlo para enmendarlo.

ANCIANIDAD

Si entre niños, las diferencias son pequeñas, entre un viejo y un anciano la distancia es
enorme. El anciano ha llegado a descubrir el sentido de la vida. Es curioso, para nuestra sociedad, descubrir el sentido de la vida, es algo muy difícil, siendo, como es, algo realmente fácil. El sentido de la vida es aprender, pero no aprender cosas externas, o cómo ganar más dinero, fama y status, sino llegar a ser mejores personas, verse por dentro y perfeccionarse, y ¿acaso quiere esto la gente?.¿Quieren realmente ver sus defectos para corregirlos?. No, no quieren, así que deciden mantener la postura de que el sentido de la vida es algo muy complejo.

Cuando una persona, desde su niñez, empieza a ocuparse de su mundo interno, con el tiempo alcanza un conocimiento de sí mismo que le va a servir para enfrentarse con dignidad a los problemas de la vida. Estas personas que han visto con claridad que el único aprendizaje válido, es el que hace uno sobre sí mismo, es decir, perfeccionarse como ser humano, también llega a ese período de vida en que su cuerpo envejece, pero a
esta clase de personas, no le influye, pues saben que el cuerpo es el cuerpo y el alma, el alma. En otras palabras, no se vinculan con su organismo. Como lo más normal es que se hayan interesado por el mundo que les rodea, su nivel cultural será amplio y con ello tendrán la agilidad mental que les facilitará no entrar en el estado de senilidad.

El anciano es la verdadera historia, por eso su opinión es tan importante y es en efecto
importante, porque a diferencia del viejo, que sólo ve lo que desea ver, el anciano se ha
superado y ve sin trabas ni autoengaños.

El anciano a lo largo de la historia, ha sido el representante de la sabiduría, siempre se le
ha admirado por esa cualidad, aunque en estos tiempos la clase dirigente haya optado
por ocultar su capacidad, de esta manera no habrá consejos sabios, ni una visión realista
de la historia.

Ya dije antes que esta última etapa, es el resultado de la vida y se ve amplificada, así, la
generosidad del anciano, su bondad, inteligencia y experiencia, se verán acentuadas,
dándole esa autoestima que el viejo no tiene. También será útil para quienes le conocen
y sus sabios consejos ayudarán a los demás. En otras palabras, en vez de ser una carga,
se convierte en una bendición.

Si vivir implica morir, sería necesario que ya desde la infancia y en el mismo sistema educativo se preparase a los niños para enfrentarse a la vejez y la muerte. La religión es
importante que se mantenga, pero aún lo es más si hace hincapié en el problema que nos
interesa. También la filosofía debería tocar este tema, y por supuesto, la psicología.

Lo descrito sería competencia social, pero cada cual debe poner su parte, ya que no es
posible que una acción social cale al interior de la persona, si ésta no hace nada por sí
misma. Decidir progresar como ser humano, implica sacrificio y el valor suficiente para
enfrentarse con la verdad. Si no se pasa por esta circunstancia, no hay progreso.

Una dificultad importante es que nuestra clase dirigente no busca en el ciudadano un
desarrollo intelectivo y menos aún espiritual, por eso las mismas estructuras sociales son un veto al progreso humano.
Pese a estas dificultades, que no son insalvables, pues la existencia de los ancianos nos
lo recuerda, se pueden mejorar al llegar a la edad máxima haciendo ejercicio tanto físico
como mental. Leer resulta muy importante y no tienen por qué ser temas difíciles, es el
mismo hecho de leer lo que mantiene activa la mente, también el pensar en lo que se lee.

Sin duda que lo más importante es conseguir que las personas mayores tengan alegría
por el vivir diario, para ello es recomendable hacer cosas manuales, pintar, esculpir,
escribir su propia vida, viajar en grupos de la misma edad y cualquier otra actividad.

Después de leer esto, debemos preguntarnos, ¿queremos ser viejos o ancianos?. De
nuestra respuesta depende la felicidad de quienes nos rodean. Pues, a fin de cuentas,
¿qué es triunfar en la vida?. Tener la certeza de haber dado felicidad a quienes nos
rodean.

Adolfo Cabañero Algora

 

A PROPÓSITO DE LA VEJEZ

Cuando pensamos en esas personas las imaginamos más necesitadas de cuidados, por su supuesta dependencia y fragilidad, pero eso realmente solo pasa en un porcentaje que no sobrepasa el 20%, el resto no llegará nunca a casos extremos se mantendrá en un grado medio o alto.

Aunque ha variado un poco el estatus jerárquico de la sociedad, muchos pueblos aun veneran, admiran y recompensan con gran prestigio la edad y con ello los conocimientos que se supone han alcanzado con la experiencia y el tiempo.

El envejecimiento es inevitable, pero según se viva la vida este puede aparecer antes o retrasarse en el tiempo. El organismo de desgasta aunque las condiciones de vida sean óptimas. Esto sucede gradualmente desde la juventud, madurez, hasta llegar a la vejez.

Los hombres por término medio viven menos tiempo que las mujeres.

El cuerpo físico sufre cambios importantes en los últimos años, solo con mirarnos al espejo nos damos cuenta de ello. Las deficiencias sensoriales son frecuentes y esto los hace ser suspicaces frente a situaciones de la vida cotidiana. El sistema inmunológico se debilita y esto les hace más propensos a ciertas enfermedades o infecciones.

La juventud ve esta etapa de la vida como un estado de existencia marginal, probablemente la forma de pensar, la forma de vivir y la educación influyen en ello. Si no hay unos sólidos valores de respeto hacia los más inmediatos superiores, menos existen hacia los viejos. Falsas creencias por miedo a perder la energía, el control, la agilidad, la memoria, la sexualidad y algunos creen que hasta la inteligencia hacen que los jóvenes los vean diferentes.

Hay una parte de esa juventud inexperta, muchos incapaces de resolver ciertos problemas que para esas personas mayores que lo han vivido como experiencia continuada en su vida no representa mayor dificultad de solución.

Hemos de ser conscientes que una vida saludable llevada con más o menor rigor, una disciplina sana, unas costumbres saludables, en resumen alimentación, cuerpo y mente equilibrados van hacer que el paso de la vida sea más aceptado y reconocido como algo natural, cosa que realmente ya lo es, lo que no es natural son otros enfoques que queremos darles para justificar ciertas actitudes.

Cada vez es mayor la población que es anciana hasta el punto que en pocos años superaran a la juventud. Hay estudios realizados entre la población que han puesto de relieve que las actitudes hacia los ancianos son contradictorias y ambivalentes. Se les considera sabios a la vez que viejos, amables pero también gruñones, preocupados por los de su alrededor pero también inactivos y antisociales.

Sin embargo pasan a desempeñar actividades que no son consideradas económicamente productivas, ayuda a familiares, servicios de voluntariado. Hoy en día ya se dan bastantes casos de gente jubilada con 65 años que cuidan a sus padres o familiares de 85 o más años. Son dos generaciones distintas que se encuentran en una etapa de la vida, pero por el contrario se dice de ellas que contribuyen al incremento del gasto social.

Aunque se reducen en parte sus ingresos, en las sociedades más industrializadas y dependiendo de determinadas zonas geográficas, disponen de los suficientes recursos para disfrutar del tiempo libre.

Al acceder a la jubilación algunas de esas personas pasan a realizar actividades más bien de carácter pasivo, pero ciertos grupos necesitan organizar su tiempo y hacer cosas que les hagan sentirse necesarias y más útiles, manteniendo unas actitudes que les permiten seguir las pautas de sus características personales mantenidas hasta ahora.

Las actividades organizadas para esas personas son fomentadas desde diferentes estamentos con el fin de fomentar y mejorar la salud, el bienestar y las relaciones sociales así como la propia integración social, estas personas han de poder elegir actividades que les hagan sentirse bien y escoger las entidades o asociaciones en las que se encuentren a gusto y realizadas.

Podemos hacer una agrupación en periodos aproximados de 10 años para observar sus comportamientos y adaptaciones a esta etapa de la vida.

La primera década de la vejez puede observarse como de adaptación, cambian los roles de la vida, la actividad de un trabajo rutinario, muchas veces con horarios estrictos a una menor actividad de horas de trabajo fijo y también disminución de las horas activas.

Hay un factor que les afecta en gran medida y es la perdida de algunos compañeros o seres queridos, esto les desmoraliza y a veces puede llegar a romper su fortaleza psíquica. Algunos prefieren eludir la jubilación, otros pasan a desempeñar plenamente el papel de abuelos. También se reducen sus ingresos.

En la segunda década, alrededor de los 70 años, ya se afirman plenamente en lo que en la anterior década se empezó a fraguar. Es muy importante no dejar de cuidar la alimentación, el cuerpo y la mente, obviamente en proporción a la edad, sino empiezan a aparecer enfermedades. Se reduce su mundo social y han de adaptarse a una menor participación en la vida cotidiana. Muchas veces se produce la perdida de la pareja y con ello también disminuye la actividad sexual, es frecuente encontrarse con personas que han superado ataques cardíacos o cáncer , etc. esto se debe a una mejor y mayor atención médica.

En la siguiente década, expertos comentan que empieza cuando se comienza a vivir de los recuerdos. Les cuesta más adaptarse y convivir en su ambiente. Empiezan a buscar ayuda para mantener los contactos sociales y culturales. Pierden fortaleza física pero no significa discapacidad ni dependencia total. Solo una cuarta parte vive en residencias, el resto lo hacen solos o con familiares.

Los que sobrepasan los 90 años, tienen más problemas de salud y las enfermedades son más graves. Dependiendo como han vivido las décadas anteriores será una etapa más alegre, serena y gratificante.

En la actualidad, es un hecho constatado, la prolongación de la vida de personas discapacitadas o con minusvalías físicas y psíquicas y muchas de esas personas son cuidadas por sus padres que cuando llegan a la vejez continúan con esa tarea de cuidadores, no reconocida socialmente, por la cual reciben poca ayuda, incluso de los familiares más cercanos y su principal preocupación es el futuro de sus hijos a su muerte. Su lucha ante las instituciones solo a recibido mínima respuesta por la insistencia de la misma, no ha habido ni continuidad ni apoyo oficial en mantener un mínimo de garantías o ayudas.

En oriente se compara esta edad con la “fruta madura” ya que en ella se observan los resultados de lo sembrado durante la vida y se pueden evaluar las acciones positivas y negativas de cada uno.

No dejemos que nos invada la idea de una etapa sombría o negativa, aceptemos plenamente esta etapa e incluyamos, apoyemos y comprendamos a esas personas ayudándolas a integrarse en la colectividad.

Quien rechaza la vejez, no es consciente que a el también le llegará esta etapa y se verá postergado al igual que hizo con los otros.

 

LOS ADULTOS SANOS PUEDEN NECESITAR DORMIR MENOS A MEDIDA QUE ENVEJECEN

Los mayores sanos sin trastornos del sueño pueden tener una menor necesidad de sueño y encontrarse menos somnolientos durante el día que los adultos sanos, según un estudio de la Universidad de Surrey en Reino Unido que se publica en la revista 'SLEEP'.Los resultados muestran que durante una noche de ocho horas en cama, el tiempo de sueño total disminuía de forma significativa y progresivamente con la edad. Los mayores dormían alrededor de 20 minutos menos que los adultos de mediana edad, que dormían 23 minutos menos que los adultos jóvenes.

El número de despertares y la cantidad de tiempo empleado despiertos después del inicio del sueño aumentaba de forma significativa con la edad y la cantidad de tiempo consumido en la fase de sueño profundo de ondas lentos disminuía en todos los grupos de edad. Incluso con estas disminuciones en el tiempo de sueño, intensidad y continuidad, los mayores mostraban menos propensión subjetiva y objetiva al sueño que los adultos más jóvenes.

Además, dos noches adicionales en las que se incluía una alteración del sueño de ondas lentas conducía a una respuesta similar en todos los grupos de edad. La mayor propensión al sueño diurno aumentaba y el sueño de onda lenta se recobraba durante una noche de sueño de recuperación.

Según los autores, esto sugiere que la carencia de una aumento en la somnolencia diurna en presencia de un deterioro asociado a la edad en la calidad del sueño no puede atribuirse a la falta de respuesta a las variaciones en la presión del sueño homeostática. En vez de ello, el envejecimiento saludable parece estar asociado con reducciones en la duración del sueño y en la profundidad requerida para mantener el nivel de alerta durante el día.

Según explica Derk-Jan Dijk, investigador principal, "nuestros descubrimientos reafirman la teoría de que no es normal para los mayores estar somnolientos durante el día. Si eres joven o mayor si sufres somnolencia durante el día o no duermes lo suficiente o podrías sufrir algún trastorno del sueño".

Los autores señalan que la causa de las reducciones asociadas a la edad en el sueño de ondas lentas y el sueño deben determinarse. Los factores asociados podrían incluir alteraciones en las hormonas reproductivas o cambios en el cerebro. Añaden que el estudio no analizo la propensión al sueño durante las horas vespertinas, cuando es posible que los mayores estén más somnolientos que los adultos jóvenes.

Los investigadores afirman que el estudio también tiene implicaciones para el tratamiento del insomnio en mayores, que podrían no están advertidos de su menor necesidad de sueño. Por ello, la restricción del sueño, que conduce a una mayor presión del sueño homeostática, podría ser una terapia de conducta eficaz para el insomnio en los mayores sanos..

 

LA NUEVA DÉCADA DE UN MUNDO ENVEJECIDO
POBLACIÓN MUNDIAL: DEL AUGE AL FRACASO

Por el padre John Flynn, L. C.

Las Naciones Unidas acaban de publicar un informe (diciembre 2009) llamando la atención sobre los problemas planteados por el rápido envejecimiento de la población mundial. Poco después del comienzo del nuevo año el Departamento de Asuntos Económicos publicaba su informe “Envejecimiento de la Población Mundial 2009”.

Entre los principales resultados del informe estaban los siguientes puntos:

- El envejecimiento actual no tiene paralelos en la historia. Se espera que, para el año 2045, el número de personas con más de 60 años supere a los de menos de 15. En las regiones más desarrolladas, donde ha avanzado el envejecimiento, esta situación ya se alcanzó en 1998.

- La edad media actual del mundo es de 28 años, con la mitad de la población mundial por encima de esa edad y la otra mitad por debajo. A mitad de siglo la edad media llegará probablemente a los 38 años.

- El envejecimiento está afectado a casi todos los países del mundo, debido a los descensos de fertilidad que se han hecho casi universales.

- El envejecimiento tendrá un fuerte impacto en el desarrollo económico, en el ahorro, la inversión, los mercados laborales y los impuestos.

- Dado que la tasa de fertilidad es poco probable que vuelva a subir hasta los altos niveles del pasado, el envejecimiento es irreversible y las poblaciones jóvenes que hasta hace poco eran algo común es probable que sean algo raro en el siglo XXI.

- A nivel mundial hay actualmente cerca de 9 personas en edad de trabajar que soportan a cada persona anciana. En el 2050 descenderá hasta cuatro, con consecuencias graves para el sistema de pensiones. Además, la actual crisis económica ha traído consigo un grave descenso del valor de los fondos de pensiones.

Otros informes recientes de la ONU examinaban más en profundidad los problemas demográficos de cada país. Un estudio del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (UNDP), titulado “Rusia frente a los Desafíos Demográficos”, pronosticaba que la población seguirá reduciéndose, informaba el 4 de octubre Associated Press.

Según el UNDP, la población de Rusia ha bajado 6,6 millones desde 1993, a pesar de la afluencia de millones de inmigrantes. El informe advertía que para el 2025 el país podría perder otros 11 millones de personas.

Las consecuencias de tal reducción serán, según el UNDP, el recorte de la mano de obra, el envejecimiento de la población y menor crecimiento económico. En el 2007 Rusia era el noveno país del mundo en población. Para el 2050, estiman las Naciones Unidas, Rusia ocupará el puesto 15 de la lista, con una población menor que Vietnam.

Rusia necesita recortar su alto índice de abortos para ayudar a dar la vuelta a la tendencia del descenso de población, advertía la ministra de sanidad del país, Tatyana Golikova, informaba el 18 de enero Agence France Presse.

Golikova declaró que en el 2008 hubo 1.714.000 nacimientos en Rusia y 1.234.000 abortos.

En su análisis del 20 de enero de las declaraciones de Golikova, el think tank Strarfor observaba que, aunque la ministra anunciaba que en el 2009 se había dado un ligero aumento en la población de Rusia de entre 15.000 a 25.000 habitantes, esto se debe a causas extraordinarias.

El aumento se debe, en parte, a los incentivos del gobierno para que los rusos vuelvan a su país desde las antiguas repúblicas soviéticas. Después de varios años de este flujo migratorio el número de rusos que quieren volver al hogar ha disminuido con rapidez.

Otra causa del ligero aumento de población es que el grupo de edad de entre 20 y 29 años suma cerca del 17% de la población y ha demostrado ser bastante fértil. La generación nacida tras esta es, sin embargo, mucho más pequeña.

Falta de chicas

Aunque Vietnam puede que esté a punto de superar a Rusia, el exceso de abortos está causando graves problemas, según un informe de agosto de 2009 publicado por el Fondo de Población de Naciones Unidas.

El estudio, “Cambio Reciente en la Ratio de Sexos al nacer en Vietnam. Una Revisión de Evidencias”, examinaba el problema de los abortos selectivos por sexos. Normalmente la proporción de los sexos al nacer (definida como el número de niños nacidos por cada cien niñas), está entre 104-106/100.

Esta proporción, explicaba el informe, es, en circunstancias normales, bastante estable a lo largo del tiempo, en regiones geográficas, continentes, países y razas.

Los estudios sobre el porcentaje de sexos han revelado un cambio inesperado, que comenzó en los años ochenta en algunos países asiáticos, comentaba la agencia de Naciones Unidas. “Junto a un descenso de la fertilidad, esta tendencia se está extendiendo por los países con grandes poblaciones de Asia, amenazando así la estabilidad demográfica mundial”, continuaba el informe.

En Vietnam, la proporción de sexos al nacer para el año 2006 fue de 110/100 varones nacidos. Según el informe, el cambio en la proporción comenzó hace cerca de una década y actualmente está aumentando en casi un punto al año. A este ritmo actual de cambio la proporción puede superar la marca de 115 en unos años, establecía el informe.

Si esta tendencia no se invierte el Fondo de Población advertía que en el 2025 Vietnam tendrá un excedente significativo de población masculina que tendrá muchas consecuencias para el país, y afectará especialmente a la población adulta joven en el momento de casarse.

El fenómeno de “falta de chicas” es bien conocido en China y un informe reciente confirmaba la práctica de abortos selectivos por sexo. La Academia China de Ciencias Sociales ha afirmado que habrá más de 24 millones de hombres que no podrán encontrar una esposa a finales de esta década, informaba el 12 de enero el periódico Times.

El reportaje culpaba del desequilibrio a la política china de un único hijo. El uso de escáneres ultrasónicos ha permitido el aborto de fetos femeninos al intentar los padres asegurarse que el único hijo que se les permite será capaz de mantener la línea familiar.

“El problema es más grave en las zonas rurales debido a la falta de un sistema de seguridad social”, indicaba el reportaje. “Los campesinos ancianos tienen que confiarse a su descendencia”, observaba.

Según el artículo del Times, un experto chino afirma que en el 2006 la proporción se sexos había subido hasta 120/100.

Descenso

En el vecino Japón la población sigue descendiendo. Un editorial publicado el 15 de enero en el periódico Japan Times indicaba que las estimaciones del ministerio de sanidad, trabajo y bienestar de la nación calculan que en el 2009 la población descendió en 75.000 personas, que es 1,46 veces el descenso del 2008.

Según el editorial el Instituto Nacional de Investigación de Población y Seguridad Social estima que la población de Japón bajará de los 100 millones en el 2046, y por debajo de los 90 millones en el 2055. La población actual se estima cercana a los 128 millones.

Mientras surgen cada vez más elementos de preocupación por el envejecimiento de población del mundo y el descenso de los índices de fertilidad, el gobierno de Estados Unidos está en medio de un dramático aumento de su apoyo a la anticoncepción y al aborto por todo el mundo.

El 8 de enero la Secretaria de Estado Hillary Clinton dio un discurso con ocasión del décimo quinto aniversario de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo que tuvo lugar en 1994 en el El Cairo, Egipto.

En su intervención celebraba una de las primeras actuaciones del Presidente Barack Obama en su cargo, que fue levantar las restricciones a la financiación del gobierno federal a las organizaciones que financia el aborto en los países en desarrollo. También observaba que los Estados Unidos han renovado su financiación al Fondo de Población de Naciones Unidas y que el Congreso ha destinado más de 648 millones de dólares en ayuda exterior a programas de planificación familiar y salud reproductiva por todo el mundo.

Prometió incluso más ayudas en el futuro para lograr que se ofrezcan anticonceptivos a todas las mujeres de cada nación. Y también destacó la labor que el gobierno de Estados Unidos está llevando a cabo asociado a la International Planned Parenthood Federation, conocida por llevar a cabo millones de abortos cada año.

El entusiasmo actual por hacer todo lo posible por hacer bajar la fertilidad está movido claramente por motivos ideológicos que no se paran a considerar las consecuencias económicas de unas políticas que han llevado a un rápido descenso de la fertilidad en un corto periodo de tiempo.

 

LAS CUATRO MEGATENDENCIAS QUE CAMBIARÁN AL MUNDO

Un estudio publicado en la revista Foreign Affairs advierte sobre la caída de la fuerza laboral en los países más desarrollados en los próximos 40 años.

Envejecimiento de la población:

Naciones Unidas estima que el crecimiento de la población mundial se desacelerará para 2050. Para entonces, los habitantes del planeta habrán alcanzado los 9,5 mil millones. Como consecuencia de lo anterior, la población en los países desarrollados estará ya envejecida y, por lo tanto, habrá poca mano de obra. Según explicó a La Tercera el experto de la George Manson University, Jack A. Goldstone, para el año 2050, Europa perderá el 24% de sus habitantes en edad de trabajar y su población mayor de 60 años aumentará en un 47%. Por su parte, Estados Unidos doblará sus habitantes mayores de 60 años en las próximas cuatro décadas. Como consecuencia de esto, los países desarrollados tendrán un dinamismo económico mucho menor.

Producto Interno Bruto global:

Debido a la baja tasa de nacimientos y el consecuente envejecimiento de la población, el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) global producido por Europa, Estados Unidos y Canadá cayó de 68% en 1950 a 47% en 2003. De acuerdo con Goldstone, para el año 2050 el PIB de esas zonas del mundo casi se doblará, mientras que el PIB del resto del mundo crecerá cinco veces en el mismo lapso. Esto llevará a un fenómeno aún más interesante: la clase media global, aquella que consume, estará en su mayoría en lo que hoy se considera el mundo en desarrollo, lo que cambiará completamente el mercado a nivel planetario (ver entrevista). El Banco Mundial estima que en 2030 ese sector social alcanzará 1,2 mil millones de personas en países en desarrollo.

Inmigración:

Mientras la población de los países desarrollados se volverá cada vez más vieja, los habitantes de las naciones en desarrollo serán jóvenes. Estos países no podrán dar trabajo al gran número de ciudadanos en edad activa, por lo que se producirá una inmigración de enormes proporciones alrededor del planeta, sobre todo hacia Europa, América del Norte y el noreste de Asia. Ante esto, Goldstone afirma que los países deberán adoptar políticas para recibir a los futuros inmigrantes, quienes podrían transformarse en una importante oportunidad de crecimiento en naciones con poblaciones envejecidas.

Urbanización:

Naciones Unidas sostiene que la población mundial urbana será de más de un 70% en las próximas cuatro décadas. Los países en desarrollo tendrán dificultades para enfrentar el fenómeno, lo que llevaría a más pobreza y violencia. Ante ello, Goldstone dijo a este diario que las ciudades deberán proveer infraestuctura urbana e integración social.

Judy Treas, socióloga de la Universidad de California, explica que debido a todos los factores anteriores, el mundo puede cambiar mucho las próximas cuatro décadas, y "países que hoy identificamos como en desarrollo podrían ser agrupados entre los desarrollados".

 

"LOS PAÍSES RICOS DEBERÁN INVERTIR MÁS EN EL EXTRANJERO"

Entrevista a Jack A. Goldstone,
George Mason University

¿Cómo deberán enfrentar los actuales países en desarrollo el crecimiento de su población en los próximos años?

El problema número uno serán los trabajos. Muchos empleos estarán en los países ricos, por lo que las naciones desarrolladas y en desarrollo deberán cooperar para responder ante la migración. ¿Cómo deben enfrentar los países desarrollados el envejecimiento de su población? Deberán invertir más en el extranjero, buscar formas baratas de dar pensiones y salud, además de mejorar las condiciones para los inmigrantes. Sin eso, estos países arriesgan una catástrofe financiera. En la mitad de este siglo la clase media global habitará mayoritariamente en el mundo en desarrollo. ¿Cómo cambiará ese fenómeno a la economía mundial? Los gustos del mundo en desarrollo jugarán un papel importante en transformar lo que las compañías internacionales producen. Pero también serán quienes contaminarán más por su consumo y no los ricos, como es ahora. ¿Cómo será el caso de Chile? Podrá beneficiarse del mercado común latinoamericano, con un fuerte crecimiento de exportaciones hacia Brasil y México, en vez de América del Norte. Pero como nuevo miembro del club de "naciones ricas", Chile deberá lidiar con una población envejecida. Los chilenos con más de 60 años se triplicarán para 2050.

¿Cómo deben enfrentar los países desarrollados el envejecimiento de su población?

Deberán invertir más en el extranjero, buscar formas baratas de dar pensiones y salud, además de mejorar las condiciones para los inmigrantes. Sin eso, estos países arriesgan una catástrofe financiera.

En la mitad de este siglo la clase media global habitará mayoritariamente en el mundo en desarrollo.

¿Cómo cambiará ese fenómeno a la economía mundial?

Los gustos del mundo en desarrollo jugarán un papel importante en transformar lo que las compañías internacionales producen. Pero también serán quienes contaminarán más por su consumo y no los ricos, como es ahora.

¿ Ya hay casi 3.000 personas que tienen 100 años o más

Tal vez el número de centenarios aún no sea del todo significativo en una población de 40 millones de personas, pero habría que verlo como la punta del iceberg de lo que ocurre con la expectativa de vida. Según estimaciones hechas en base al último censo nacional, hay en el país un millón de mayores de 80 años, cuando en 2000 había un 40% menos. En el mundo se estima que los centenarios son 340.000. Un estudio de la Universidad de Dinamarca y el Instituto Max Planck de Alemania asegura que el 50% de los chicos nacidos en 2000 en el primer mundo vivirán 100 años, y el 75%, 75 años. "En 1950 se hizo un análisis demográfico en el que se calculaba que para 2050 la población mundial se duplicaría, la de 65 años se multiplicaría por cuatro, la de 85 por diez y la de 100 por cien. A más edad, mayor es el crecimiento proporcional en el conjunto poblacional. La novedad consiste en el gran número en el que se han constituido. El boom de la longevidad es una realidad estadística, el desafío de las ciencias biológicas y sociales es que los años que le agregamos a la vida sirvan para estar más tiempo en el club y no más tiempo en el geriátrico". Hitzig asegura que ser un longevo saludable depende de cinco puntos: la salud y su mantenimiento, el alimento, el movimiento, el pensamiento y el sentimiento.

¿Cualquiera llega a los 100? "Muchos estudios nos indican que los centenarios parecen tener condiciones particulares a nivel psicológico. Llegar a cierta edad no sólo es producto de una genética, sino de condiciones psicológicas y sociales que los hacen más aptos para evitar condiciones de estrés psicológico que puedan incidir negativamente en la longevidad. Hoy sabemos que las personas que logran mantener fuertes propósitos vitales, se sienten útiles, tienen más redes sociales de apoyo, son más optimistas, suelen vivir con menos enfermedad, discapacidad e incluso vivir más tiempo", asegura Ricardo Iacub, psicólogo, especialista en vejez. Y cita a Thomas Perls, de la Boston School of Medicine: "Los centenarios constituyen un grupo selecto de individuos con una historia de envejecimiento lento, y que han dilatado la aparición, o escapado, de la presencia de enfermedades asociadas con la vejez, como cáncer, trastornos cerebro-vasculares, enfermedades cardíacas, diabetes, obesidad y Alzheimer". Silvia Kanje, de la Asociación de Gerontólogos Argentinos, habla de la importancia del factor socioeconómico, y explica que Argentina "está en la media mundial", aunque aclara que nuestro país no es homogéneo y da el ejemplo de Jujuy, que tiene una población de mayores de 65 años del 5,9%, igual a la del censo de 1895. ¿Qué se puede hacer? Los especialistas dan cuenta de nuevos programas que tratan de acercarse a las necesidades de este grupo, como formadores de cuidadores domiciliarios y centros de día, pero también dicen que hace falta mucho más. "Habría que crear un Plan Nacional que responda a la satisfacción de todos los adultos mayores -dice Kanje-. Hay que saber que la asistencia a la vejez es un deber del Estado sostenido por el grupo familiar". "Creo que en nuestro país hace falta que el sector privado empiece a desarrollar proyectos más específicos para estos grupos", dice Iacub. Y concluye Hitzig: "Vivir más y mejor es el más antiguo de los anhelos de la humanidad. Pero con los adelantos que hemos alcanzado, podemos decir que es el más moderno de los derechos del hombre".

 

SEÑALES DE ALERTA SOBRE LA VEJEZ EN URUGUAY

En Uruguay la población vieja es la menos pobre. Sin embargo, se reconocen problemas. Uno de cada tres adultos mayores tiene dificultades en su cobertura de salud, su seguridad social, su vivienda o sus ingresos. Esas son algunas de las conclusiones del “Panorama de la vejez en Uruguay”, una investigación que se presentó ayer en la Universidad Católica. La investigación tuvo el apoyo de la Universidad Catolica, el Instituto de Investigación sobre Integración, Pobreza y Exclusión Social y el Fondo de Población de Naciones Unidas.

No Toquen Nada conversó con los dos coordinadores de la investigación: los sociólogos Federico Rodríguez y Cecilia Rossel. Uno de los principales problemas es que Uruguay es un país cada vez más envejecido. “En el Uruguay existe una población envejecida. No es una tendencia exclusiva de Uruguay, existe también a nivel internacional, básicamente en los países desarrollados y cada vez más vamos a tener una generación de adultos mayores más numerosa, porque la gente vive cada vez más. Y esto plantea interrogantes, problemas e interpela a pensar sobre esto porque es un proceso que cada vez avanza más rápido, al que nos vamos a enfrentar más tarde o más temprano, de manera más o menos grave”, explicó Rossel.

El estudio toma como criterio para definir la vejez la edad de 65 años. Según verifica el informe, en los últimos 35 años los mayores de 65 años pasaron de ser 8,9% de la población total a 13% (432.981 personas).

La investigación analizó cuatro variables en la vida de los adultos mayores: la cobertura de salud, la cobertura social, la vivienda y los ingresos. Rossel explicó los resultados. “Uno de cada tres adultos mayores tiene por lo menos alguna dimensión de bienestar que no está cubierta adecuadamente. O no tienen cobertura adecuada de salud, están en el quintil uno de ingresos, no tienen acceso a la seguridad social, no tienen vivienda propia o viven vivienda ocupada. Frente al dato duro de que una proporción muy baja de los adultos mayores es pobre, en realidad hay otras dimensiones que no pueden ser descriptas por el simple indicador de ingresos, por debajo o por encima de la línea de pobreza, a las cuales hay que prestarle atención. Hay evidentemente necesidades básicas que no están satisfechas en al menos algún plano”, afirmó.

Rossel explicó que no necesariamente los problemas van todos de la mano. La especialista explicó que si fuera así, sería más sencillo identificar y atender a la población de mayor riesgo. “Hay un 10% de la población que no tiene acceso a la seguridad social, hay un 1,9% que no tiene cobertura de salud directamente o que solamente tiene acceso a derechos parciales (solo emergencia móvil, o policlínicas primarias pero no internación), hay un 5,7% que tiene un nivel de ingreso por debajo del 20% menor dentro de la escala de ingresos de toda la población. Obviamente ese 5,7% es muy bajo si se lo compara con otras generaciones, la proporción de niños es infinitamente más alta, pero esto también alerta sobre esa construcción de que la vejez no tiene problemas de ningún tipo que suele estar cuando se hacen las comparaciones. Hay algunas zonas grises donde esas necesidades no están cubiertas”, advirtió.

La investigación analizó los procesos que acompañan el envejecimiento. Así lo explicó el sociólogo Federico Rodríguez. “Básicamente esas desigualdades están relacionadas a cómo fueron llegando esas personas a la tercera edad. Cómo se van jubilando, cómo se van retirando del mercado de trabajo para aquellos que pudieron participar, la nueva estructura familiar, cómo se van arreglando los viejos en términos familiares. Si se van yendo los hijos, con quién se quedan; si enviudan, quedan solos o vuelven con sus hijos. Esas transiciones te van marcando cuán solos o cuán desprotegidos van quedando los viejos en el país”, explicó.

Ese proceso no se vive igual en hombres y mujeres. Las mujeres tienen mayores dificultades, sobre todo en el acceso a la seguridad social. “Cada vez hay más mujeres, la mujer sobrevive al hombre en términos de salud y edad. Las mujeres tienen más problemas que los hombres en poder acceder al sistema de cuidados. El ingreso percibido por las mujeres en el sistema de jubilaciones y pensiones es tres veces menor que el de los hombres. Ahí tenés ya un problema de desigualdad de acceso a un sistema de previsión desigual para hombres y mujeres. Básicamente porque la mujer no ha participado del mercado laboral como lo ha hecho el hombre, no ha tenido la oportunidad, la posibilidad y en algunos casos la necesidad de hacerlo”, afirmó Rodríguez.

Según los investigadores, el ingreso de las mujeres al mercado laboral cambiará esa situación. Pero en ese nuevo contexto, aparecen nuevas dificultades. “Históricamente el sistema de cuidados estaba pensado desde un rol familiar. Hoy, cuando la mujer sale a trabajar y es más activa en el mercado, tiene menor probabilidad de prestar ese servicio a su generación pasada. Mamá hoy trabaja, entonces quién cuida a la abuela. Esas son cuestiones que tenemos que empezar a pensar como país, cómo poder prestar ese servicio desde algunas de las tres esferas: el Estado, la familia o el mercado. Muy pocos son los que acceden a servicios pagos, las familias tienen problemas y el Estado no ofrece un servicio para ello”, describió Rodríguez.

La socióloga Rossel planteó la preocupación más grave: qué va a pasar con las próximas generaciones de viejos. “Esta es la generación que hoy tenemos. Y los logros que el país tiene para dejar esa población por encima de la línea de pobreza y darle condiciones de bienestar adecuadas, seguramente requieran un mayor esfuerzo para generaciones futuras. ¿Por qué? Porque, como ya sabemos, las generaciones futuras están acumulando serios déficit a lo largo de toda la vida. Cuando los niños de hace 10 años o los de ahora lleguen a la vejez habrán acumulado un conjunto de déficit que hoy esta generación que estamos viendo no tiene. El fenómeno por ejemplo de las segundas y terceras generaciones nacidas y vividas en la pobreza. Son fenómenos que van a llegar a la etapa de la vejez”.

TRES DE CADA 10 ARGENTINOS SUFREN LA PEOR OBESIDAD

Por malos hábitos alimentarios y sedentarismo. Lo reveló un estudio que abarca a siete países latinoamericanos. Dice que en la Argentina el 29% de la gente tiene exceso de grasa acumulada en el abdomen. Esto causa graves trastornos en la salud.Tres de cada 10 argentinos sufren la peor obesidad: tienen exceso de grasa en la panza, un problema que puede conducir a la diabetes, la hipertensión, la alteración del colesterol y los triglicéridos y hasta el taponamiento de las arterias. El dato surge a partir de un estudio de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), con sede en Texas, Estados Unidos, que evaluó los factores de riesgo cardiovascular en siete ciudades latinoamericanas, incluyendo a 1.482 adultos de Buenos Aires.

Los resultados relacionados con obesidad abdominal y diabetes fueron publicados recientemente en la revista especializada Cardiovascular Diabetology, de EE.UU. Para hacer el estudio, se tomaron mediciones del perímetro de la cintura de los participantes. Esto sirvió para determinar la presencia de obesidad abdominal.
Así, los investigadores hallaron que su prevalencia en hombres y mujeres era similar, aunque difería en cuanto a las edades. "La cantidad de argentinos con obesidad abdominal es llamativa, porque sabemos que las personas con panza, como se dice popularmente, tienen un mayor riesgo cardiometabólico", dijo a Clarín Carlos Boissonnet, cardiólogo del CEMIC y director del consejo de epidemiología de la FIC.

El aumento del riesgo se debe a que las células que almacenan la grasa en el abdomen tienen una mayor actividad dañina para el resto del organismo. Porque esas células producen las sustancias tóxicas que conducen a otros desequilibrios: sube la glucemia, los triglicéridos, y la presión arterial, provoca resistencia a la insulina, reduce el colesterol bueno y aumenta la inflamación de la pared de las arterias.
"La obesidad abdominal en la Argentina, se encuentra en un rango bajo con respecto a México (con más del 40%) y los Estados Unidos, pero esto no significa que aquí estemos bien. Nuestra situación es comparable a países europeos. El problema se debe a que la gente hace poca actividad física, y consume alimentos procesados y con mucha grasa, sal y azúcar refinado. Por si fuera poco, se consume pocas frutas y verduras", explicó Herman Schargrodsky, director del estudio, presidente de la FIC, y cardiólogo del Hospital Italiano. Las mediciones de la cintura se hicieron en 2005. Además, identificaron que el 14% de los "panzones" también padecía de diabetes. "Un porcentaje muy alto –señaló Boissonnet– si se considera que la diabetes es una enfermedad seria. Es decir, tener panza no es sólo un problema estético".

Otro estudio anterior que había dado cuenta de la obesidad fue la encuesta nacional de factores de riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación. Allí, los participantes sólo referían su altura y su peso, pero no hubo mediciones de la cintura. En el estudio de la FIC, sí se hicieron. Los investigadores consideran que ambos trabajos tienen enfoques complementarios.
"Que 3 de cada 10 argentinos tengan la obesidad abdominal significa que no se hace mucho para promover la vida saludable", sostuvo Mónica Katz, directora de la médico especialista en nutrición de la Universidad Favaloro. "Muchos flacos pero con panza piensan que no corren riesgos. Pero se trata de la peor obesidad. La clave para contrarrestarla es comer menos y moverse más".

En tanto, Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición y profesor de la Facultad de Medicina de la UBA, valoró el estudio ahora difundido y señaló que la Argentina debe poner en práctica soluciones contra la obesidad. "Las caminatas rápidas deben ser diarias, como el cepillado de dientes", comparó. En otros consejos, hay que evitar el uso de los controles remotos dentro de la casa y preferir las escaleras en lugar del ascensor. Para los gobiernos, indicó "hacer más campañas de alimentación saludable y actividad física, y que las empresas expliciten mejor los contenidos".

La doctora Katz, que es autora del libro No dieta, resaltó el beneficio de las caminatas rápidas: "Se trata de una actividad aeróbica con intensidad moderada, que lleva a degradar la grasa que se acumula en la panza. En cambio, para bajar la panza no sirve correr maratones, porque el organismo usa los hidratos como combustibles".

 

ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN LLEGÓ AL MERCADO LABORAL

La aseguradora alemana Allianz alertó de que el cambio demográfico, por el envejecimiento de la población, ha llegado al mercado laboral ya que en 2010, por primera vez, menos personas comenzarán a trabajar de las que se jubilan.

Allianz dijo en un informe publicado hoy que "las decrecientes tasas de nacimiento en las últimas décadas indican que en 2010 habrá, por primera vez, menos entradas en el mercado laboral europeo que trabajadores que se jubilan".

"Según cifras de Eurostat, en la Unión Europea (UE) viven actualmente 28,6 millones de jóvenes con una edad entre 15 y 20 años", señala la aseguradora alemana.

Unas dos terceras partes de ellas buscarán un empleo o una posición de formación tras finalizar la escuela y estarán a disposición en el mercado laboral, calcula Allianz en base a la experiencia pasada.

A su vez, 28,8 millones de personas tienen una edad entre 60 y 65 años.

Allianz añadió que "por ello, ateniéndose a las cifras, el número de personas que se acercan a la edad de la jubilación o entran en ella este año es de unas 220.000 superior al de personas que abandonan la escuela y buscan un empleo".

Con la transición de la generación del "baby boom" en la jubilación, esta falta de descendencia aumentará los próximos años y llegará a los 8,3 millones de personas en 2030.

De los países que integran el G-20, sólo Japón tiene que enfrentarse actualmente al mismo problema, según Allianz.

En Japón hay 6 millones de jóvenes entre 15 y 20 años frente a 10 millones de personas entre 60 y 64 años.

A finales de esta década, el número de jóvenes que terminan la escuela y se incorporan el mercado laboral será también menor que el de personas que se jubilan en Rusia, Canadá, Corea del Sur y China.

Este hecho está relacionado, tanto en estos países como en la Unión Europea, con una caída en términos absolutos en la población potencialmente activa económicamente, es decir del segmento de la población que está en edad de trabajar o en una edad entre 15 y 64 años.

En EEUU, por otro lado, el número de personas en edad de trabajar aumenta todavía debido a uno de los atractivos del país como destino de inmigración y el incremento de la tasa de nacimiento desde 1,8 hasta 2,1 niños por mujer desde 1980.

Considerando que las tasas de nacimiento y los niveles de inmigración permanecen estables a largo plazo, el número de personas en edad de trabajar en EEUU subirá hasta 18 millones en 2030, mientras que habrá descendido hasta 13 millones en la Unión Europea (UE).

Allianz advierte de que "sería ingenuo esperar que el problema del desempleo desaparecerá simplemente por la contracción de la población en edad de trabajar".

Hoy en día una gran parte del desempleo es de naturaleza estructural, es decir que el perfil educacional y de formación de muchas personas que buscan un trabajo no cumple las exigencias del mercado laboral.

Esto se refleja en las quejas constantes de la falta de empleados especializados y los esfuerzos que han hecho muchos Estados de la UE en hacer sus países más atractivos para empleados jóvenes altamente cualificados del extranjero.

No obstante, la inmigración no es la panacea: el número de inmigrantes que se necesita para cubrir el vacío en la fuerza laboral creado por el cambio demográfico podría superar la capacidad de integración de muchos países.

La única alternativa para luchar contra el desempleo es mejorar la educación y la formación.

Allianz hace hincapié que para que la evolución demográfica no lastre el crecimiento económico es necesario ajustar las condiciones y términos de trabajo a las necesidades de una población que envejece.

Actualmente, en la UE sólo una tercera parte de las personas entre 60 y 64 años están en activo.

Dentro de la UE hay notables diferencias entre los países: al final de la escala de estadísticas se encuentra Hungría con un 13,3 por ciento, mientras que Suecia lidera el grupo de personas en esta edad que trabaja con un 63 por ciento.

 

EL CÁNCER TAMBIÉN PUEDE MORIR DE VIEJO

Un estudio demuestra cómo frenar la aparición de la enfermedad acelerando el envejecimiento celular del tumor

Un grupo de investigadores en EEUU acaba de descubrir una nueva manera de frenar el cáncer: acelerar su envejecimiento. Dentro de un laboratorio, esto significa detener el proceso de multiplicación desenfrenado que caracteriza a los tumores. Los investigadores, entre los que figura el español Carlos Cordón-Cardó, que trabaja en la Universidad de Columbia, han conseguido anticiparse a ese momento y lograr evitar los primeros signos que desembocan en la enfermedad. El hallazgo, que publica hoy Nature, abre una vía adicional hacia mejores tratamientos.

"Es la primera vez que se describe algo parecido", explica el investigador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas Manuel Serrano, que firma un comentario en Nature sobre el estudio. El grupo ha demostrado la efectividad de su método en ratones y células de cáncer humanas. Ahora habrá que comprobar que también funciona en personas, lo que llevará años, recuerda Serrano.

En todo momento, millones de células de cualquier persona muestran las primeras señales que llevan al cáncer en forma de la expresión de oncogenes. La mayoría de estas células serán eliminadas o forzadas a envejecer, es decir, a que dejen de multiplicarse. Esto suele suceder en el segundo de los tres pasos que desencadenan la aparición de un tumor. La acción cortará de raíz la enfermedad en muchos casos, pero no en todos.

Lo que Cordón-Cardó y el resto de su equipo han hecho ha sido intentar afinar la alarma para que salte antes. Lo han hecho desactivando el gen Skp2, clave para que la célula siga multiplicándose. Los ratones que tienen ese gen anulado se resisten a desarrollar tumores aunque sus células ya están predispuestas a desarrollarlos, pues también tenían apagado un importante gen supresor del cáncer. Sus células precancerosas dejaron de dividirse y de continuar así el camino hacia el tumor. Lo mejor señalan los autores es que la anulación no tiene efectos en las células sanas, lo que permite al ratón seguir viviendo. "Es como si estos ratones tuvieran una alarma contra incendios más sensible y capaz de prevenir más fuegos", comenta Serrano.

También funciona con efecto retardado. Los investigadores usaron un medicamento aún experimental para anular el gen en células humanas que ya habían desarrollado un tumor. Su crecimiento se detuvo. Algo parecido demostró otro equipo el pasado enero con células de leucemia. El siguiente paso es el más difícil: usar esos u otros compuestos en humanos para ver si lo que sucede en el laboratorio puede repetirse en un hospital.

 

LA SOLEDAD HACE MÁS VULNERABLES A LOS ANCIANOS QUE LA POBREZA

La vulnerabilidad de un amplio sector de adultos mayores -uno de cada tres- es una de las conclusiones del estudio "Panorama de la vejez en Uruguay", que será presentado hoy en la Universidad Católica

En los últimos 35 años los mayores de 65 años pasaron de representar el 8,9% de la población total al 13% (unas 432.981 personas). Más de la mitad viven solos (la mayoría son mujeres) o con una pareja de su mismo rango de edad.

Es justamente el cuidado de los adultos mayores "una gran zona de vulnerabilidad", afirman los autores del estudio, miembros del Programa de Investigación sobre Integración, Pobreza y Exclusión Social (IPES) de la Universidad Católica del Uruguay

"La vejez es una etapa en la que aumenta la prevalencia de enfermedades y limitaciones físicas y, como consecuencia de ello, la autovalía disminuye", indican los coordinadores de la investigación Federico Rodríguez y Cecilia Rossel.

La familia, establecen, "es el principal ámbito en que se resuelven las necesidades de cuidado. En este sentido, los adultos mayores que viven solos y, especialmente, los de menores ingresos, aparecen como un grupo particularmente vulnerable: estas personas no pueden pagar servicios privados de cuidado en el mercado y no tienen familiares a quienes recurrir".

Según el informe, que contó con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, fenómenos como la emancipación de los hijos y la viudez se combinan con tendencias demográficas, en las que la feminización del envejecimiento, los cambios en la nupcialidad y la estabilidad de los vínculos matrimoniales "juegan un rol clave para el panorama de la sociedad". El fenómeno no asume el mismo patrón en hombres y mujeres. La presencia de mujeres adultas mayores en hogares unipersonales duplica a la de hombres (31,6% frente a 15,7%). De hecho, un 76% de estos hogares está compuesto por mujeres.

Una de las recomendaciones del trabajo es, precisamente, que "parece prioritario avanzar hacia un sistema integrado de cuidados para los adultos mayores". Coincidentemente con la presentación del informe, hoy, a la hora 18, en la Intendencia de Montevideo se realizará un panel con el objetivo de "avanzar en la generación de un Sistema Nacional Integrado de Cuidados".

TRABAJO.

Mientras tres de cada cuatro mujeres (75%) son inactivas a los 60 años, casi el 80% de los hombres está activo. El abandono del trabajo asalariado y el tránsito hacia el trabajo por cuenta propia se da antes en los hombres que entre las mujeres, quienes permanecen por más tiempo como asalariadas en el sector privado, expresa el estudio.

Un gran porcentaje de adultos mayores continúa trabajando a pesar de recibir una jubilación. En la vejez las mujeres continúan siendo el sexo débil, según el informe. Entre los 65 y los 70 años, las mujeres ganan, en promedio, casi un 50% menos que los hombres y entre los 81 y los 85 años reciben un 29,3% menos.

Los niveles de ingresos de los adultos mayores residentes en Montevideo son sensiblemente mayores que los de quienes viven en el interior del país. "Comparados con el parámetro del salario mínimo, en Montevideo los adultos mayores tienen en promedio un ingreso que equivale casi a tres salarios mínimos, mientras que en el interior ese promedio no alcanza a representar dos salarios mínimos", asegura.

Globalmente, los adultos mayores son una clase "privilegiada" comparados con los menores de 14 años por ejemplo. Sólo 6% de los mayores de 65 años vive en la pobreza, frente a 40% de los menores de 14 años.

"Las mujeres acceden a las pensiones en mucha mayor medida que los hombres, dado que estas se presentan como un instrumento en cierta forma `compensatorio` a la imposibilidad de acceso a las jubilaciones vinculada con la menor inserción de las mujeres en el mercado de trabajo", fundamenta el estudio.

Una de cada diez mujeres no percibe ningún ingreso: por lo cual, "el acceso a la seguridad social depende del acceso a jubilaciones por parte de sus cónyuges y, eventualmente, del acceso a pensiones a la viudez o vejez", según el estudio.

SALUD.

La cobertura sanitaria de los adultos mayores en Uruguay está "extendida": la cobertura integral en ese tramo poblacional es de un 99% y la parcial es de un 0,1%. En cuanto al servicio de emergencia móvil, un 50% de los adultos mayores de más de 65 años cuenta con este servicio, lo que representa a un cuarto de los afiliados totales a emergencias móviles.

Más allá de estos datos, el estudio señala carencias en el "acceso efectivo" a la atención. En algunos casos por motivos económicos (tickets, órdenes, transporte) y en otros por la disponibilidad de apoyos, cuidados y acompañamiento.
"Panorama de la vejez en Uruguay"

TRABAJO
De las 432.981 personas de 65 años y más que viven en Uruguay, 345.226 tienen una jubilación, 141.287 una pensión y 71.999 acceden a una pensión a la vejez. Un gran porcentaje de adultos mayores continúa trabajando a pesar de recibir una jubilación.

SALUD Es el tercer rubro más significativo de egresos luego de la vivienda y la alimentación en los hogares con personas de 65 años y más. Entre quienes viven en hogares unipersonales: representa el 14,9% del gasto. Las mujeres gastan más que los hombres.
VIVIENDA
Tres de cada cuatro hogares con jefe de 65 años y más son propietarios. Menos de la mitad la compró con recursos propios, 15,7% obtuvo a través de una herencia y el 9,3% mediante un programa público. El 4,9% compró su vivienda través del BHU.

SITUACIÓN

La vejez, según concluye el estudio, es "la etapa en la que se registra menor proporción de pobres, la que refleja menores niveles de desigualdad en materia de ingresos, mayor acceso relativo a la atención de la salud y también a la vivienda".

Las cifras

345.226 Es la cantidad de personas de más de 65 años que tienen una jubilación;

141.287 tienen pensión y 71.999 pensión a la vejez.

25% Del total de afiliados a emergencias móviles son personas de la tercera edad: el

50% de los adultos mayores está afiliado.

10,1% Fracción de las mujeres de más de 65 años que no tienen ningún ingreso propio: entre los hombres es el 2,3%

33,2% En un tercio de los hogares del país viven adultos mayores. Y la tercera parte -unos 100.000- lo integra un anciano solo.

EL RIESGO DE UN BRASIL ENVEJECIDO

Ya empieza a inquietar el envejecimiento de la población de Brasil, cuyo sistema jubilatorio absorbe un tercio del gasto gubernamental.

Para Lieda Sobrosa, jubilarse de su cargo en el Gobierno brasileño hace 23 años fue sólo el comienzo. Una pianista consumada que está escribiendo su séptimo libro desde que se jubiló, a esta mujer de 73 años no le han faltado el tiempo ni el dinero para un productivo segundo acto de su vida.

La delgada autora se jubiló del servicio civil federal a los 50 años, en 1987, y ha estado cobrando su salario mensual completo de unos 6.000 reales (3.260 dólares) desde entonces. "No merecía jubilarme", admite la mujer, bebiendo jugo de piña en una esquina de Río de Janeiro. "Realmente creo que todo el mundo debería trabajar mientras goza de salud y energía", agregó Sobrosa.

Para su largo y próspero retiro, Sobrosa puede darle las gracias a uno de los sistemas jubilatorios más generosos del mundo -al menos para algunos-: un gigante que absorbe un tercio del gasto gubernamental y lastima el potencial económico de Brasil, aunque es un país joven en términos demográficos.

Sin reformas políticamente difíciles, la creciente carga amenaza con erosionar el éxito que la economía de Brasil ha gozado bajo el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien dejará su cargo tras las elecciones presidenciales de octubre.

Eso es porque Brasil, un país asociado con la belleza juvenil, está ingresando en un período de rápido envejecimiento que cambiará su rostro. El número de brasileños de más de 60 años saltará más de la mitad en los próximos 15 años, a alrededor de 32 millones de personas. Para el 2050, los pronósticos oficiales muestran que el número se habrá triplicado, aún cuando la población se contraiga tras llegar a un pico de alrededor de 210 millones en 2030, desde los 190 millones actuales.

El sistema jubilatorio regular -que no incluye empleados públicos- está en camino a tragarse el 17 por ciento del PBI para el 2040, respecto del 7 por ciento del 2007, según un informe del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales.

El golpe demográfico en Brasil y otros países de la región es comparable al rápido envejecimiento que se da en Asia. Los cambios son el resultado de la caída de la tasa de natalidad y el incremento de la expectativa de vida que se han dado por el progreso social y económico en una generación.

Pero el aumento de los estándares de vida latinoamericanos se ha quedado atrás respecto de los de Asia, lo que significa que la región corre el riesgo de llegar a la vejez antes de que sus economías maduren.

Para el 2050, se estima que en América Latina habrá 3,1 adultos en edad laboral por cada persona anciana, una reducción desde los 8,7 que había en el 2005, casi triplicando la carga sobre cada trabajador.

La expectativa de vida de los brasileños se ha disparado, mientras que los nacimientos por mujer se han desplomado a 1,8 desde los casi 6 en 1970. El lugar donde el cambio es más visible es Copacabana, cuya emblemática imagen de mujeres en bikini y jóvenes jugando al fútbol en la playa oculta su estatus de capital brasileña de la vejez. Aproximadamente uno de cada tres de sus residentes tiene más de 60 años, una proporción mayor que la de Japón.

"No se ven más bebés en Copacabana. Es un lugar diferente a cuando yo era niño", dijo Alexandre Kalache, de 64 años y quien fue director del Programa de Envejecimiento y Curso de Vida de la Organización Mundial de la Salud durante más de una década.

Subrayando la transformación, la maternidad de Copacabana donde Kalache nació en 1945 ahora es una clínica geriátrica. Al igual que muchos brasileños, Kalache tiene historias de amigos y parientes que se retiraron antes de los 50 años con una buena jubilación, usualmente del sector público o el Ejército.

Los casi un millón de funcionarios públicos jubilados de Brasil constituyen menos del 5 por ciento de los jubilados de todo el país, pero reciben aproximadamente el 40 por ciento de los beneficios, según cifras oficiales.

Eso le da al sector público un rol desproporcionadamente importante en el creciente déficit jubilatorio de Brasil, que en 2009 ascendió a 86.000 millones de reales (47.000 millones de dólares), poco menos del 3 por ciento de la economía.

 

LA VEJEZ AUMENTA EL DESEO SEXUAL EN LOS HOMBRES

Los hombres tienen una vida sexual activa cinco años más que la de las mujeres. Lo anterior se debe a sus condiciones de salud, pues los varones, sin importar su edad, tienen y desean sexo, mucho más que las mujeres en las mismas condiciones de energía.

Estos datos los arrojó un estudio elaborado por los científicos de la Universidad de Chicago, el cual fue publicado en el British Medical Journal.

La investigación se llevó a cabo en Estados Unidos con seis mil personas. Las notas arrojadas por esta pesquisa fueron calificadas de sorprendentes: cuatro de cada 10 hombres de entre 75 y 85 años continúan teniendo relaciones sexuales. Sin embargo, en las mujeres, de ese mismo rango de edad, la cifra disminuyó a dos de cada 10.

Los investigadores atribuyen esto a que los varones tienen más probabilidades que las mujeres de ser sexualmente activos y de estar interesados en su lado erótico en general, así como en su salud sexual. Y estas diferencias aumentan con la edad, según el reporte.

También se demostró que una vida sexual más saludable, alarga la calidad y tiempo de existencia en las personas. Lo anterior, ocurre más en varones quienes tienden a casarse con mujeres más jóvenes.

Todo lo contrario ocurre con las damas de la tercera edad. Ellas suelen disminuir el número de encuentros sexuales durante sus últimas décadas de vida. O, si enviudan o se divorcia, difícilmente se vuelven a involucran sexualmente con una nueva pareja.

La doctora Stacy Tessler Lindau, profesora de ginecología y de medicina geriátrica y, una de las personas que encabezó esta investigación, señala que no es nueva la idea de que los hombres piensan más en sexo que las mujeres, pero, aclara, que esta investigación ahonda en el ángulo de la salud pública.

"No quiero perpetuar la noción de que las mujeres mayores no desean tener sexo. Hay muchas, manteniendo encuentros eróticos a la tercera edad. Incluso, las que inician su vida sexual más tarde suelen describirla de la misma forma que las más jóvenes", concluyó.

¿Crees que el deseo es mayor en los hombres? ¿Por qué crees que las mujeres tienen menos sexo al final de su vida? ¿Crees que es una cuestión de salud o de cultura?


AMÉRICA LATINA SE ENCAMINA A LA VEJEZ

Por Stuart Grudgings

América Latina se encamina a un período de rápido envejecimiento de su población, algo que ejercerá presión sobre sus sistemas jubilatorios y economías en los próximos años.

A continuación, algunos datos sobre el cambio demográfico, que se debe a la expectativa de vida mucho mayor y a la caída de los índices de natalidad que abarcan una sola generación:

- La proporción de la población latinoamericana de más de 65 años se triplicará para 2050, llegando al 18,5 por ciento desde el 6,3 por ciento que constituía en 2005. Esto ayudará a elevar la edad media de 26 a 40 años.

- Ese ritmo no es tan rápido como el de algunos países del este asiático, pero países como Brasil, Chile y México podrían tener poblaciones más envejecidas que la de Estados Unidos para mediados de siglo.

- La proporción de adultos en edad laboral por cada persona de la tercera edad está en camino a caer a 5,7 para 2025 y a 3,1 para 2050, comparado con la cifra de 8,7 de 2005, que en efecto casi triplica la carga promedio sobre cada trabajador.

- La expectativa de vida en la región ha aumentado 22 años llegando a 73,3 desde la década de 1950. Los chilenos tuvieron una expectativa de vida de 78,7 años en 2008, levemente por encima de la de Estados Unidos.

- Los índices de fertilidad se han desplomado por toda la región. El índice en México ha caído dos tercios desde la década de 1970 a 2,2 nacimientos por mujer, casi el mismo que Estados Unidos.

- Chile encabezó una oleada de reformas jubilatorias en América Latina a comienzos de la década de 1980, cerrando su sistema público de reparto y reemplazándolo con un sistema de Cuentas de Capitalización Individual completamente financiadas.

Unos 10 países en la región han introducido alguna variante a las cuentas personales.

- Brasil, la mayor economía de América Latina, ha mantenido un sistema público que absorbe un tercio del gasto público y que ha presionado las finanzas públicas en los últimos años.

(Fuente: Naciones Unidas; Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales)

MUJERES QUE DEJAN HUELLA : YADIRA POLDO FERRER,

La doctora Yadira nació en La Habana, Cuba, donde cursó su carrera, teniendo la oportunidad de hacer una maestría en Barcelona, ganando una beca para especializarse en Gerongeogratía. Regresa a La Habana y tiene la oportunidad de salir y llegar a Guadalajara. Consultorio-36-29-08-72 y celular-044- 333-105-36-86.

- “Esta especialidad surgió por la necesidad proveniente de la pirámide demográfica de envejecimiento en la población. Especialidad relativamente joven. Países como Inglaterra desde 1935 hablaban de la necesidad de súper especializarse en los ancianos con diagnósticos pre puntuales, evitar el uso y abuso de medicamentos, manejando desde esa época, conceptos de especialización dedicada a esta masa poblacional. La transición demográfica se inició en países con mayor desarrollo y en poco tiempo abarcó a los menos desarrollados o tercermundistas. Fenómeno global que vaticina que para el 2025 de las tres cuartas partes del planeta, vamos a hacer muchos los ancianos.

Tratamos a los ancianos con menos medicamentos atendiéndolos integralmente: función renal, metabolismo, hígado, enfermedades crónicas que es muy poco frecuente llegar a estas edades sin ninguna enfermedad. A esto nos dedicamos los Geriatras.”

- ¿Senilidad y alzheimer?

- “Padecimientos que más tratamos. Damos estimulación cognitiva con especialistas a este tipo de pacientes, que han ido en aumento, y dedicándoles mucha atención. No sólo es el paciente, sino su familia y el entorno al enfermo. Enfermedad que genera mucha dificultad dentro de la dinámica familiar. Existen diferentes tipos de demencia: vascular, alzheimer, parkinsoniana, etc. Tabaquismo, vida sedentaria, hipertensión, diabetes, pudiéndolas controlar bien, con conciencia y responsabilidad, quien la sufre puede envejecer sin sufrir las secuelas de estas enfermedades”.

-¿A qué edad una persona debe acudir a un geriatra?

- “Un paciente geriátrico es a partir de los 60 años. Y mi profesión es examinar de forma integral, priorizándonos a las demencias. El diagnóstico clínico es elemental, no todos los síntomas son demencias, la gama es extensa en síntomas y signos. Importante lo que refiera el paciente y nosotros podamos constatar. Existen, tests, para diferenciar las demencias. Exámenes sencillos, no costosos ni largos, hechos en el consultorio, clínicos no de laboratorio”.

La familia y un buen interrogatorio médico nos dan el diagnóstico para clasificar el tipo de demencia y etapa en que se encuentra. Importante no abusar de los psicofármacos, la depresión puede ser un indicio, no todos los olvidos son demencias es la época del desaprendizaje, se comienza a desaprender lo que se sabía. Es lo más notorio”.

-¿La conducta?

- “La conducta se va afectando y varía paulatinamente de un paciente a otro, meritorio mencionar que las demencias son individuales. Es enfermedad irreversible, crónica y progresiva. Nuestra filosofía: La mejor calidad de los que nos toque vivir. Absurdo luchar contra el tiempo, es por el tiempo, y para el tiempo. Nos enfocamos a la calidad de envejecer, los que hoy son ancianos, mañana…seremos nosotros”.

“Establecer mejores vínculos familiares: comunicación, no abandonar al anciano a los asilos, no son la solución, estos quieren morir dentro de su hogar y familia. No se puede dar la curación, se puede ofrecer la calidad. Se necesitan pocas cosas para hacerlos felices, ellos cada día necesitan menos, se insiste en llevarlos de viaje y cambiarlos de casa, esto es un error”. El niño de hoy es el anciano de mañana.

 

PAREDES MUERTAS DE MI PROPIA SOLEDAD

Porque vivir quiere decir soñar... El llegar a ser anciano no tiene por qué convertirse en un camino sombrío, en un trayecto penoso

Pero lo cierto es que, en nuestra civilización actual -por así llamarla, pues en muchas ocasiones damos muestras inequívocas de estar poco civilizados…-, la vejez la estamos transformando en un problema emocional, nubes emocionales vestidas siempre de lutos.

Y es que muchas familias tienden a aparcar -como si de coches-chatarra se tratasen-, a sus más queridos seres –viejos- en cualesquiera residencias, donde los sentimientos humanos se transforman en piedras de granitos arcaicas, donde las ilusiones desaparecen todos los días cuando se acuesta la luna.

Y esto ocurre cuando las personas mayores saben, mejor que nadie, qué es importante en la vida, qué es accesorio, qué merece la pena hacer o desarrollar, qué amor es el verdadero y cuál es el falso…

Sí, desde luego, es cierto que los humanos llevamos anexa a nuestras mentes la soledad, sí, la soledad, cuando nos encontramos mermados en nuestras facultades físicas y mentales. Porque nuestros vínculos con los hijos -familias generalizadas-, se van debilitando progresivamente a medida que cumplimos más años.

Muchas familias tienden a aparcar -como si de coches-chatarra se tratara- a sus más queridos seres -viejos- en cualesquiera residencias
¡Y qué no falte la madre -mujer-, eje fundamental y necesario por el rodamos todas las familias! Los encuentros con el entorno familiar van siendo -poco a poco- menos frecuentes. Si convivimos con nuestros descendientes -hijos e hijas- nos vamos sintiendo como 'pesadas cargas'.

Eutanasia acomodaticia para poder heredar al que se invita a morir, y desde luego, mejor antes que después. Y así forzarnos a emprender nuestro último viaje. Henri F. Amiel, Journal íntime, II, 181, dejó para la posterioridad: "Saber envejecer constituye la obra maestra de la sabiduría y es una de las partes más difícil del arte de la vida". Sir Francis_Bacon (Londres, 1561 -id., 1626), filósofo y político inglés, manifestó: "Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer".

Hoy por hoy no es raro comprobar que el anciano/a se cambie, con cierta frecuencia, desde el domicilio de un hijo al de otro: en cortos espacios de tiempo. Uno, cualesquiera, todos los que somos protagonistas de la senectud -período natural de la vida humana-, llegamos a entender que somos… viejas maletas -rotas y desteñidas- que se van pasando de mano en mano nuestros descendientes, tal y como si nadie las quisiera. ¡Qué triste resulta nuestra vejez! Esto fomenta, indudablemente, que el anciano deje de entender que la vida, y hasta nuestra muerte, tiene un sentido y muchas finalidades: respetémonos y amémonos los unos a los otros, que ésta es la verdadera religión del ser humano. Atrás quedan los cristianos, los mahometanos, los católicos, los budistas…, todas las religiones que tienen un solo Dios: el Dios de todas las religiones. Y comprendo que, si cada día tenemos un sueño, una ilusión, una tarea a desarrollar, de esta manera moriremos -poco a poco- sin darnos cuenta.

Estadísticas consultadas al respecto apuntan que éramos -uno se incluye también- siete millones de jubilados en el año 2003. Y es que cada día somos más los jubilados. Por lo que hace falta estimularnos -unos a otros- para que, en cierta medida, reconsideremos que seguimos poseyendo un presente y un futuro -este último más precario con proximidad a la muerte-, para que al final podamos luchar todos unidos contra la inactividad, contra la pérdida del amor de nuestros semejantes, contra la hostilidad de la que da muestras la propia sociedad en la que vivimos, que es proclive -cada día más- a una.

Eutanasia acomodaticia para poder heredar al que se invita a morir, y desde luego, mejor antes que después
El día que mi costilla me falte -mi nunca bien valorada Mercedes- (deseo en verdad irme antes, dado que las mujeres son más diestras en defender y entender -polluelos de las familias-, a sus hijos), iré a dar con mis quebradizos huesos a cualquier residencia.

Hombres y mujeres, mujeres y hombres condenados de por vida a dialogar y pensar -con jubilados de edades similares- sobre el pasado, y esto es muy triste. De alguna manera se anula el binomio experiencia/entusiasmo. Es decir, el diálogo entre adultos y jóvenes. A estas casas de acogimiento -mal llamadas de la 'tercera edad': no existen edades para la muerte-, las deberíamos de llamar o conocer por su propio nombre: paredes muertas de mi propia soledad. Hay un proverbio chino que así reza: 'De jóvenes somos hombres, de viejos niños'. Pues bien: ¡Cuidemos a los niños!

Sin presente y sin futuro, necesariamente, la vida en la vejez tiende a refugiarse en el pasado: ¡qué tristes perspectivas de vida se avecinan para las personas mayores! Pienso, muchas veces, que es provechoso reírse de un mismo e, incluso, de nuestra propia sombra: de esta manera descubro lo poco que sé, y lo mucho que me queda por aprender.

La sociedad que nos ha tocado vivir (¿esa maravillosa democracia española, qué nos habla del estado de bienestar para todos, qué nos habla de la igualdad de oportunidades, qué nos habla de viviendas asequibles para nuestra juventud…?) ha 'roto aguas', y ha relegado a las personas longevas, única y exclusivamente, para que emitan su voto cada cuatro años… A lo sumo ha construido pocas residencias -jaulas de soledad- donde podemos ir a morir, y, desde luego, ser olvidados por propios y extraños. Eso sí, para morir con tranquilidad, llevando sobre nuestras espaldas sacos pesados con tierras cargadas de olvidos, penas y sinsabores.

Son los ancianos quienes acumulan mayores índices de depresiones y suicidios. Vivir estas situaciones y desear la muerte, verdaderamente, todo es uno

Y, sin embargo, los mayores también somos seres humanos que poseemos nuestros corazoncitos -que siguen latiendo con lentitud-, pero caminamos despacio, hablamos despacio… Debemos pasar 'del rosa al amarillo', esto es, de la vitalidad y pasión amorosa juvenil a un status de personas maduras: vida afectiva, segunda actividad, fomento de la cultura, hacer lo que nunca pudimos llevara la práctica… ¡Ah!, se me olvidaba (¿no lo adivináis?)…, y continuar nuestras vida sexual, un tanto limitada, y quien diga lo contrario miente como un cosaco, pero relegada al quinto lugar según el orden expuesto de lo que piensa un semejante vuestro, que puede estar equivocado.

Por último, como colofón, no dejo de leer y comprobar que son los ancianos -sus personas- en los que se acumulan mayores índices de depresiones y suicidios. Vivir en estas situaciones y desear la muerte, verdaderamente, todo es uno. Por cierto, que los viejos deben y pueden enamorarse, pues mientras hay vida existe siempre el camino hacia la esperanza.
Mariano Cabrero Bárcena .

LA POBLACIÓN ACTIVA PELIGRA EN TODO EL MUNDO…
Si lo vemos con un poco de objetividad, es totalmente evidente que las previsiones que augura se cumplirán de todas todas, aunque no queramos verlo. La población activa en zonas como Europa descenderá de forma fuerte durante los próximos años debido al envejecimiento de los ciudadanos.
Intentemos definir un poco mejor cada una de las líneas que observamos:
• China: tendrá, aunque de forma más tardía y minoritaria un recorte en la “fuerza de trabajo”, la posibilidad de saturación de su sistema interna a medio plazo se convertirá en uno de los culpables de que esto suceda. El control de su tasa de natalidad ya es estricto, pero durante los próximos 30 o 40 años lo será aún más, provocando una caída de la tasa de natalidad y una leve caída de la población activa, por darse en el corto plazo.
• Europa y Korea: su movimiento, que será casi análogo en cifras, no tendrá al inicio la misma evolución temporal. Mientras que Europa ya está sufriendo el hecho de que no aumente de forma progresiva la población y, por ende, no se produzca un envejecimiento social, Korea aún está experimentando un crecimiento poblacional potente.
• Japón: después de su babyboom de los años 80 y 90 lleva una gran cantidad de años sufriendo un envejecimiento poblacional gravemente acusado. La evolución durante los próximos años, con estrictos controles de la natalidad, hará que se reduzca hasta un 44% su tasa de población activa, o lo que es lo mismo su “fuerza de trabajo nacional”.
Casi todo el mundo menos Estados Unidos irán sufriendo una paulatina pérdida de fuerza productiva nacional que, como casi todos los países esperan, se puede ir reforzando gracias a los inmigrantes de países en vías de desarrollo que busquen nuevas oportunidades de negocio en economías fuertemente sustentadas pero con escasa oferta de trabajo nacional.
El caso de Estados Unidos, sin duda, es de estudio. Su imparable evolución empresarial unido a su incombustible energía para emprender irán conformando un espacio único en donde una gran cantidad del mundo vean oportunidades laborales. Todo esto, unido a un desarrollo social muy vital, territorios con escasas densidades de población y gran cantidad de capacidad para el consumo interno hará que pirámide poblacional se haga más grande cada vez forma una increíble pirámide.
El crecimiento de la fuerza de trabajo, como todos sabemos, es fundamental para una correcta sostenibilidad de servicios contributivos sociales como las pensiones o las dotaciones por viudedad u orfandad; éstas podrían verse muy afectadas si trasladáramos los modelos actuales a los datos de población activa del futuro, lo que indica que habrá que hacer un cambio de gestión impositiva a medio plazo 10-15 años, para conseguir un correcto ajuste de las pensiones públicas de todos los países del mundo que se basan en este formato. De todos menos del imcombustible Estados Unidos.

UN INFORME DE LA ONU ADVIERTE SOBRE LAS GRAVES CONSECUENCIAS DE LA DISMINUCIÓN DE LA FERTILIDAD
Susan Yoshihara, Ph.D.
Un informe de la ONU recientemente publicado revela que la tendencia mundial de disminución de la fertilidad y el envejecimiento de la población tendrán efectos económicos y sociales devastadores en el mundo en desarrollo, particularmente en las mujeres, quienes actualmente están en la mira de las agencias de las Naciones Unidas que intentan reducir más su fertilidad.
El informe titulado «Envejecimiento de la Población Mundial 2009» fue publicado en diciembre del año pasado por la División de Población de la ONU, rama de investigación estadística que pertenece al Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
Dado que la fertilidad está disminuyendo en el mundo en desarrollo, habrá cada vez menos trabajadores que mantengan a los ciudadanos mayores, según el informe. La proporción de trabajadores activos en relación con la población de adultos mayores pasivos cayó de 12 a 9 entre 1950 y 2009. Para el año 2050, habrá sólo 4 trabajadores por cada jubilado: «La reducción de las proporciones de sostén potencial tiene importantes repercusiones sobre los planes de seguro social, particularmente sobre los sistemas de reparto en los que los impuestos que se cobran a los trabajadores activos se destinan a las pensiones de los jubilados».
Las consecuencias de la disminución de la fertilidad y del envejecimiento de la población golpearán más duramente al mundo en desarrollo, según indica el informe, porque «El ritmo del envejecimiento de la población es mayor en los países en desarrollo que en los desarrollados. En consecuencia, los países en vías de desarrollo tendrán menos tiempo para adaptarse a las consecuencias del envejecimiento de la población». Además, «el envejecimiento en los países en desarrollo está ocurriendo en niveles inferiores de desarrollo socioeconómico, a diferencia de lo que sucedió en los países desarrollados».
El informe ofrece pruebas que demuestran que los programas de la ONU orientados a reducir la fertilidad en el mundo en desarrollo causarán un mayor daño a las mujeres, quienes tendrán menos hijos que las mantengan cuando lleguen a la tercera edad. Como las mujeres son más longevas que los hombres, ellas constituyen la mayoría de los adultos mayores.
Esto va acompañado del hecho que «Las personas mayores que viven solas están más expuestas a sufrir el aislamiento social y las privaciones económicas, y, en consecuencia, pueden necesitar un apoyo especial». No obstante, por lo general no disponen de ayuda social en el mundo en desarrollo, donde es menos probable que las mujeres cuenten con un seguro social otorgado por del estado. El acceso que tenían a las redes de seguridad social se ha reducido a causa de la recesión económica mundial que «causó bruscas disminuciones en el valor de los fondos de pensiones en muchos países del mundo».
Agencias de la ONU como el Fondo de Población y la Organización Mundial de la Salud siguen promoviendo la reducción de la fertilidad en el mundo en desarrollo, así como también ciertas organizaciones no gubernamentales como la Federación Internacional de Planificación de la Familia y Women Deliver. Esta última es una nueva organización que está obteniendo un abultado financiamiento otorgado por países desarrollados, a fin de promover el control de la fertilidad.
El informe presenta pocos indicios de un posible cambio en la tendencia mundial al envejecimiento y afirma que «el envejecimiento de la población no tiene precedentes, es un proceso sin parangón en la historia de la humanidad. El envejecimiento de la población es generalizado, ya que afecta a casi todos los países del mundo...» y «el envejecimiento de la población es duradero... Mientras continúe el descenso de la mortalidad en la vejez y permanezca bajo el índice de fertilidad, la proporción de personas mayores continuará en aumento».
La División de Población de la ONU, entidad diferente del Fondo de Población, ha sido tradicionalmente considerada como una unidad más objetiva y menos determinada por programas políticos que otras agencias de la ONU. En su último Informe sobre el Estado de la Población Mundial, el Fondo de Población solicitó que se realizaran mayores esfuerzos para reducir la fertilidad a fin de combatir el cambio climático.

VEJEZ: OTRA VEZ
Arnoldo Kraus
En un magnífico ensayo, Ovidio en el iPod (Letras Libres, enero 2008), José Emilio Pacheco escribe: “La paradoja final de la poesía, que acaso explique su aislamiento, es ser mala conductora de la dicha y el placer, y en cambio receptáculo privilegiado de la negatividad del mundo. Sus topoi, o lugares comunes o temas privilegiados, son los mismos siempre en todas las lenguas, en todas las épocas, en todas las culturas: el dolor, la muerte, el paso del tiempo, lo efímero de nuestra experiencia de la vida”.
La medicina no es, por supuesto, poesía, aunque, como se ha dicho en más de una ocasión, con frecuencia el lenguaje de los enfermos conlleva ideas poéticas y oraciones que son o semejan poesía. Las razones por las cuales los pacientes se recargan en el lenguaje para exponer lo que esconde la piel son similares a los topoi de Pacheco. “El dolor, la muerte, el paso del tiempo y lo efímero de nuestra experiencia de la vida”, así como el sufrimiento, son temas recurrentes que se repiten y se repetirán por siempre como retrato del ser que mira diferente porque la patología lo ha convertido no en otra persona, pero sí en un ser distinto donde la vida conlleva otras miradas.
Poco importa si los primeros ejercicios médicos consistían en colocar la oreja en el pecho del enfermo para auscultar sus males, o si en el futuro será por medio de la clonación terapéutica o de robots, como se prevengan y se traten algunas enfermedades. Los temas privilegiados en medicina y en poesía serán siempre similares, los poetas continuarán utilizando las letras para exorcizar su dolor y algunos enfermos se recargarán en el lenguaje para darle sentido a su momento de vida.
La vejez –“el paso del tiempo, lo efímero de nuestra experiencia de la vida”– conlleva en la voz de los pacientes una serie de reflexiones que permiten mirar adentro, en ocasiones, incluso más profundo que algunos estudios de laboratorio. En ocasiones la muerte del viejo querido sirve para culpar a los médicos o a los hijos: “La muerte de tu papá se aceleró –recién le habían encontrado un tumor maligno– porque tanto el médico como tú decidieron decirle el diagnóstico. Seguro hubiese vivido más tiempo de no haber sabido la verdad”.
A veces nos recuerda la torpeza y la falta de sensibilidad de algunos galenos: “La semana pasada –cuenta una mujer de 83 años– le pregunté a mi doctor cuánto tiempo más tendría que seguir utilizando el oxígeno. Envuelto en una sonrisa un tanto idiota respondió: ‘Toda la vida’”.
Con frecuencia nos hace saber que la tristeza siempre está presente. Después de interrogar a un enfermo de 70 años, quien pocos meses atrás había perdido a su hija mayor a consecuencia de cáncer de ovario, me comentó que la hija más joven tenía tres meses de embarazo. “Sabe, doctor, la semana pasada le hicieron un ultrasonido a mi hija. Para mi sorpresa el bebé es idéntico al primogénito de la que falleció.”
Otras veces los enfermos atribuyen sus enfermedades y sus cuadros depresivos a factores externos: “Toda mi vida he tenido fibromialgia y depresiones. Seguramente mis males se deben a las transfusiones que me pusieron cuando era joven”.
En ocasiones los pacientes descubren la falta de tacto de la medicina contemporánea. Con ironía contagiosa, un paciente de 87 años, después de leer el resultado de una prueba de laboratorio, me dijo: “¿Qué crees, Arnoldo? Yo ya no existo. En las gráficas del laboratorio están las variables normales del antígeno prostático para los hombres de 40 a 45 años, de 46 a 50, de 51 a 55 y así hasta 76 a 80”.
Algunos pacientes nos recuerdan que su fragilidad es independiente de su voluntad y del deseo de sus familiares, amigos y médicos. Hace poco tiempo, una enferma de 55 años, quien padecía anorexia nerviosa desde los 20 años, tras enterarse que tenía un tumor maligno comentó: “Yo nunca le supe a esto de la vida, así que mejor terminemos pronto”.
El lenguaje de los enfermos viejos no es poesía. Es, simplemente, otra lectura de la vida donde el dolor se combina con la agudeza y con la crudeza que suele dejar el paso del tiempo. Al igual que José Emilio Pacheco, estoy convencido de que los doctores de las próximas décadas, si es que no son suplidos por la ciencia de la robótica, seguirán escuchando las mismas anécdotas que han tapizado las paredes de los consultorios desde que el primer paciente se sentó frente al primer doctor para contarle con sus palabras los significados de su enfermedad.

TESTOSTERONA NO REVIERTE ‘ANDROPAUSIA’
Aunque la administración de testosterona para combatir los efectos del envejecimiento en varones sigue en debate, un nuevo estudio holandés pone en duda que haya ventajas notorias asociadas con la suplementación mediante esa hormona sexual.
La investigación, efectuada por un equipo del Centro Médico de la Universidad de Utretch, no encontró beneficios netos en el desempeño funcional y cognitivo de 203 varones que finalizaron la prueba, en la que fueron tratados con dicha sustancia y comparados con un grupo de control.
“Durante la evaluación, la masa corporal magra aumentó y la masa de grasa se redujo en el grupo que recibió la testosterona, pero esos factores no fueron acompañados por un incremento en la movilidad funcional o la fuerza muscular”, argumentan los autores, liderados por Marielle H. Emmelot-Vonk.
El reporte, publicado en la edición de enero de 2008 del Journal of American Medical Association, refiere que la evaluación fue hecha mediante pruebas aleatorias y controladas con placebo (sustancia sin efectos medicinales que sirve como referente).
Los responsables del trabajo tampoco observaron cambios en la función cognitiva ni en la densidad ósea de los participantes que recibieron el suplemento, todos ellos varones de entre 60 y 80 años de edad, quienes recibieron durante medio año una dosis de 80 miligramos de undecanoato de testosterona dos veces al día, o bien la misma cantidad de placebo.
“Los hallazgos no apoyan un beneficio neto en diversos indicadores de salud y desempeño funcional y cognitivo tras seis meses de modesta suplementación con testosterona en hombres sanos con niveles sanguíneos de esa hormona en su rango más bajo”, escriben los galenos.
Hasta ahora los pocos estudios en ese sentido han sido hechos sobre todo con animales y escasamente en seres humanos, con resultados contradictorios que están lejos de ser definitivos.
Algunos plantean la necesidad de administrar a varones ancianos terapias de remplazo hormonal —similares a las que reciben las mujeres tras el climaterio— para mejorar su calidad de vida, mientras otros niegan incluso que exista la llamada “andropausia”, es decir, un equivalente masculino al cese del ciclo menstrual.
La “andropausia” y su manejo, a debate
Un ejemplo en favor es el profesor Fred Wu, del Departamento de Endocrinología del Hospital Real de Manchester, quien inició en 2005 un proyecto con 260 hombres mayores de 65 años para determinar el impacto de la testosterona.
“Los niveles de esta hormona masculina decaen en 1% aproximadamente cada año en los varones mayores de 40 años, lo que conduce a decrementos en la fuerza y tamaño de los músculos, así como al aumento en la grasa corporal y adelgazamiento de huesos”, expresó.
El equipo de Wu, que aún no revela sus conclusiones, mostró su esperanza de que, en caso de ser efectivo, el tratamiento fuera adoptado en Inglaterra como estándar para el tratamiento de los cambios asociados con el envejecimiento varonil.
Estos cambios incluyen también declive del interés sexual, fatiga, problemas de movilidad, sensación de debilitamiento y depresión. Por ello, la Organización Mundial de Salud ha reconocido la “urgente necesidad” de difundir información acerca del proceso normal de envejecimiento y promover que éste sea activo y positivo.
“Tests efectuados en hombres maduros y sanos sugieren que el remplazo de testosterona podría ayudar a revertir esos síntomas en los más ancianos y débiles”, expresó Wu en una afirmación que ha quedado en entre dicho a la luz de los hallazgos del equipo holandés.
Más aún: dos estudios realizados por la Clínica Mayo en EU en 2007 postularon que existe poca evidencia de que administrar testosterona suplementaria sea una acción libre de riesgos cardiovasculares o efectiva para tratar problemas sexuales.
En artículos difundidos por la revista Mayo Clinic Proceedings, el investigador Victor M. Montori pidió efectuar estudios más amplios para ayudar a los médicos y pacientes a tomar decisiones informadas acerca de cuándo deben prescribirse suplementos con esa hormona.
“La evidencia sobre si los hombres mejoran al ser tratados con testosterona es mucho más débil que la evidencia sobre dar estrógeno a las mujeres postmenopáusicas antes de que se realizaran los grandes ensayos clínicos con ellas”, consideró.
En México, donde en el año 2000 existían 3.2 millones de varones mayores de 65 años (INEGI), tampoco hay consenso sobre la conveniencia de aplicar terapias con testosterona.
De hecho, expertos como el doctor Fernando Ugarte, ex presidente de la Sociedad Mexicana de Urología, piden actuar con cautela y considerar a la “andropausia” más como una invención destinada a fortalecer las ventas de las compañías farmacéuticas que como entidad real.
*Fuentes: Journal of the American Medical Association, Universidad de Manchester, Organización Mundial de Salud, Mayo Clinic.

LAS DOS CARAS DE LA VEJEZ
Por María José Lombardo:
Cerca de 1.7 millones de habitantes chilenos superan los 60 años de edad, de los cuales, más de 25 mil pasan sus últimos años lejos de sus familias, internados en casas de reposo o amparados por hogares de beneficencia . Alternativas surgidas a mediados de los 70 con el fin de atender y cuidar a la población senil.
Según las estadísticas, el 11.4 por ciento de los chilenos pertenece al segmento adulto mayor. Es decir, cerca de 1.7 millones de habitantes superan los 60 años de edad, de los cuales, más de 25 mil pasan sus últimos años lejos de sus familias, internados en casas de reposo o amparados por hogares de beneficencia . Alternativas surgidas a mediados de los 70 con el fin de atender y cuidar a la población senil.
Sin embargo, pese a que las dos opciones (hogares y casas de reposo), se preocupan por el bienestar de la población mayor; la inequidad entre ambas resulta innegable. Y es que, una vez más, el dinero parece dar la última palabra. Asi, quienes cuenten con los recursos para cancelar una casa de reposo, podrán gozar de una serie de beneficios acordes a sus necesidades; mientras los más desamparados  tendrán que conformarse con la caridad ajena.
Dentro de las organizaciones privadas dedicadas a acoger a los adultos mayores, se encuentra "La Casa de mis papás". Una residencia para la tercera edad, a cargo de dos profesionaldes de la salud; la kinesiologa, Maria Cecilia Solorza; y la obstetra y enfermera, Luisa Maria Guzmán.
En términos médicos, la casa emplazada en la comuna de La Reina, ofrece a sus afiliadas una atención personalizada bajo la supervisión directa de sus dueñas; alimentación balanceada a cargo de nutricionistas, además de kinesioterapia diaria.
En cuanto a infraestructura, el lugar cuenta con amplios dormitorios, livings, comedores, terrazas y más de 3 mil metros de jardines para sus 15 residentes, que mes a mes deben cancelar entre 400 y 650 mil pesos, dependiendo de la habitación elegida.
En tanto, aquellos ancianos que no cuentan con el dinero para cancelar una institución privada, y que generalmente son la mayoría de este grupo etareo, se cobijan, diariamente, en hogares de beneficencia públicos, como es el caso del Hogar de Cristo, que solo en la región metropolitana ayuda a más de 2600 ancianos.
La iniciativa del Padre Hurtado, ofrece a los adultos mayores diversos programas de ayuda. Asi por ejemplo, el centro de integración del adulto mayor (CIAM), desde 1998 acoge, en promedio, a 110 personas mayores todos los dias, con el fin de fortalecer su  autoestima y contribuir a su integración social.
La manera de concretar este propósito es a través de diversas actividades y servicios diurnos, entre los que destacan: alimentación, lavandería, actividades liturgicas, recreativas, culturales, artisticas, entre otras.Para la noche, en tanto, existen hospederias para hombres y mujeres,  que los reciben a partir de las 5 de la tarde, hasta primera hora del dia siguiente.
No obstante, la brecha existente entre adultos mayores con dinero y ancianos sin recursos, hace un par de años llegó a Chile, otra forma de ayudar a la población longeva, Senior Living.
Se trata de la réplica de los senior home americanos.Un  exclusivo condominio para los abuelos más adinerados, ubicado en un elegante barrio de La Dehesa.
El edificio de cuatro pisos, que cuenta con más de 4 mil metros cuadrados de jardines y finas terminaciones, se ha transformado en un verdadero paraiso para sus propietarios, que mensualmente cancelan cerca del millon de pesos por vivir en lujosas condiciones. Paredes con pasamanos, piso de madera antideslizante, enfermeria de emergencia, gimnasio, jacuzzi, oratorio y peluqueria, son solo algunos de los beneficios que entrega el nuevo proyecto inmobiliario.
Segun la doctora, Natasha Kunakov, y directora del recinto la idea es entregar las comodidades y servicios idoneos para satisfacer las necesidades de los adultos senior.
Pero mas alla de las condiciones economicas y la eleccion de un nuevo hogar, lo cierto es que en Chile la poblacion senil crece dia a dia, y son mas los ancianos que buscan un espacio en los distintos centros de acogida.

VENCER EL ENVEJECIMIENTO
Mauricio Schwarz
Los seres unicelulares son, para todo efecto práctico, inmortales. Una ameba o un alga unicelular se reproducen subdividiéndose, y ambas células resultantes son igualmente jóvenes y capaces de realizar todas sus funciones vitales, incluida la de volver a reproducirse. Para estos seres, la muerte puede sobrevenir por un desastre de su entorno (como la falta de humedad), partículas venenosas, ataque de depredadores y otras formas, pero no por el envejecimiento.
Sin embargo, en un momento dado de la evolución, apareció el envejecimiento, la degradación por la edad. ¿Por qué envejecemos? Esta pregunta es todo un enigma al que se dedican los esfuerzos de numerosos científicos, porque en su respuesta puede estar el comienzo de otra mucho más importante, la respuesta a cómo podemos evitar, impedir, revertir o, al menos, ralentizar el envejecimiento. Y es que la aparición de la medicina con bases científicas ha provocado un bienvenido aumento en la expectativa de vida.
En todo el mundo, la duración media de la vida humana a principios del siglo XX era de unos 35 años, y hoy la media mundial es de 67 años, con expectativas cercanas a los 80 en las naciones con mejor acceso a la sanidad, mejor nutrición, drenaje y agua limpia. Esto plantea serios problemas de atención médica a problemas propios de la edad y la necesidad de que esa vejez prolongada tenga una adecuada calidad de vida, de modo que sea un disfrute para el individuo y no una carga para su familia y la sociedad, máxime cuando las previsiones de la división de población de la ONU indican que para el año 2050 la población humana será de más de nueve mil millones de personas, de las cuales una cuarta parte tendrá más de 60 años, es decir, un incremento de los 673 millones de personas mayores de la actualidad a más de dos mil millones.
Existen dos hipótesis sobre el envejecimiento que están siendo exploradas por la ciencia. Según una de ellas, el envejecimiento es la acumulación de daños a nivel de células y a nivel de tejidos. Según la otra, el está genéticamente programado como un 'suicidio' natural para despejar el camino a las nuevas generaciones una vez que el individuo se ha reproducido exitosamente. Existen evidencias que parecen apoyar ambas hipótesis, y sólo más estudios lograrán determinar cuál es la verdad. Entretanto, la lucha de la ciencia en el terreno práctico se orienta más hacia los síntomas y efectos del envejecimiento, tanto desde el punto de vista cosmético como del médico.
Cosméticos
Los expertos en el estudio del envejecimiento advierten sin embargo que ningún producto 'antiedad' tiene bases científicas para sus afirmaciones y que sus efectos reales son nulos, y en ocasiones incluso perjudiciales. En resumen, que la industria cosmética no sabe lo que aún no sabe la ciencia. Y la ciencia hoy sólo sabe manejar los procesos y manifestaciones del envejecimiento, pero no el envejecimiento mismo. Las afirmaciones de que es posible ralentizar, detener o revertir el envejecimiento (muchas veces parte de diversas seudomedicinas o supuestos 'tratamientos alternativos') se han hecho durante miles de años, y hoy son tan falsas como lo eran en el pasado. Los grandes promotores de propuestas 'alternativas' envejecen al mismo ritmo que el resto de la población, y algunas recomendaciones sin bases científicas, como el consumo excesivo de beta caroteno, melatonina y otras sustancias o pócimas, pueden tener efectos adversos importantes.
Muchas de las promesas antienvejecimiento promueven algunos mitos y preconcepciones sobre la edad. Por ejemplo, la idea de que con la edad se pierde inevitablemente la capacidad de aprendizaje. Los estudios demuestran que, salvo en los casos en los que existe un problema fisiológico, la llamada tercera edad no tiene por qué excluir el aprendizaje de habilidades nuevas, tanto físicas como mentales.
De hecho, con la excepción de quienes padecen el mal de Alzheimer, las probabilidades de sufrir una enfermedad mental grave disminuyen con la edad en vez de aumentar. Si bien la edad aumenta ciertas formas de demencia o falta de memoria, esto ocurre únicamente en menos del 50% de las personas mayores. Y es que existe otra tendencia, también sin bases, a considerar que todas las personas mayores o ancianos son iguales, cuando en realidad son tan distintos como cualquier otro grupo de edad. Igualmente es falso que nuestro oído decaiga junto con la visión al envejecer. En la mayoría de los casos, los problemas de audición que se hacen evidentes en algunas personas mayores comenzaron mucho antes, frecuentemente debido al entorno de su trabajo. Así, culpar a la edad de la pérdida de audición puede ser injusto, cuando esto tiene sus orígenes, por ejemplo, en la no utilización de la protección auditiva adecuada y necesaria en muchos trabajos. Conforme ha habido mejores protecciones para los trabajadores, menores son los problemas de audición entre la población de mayor edad.
¿Y el sexo?
Finalmente, el mito de que el envejecimiento equivale al fin de nuestra vida sexual ha sido derribado por numerosos estudios. Muchas veces, por el mismo desconocimiento de estos procesos, son las propias personas mayores las que perpetúan muchos mitos refiriéndose a sus problemas como si fueran producto únicamente de cumplir años y no de lo que han hecho o dejado de hacer.
Ello no quiere decir que no se luche con éxito para paliar muchos efectos de la edad. La prevención de algunos efectos como la osteoporosis en las mujeres comienza en la juventud y sus beneficios son notables. Una vida sana, sin excesos, con una alimentación adecuada, algo de ejercicio, un vaso de vino diario si gusta, y atención a las indicaciones del médico son un camino seguro para poder disfrutar de una vejez más sana, más prolongada y más activa junto con los nuevos medicamentos, prótesis y cambios en nuestro estilo de vida que ofrece la medicina especializada en la edad, la geriatría.

EL ARTE DE ENVEJECER
José Antonio Hernández Guerrero
Aunque es cierto que los calendarios y los relojes sólo son unos instrumentos convencionales que, apoyados en los movimientos cíclicos de nuestro planeta, nos marcan los pasos en los que dividimos el correr continuo de la biografía humana, pienso que podríamos aprovechar estos cambios de fechas para reflexionar sobre nuestra personal manera de afrontar nuestro peculiar fluir vital y, de una manera más concreta, para examinar la forma con la que vamos alargando y alimentado nuestra existencia humana. Estoy convencido de que sería útil que, de vez en cuando, invirtiéramos algún tiempo en preparar la vejez, esa etapa de la vida que, por lo visto, cada vez es más larga y que, incluso, puede ser la más grata y la más fecunda.
El arte de envejecer tiene mucho que ver con la habilidad de crecer y, por lo tanto, con la destreza de cambiar. Esta afirmación teórica tan obvia a primera vista suele ser, sin embargo, escasamente tenida en cuenta en nuestra práctica cotidiana. Con frecuencia repetimos como un elogio que conservarse bien es mantener la juventud y, a veces, la niñez, de una manera indefinida: «Por ti no pasan los años» o «estás igual que cuando estudiábamos en la Facultad» son unas frases que repetimos con tonos y con intenciones elogiosos.
Nosotros pensamos que sabe envejecer quien, en vez de permanecer inmóvil en la endeblez y en la inconsciencia de la infancia, en las ilusiones y en el empuje de la juventud, y en la estabilidad y en la firmeza de la madurez, sigue caminando, aunque tenga que alterar el ritmo y la dirección de sus pasos. De la misma manera que nos resultan cómicas las imágenes de los ancianos ataviados con los vestidos que El Corte Inglés propone para la vuelta al cole de los niños de diez años, también nos provoca cierta risa benévola aquellos que emplean palabras impropias de su edad o los que adoptan actitudes juveniles cuando ya han atravesado el ecuador de sus vidas.
Pero hemos de reconocer que resulta aún más divertido y, al mismo tiempo, más triste, observar a quienes, presumiendo de que no siguen los dictados de las cambiantes modas, se aferran a los modos de sus ya lejanas adolescencias. Son unos comportamientos contraproducentes porque, en realidad, lo que consiguen es autoparodiarse. Convencidos de que «todo tiempo pasado fue mejor» han parado el reloj sin advertir que el tiempo seguía discurriendo de manera inexorable.
En mi opinión, esta actitud inmovilista puede ser un síntoma elocuente, más que de vejez, de un deterioro patológico mental y, quizás, el anuncio de una muerte social más o menos próxima. Pero lo peor es cuando ese parón se produce en una edad en la que biológicamente somos aún jóvenes. Desconectar del espacio circundante o alejarse del tiempo actual es renunciar a vivir la propia vida.
La marcha imparable de la edad, el cercano aliento de la enfermedad o la proximidad siempre inmediata de la muerte nos debería inducir, a mi juicio, a deleitarnos con una simple bocanada de aire puro, con la lectura reposada de un libro interesante, con la escucha relajada de una melodía o con una distendida conversación. El paso imparable del tiempo nos enseña a leer la vida con nuevos ojos y a comprobar cómo, simplemente, respirar con libertad puede ser el logro de un ansia suprema y el disfrute de un placer intenso.

SE PUEDE SER REALISTA EN MATERIA DEMOGRÁFICA?
El envejecimiento de la población invalida presunciones. En economías centrales, los perfiles demográficos cambian. Según Naciones Unidas, el estamento mayor de 65 años puede alcanzar 20%, pero en algunos países el fenómeno se acentuará.
Por ejemplo, eso ocurrirán en Japón e Italia de ahora a mitad de siglo. En otros países –Estados Unidos, Gran Bretaña-, será más paulatino. Sea como fuere, indica Andrew Turnbull, de Booz Allen Hamilton, “estos procesos crearán problemas, no sólo en materia jubilatoria. También en el frente laboral”.
Si bien se comprende que hay cambios en gestación, sus implicancias son menos evidentes, particularmente en lo financiero. Pero antes es preciso dejar a un lado presunciones ya sin vigencia, según el experto.
Presunción 1: se trabaja lo suficiente para solventar la jubilación. Ya no, pues ha cambiado la relación entre años activos y pasivos. Verbigracia, hacia 1950 los británicos dedicaban 83% de la vida adulta a trabajar y 17% al retiro. Hacia 2050, la relación será 63% contra 37%, pues la gente pasará de cinco a apenas 1,7 de actividad por cada año de retiro. Como contrapartida, las personas hasta los 75 suelen subestimar el lapso pasivo y aportan menos de lo suficiente.
Presunción 2: La sociedad es más próspera, por tanto permite jubilarse antes de tiempo. Pero hay un inconveniente: se toman en cuenta la creciente longevidad y los costos asociados a ella. Probablemente, las personas serán más pudientes, pero su retiros serán más caros. Muchos suponen que su nivel de vida se mantendrá luego de retirarse, gracias a pensiones y rentas vitalicias indexadas. Pero la inflación es igual un riesgo generalizado, sobre todo tratándose de salud y otros costos en los últimos diez a quince años de vida.
Presunción 3: Resulta útil jubilarse antes de tiempo porque no hay bastantes puestos laborales para cubrir la oferta. “La idea de que los veteranos deben retirarse para dejar trabajo a los jóvenes –afirma Turnbull- ya no funcionaba en los años 80 y menos lo hace hoy. Sólo la mayor productividad eleva ingresos y gastos, por tanto crea demanda laboral”. A su juicio, pues, lo otro es “una seria falacia. Hacer retirarse a los mayores de cincuenta, máxime si son profesionales o especializados, deteriora el capital humano”.
Presunción 4: Ingresos y posición suben linealmente y la gente se jubila en su máxima jerarquía. En algunos países, las normas laborales dificultan seguir trabajando una vez alcanzada la edad de retiro o ya oficialmente fuera de una compañía. Perpetuar esta variante reduce flexibilidad organizativa y promueve un culto a la veteranía. Pero éste es el modelo predominante, que genera una situación sostenida por los planes jubilatorios mismos.
Presunción 5: Se acumulan activos en la fase activa y se gastan en la pasiva. En las economías centrales, la ente tiende a invertir en acciones o bonos cuando es joven y en renta vitalicia u otros instrumentos de rinde fijo a medida como envejece. Sin embargo, no es posible frenar prematuramente el crecimiento de ingresos básicos. Una entrada segura a los 65 años no compensará la declinación de ingresos relativos los 30 o 35 años subsiguientes. En efecto, será preciso invertir en fondos o acciones durante los primeros años de retiro, de otro modo la jubilación no alcanzará.
Presunción 6: durante el retiro no habrá más de una mudanza. La vivienda al momento de jubilarse será excelente para sesentones con coche, pero quizá no lo sea más tarde. En algunos países, empero, hay déficit de unidades adecuadas para diversas etapas de vejez, especialmente si disminuye la movilidad. Por consiguiente, muchos jubilados continúan ocupando casas demasiado grandes y caras de mantener.
Presunción 7: el estado debe prestar servicios sociales y médicos a la gente mayor, sin impedir que los hijos hereden parte importante de sus bienes. Esto irrita a Turnbull, a cuyo criterio, similar al de la Reserva Federal, “el cambio de relaciones demográficas tornará en extremo costosas esas prestaciones. Hacia 2060, EE.UU. habrá apenas 2,2 personas en actividad por cada jubilado, contra 5,2 en 1950. Por ende, el gobierno deberá reducir sus compromisos ante el sector pasivo e insistir en que se usen activos personales para solventar gastos médicos, no dinero de los contribuyentes”.
De una forma u otra, el estudio de Booz Allen Hamilton es pesimista respecto de casi todas esas presunciones. En un matrimonio que llega a los 65, existe 50% de posibilidades de que alguno de ambos alcance los 90 y 17% de que cumpla los cien. Por tanto, “debe admitirse que la longevidad ya no es excepcional en las economías centrales y tenerla en cuenta al planear el futuro”. Las personas deben prepararse para trabajar más años, capacitarse más y ser flexibles en lo laboral. Ello presupone inclusive abandonar una posición alta en aras de una con menores exigencias o diferir parte de la renta jubilatoria para mejorarla después, cuando realmente la necesite.
Para que la receta de Turnbull funcione, sin embargo, también deben cambiar las organizaciones privadas y públicas. “Han de configurarse modelos innovadores, para que las responsabilidades gerenciales pasen a equipos más jóvenes. Nuevas funciones de asesoría o atención de clientes podrán ocupar a managers veteranos, de modo que las empresas sigan beneficiándose de su experiencia y buen juicio”.
Encarar los problemas del envejecimiento poblacional es complejo. Se precisa eliminar restricciones al usufructo de jubilaciones privadas y crear opciones financieras más apropiados para gente longeva. Los planes, públicos o privados, debe suprimir incentivos al retiro temprano y ofrecer mejores opciones a quienes difieran la fecha de jubilación. Las rentas vitalicias han de incluir cláusulas de crecimiento con riesgos controlados luego del retiro.

EL TRASTORNO DEL FUTURO
Pedro Barra Fuenzalida
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo que destruye en forma gradual la memoria de las personas y su capacidad de aprender, razonar, formar juicios,
A medida que la enfermedad avanza, las personas que la padecen pueden experimentar cambios de personalidad y conducta tales como, ansiedad, recelo o agitación, como también delirios o alucinaciones.
En las etapas tardias, los individuos que sufren de Alzheimer necesitan ayuda con la vestimenta, la higene personal, la alimentación y otras funciones elementales. Las personas con Alzheimer fallecen de cuatro a seis años después de haber sido diagnósticadas, pero la duración de esta enfermedad puede variar entre los tres y veinte años.
Mas de cien años despues de su descubrimiento, por el médico Alemán Alois Alzheimer, los expertos temen que el número de afectados se duplique cada veinte años. Cada año se detectan 4,6 millones de nuevos casos de la enfermedad, lo que equivale a un caso en cada siete segundos, según la Orgnización Mundial de la Salud, en un reciente informe sobre enfermedades neurológicas, que recoge estimaciones realizadas en el 2005, por expertos internacionales.
En 2001, el 60 por ciento de las personas que padecían el mal de Alzheimer o demencias relacionadas, vivía en los países en vías de desarrollo, esta cifra podría aumentar en un 70 por ciento en el 2040, según el mismo estudio, publicado en la revista médica británica The Lancet.
Esta enfermedad del futuro, según la expresión del especialista frances Bruno Dubois, sigue siendo desconocida e incurable, aunque con un diagnóstico precoz, y el apoyo de ciertos medicamentos y estímulos cerebrales, se puede retrasar la perdida de memoria y el deterioro de las facultades intelectuales.
No se conoce una única causa de la enfermedad de Alzheimer, sin embargo, durante los últimos quince años, los científicos han aprendido mucho sobre los aspectos que pueden tener cierta influencia.
Hay factores de riezgo que no puedes manejar, como:
La edad. La posibilidad de desarrollarse se duplica cada cinco años a partir de los 65, y a los 85, el riezgo alcanza el 50 por ciento.
La historia familiar. Si un padre, hermano, hermana o hijo tuvo la enfermedad.
* Los Genes. Científicos ya conocen dos tipos de genes que involucran el Alzheimer.
También deben considerarse:
Lesiones en la Cabeza: Parece que hay un vínculo fuerte entre las lesiones serias de la cabeza y el riezgo de desarrollar Alzheimer.
Conexión corazón-cerebro. Cada vez hay mas evidencia vinculando la salud del cerebro con la del corazón. El riesgo de desarrollar Alzheimer o demencia vascular parece incrementarse por muchas condiciones que dañan el corazón o las arterias, como hipertensión, enfermedades cardíacas, apoplejia, diabetesy colesterol alto.
Envejecimiento Sano. los científicos también sugieren que las estrategias para un envejecimiento saludable pueden ayudar a mantener el cerebro sano y protegido del Alzheimer y las enfermedades relacionadas, para eso, mantén tu peso dentro de lo recomendado, adopta una nutrición para tus neurónas, evita el tabaco y exceso de alcohol, manténte socialmente conectado y ejercita tu cuerpo y mente, hay ejercicios específicos para tu cerebro, para mantenerlo en forma.
Ejercicios que mantienen joven al cerebro
Se sabe que como adultos tienenemos más facilidad para realizar las tareas que ya conocemos, como hacer ejercicios de vocabulario, buscar analogías o resolver problemas de la vida diaria, y tienemos más dificultades con las tareas nuevas, que exigen habilidades que no se practican o no se han utilizado, en  experiencias vitales, como los problemas de lógica o ejercicios de abstracción. Todas las habilidades pueden mejorarse con el ejercicio adecuado:
• Mantente Informado. Está comprobado que cuántos menos cálculos se hacen, mas difícil es calcular y que cuanto menos se piensa, más cuesta pensar. En cambio la gimnasia cerebral desarrolla las neuronas, las mantiene activas y receptivas. Para hacer ejercicio cerebral, basta con leer, hablar y mantenerse al día en materia informativa,  pensar y razonar con otras personas los problemas cotidianos de la sociedad  aún mas.
• Mejora tus habilidades intelectuales. Para aumentar la velocidad de percepción, la atención, el razonamiento y la memoria, desarrolla actividades que exijan la puesta en marcha de estas capacidades. Práctica deporte, lee, escribe, haz manualidades, juega a las cartas o a los video juegos.
• Juega con letras y números. Desde los crucigramas o el juego de palabras cruzadas, hasta las sopas de letras, estimulan las capacidades lingüisticas, la agilidad mental y la habilidad del cálculo.

AMÉRICA LATINA: Prepararse para la vejez
 Daniela Estrada
La mayoría de los países en desarrollo deben destinar entre 0,5 y dos por ciento de su producto interno bruto (PIB) al financiamiento de pensiones sociales universales para mantener a las personas de edad avanzada alejadas de la pobreza extrema.
El costo de sistemas de seguridad social más desarrollados, que cuenten con elementos contributivos, es más alto: entre seis y 10 por ciento del PIB, puntualizó Ocampo.
Según proyecciones de CEPAL  en 2050 existirán casi 2.000 millones de personas de 60 años o más edad en el mundo, 80 por ciento de las cuales vivirán en países en desarrollo.
Dado que América Latina y el Caribe se encuentran todavía en la segunda transición demográfica (reducción de la fecundidad y aumento de los adultos en edad laboral), las proyecciones indican que se pasará de 49 millones de adultos mayores en 2005, que equivalen a 8,8 por ciento de la población total, a 189 millones en 2050, que representarán 24,1 por ciento del total de habitantes.
Los países industriales atraviesan la tercera transición demográfica, que se caracteriza por un largo periodo de descenso de la fertilidad y la mortalidad, por lo que sólo aumenta la proporción de personas de más edad.
Actualmente 80 por ciento de la población mundial no tiene una cobertura de seguridad social, y se prevé que, de no haber un cambio en las políticas, unos 1.200 millones de personas mayores pueden enfrentar inseguridad de ingresos para 2050.
"Nuestras sociedades (latinoamericanas) aún no están plenamente preparadas para abordar los desafíos que derivan del envejecimiento poblacional", afirmó Dirk Jaspers-Faijer, director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía de la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
"Los riesgos que provoca el envejecimiento en la economía, la salud y la cultura, se deben más a la inexperiencia y escasa visión de futuro para abordar el tema como un asunto público que preocupe a los Estados, que al proceso de cambio demográfico en sí", remarcó.
El informe destaca que el envejecimiento refleja el progreso humano, dado que significa mayor longevidad y menor mortalidad, y debe considerarse una oportunidad para incorporar activamente a los adultos mayores a la sociedad, pero a la vez implica importantes desafíos.
El crecimiento de la fuerza laboral va a desacelerarse o incluso a tornarse negativo, lo que puede afectar la actividad económica.
Asimismo, esta tendencia demográfica puede perjudicar la sostenibilidad de los sistemas de pensiones de vejez y de salud.
El estudio plantea que hay cuatro "respuestas cruciales" ante este escenario: aumentar la participación laboral femenina, eliminar incentivos a la jubilación anticipada, mejorar el ambiente laboral para los trabajadores de edad avanzada y aumentar la productividad laboral.
Un aspecto clave en los países de la región es la construcción de sistemas de pensiones de vejez, ya que se ha comprobado que existe una estrecha conexión entre la cobertura de la seguridad social y la pobreza en edades avanzadas.
Algunos de los países que desarrollaron más tempranamente sistemas de este tipo son Uruguay, con cuenta con 78 por ciento de cobertura, Brasil, con 77 por ciento, Argentina, con 56 por ciento, y Chile, que abarca 55 por ciento de los adultos mayores.
Entre los países con insuficiente cobertura están Haití, con uno por ciento, Bolivia, con 11 por ciento, Paraguay, con 12 por ciento, y México, con 20 por ciento.
El estudio afirma que no existe una fórmula universal para la construcción de los sistemas de pensiones, pero que sí existen principios rectores: acceso universal, solidaridad, igualdad (de género), beneficios adecuados para evitar la pobreza y sostenibilidad financiera.
De esta forma, los sistemas de seguridad de ingresos deben tener múltiples pilares, diseñados de acuerdo a las condiciones y preferencias de cada país.
Los dos más importantes son el pilar no contributivo, que implica la entrega de una pensión a todos los y las mayores de 60 años, y el pilar contributivo, enfocado a reemplazar cierto nivel de salario. En este último caben los sistemas privados de capitalización, del cual Chile es pionero.
No obstante, Ocampo señaló que "no hay evidencia de la superioridad del sistema de capitalización" por sobre el de reparto. "Cualquier sistema depende del crecimiento económico del país", explicó.
En 1981, el entonces dictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990), reemplazó el antiguo sistema de reparto por uno de capitalización individual, creando las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), sociedades anónimas que recaudan e invierten en Chile y el extranjero los ahorros obligatorios de los trabajadores chilenos.
Pero sus magros resultados llevaron a la actual presidenta Michelle Bachelet a enviar un proyecto de ley de reforma al Congreso legislativo, actualmente en discusión. Esta iniciativa contempla la entrega de una Pensión Básica Solidaria (PBS) para aquellos trabajadores más pobres que no puedan ahorrar para su jubilación durante su vida laboral.

VEJEZ, TRABAJO Y OPORTUNIDADES
Escrito por Pilar Medina
Según un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), los países en desarrollo muestran una disminución de la natalidad que indica que en el futuro habrá mayor cantidad de perosnas de la tercera edad y menos fuerza laboral joven.
Se calcula que para el 2050, más de 2000 mil millones de personas tendrán más de 60 años y el 80% vivirá justamente en países en desarrollo.
Varias conjeturas o dudas surgen a partir de estas afirmaciones. La primera y más obvia es que la solución parece ser que las familias sean más numerosas, sin embargo, la situación económica actual, las dificultades para tener un trabajo que permita vivir dignamente con más de dos hijos y la edad en que las parejas decide tener familia impide que la solución sea rápida y sustentable.
En segundo lugar,podemos estar tranquilos en el sentido que los avances tecnológicos no sólo permiten al ser humano vivir más, sino también en mejores condiciones, lo que garantiza que esa fuerza laboral de mayor edad, no necesariamente será poco productiva, ineficiente por condiciones físicas, sino que tendrán un estado de salud compatible y la experiencia.
Sin embargo, también tenemos una tercera situación que se presenta. Me refiero a la falta de oportunidades para quienes comienzan su vida laboral debido a la presencia de quienes aún están en condiciones de trabajar y pueden hacerlo a pesar de estar en edad de jubilar.
Es trágica la frase "hay que matar a uno para tener ese puesto", pero se hace cada vez más patente y dolorosa para cientos de jóvenes que no encuentran trabajo porque simplemente la oferta es escasa.
Y es que el conflicto surge porque estamos en un país en que jubilar es poco conveniente, a lo más se aspira a tener un poco más de la mitad del sueldo al hacer el trámite, pero el cambio se produce justamente cuando, por cuestiones de edad, hay gastos extras.
Y es aquí donde surgen mis dudas: ¿Será la solución subsidiar a las parejas para que tengan niños y contar así con una futura fuerza laboral más joven? ¿Se debería subsidiar las jubilaciones para que se produzca mayor movilidad de la fuerza laboral? ¿Tal vez la solución radica en mejores sueldos que eviten al Estado el gasto en subsidios y las jubilaciones sean mejores, además de permitir a las familias tener más hijos?
Sea cual sea la solución, es de esperar que esta realidad comience a ser tomada en serio y se planifique en torno a lograr que nuestros ancianos tengan una jubilación digna y una vida tranquila y que los jóvenes tengan la oportunidad de trabajar.

CONSIDERACIONES SOBRE EL ADULTO MAYOR
Dr. Antonio Arbulú Neira
Cuando hablamos de envejecimiento lo hacemos desde la psicogerontología, ciencia que trata del envejecimiento desde el ámbito psicológico, desde una perspectiva científica, práctica y psicosocial. Envejece el individuo y envejece la sociedad.
Al considerar la etapa del envejecimiento se nos plantea un problema social de primer orden, en cuanto las personas mayores como grupo diferente e importante en el ámbito demográfico (poblacional) con intereses propios, se exige a la sociedad que se garantice el incremento de su bienestar, el desempeñar roles que den sentido a sus vidas, el desarrollar actitudes distintas a las actuales con las que se de fin a la marginalidad, a la inseguridad, a la falta de calidad de vida y a todos los prejuicios, mitos y estereotipos, que forman parte del imaginario social que envuelve el proceso de envejecer.
El índice de vida se ha incrementado, hay un incremento poblacional y los recursos destinados a las diversas acciones para esta franja poblacional no se ha incrementado en la misma proporción.
Envejecer, visto desde la perspectiva de una persona joven o adulta joven, puede suponer un proceso todavía un tanto lejano, sin embargo si tenemos en cuenta que múltiples funciones biológicas y fisiológicas a partir de los 30 años empiezan a funcionar con una capacidad que se va reduciendo, debemos replantearnos eso de que el proceso de envejecimiento es algo lejano en nuestras vidas.
No se puede evitar envejecer, se puede evitar y cuidar del envejecimiento patológico (no natural).Envejecer es un hecho, pero hay que verlo no sólo desde el punto de vista negativo, porque la sabiduría sólo se puede poseer disponiendo y gastando en general bastante tiempo. Hay que verlo además como un continuo proceso de desarrollo, donde se pueden encontrar nuevas oportunidades, nuevos intereses, y si se ha perdido a la pareja, nuevos amores también; que hacen la vida cada día más interesante.
Abusos que se presentan con frecuencia en este periodo de la vida
Se sabe que estos devienen de tres fuentes:
1. Gubernamental: No se dispone de partidas que financien centros de atención médica, psicológica y legal; así como centros de esparcimiento para este grupo poblacional.
2. Social: Aquí se encuentran los mitos y las especulaciones sobre los aspectos negativos de las personas adultas mayores. No se brindan oportunidades de encuentro generacional, para ellos; como clubes o asociaciones, faltan puntos de encuentro para departir, y recreacionarse. Se asume que esto es para las nuevas generaciones, que tienen que "aprovechar la juventud y disfrutarla", ¿es que acaso para disfrutar hay edad? Y el bailar, porque es muy apreciado el baile entre los jóvenes, al respecto abundan las Academias de bailes para estos; y me pregunto, ¿porqué no para los adultos mayores?. La danza, el baile es una terapia en sí, el hombre danzó desde los inicios de la humanidad, el bailar es saludable. Las músicas representan los estilos de vida y las edades; los adultos mayores que viven con la segunda y tercera generación (hijos y nietos),se ven obligados a escuchar ritmos actuales, que no los estimula ni les atrae bailarlos, y si lo hacen, por lo regular, los ridiculizan en sus propios hogares. Tienen derecho a sus propios espacios musicales, a encuentros intersociales, donde el bailar sus ritmos forma parte de su identificación y reconocimiento con sus coetáneos, se sienten felices así.
3. Familiar: Es en la familia donde se observa más agresiones de toda índole. Una forma de agresión sutil pero muy invasiva es ir desplazándolos a lugares secundarios, restándoles importancia a sus opiniones y en el extremo de esto, el hacerles callar. Así pasan por una segunda jubilación: la primera laboral y la segunda familiar: Lo cual va creando un terreno propicio para el desarrollo de la Depresión, que puede tener consecuencias fatales. No les propician una adecuada calidad de vida.
Una forma evidente de invasión es la violación de la intimidad; la sociedad filocéntrica (centrada en los hijos) promueve que en los hogares vivan 3 generaciones: los abuelos, los hijos y los nietos: No es raro que estos sean colocados en la habitación de los primeros,"para acompañar a los abuelos", invadiendo así su privacidad y limitando a los mayores en sus acercamientos íntimos; no saben o no consideran que el deseo sexual no desaparece con la edad y se asocia la actividad sexual sólo con el coito penetrativo, y existen otros modos de disfrutarla como los abrazos, los besos, las caricias.
Los "propios sobrevalorados"; sucede muchas veces que hijos cuyos padres les brindaron oportunidades profesionales, ahora se muestran soberbios, ante la poca cultura de sus padres, llegando a no presentarlos y a no incluirlos en sus relaciones sociales, ahora se avergüenzan del inculto que los culturizó. Esto hiere profundamente la sensibilidad de los adultos de la tercera y cuarta edad, que comienzan a aislarse y a deprimirse.
La frialdad afectiva o indolencia afectiva: no los acarician, no los escuchan, hay una suerte de ignorancia frente a las necesidades de afecto, de compañía y hasta de protección de los adultos de esta etapa.
No preocuparse de sus atenciones médicas y se descuidan de sus medicamentos, es una forma también de violencia.
El extremo de la violencia: maltratarlos físicamente, verbalmente, psicológicamente. Otra manera es asilarlos, como una carga pesada que ellos (los hijos) no pueden llevar. No hay peor soledad, que la soledad impuesta, teniendo familia de toda la vida. No pueden disfrutar al final de la misma de las personas que son muy importantes en su corazón, les espera así un final sin el consuelo de despedirse de los que tanto amaron

ENVEJEZCA PLENAMENTE
Rubén D. Merel
Una de las principales aspiraciones del adulto mayor es envejecer plenamente, pero lograr esa longevidad en aceptables condiciones fí­sicas y mentales va a depender de su estilo de vida.
Para una cantidad plural de geriatras, el envejecimiento es un proceso natural del que se desconoce mucho todaví­a.
Investigaciones recientes han estado dirigidas a encontrar claras señales, indubitables, de la forma como se lleva a cabo el envejecimiento.
Cuando se realice este hallazgo, los médicos estarán en condiciones de predecir la cantidad probable de años que se podrá vivir y en qué condiciones, y hasta la época en que se producirá la muerte del paciente. Pero hasta el momento no se han hallado los marcos de referencia que permitan determinar ciertos misterios relacionados con la longevidad, hasta ahora celosamente guardados por la madre naturaleza. Afirma un conocido geriatra norteamericano que todos nosotros sufrimos algún grado de decaimiento irreversible, que se traduce en la debilidad de algunos huesos, en la reducción de la capacidad pulmonar y en preocupantes deficiencias cardí­acas. Sobre la causa de estos problemas, aún se investiga.
En cambio, se ha determinado que el aumento de peso y la falta de fuerza muscular están ocurriendo debido al sedentarismo en la vida del paciente, en la falta de ejercicios, lo que es de capital importancia para lograr una vida sana tanto fí­sica como mental, tal como dijera Juvenal: "Mens sana in corpore sana".
Después de estas consideraciones, estamos en condiciones de afirmar que la longevidad, más que un asunto hereditario, es una cuestión de estilo de vida.
Por esto, decimos a los pacientes, especialmente a los adultos mayores, que lo más aconsejable que pueden hacer para el logro de una vejez en medio de una mejor calidad de vida, es hacer ejercicios moderados y, sobre todo, conservar una buena nutrición. Estas son indicaciones que los médicos han recomendado en repetidas ocasiones y que, hablemos claro, muchos pacientes no están cumpliendo debidamente. Como resultado de estas omisiones, surgen accidentes que interrumpen la vida de personas que bien pudieran haber vivido 100 años o mucho más, porque la medicina ha adelantado asombrosamente y sigue obteniendo positivos logros a medida que avanza este milenio.
Estudios llevados a cabo por especialistas indican que si el adulto mayor realiza ejercicios regularmente e ingieren alimentos antioxidantes, especialmente los que contienen vitaminas C, E y betacarotenol, se pueden reducir las fuerzas que causan daños, a veces irreversibles en nuestro organismo.
Los geriatras afirman que si se pudiera retardar el proceso del envejecimiento y poner una barrera a las enfermedades crónicas, el ser humano disfrutarí­a su vigor e independencia por mucho mayor tiempo.
Hay una vieja teorí­a aún en boga y es que la herencia incide en el rápido envejecimiento de las personas, pero la misma no tiene asidero cientí­fico según se ha demostrado a la luz de la experimentación en laboratorios de alta eficiencia y de moderna tecnologí­a. Está demostrado que la calidad de vida es crucial en la forma como envejece el ser humano.
En conclusión, traemos las palabras lapidarias de un geriatra muy respetado a nivel mundial, "No hay forma de evitar el envejecimiento. Lo que sí­ se puede lograr es hacerlo más lento".

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