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La Red Informa - Archivo de noticias 2006

La Red transmite opiniones, informes y documentación que versan sobre el envejecimiento de la población sin que ello implique adhesión a lo expresado por los autores y/o fuente de información. Asimismo el objetivo es fomentar el debate acerca de los temas que se formulan en las diversas disciplinas que convergen en la problemática.


LOS ADULTOS MAYORES NECESITAN SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS
Un niño no es un adulto chiquito y un anciano no es un adulto. Su esfera orgánica, psíquica e intelectual cambia, por ello necesita una atención especial”. Lo dice Fernando Sempértegui, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Central, quien dirigió el estudio de nutrición e inmunidad hecho a 143 ancianos de Quito. Este inmunólogo señala que el Ministerio de Salud enfoca su atención en los menores de seis años, a quienes ofrece programas de alimentación como Mi Papilla y Mi Bebida. Pero, “por qué no pensar en un plan de nutrición denominado Mi Abuelo”, se pregunta el galeno. El suplemento alimenticio podría contener vitaminas A, D, B2, Folato, calcio, magnesio y cinc. Esto porque según el estudio, los adultos mayores ecuatorianos consumen dietas pobres en esos elementos. Esto incide en el empobrecimiento intelectual y es una de las causas de la anemia. Además, el 57 por ciento de las mujeres y el 40 por ciento de los varones tienen sobrepeso, lo que los hace más susceptibles a la diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares. Estos datos se confirman en el Anuario de Estadísticas Vitales del INEC, del 2004. Allí se indica que las principales causas de muerte entre los ecuatorianos de más de 60 años, son las enfermedades del sistema circulatorio, entre ellas las hipertensivas, insuficiencia cardiaca, isquémicas del corazón (infarto agudo del miocardio, etc.) y cerebrovasculares. Además, tuberculosis y otras enfermedades infecciosas intestinales; tumores malignos de los órganos digestivos y del peritoneo, del estómago, del colón, la traquea, los bronquios y el pulmón, la próstata. Y también los problemas crónicos del sistema respiratorio. Juan Salinas, quien dirige la Microárea de Geriatría del Ministerio de Salud, afirma que hay problemas de subnutrición en los adultos mayores, “incluso por las dietas restrictivas que envían varios especialistas”. Pero cree que el problema empieza antes de la vejez. “Se debe hacer un control desde el adulto, de 20 años en adelante, y hasta el adulto mayor, de lo contrario es más difícil mantener un buen estado de salud en la vejez”. Salinas, quien además preside la Sociedad de Geriatría, afirma que tiene listo un Plan Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor, el cual debe revisar el Ministro de Salud y que ha sido examinado ya por la Dirección de Gerontología del Ministerio de Bienestar Social. Para el desarrollo del mismo requieren de 100 000 dólares por cada seis meses de ejecución. Sonia Andrade, activista de derechos humanos y especializada en la tercera edad, lamenta que cualquier idea quede en papeles. “Existe una Ley Especial del Anciano, publicada en el Registro Oficial en 1991, pero no se respeta. Están desprotegidos, no tienen derecho a una buena alimentación ni acceso a salud, debiera haber penas para los infractores”. Luz Segovia es una mujer activa, a sus 70 años integra el Grupo Años Dorados que se reúne en el Centro Tres Manuelas, en el centro de Quito. Aunque es jubilada y cuenta con las prestaciones del Seguro Social, siente que se encuentra desprotegida.“Hace dos meses madrugué porque necesitaba que me traten una alergia, tenía ampollas en la mano derecha, pero perdí mi tiempo cuando fui al médico. No me hicieron exámenes ni nada. Creo que cuando los adultos mayores nos enfermamos debemos curarnos por nuestra cuenta”. Sempértegui considera que es importante fomentar la organización de redes comunitarias o barriales para la recreación y la interacción, que brinde bienestar a la población y mantenga los vínculos familiares. De esta forma se mejora la situación del anciano.“La nutrición es defectuosa y predispone a enfermedades crónicas incapacitantes y afecciones agudas. Para el Seguro, el aumento de la población de tercera edad que arrastra estos problemas representará a corto plazo el rubro más importante de las prestaciones, que podría colapsar, si se mantiene la tendencia”, sostiene. El estudio. Los análisis de sangre realizados a los adultos mayores mostraron que el 50 por ciento tiene una profunda deficiencia de cinc y el 40 por ciento sufre de anemia. Estos minerales se relacionan con las defensas inmunitarias y la oxigenación cerebral. Esta carencia los predispone a las infecciones y pudiera afectar el rendimiento intelectual. El 43 por ciento tiene déficit de vitamina B12 en la sangre, lo que muestra un mínimo consumo de alimentos de origen animal y tal vez astrofia gástrica, que limita la absorción de la misma. Los niveles de triglicéridos (grasas) son altos en el 20 por ciento de los casos estudiados, lo que incidiría en el riesgo de sufrir enfermedades arteriales, coronarias y cardiacas. Las enfermedades más frecuentes en el grupo analizado son hipertensión, artritis, problemas cardiacos y osteoporosis. El 54 por ciento ha sufrido una infección respiratoria severa o moderada en los últimos seis meses. El 21 por ciento enfrentó una infección diarreica en ese lapso. Los investigadores recomiendan aplicar vitamina B12 vía muscular. Además recuerda que en Estados Unidos, en los meses más fríos, ofrecen vacunas gratuitas contra la influenza a los ancianos. La capacidad de respuesta del sistema inmunitario disminuye con la edad; los mayores de 65 años son más susceptibles a padecer enfermedades infecciosas.

EL DESPOJO DE BIENES EN ADULTOS MAYORES
Fuente: Once Noticias. Mexico
“A mi hija le traspasaba un departamento en planta baja, 2 recámaras y me lava el coco y le dije bueno, con una condición, es todo lo que tengo, te lo presto, pero me lo vas a pagar, no vas a pagar réditos, pero me lo vas a pagar para que yo no dependa de ustedes. También fue conveniencia mía porque dije ya estoy grande, no me vaya a agarrar la vejez sola. Voy a estar con mi hija, voy a estar aquí”, comentó una víctima de despojo. Este es el inicio de historias donde el miedo a la soledad orilla a adultos mayores a refugiarse bajo el cobijo de sus hijos o de un familiar, sin pensar, que en muchas ocasiones, el tiempo provoca estragos en las relaciones. En México, existen 8.5 millones de mayores de 60 años y de acuerdo con las proyecciones de crecimiento poblacional la cifra podría llegar casi al doble en 2020. El despojo representa 70% de los casos que litiga el instituto nacional para la atención de adultos mayores, a decir, de los especialistas, el problema comienza cuando los ancianos comunican el deseo de heredar en vida. “Pues si me vas a dejar, pues de una vez, déjame ahorita, te llevo con el notario público o firmame este documento, situaciones de estas, si los adultos mayores no se asesoran cometen errores”, dijo Olga Sánchez, jefa del Departamento Jurídico del Inapam. El maltrato emocional, físico y económico no se hace esperar. “Se lo va llevando a un cuartito más pequeño, con eso de que: tú eres más viejo, ya no necesitas espacio, el cuartito del sofá está bien para ti, la familia está creciendo”, explicó Irma Escamilla, psicóloga del Inapam. “Me dieron una letra hasta que se les dio la gana, pero la que seguía no me la dieron, bueno una de líos, peleándonos, ya ni me hablaban, ya ni nada. Ni un café, ni la comida, ni nada”, agregó la víctima de despojo. Las enfermedades y padecimientos propios de la gente de edad avanzada dificultan las condiciones de coexistencia en un mismo hogar. “A lo mejor nosotros también tenemos que enseñarlos a caminar, porque padecen de una enfermedad, a lo mejor a hablar, a lo mejor a comer, igual que ellos lo hicieron cuando nosotros éramos bebés”, indicó Nora Juárez, psicóloga del DIF. Para las víctimas de despojo, el dolor del rechazo familiar las lleva a graves estados depresivos. “No les pido nada. Yo nunca las parí para que me ayudaran a nada, nada más que me den lo que es mío, nada más”, afirmó la víctima de despojo. 80% de los ancianos que buscan ayuda en el DIF son víctimas del abandono familiar. Para garantizar el hogar y las condiciones mínimas de vida, se recomienda no heredar en vida y hacer un testamento. “El testamento surte efecto jurídico al fallecimiento del adulto mayor, hasta ese momento los hijos, los herederos, es cuando pueden disponer de los bienes”, informó la jefa del Departamento Jurídico del Inapam. Cuando ya se vive la situación de despojo o maltrato, es indispensable comenzar un trámite jurídico para contrarrestar el daño. Pese a ello, el proceso no es iniciado en la mayoría de las ocasiones. “Efectivamente, el anciano no denuncia este tipo de cosas, primero porque es la vergüenza, cómo voy a decir que mi hijo, mi hija me maltrata”, aseveró Sánchez. El Inapam ofrece apoyo jurídico para estos casos y cabe destacar que 99 por ciento de ellos, son ganados por las víctimas. El trámite es gratuito para sus afiliados. Para quien vive en hogares rentados, sin trabajo, y con enfermedades crónicas, queda claro que pese al amor paternal, es fundamental recuperar un poco de la dignidad perdida y sobre todo, los bienes por los que ahora se encuentran en esta situación. “Las adoro, las quiero, lo que usted quiera, pero que no me agarren más de bajada de lo que ya me agarraron”, concluyó la víctima de despojo.

LA OBESIDAD, HIPERTENSIÓN Y COLESTEROL PUEDEN CONTRIBUIR A LA DEMENCIA
La obesidad, la hipertensión y un alto nivel de colesterol aumentan las probabilidades de sufrir demencia, según un estudio del que informa en su último número la revista médica Lancet Neurology. Los investigadores, dirigidos por Mia Kivipelto, del Centro de Investigaciones sobre la Vejez, del Instituto Karolinska, de Suecia, han desarrollado un método capaz de predecir sobre la base de esos factores las probabilidades que tiene una persona de mediana edad de contraer esa enfermedad. El test calcula el riesgo midiendo el nivel de presión sanguínea, el índice de la masa corporal y los niveles de colesterol además de tener en cuenta la edad de la persona, su educación, la actividad física y factores genéticos. Los expertos analizaron esos factores en 1.409 finlandeses de mediana edad, a los que volvieron a examinar al cabo de veinte años para detectar síntomas de demencia, tales como la enfermedad de Alzheimer o la demencia de tipo vascular. Así descubrieron que, junto a los factores de riesgo ya conocidos, como la edad o un nivel bajo de educación, pueden intervenir otros como los antes citados. El test para pronosticar el índice de probabilidades de que una persona sufra un día demencia da una puntuación específica a cada uno de los distintos factores y luego suma los puntos obtenidos. 'Confiamos en que los médicos puedan utilizar este sistema para identificar a las personas con mayores probabilidades de desarrollar demencia', explica la directora del estudio, Kivipelto. Una vez identificadas estas personas, se les puede aconsejar un cambio de estilo de vida o administrárseles, en su caso, fármacos para rebajar el peso o la hipertensión, agrega Kivipelto.
Ejercicio contra la demencia. El ejercicio regular reduce hasta en un 40% los riesgos de desarrollar demencia y Alzheimer, señala una investigación llevada a cabo en Estados Unidos. El equipo de investigadores de la Universidad de Washington asegura que éste es el "estudio definitivo" de los efectos del ejercicio en la demencia. La investigación, publicada en los Anales de Medicina Interna, descubrió que entre más frágil la persona, más beneficios obtiene del ejercicio. Según los investigadores, una rutina regular de ejercicio ligero es suficiente para producir un efecto positivo, incluso en personas mayores de 65 años. Los doctores indican que una caminata de 15 minutos, tres veces a la semana, es suficiente para reducir los riesgos de demencia.
Ejercicio: Beneficios. Otros estudios en el pasado ya habían demostrado con distintos resultados, los efectos del ejercicio en la demencia. "Varios estudios de distintos tamaños sugieren que efectivamente la actividad física tiene un efecto protector", le dijo a BBC Mundo la doctora Rommy von Bernhardi, investigadora de patología neurodegenerativa y Alzhemier, de la Universidad Católica de Chile. "Algunos estudios sugieren que la actividad debe ser muy ordenada y de determinada magnitud, y otros, como este último, indican que incluso la actividad muy discreta permiten reducir el riesgo de la enfermedad", afirma la experta. Unas 24 millones de personas en el mundo viven con demencia. Y el ejercicio regular no sólo reduce el riesgo de demencia. Los resultados de la investigación sugieren que éste también podría ayudar a retrasar el progreso de la enfermedad en personas que han comenzado a desarrollar los primeros síntomas. "Esto tiene un impacto enorme para la población, tanto en términos de salud pública como en la calidad de vida de esos pacientes y sus familias", afirma Rommy von Bernhardi.

UNAS 24 MILLONES DE PERSONAS EN EL MUNDO VIVEN CON DEMENCIA
Seguimiento. Los investigadores estadounidenses siguieron a unas 1.740 personas mayores de 65 años durante un periodo de seis años. Al comienzo del estudio ninguna mostró síntomas de demencia. Pasados seis años, 158 participantes habían desarrollado demencia, y entre éstos, 107 fueron diagnosticados con el mal de Alzheimer. Los resultados mostraron que las personas que se ejercitaron tres o más veces a la semana, tuvieron de 30 a 40% menos riesgo de desarrollar demencias comparadas con los que se ejercitaban menos de tres veces por semana. El Dr. Larson y sus colegas creen que el ejercicio mejora las funciones cerebrales aumentando el flujo sanguíneo a las áreas del cerebro que se utilizan para la memoria. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. "En efecto", señala Rommy von Bernhardi, "el ejercicio efectivamente está teniendo un efecto benéfico en múltiples niveles". Según la investigadora, "los estudios recientes demuestran que muchos de los factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, son muy similares a los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares". Otras investigaciones en el pasado han demostrado que la mala circulación sanguínea puede dañar las partes del cerebro encargadas de la memoria. Una teoría indica que, al aumentar la circulación sanguínea, el ejercicio podría prevenir ese daño cerebral e incluso podría reparar esas zonas cerebrales. Nunca es tarde. Los expertos señalan que incluso las personas de 75 años que nunca se han ejercitado podrían también beneficiarse al comenzar una rutina física. Los estudios recientes demuestran que muchos de los factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, son muy similares a los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Dra. Rommy von Bernhardi, Universidad Católica de Chile Siempre, por supuesto, bajo el debido control médico para establecer la actividad física más apropiada. "Muchas de las enfermedades que consideramos degenerativas", dice Rommy von Bernhardi, "son problemas que se van gestando desde la adultez temprana". "Por ende, el beneficio de prevención va a ser mucho mayor si en nuestra juventud comenzamos a tener un estilo de vida más sano". "Pero incluso si tomamos esa decisión a los 40 o 60 años, o después, también habrá un beneficio real", concluye la investigadora. Se estima que 24 millones de personas en todo el mundo sufren demencia o enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de la enfermedad.

ALZHEIMER: NUEVO DESCUBRIMIENTO
Un grupo de la escuela de Medicina de la Universidad de Washington diseñó un nuevo examen que puede responder a preguntas fundamentales con respecto a los orígenes del Mal de Alzheimer. La investigación, publicada en la revista Nature Medicine, señala que el análisis conduce a un diagnóstico más rápido y a la realización de un mejor tratamiento. Los especialistas saben que la enfermedad se caracteriza por la aparición en el cerebro de una proteína llamada amyloid beta peptide. La pérdida de la memoria relacionada con la enfermedad se produce cuando esta proteína forma pequeños bultos en el cerebro que, eventualmente, conducen a la pérdida absoluta de la función cerebral. Uno de los principales obstáculos en el desarrollo de tratamientos efectivos para combatir la enfermedad es determinar si estos bultos son causados porque el cerebro produce una gran cantidad de esta proteína o porque el cerebro no puede deshacerse de ella con suficiente rapidez. En personas saludables existe un balance en la producción de esta proteína. Pero los científicos todavía no saben por qué se produce el desequilibrio en las personas que sufren de Alzheimer. Esto es fundamental para que los investigadores puedan desarrollar un tratamiento efectivo contra la enfermedad. En el Centro de Investigación del Mal de Alzheimer en Missouri un grupo de científicos asegura que diseñó un nuevo examen que podría resolver esta interrogante. En las pruebas, los especialistas toman una muestra de líquido en el cerebro y analizan un químico que habían inyectado previamente. Éste se dirige a las células cerebrales y a las nuevas proteínas que están apareciendo. A partir del fluido cerebral que los especialistas analizan son capaces de determinar la cantidad de amyloid beta peptide que se está produciendo o desechando. Debido a que el examen mide exactamente los niveles de producción de la proteína que causa la enfermedad, los investigadores creen que puede ser muy útil en el diagnóstico del Alzheimer antes de que aparezcan los primeros síntomas.

FÁRMACO REVIERTE DEMENCIA SEVERA
Un medicamento podría revertir los efectos de la enfermedad de Alzheimer mejorando las funciones mentales de pacientes con casos severos. A medida que se deteriora su salud, el paciente se vuelve menos capaz de comunicarse, menos móvil, y cada vez más dependiente de cuidados y asistencia. Según un estudio, realizado por el Instituto Karolinska de Suecia, Donepezil -conocido comercialmente como Aricept- mejoró las funciones cognitivas y la capacidad de realizar actividades diarias de los pacientes que lo tomaron. Además mostraron una mejoría en la capacidad para pensar, recordar e interactuar socialmente. La investigación fue llevada a cabo con 194 pacientes de más 50 años de edad en 50 casas de asistencia. Los pacientes que tomaron un placebo no mostraron esa mejoría. Pero un número mayor de los que tomaron el fármaco real tuvo efectos secundarios, a menudo pasajeros y leves, según los investigadores. El profesor Bengt Winblad, jefe de la investigación, indica que "el Donepezil disminuye y puede revertir algunos aspectos del deterioro cognitivo y funcional en individuos con Alzheimer severo". "Si el tratamiento puede ayudar a los pacientes en la última fase de demencia, sin necesidad de aumentar el tiempo que sufren la forma severa de Alzheimer, entonces esta una opción que debería estar disponible como tratamiento", señala el especialista.
Disponibilidad. Donepezil es un medicamento del tipo inhibidores de la colinesterasa, que funciona aumentando el nivel de una sustancia química en el cerebro llamada acetilcolina. Rebecca Wood, del Fondo de Investigación de Alzheimer, señala que otras investigaciones en el pasado también sugieren que el donepezil podría ayudar a pacientes con Alzheimer avanzado. "Tanto ésta como otras investigaciones ponen en duda la opinión tradicional de que los inhibidores de la colinesterasa son sólo adecuados para tratar a pacientes en las etapas leves y moderadas de demencia", señala. "Pero los estudios demuestran que estos medicamentos pueden funcionar de varias maneras y pueden tener otros efectos además de simplemente inhibir la colinesterasa". Hasta ahora sólo otro medicamento, la memantina, ha demostrado beneficiar a pacientes en las últimas etapas de la enfermedad. Aunque se cree que el donepezil probablemente sólo produce pequeños cambios en el paciente con Alzheimer severo, estos pequeños cambios pueden significar una enorme diferencia en la vida de las personas. Por ejemplo, dicen los expertos, el paciente puede ser capaz de indicar si tiene hambre o sed, o puede incrementar si movilidad, evitando las dolorosas úlceras por estar en la cama. El nuevo estudio apoya esas conclusiones, por eso dicen , el medicamento debería hacerse disponible a los enfermos que padecen todas las formas de Alzheimer.

PRUEBAN LA RELACIÓN ENTRE LOS DAÑOS NEURONALES Y EL ALZHEIMER
Científicos del Instituto Universitario Flamenco para Biotecnología han logrado demostrar por primera vez la estrecha relación que existe entre los daños neurológicos y la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores descubrieron que una de las proteínas implicadas en el Alzheimer precoz, la precursora amiloide (APP), estimula también el desarrollo de vías neurálgicas en el cerebro, lo que es esencial para la recuperación del funcionamiento de éste después de haber sufrido daños neuronales, explicó a EFE el director del proyecto, Maarten Leyssen. La APP es también la precursora de la proteína amiloide beta que provoca las placas que son típicas en el cerebro de las personas con Alzheimer. Mediante análisis con mosquitos, los científicos descubrieron que la cantidad de APP aumentaba en caso de daños cerebrales y, más en concreto, en aquellas zonas donde se desarrollan las vías neurálgicas. Por el mero hecho de que haya una mayor producción de APP, también hay más riesgo de la formación de placas en el cerebro, el cuadro clínico típico del Alzheimer. 'La APP es entonces una proteína contradictoria, ya que su función positiva puede tener también un efecto secundario negativo', señaló Leyssen. 'Debido a esa función contradictoria de la APP, los pacientes con daños neurológicos no sólo corren el riesgo de desarrollar el Alzheimer, sino que sus cerebros también suelen tener muchas placas que se parecen a las de los pacientes de Alzheimer', añadió.
Moléculas contra el Alzheimer. Médicos estadounidenses han descubierto tres moléculas que parecen inhibir el principal factor del mal de Alzheimer y que podrían ser la base para un medicamento contra esta enfermedad. En un estudio difundido hoy por la revista 'Chemistry and Biochemistry', los científicos del Instituto de Neurociencias de la Universidad de California señalaron que las moléculas protegen la proteína identificada como 'tau'. Según las investigaciones realizadas hasta ahora, 'tau' muestra una alteración irreversible de su funcionamiento en los enfermos de Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa incurable que afecta principalmente a los ancianos. Hasta ahora, todos los medicamentos existentes proporcionan un alivio sintomático de la enfermedad, pero no frenan la progresión inexorable que termina con la muerte del paciente. Sin embargo, este descubrimiento es una noticia alentadora para el desarrollo de fármacos contra la enfermedad, indican los científicos en el informe sobre su estudio. Según manifestó Ken Kosik, director adjunto del instituto, 'tau' se altera y se convierte en un factor patológico 'lo que significa que muchos de los grupos fosfáticos que lleva consigo se modifican y la molécula pierde sus funciones'. La culpable de esa disfunción es una enzima llamada CDK5 que se adhiere a los fosfatos de la proteína y facilita el proceso de la enfermedad. Después de estudiar más de 58.000 moléculas que podrían impedir lo que calificaron como 'la fosfatización' de la proteína, los científicos descubrieron tres que cumplen con esa característica. 'Esta es la primera demostración de que podemos encontrar pequeñas moléculas que pueden afectar específicamente la fosfatización de tau mediante CDK5', señaló Kosik. No obstante, el científico aclaró que todavía queda mucho por investigar acerca de las características de esas moléculas. 'Será necesario hacer más pruebas de laboratorio, pruebas con animales. Pero hemos dado un importante paso hacia el desarrollo de tratamientos contra la enfermedad', manifestó.

LOS ADULTOS MAYORES NO TIENEN QUE SEGUIR DIETAS RESTRICTIVAS
La dieta es igual a las necesidades de cada organismo y esto difiere según la edad. Un recién nacido requiere de la leche materna, por tanto su alimentación no tiene relación con la de un adulto mayor, que además tiene un ‘kilometraje’, representado en años y enfermedades, que lo hacen vulnerable ante ciertos productos. Así lo explica el geriatra Patricio Buendía Gómez de la Torre. Él indica que el proceso de envejecimiento trae cambios morfológicos, que modifican la absorción de los nutrientes. Por ejemplo un nieto mastica y digiere sin dificultad habas tostadas, no así un abuelo, cuyo metabolismo y su dentadura han cambiado. Cada individuo envejece de manera única, por tanto no es posible generalizar sobre qué se debe comer ni en qué cantidades. Según la Organización Mundial de la Salud, un adulto mayor necesita entre 20 a 30 kilocalorías (mil calorías) por kilogramo de peso. La cantidad de alimentos dependerá del índice de masa corporal (IMC), que resulta de dividir el peso y la estatura al cuadrado. Va entre 17,5 a 24,9 por ciento. Si un adulto mayor tiene menos de 17,5 de IMC sufre desnutrición leve. Si alcanza los 26 enfrenta sobrepeso y más de 30, obesidad. Si padece diabetes deberá reducir el consumo de calorías. Pero, los adultos mayores saludables no deben privarse de nada. Es clave distribuir las calorías, sin excesos y mezclas que a todos causan problemas digestivos. Buendía afirma que no es saludable retirar de la dieta de un anciano el chocolate, que le ofrece su hija. Pero tampoco se le puede permitir que cene chocolates y menestra de lenteja. Las necesidades de energía y de calorías disminuyen según pasan los años: un cinco por ciento por década. Esto por la falta de actividad física y la reducción de la tasa de metabolismo basal: menos masa corporal libre de grasa. El geriatra niega que las dietas restrictivas: no comer sal o evitar los dulces sean beneficiosas. Un anciano saludable requiere de 0,8 a 1,5 gramos de proteínas por kilogramo de peso por día. Alguien que pesa 60 kilos precisa unos 60 gramos (porción) carne roja, pescado, quinua, soya... Al igual que en los adultos y los niños, los hidratos de carbono aportan entre el 55 al 75 por ciento de la energía total que se consume. Están en la pasta, pan y arroz, etc. También son indispensables unos 30 gramos de fibra diaria, contenida en las frutas, avena, granola y leguminosas. Los ancianos requieren grasas para absorber medicamentos liposolubles. Y además actúan como agentes de energía. Sobre los líquidos, el experto indicó que un adulto mayor sano debe ingerir entre uno y dos litros diarios. Quienes padecen de hipertrofia prostática o incontinencia urinaria tienen que beber la última taza de café o vaso de jugo de frutas a las 19:00, para no tener trastornos del sueño.
Vitaminas y descanso. El médico recomienda ingerir vitaminas A, E, C y D (que se obtiene con baños de sol). Además betacaroteno y antioxidantes, que están en todos los productos que tienen licopénico (color). Trate de olvidarse de la siesta. Los expertos recomiendan caminar después de las comidas y reposar máximo 30 minutos.

VEJEZ, UNA ETAPA VITAL DEL DESARROLLO HUMANO Por Lidia C. Antuña
El envejecimiento de la población es un fenómeno relativamente nuevo en la historia de la humanidad. Es un reto que hay que afrontar, en nuestros días es posible llegar a viejos y hay que envejecer correctamente. Sin embargo la vejez se contempla vulgarmente como una realidad que afecta a una parte de la población. Los viejos se configuran como una categoría independiente del resto de la sociedad. Nos encontramos con distintas concepciones de vejez. Hay una vejez cronológica que en realidad se basa en la edad del retiro del ámbito laboral, entonces decimos que a partir de los 65 años se es viejo. Existe una vejez funcional que utiliza viejo como sinónimo de incapaz o limitado. Esto es erróneo pues la vejez no significa incapacidad y hay que luchar con la idea de que el viejo es funcionalmente limitado. La vejez como cualquier otra edad posee su propia funcionalidad, las barreras a la funcionalidad de los ancianos surgen con frecuencia de las deformaciones y mitos sobre la vejez más que de reflejos de deficiencias reales. Pero si queremos encontrar una concepción de la vejez más equilibrada, podemos reconocerla como una etapa vital, basada en el reconocimiento que el transcurrir del tiempo produce efectos en la persona, la cual entra en una etapa distinta a las vividas anteriormente, semejante a otras etapas vitales como pueden ser la niñez, la adolescencia. La vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social. La Gerontología es de interés para toda las sociedades. Para el que envejece y para el profesional que le ayuda a envejecer correctamente. Se desarrolla como una nueva dimensión de varias ciencias y de varias profesiones, sobre todo en el campo de lo social y de la salud. Cada una define la vejez desde sus puntos de vista y tienden cada vez más a trabajar en equipos interdisciplinarios para trascender lo más posible las perspectivas propias de cada especialización. Solamente con la complementariedad de las diversas disciplinas podremos englobar la totalidad de estos fenómenos y descubrir su unidad y estructura dinámica. Generalmente tratamos a los viejos como niños, escuchamos sus preocupaciones como pueriles. Sin embargo una buena relación con ellos tendría que permitirles ser mas de lo que expresan de si mismos, porque esto les permitiría vivir la relación que tenemos con ellos como una relación de crecimiento. Otro de nuestros errores en el trato con los mayores es esa tendencia a identificar a los ancianos por lo que han sido o hecho: "empleado jubilado de...", "vivía en...", "tiene tres hijos", etc. De esta manera no reconocemos en ellos la existencia de una gran riqueza todavía por expresarse, es como si en sus realizaciones pasadas se agotara su riqueza existencial. Nos planteamos la necesidad de lograr una definición de la ancianidad desde el punto de vista del principal interesado, del que está envejeciendo. Para mejorar la calidad de vida de los mayores es necesario comprender qué significa ser viejo, cómo se ven los viejos a si mismos y cómo ven su vida. La capacidad de establecer una relación de calidad con las personas mayores no es el fruto de técnicas ni métodos, es el reflejo de la calidad de ser de aquel que interviene, al igual que el arte de ser viejo depende del modo como una persona se sitúa frente al devenir personal. La vida se desarrolla expresándose, cada anciano debe encontrar su lugar y su modo de expresión y nuestra ayuda desde la Gerontología debe tener como objetivo favorecer a su devenir personal. Aún en tiempo de vejez, el crecimiento personal es posible, porque la personalidad puede aún encontrar cómo expresarse y es la relación interpersonal la que ofrece la posibilidad de comunicación y está en nosotros ofrecerles el terreno donde desarrollarse. Cuando el adulto mayor llega a nosotros, es importante mantener varias entrevistas que nos permitan aproximarnos a su realidad.,conocer su relación con su familia, comunidad y entorno. Es fundamental saber con cuanto capital social y relacional cuenta. Recordemos que en la vejez hay un empobrecimiento de la calidad y cantidad de los miembros de la red social ,y que la competencia socio-afectiva y cognitiva está relacionada con estas redes familiares y sociales que la facilitan y potencian. Y está en nosotros armar las estrategias necesarias que le permitan recuperar esas competencias que le darán una mejor calidad de vida. Está en nosotros ofrecer nuevos modos de participación social, revalorizar las redes familiares y sociales que los arrancarán del anonimato y fortalecerán su identidad.

INVESTIGADORES ESTADOUNIDENSES IDENTIFICAN LOS GENES QUE PERMITEN LLEGAR A LOS 90 AÑOS SIN UN DETERIORO IMPORTANTE DE LA CAPACIDAD MENTAL
Se han reconocido nueve regiones genéticas asociadas con una larga esperanza de vida | 10 de agosto de 2006

Los genes que se asocian con la posibilidad de alcanzar los 90 años de edad y además hacerlo sin un declive significativo de la capacidad mental han sido identificados por científicos de la Universidad de Pittsburg, en Estados Unidos.
La mayoría de estas regiones genéticas se solapan con las áreas que predisponen a sufrir trastornos cardiovasculares, psiquiátricos y a la acumulación de daños producidos por el estrés oxidativo, según las conclusiones de este estudio, que ahora se publica en la revista "American Journal of Geriatric Psychiatry". Un centenar de personas de 90 años o más y con un nivel cognitivo medido mediante evaluaciones clínicas y psicométricas han tomado parte en este estudio, que ha identificado regiones del genoma humano que contribuyen a este envejecimiento "saludable". La mitad de los sujetos eran varones y la otra mitad mujeres. Los científicos compararon el ADN de las muestras del estudio con el de 100 jóvenes adultos de entre 18 y 25 años emparejados por sexo, raza, etnia y localización geográfica. Mediante este método, los autores del trabajo pretendían identificar las secuencias genéticas presentes en ambos grupos de edad. Además, los investigadores también tuvieron en cuenta factores como el tabaquismo, el consumo de alcohol y otros relacionados con el estilo de vida de estas personas para buscar posibles efectos interactivos sobre el envejecimiento. Los científicos lograron reconocer nueve regiones genéticas que estaban asociadas con una larga esperanza de vida. Algunas de estas regiones afectaban a mujeres y otras a hombres, pero nunca a ambos sexos a la vez. Estas diferencias no sorprenden puesto que las mujeres han mostrado ser más longevas que los hombres, según explicaron los investigadores. El estudio también subraya los efectos perjudiciales sobre el envejecimiento que tienen el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y los trastornos mentales.

DESARROLLAN UNA ESCALA DE RIESGO PARA LA DEMENCIA Associated Press, LONDRES
En un intento de pronosticar futuros casos de demencia, los científicos han desarrollado por primera vez una ''escala de riesgo'' de factores clave en personas de edad madura, revela un estudio publicado ayer. ''Esto se ha desarrollado para otro tipo de males como la diabetes y afecciones cardiovasculares, pero no teníamos una herramienta como ésta para calcular el riesgo de la demencia'', destacó la doctora Miia Kivipelto, catedrática adjunta del Centro de Investigación sobre la Vejez, en Estocolmo, quien dirigió el estudio. El trabajo, que fue publicado en la revista Lancet Neurology, fue realizado entre 1,409 personas de edad madura en Finlandia desde 1972 hasta 1987, quienes fueron reexaminados 20 años después en busca de señales de demencia. Aunque advierte que los resultados aún deben ser validados por otros estudios en distintos grupos, Kivipelto señala que la escala de riesgo pronosticó casos de demencia con una precisión aproximada del 70 por ciento. Los principales riesgos identificados por Kivipelto y sus colegas son prácticamente un reflejo de los factores de riesgo ya establecidos para los males cardiovasculares: la obesidad, la hipertensión y alto nivel de colesterol. Cada de uno de estos factores duplica la posibilidad de que una persona padezca de demencia, y si uno tiene los tres factores, las posibilidades son seis veces mayores, destacó Kivipelto. Desafortunadamente no hay tratamiento efectivo para la demencia y los expertos en enfermedades mentales admiten que el mal no sería del todo evitable. ''Si uno no presenta ninguno de los factores de riesgo no tiene garantía de que no vaya a sufrir de demencia'', dijo el doctor Jose Bertolote, Coordinador de Desórdenes Mentales de la Organización Mundial de la Salud. Los factores genéticos y la edad, que pueden ayudar a determinar los males mentales, simplemente no pueden ser modificados. Además otros factores de riesgo como consumo de alcohol, la dieta y el fumar, no son considerados en el estudio. El estudio también destaca la posibilidad de identificar factores de riesgo para la demencia, décadas antes de que se presente. ''Existe cierta evidencia que si algunos elementos son identificados y tratados en la edad madura, entonces se acrecienta la posibilidad de evitar la demencia'', dijo el doctor Alistair Burns, catedrático de psiquiatría en edad avanzada de la Universidad de Manchester. ''La demencia afecta por lo general a las personas de edad avanzada, y si vamos a plantear estrategias para prevenir la demencia, no hay caso de que comencemos a tratar a las personas en los 70 ú 80 años de edad'', destacó Burns. En un balance, el estudio sugiere que las enfermedades mentales podrían prevenirse. ''Las opiniones sobre la demencia en el pasado solían ser fatalistas'', indicó Kivipelto.

NIVEL SOCIAL BAJO ACELERA EL ENVEJECIMIENTO
Un estudio británico ha descubierto que el estrés al que se ven sometidas las mujeres de las clases más pobres deriva en un envejecimiento acelerado, de origen genético. El desgaste de una parte del ADN que se encarga de regular el buen estado de las células tiene su origen en los sobreesfuerzos y en el estrés que producen las dificultades. Este desgaste puede llegar a producir una diferencia de siete años de vida entre mujeres de la misma edad. Por Marta Morales. El envejecimiento biológico humano no depende sólo de nuestra buena salud, sino también de nuestro estatus social, señala un estudio realizado por un equipo de la unidad de Twin Research and Genetic Epidemiology (de investigación de gemelos y epidemiología genética) del St Thoma's Hospital de Londres, liderados por el profesor Tim Spector. Una esperanza de vida más corta está asociada a un nivel socio económico bajo, señala el estudio, que concluye que las personas que pertenecen a las clases populares envejecen más deprisa que aquéllas cuyo estatus social es más alto: la diferencia es de siete años con respecto a las personas de las clases más favorecidas. En el estudio, los científicos analizaron a 1.552 gemelas británicas de edades comprendidas entre los 18 y los 75 años, que provenían de clases sociales distintas. Además de realizar un cuestionario acerca de la ocupación, la educación, los sueldos, el tabaco, el ejercicio físico, la talla y el peso de las participantes, a las gemelas investigadas también se les tomaron muestras de sangre para la extracción de su ADN, que se investigó. La observación genética se centró particularmente en los llamados telómeros, es decir, los extremos de los cromosomas. Estas regiones de ADN son muy repetitivas y tienen la función de estabilizar estructuralmente a los cromosomas en la división celular y en el tiempo de vida de las estirpes celulares, entre otras funciones. El desgaste en ellos (la reducción de su longitud) podría ser un indicador biológico del envejecimiento humano, señalan los investigadores en un artículo publicado en la revista Aging Cell. De hecho, se pudo comprobar que los telómeros de las mujeres que pertenecían a clases sociales más bajas eran significativamente más cortos que los de las mujeres de clase alta. El estrés, origen del mal. Los científicos constataron que existía una diferencia biológica de siete años entre las mujeres de una u otra clase social que tenían la misma edad. Esta diferencia no puede explicarse sólo por cuestiones como la educación, la higiene, el tabaco o la obesidad, sino que, según los investigadores, podría ser originada por el estrés, que provocaría el envejecimiento de las células. La inseguridad laboral, más frecuente en medios populares, así como una auto-estima más baja o una sobrecarga de trabajo, podrían llevar a un esfuerzo que afectara al cuerpo hasta el punto de envejecerlo “prematuramente”. También se descubrió que aquellas mujeres de clase alta que habían “descendido” de estatus al casarse con alguien de clase más baja, también sufrían un envejecimiento acelerado, lo que refuerza la hipótesis de que una vida difícil, con problemas económicos de los que carecen las clases altas, puede afectar a esta parte de los genes responsable de nuestro envejecimiento. Este descubrimiento puede explicar asimismo la gran diferencia en la ratio de muertes entre las diversas clases sociales, ratio que no puede explicarse completamente sólo por los estilos de vida y los excesos que se hagan. La clase social y nuestra calidad de vida afectan no sólo al desarrollo o no de determinadas enfermedades: de hecho puede propiciar nuestro envejecimiento.
Siempre los genes. El equipo británico liderado por Tim Spector ha realizado en el pasado otros importantes descubrimientos. Por ejemplo, en 2004 publicaron un artículo en el que señalaban que el sentido del humor no es una cualidad intrínseca, sino algo que se aprende por la educación y la cultura. Asimismo, han encontrado que los factores genéticos tienen un papel importante en los desórdenes del sueño, como los ronquidos severos y sacudidas involuntarias de piernas. Este descubrimiento se basa en un estudio realizado con casi 2.000 parejas de gemelas. Para este equipo, la infidelidad de la pareja es asimismo de origen genético, ya que según otro estudio, si entre dos hermanas mellizas, una tiene una historia de infidelidad, el porcentaje de que la segunda también sea infiel es superior al 55%. En general, se estima que el 23% de las mujeres no son fieles. Otra investigación realizada por Tim Spector señala que los fumadores y los obesos se vuelven más viejos con mayor rapidez que las personas delgadas y no fumadoras. En este trabajo se obtuvieron evidencias, también a través de los telomeros, acerca de cómo y de cuánto envejecen a nivel molecular los individuos que fuman y padecen de obesidad. La música tendría asimismo un origen genético, según otra investigación de este equipo británico. Otros estudios con gemelos han mostrado asimismo que en el caso del dolor de espalda el factor más importante está en los genes: la posibilidad de heredar un problema discal llega hasta un 74%. Los factores genéticos suponen más del 50% de la variación en las posibilidades de sufrir dolor lumbar, según este estudio.

QUÉ ES EL ACCIDENTE CEREBRO VASCULAR?
(RPP Noticias) Conforme avanza la edad, aumentan las posibilidades de padecer alguna enfermedad crónica no transmisible y los factores de riesgo para hacer un cuadro de accidente cerebro vascular (ACV). Entre ellos se encuentran: la hipertensión, obesidad, colesterol elevado, vida sedentaria, consumo de cigarrillos y diabetes. El stroke o accidente cerebro vascular (ACV), mal llamado “Derrame” es la interrupción en el flujo sanguíneo en cualquier área del cerebro. En el 70-80% de los casos se obstruye una arteria y la sangre no llega al cerebro, infartándose la zona no irrigada. El otro 20% se debe a hemorragias cerebrales de diversa índole. El Stroke afecta mayormente a personas con una edad superior a los 50 años y podría mellar las funciones comprometidas en el territorio cerebral implicado. Quienes han sufrido ya un ACV tienen hasta nueve veces más posibilidades de sufrirlo de nuevo que una persona que no lo ha tenido, es por ello de vital importancia que los cuidados sean más rigurosos. Un dato alarmante es que las muertes por Stroke están casi a la par con las producidas en las pistas por accidentes de tránsito. Los mayores factores de riesgo se dividen en: modificables como hipertensión, diabetes, colesterol elevado, obesidad, tabaquismo, alcoholismo, drogas y sedentarismo entre otros y los no modificables como edad, género, herencia, raza y localización geográfica. El ACV se presenta generalmente de manera súbita, puede ser fluctuante o progresivo en horas. Los síntomas principales son: pérdida de visión por un ojo y disminución del campo visual, pérdida de sensibilidad o disminución de fuerza en una parte del cuerpo, dificultad para articular, repetir o comprender palabras y nominar objetos; mareos, incoordinación, dificultad para tragar, etc. El paciente debe ser llevado de inmediato a un centro de salud para su diagnóstico y tratamiento antes de que la situación sea irreversible. Es posible que se desarrolle presión arterial elevada, sin embargo en ningún caso esta debe disminuirse bruscamente, porque se reduciría el torrente sanguíneo al cerebro dañándolo más. El tratamiento farmacológico inmediato incluye la disolución del coágulo a través de un procedimiento conocido como “trombolisis”, que de tener éxito, revertiría los síntomas por completo, permitiendo al paciente continuar con su vida normal. Es importante resaltar que los especialistas coinciden en que ninguna sustancia usada como “irrigador” cerebral ha demostrado eficacia en el tratamiento o prevención de un ACV y sólo se utilizan fármacos para la prevención de un segundo evento. En cuanto a estos podemos mencionar el Clopidogrel de Sanofi Aventis, un anticoagulante que evita que los vasos sanguíneos se obstruyan por lo que previene un segundo accidente cerebro vascular, ataque cardiaco, infarto al miocardio o problema vascular periférico. Este antiagregante plaquetario es una de las más importantes herramientas dentro del arsenal terapéutico para la prevención de otros ACV. La gran cantidad de estudios clínicos que respaldan la eficacia de Clopidogrel lo han llevado a ser el tratamiento más utilizado en la prevención de un segundo infarto por un gran número de pacientes a nivel del mundo colocándose dentro de los cinco principales productos en venta a nivel mundial. Como muchas otras enfermedades crónicas, el tratamiento farmacológico debe ir de la mano de una correcta alimentación. Los pacientes deben retirar de su dieta las grasas saturadas, y aumentar el consumo de verduras, hortalizas y frutas debido a su alto valor en vitaminas y antioxidantes así mismo deben incluir en su dieta alimentos ricos en Omega 3 y 6 como, pescado y cereales, en este punto los cereales andinos como la Kiwicha y la Quinua han de mostrado muy buenos resultados.

OTRO ÁNGULO: ENVEJECER Por Clara Recio
Durante los siguientes 44 años, México experimentará un cambio demográfico tremendo, como no hay antecedentes en el mundo. En ese lapso, la población mexicana mayor de 60 años aumentará en un 20 por ciento. (En Europa, esa transición ocurrió a lo largo de un siglo entero). Juan González Llamas, director de Gerontología del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores —Inapam— señaló que la situación podría ser dramática, pues la demanda en materia de servicios de salud, empleo, vivienda y recreación crecerán sensiblemente. Es seguro que ocurrirá así: ya en la actualidad, cuando los adultos mayores suman apenas el 7.7 por ciento de la población total del país, hay graves deficiencias en la atención a los viejos necesitados. Un ejemplo: el 70 por ciento de las personas de 60 años de edad o más carecen de seguridad social, y hay únicamente 300 geriatras (especialistas en envejecimiento) para atender a los 8.3 millones de personas adultas mayores que viven en México. Sin embargo, dicen los especialistas, el colapso que se generaría por ese cambio demográfico podría evitarse si se ampliara la cobertura de los programas sociales que en la actualidad atienden a ese sector pero que por ahora son limitados. La preocupación, se afirma, no es que para entonces haya más viejos, sino cómo generar las condiciones para que en esa etapa la vida de ellos sea sana, activa y participativa. Hace unos días, un portavoz de la Secretaría de Gobernación anunció que la política de población que se ha aplicado en el país desde hace casi 25 años tendrá “cambios profundos” para evitar que la población disminuya a largo plazo. Y es claro que no hay marcha atrás: el Subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la SG lo advirtió: “Estamos viendo las proyecciones de la población hacia 2015 y 2030, y la tendencia en México es la de ir al envejecimiento de la población. El Director de Geriatría del Inapam, consultado para conocer con mayor detalle los retos que enfrentará el país cuando esa tendencia se haga realidad, explicó: “Hace 25 años, el Gobierno de México emprendió una política poblacional exitosa, que tuvo como propósito disminuir la tasa de fecundidad para lograr un desarrollo equitativo, pero se olvidó de las repercusiones que generaría el aumento del número de viejos en el futuro”. En el país —ya lo dijimos— hay 8.3 millones de personas de 60 años o más, que constituyen el 7.7 por ciento de la población total. En 2050 serán 36.2 millones, y representarán el 28 por ciento de la población del país.) En este momento, no hemos sido capaces de dar respuesta a todas sus necesidades”. En materia de salud, alrededor del 30 por ciento de los adultos mayores están protegidos por el Seguro Social y reciben una pensión por vejez, pero el restante 70 por ciento están desprotegidos, y casi todos viven en las zonas rurales (las más pobres del país). Eso muestra lo limitado de los programas de envejecimiento saludable —que tienen que ver con la salud física, mental y social—, y ésa es una condición crítica, porque genera una sobrecarga para las familias, dijo el funcionario. El de educación es el sector más atrasado, pues la mayoría de los viejos son analfabetos o tienen la primaria o la secundaria incompletas. Tampoco disponen de viviendas dignas, y las calles de la mayoría de las comunidades no tienen las adaptaciones necesarias para que puedan llevar a cabo sus actividades, por lo que los viejos se vuelven más dependientes y se aíslan. Las familias han cambiado también. La mayoría de las mujeres salen a trabajar, y los viejos quedan en casa sin nadie que los ayude. Los clubes del Inapam o clubes de la Tercera Edad fomentan la formación de redes sociales entre los ancianos, que desarrollan algunas actividades que los mantienen ocupados y crean vínculos de amistad que previenen problemas emocionales como la depresión, o físicos como algunos males crónicos. Pero la cobertura no es suficiente. “Más que cambiar la política poblacional, se deben cubrir los vacíos que hay, y consolidar los programas que ya existen, para que alcancen carácter universal”, concluyó el especialista. La verdad es que esos programas casi no se conocen fuera de la ciudad de México, y las personas que alcanzan la vejez en soledad enfrentan muchos y muy serios problemas. Y es que México, y los mexicanos, no están listos para envejecer.

JARDINERÍA COMO UNA OPCIÓN TERAPÉUTICA. UNA INICIATIVA QUE PROMUEVE UN ENVEJECIMIENTO ACTIVO Por Mariana Rivera
Entre marzo y julio, 103 estudiantes del primer año de Terapia Ocupacional de la UNL enseñaron a y aprendieron de los abuelos del Hogar San Pablo. El tema que los convocó fue la jardinería como una manera de ponerles vida y motivación a estos adultos mayores. "En la vida no se termina de aprender, siempre hay algo nuevo por saber. Estaba con ansias de que vinieran, no por el bien mío sino el de ustedes". Éstas fueron las palabras de despedida y agradecimiento de Luis, de ochenta y tantos años, hacia los alumnos de la carrera de Terapia Ocupacional que concurrieron al Hogar San Pablo, adonde vive, para enseñarle jardinería. En realidad, el aprendizaje fue mutuo en estos últimos cuatro meses, durante el desarrollo del proyecto de extensión denominado Jardinería, una opción terapéutica y preventiva de la inactividad, de la UNL. Este proyecto de extensión de cátedra -financiado por la Secretaría de Extensión de la UNL- contó con el aval del Pami para desarrollarlo, ya que la mayoría de los abuelos que viven en este hogar son beneficiarios de esa obra social. El objetivo general era generar un espacio intergeneracional donde los alumnos pudieran transferir conocimientos con un nivel acorde a las necesidades sociales y los abuelos pudieran aprender a educar su tiempo libre. "La falta de actividad trae discapacidades tempranas y por eso queríamos prevenirlas, además de apuntar a que los abuelos pudieran sentirse útiles, transmitir conocimientos y valores", aseguraron Cecilia Iturraspe, administradora del geriátrico, y la Prof. Mariana Ramón, directora del proyecto. "A partir de ahí se formó un grupo de alumnos, profesionales y abuelos, todos con idéntica dignidad humana pero quizás diferentes en lo que tiene que ver con el nivel de conocimiento y experiencias. En ese espacio se generó un compromiso asumido entre todos para lograr los objetivos", continuaron. Como los resultados obtenidos fueron "más que halagadores", mañana se ofrecerá una jornada de difusión de esta experiencia en la sede del Pami, denominadas "Promoviendo un envejecimiento activo".
Cada uno a su manera. La mayoría de los abuelos no se manejan de manera independiente por las patologías o discapacidades que padecen. Sin embargo, gracias a la adaptación de las herramientas de trabajo o las tareas que se iban coordinando, cada uno pudo participar de las que podía, de acuerdo a sus ganas y posibilidades. El hogar cuenta con 80 abuelos pero al comedor asisten diariamente entre 25 y 30 abuelos. Los que no participaron directamente en los talleres, a veces lo hicieron de otra manera. Por ejemplo, uno de los abuelos un día escuchó que se necesitaba un plano del hogar y, como es técnico constructor, lo hizo, sin importarle que el día en que tomaba las medidas llovía y estaba con su silla de ruedas afuera. Otros abuelos colaboraron lijando y pintando las mesas que se compraron para que puedan disfrutar del jardín del hogar, y hasta las decoraron con dibujos. Las profesionales aseguraron que "la actividad movilizó y generó vida entre los abuelos, los motivó y quedaron pendientes de las plantas, por ejemplo, atentos a si las hormigas las invaden o si el perro las rompe". También remarcaron "la relación que se generó con los alumnos porque están en el primer año de la facultad y desconocen totalmente lo que es la vejez. Los chicos estuvieron permanentemente en contacto con los abuelos. Además, aprendieron de otra forma y esto dio como resultado un rendimiento académico diferente. Además, los abuelos pudieron tener los materiales y los elementos necesarios para llevar adelante el proyecto".
Primero estuvo el no. En relación a los talleres, Cecilia Iturraspe y Mariana Ramón aseguraron que "los abuelos empezaron trabajando eligiendo qué iban a hacer, decidiendo y expresando lo que les interesaba. Fueron tomando decisiones, algo que quizás hacía mucho tiempo que no hacían. Además, el hecho de que ellos fueran los que generaran cosas fue algo distinto y los movilizó mucho". Sin embargo, aclararon que "la negativa de los abuelos estuvo desde el comienzo de la propuesta porque pensaban que ellos no lo iban a poder hacer por no poder caminar, ver, o manejar adecuadamente sus manos. Por eso, primero les propusimos usar la mano, reencontrarla como parte del cuerpo y así fue como hicieron afiches en donde dibujaron un jardín a partir de las manos. Después trabajamos con el olor, el sabor, etc.". Por último, concluyeron insistiendo en que "desde el punto de vista económico, social, tecnológico y médico se logró sumar años a la vida y ahora el desafío es ponerle un poco de vida a esos años que se sumaron, para que continúe teniendo sentido vivir la vida con dignidad. También queremos que sirva como ejemplo para otros abuelos que están inactivos para mostrarles los logros alcanzados". Para finalizar la experiencia, se organizó una fiesta que convocó a todos para compartir un té con tortas, que los mismos alumnos hicieron para demostrar su interés en estos abuelos.
Testimonios. Rubén: "Fue una experiencia extraordinaria sobre todo por la diferencia de edad que había con las chicas y la gente grande. Fue muy importante el conocernos y después nos entusiasmamos todos. Mariana, la profesora, es muy positiva y nos traía nuevas ideas, que a todos nos gustaban. Elegí hacer la parte de las flores, armé carteles para las plantas aromáticas y medicinales que plantamos, y colaboré todo lo que pude con una sola mano que manejo con las chicas. Me sirvió mucho esta experiencia y aprendí cosas que no sabía. Quedé a cargo de regar las plantas, ésa es mi función. Tengo un rosal que plantamos y en cuatro días salieron siete pimpollos, es como tener un hijo".
Luis: "Ayudamos a hacer algo porque participamos según pudimos. Estoy enfermo de la cadera y no puedo hacer mucho. Algunos plantaron y trasplantaron plantas. Yo dibujé y hablé con los estudiantes. Fue algo entretenido y el miércoles vamos al Pami para la reunión en donde vamos a contar esta experiencia".
Luis: "Les enseñé a trabajar con la pala porque yo sabía al haber trabajado en una quinta pasando San Nicolás. Me gustó mucho el trabajo que hice y había chicas que sabían algo de trabajar con la pala. Preparamos la tierra y después plantamos unas plantas y las regamos. Les decía cuándo había que apisonar la tierra".
Alba: "Participé en todo lo que pude. Dibujé y planté plantas. El trabajo fue muy lindo y todos participamos, como pudimos".
Un descubrimiento. Los alumnos del primer año de la carrera de Terapia Ocupacional debían realizar un autoinforme de la experiencia realizada en el Hogar San Pablo. En general, agradecieron esta forma de aprender, tras haber demostrado sentirse muy comprometidos con lo vivido. Uno de ellos escribió: "Hoy descubrí un nuevo lugar. Y allí estaban, en una semioscuridad, casi inmóviles. Te extendí la mano y sólo me mirabas. Insistí, aunque con miedo a un nuevo rechazo. Y tu risa cansada, que pedía ayuda, me hizo reflexionar e ir al oscuro, tomar tu silla y llevarte a la luz del sol". La Prof. Mariana Ramón, directora del proyecto, opinó que "preparamos a los alumnos para venir al hogar pero sólo fue un apoyo técnico para indicar qué actividades hacer y cuáles iban a ser los requerimientos. Aprendieron por las vivencias muchas cuestiones relacionadas con los adultos mayores, fue una experiencia fuerte que asumieron con mucha responsabilidad".

«CUIDARSE ES FUNDAMENTAL; LLEGAMOS A LA VEJEZ SEGÚN LA FORMA EN QUE HEMOS VIVIDO»
Francisco Manuel Álvarez Álvarez es vicepresidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Asturias. Desde hace siete años ocupa la dirección médica del Sanatorio Adaro, el único de las Cuencas especializado en la atención a personas mayores.
-¿Cuál es la principal enfermedad asociada a la vejez que se detecta en las Cuencas?
-Fundamentalmente son las enfermedades de carácter respiratorio crónico y todas aquellas vinculadas a factores de riesgo vascular. En las comarcas mineras hay una mayor tasa de envejecimiento que se explica por diversos factores. Desde el punto de vista social ha habido una emigración importante intrarregional y también estos territorios participan de todas las mejoras que se han puesto en marcha en cuanto a prevención de enfermedades y promoción de la salud, que han permitido prolongar la esperanza de vida.
-¿Qué claves deben seguirse en la atención a mayores?
-Desde el punto de vista de la geriatría hay que hacer una valoración integral. La valoración médica que se hace de la persona debe complementarse con un estudio de cuál es su capacidad funcional, es decir, su facilidad para realizar tareas básicas de la vida diaria como comer, vestirse o ir al baño. También se analiza la capacidad de realizar actividades instrumentales, aquellas que van a permitir a la persona vivir con cierta independencia en el ámbito comunitario. Este grupo abarca la toma autónoma de medicación, la capacidad para manejar las finanzas, salir a la compra o tomar el trasporte público. Además, se valora el entorno social, la capacidad cognitiva y el estado de ánimo del paciente, porque los cuadros depresivos son muy frecuentes entre las personas de edad avanzada.
-¿Cómo pueden prevenirse estas enfermedades?
-Es importante tener en cuenta las actividades de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad que se hacen desde atención primaria para minimizar los efectos de la enfermedad cuando ésta se presenta. A nivel personal, también es muy importante cuidarse. La prevención es fundamental porque envejecemos según la forma en que hemos vivido. Podemos ir preparando un envejecimiento saludable desde los primeros años de la etapa adulta. En todas las edades, y especialmente en la vejez, es bueno mantener una dieta saludable, evitar alcohol y tabaco y desarrollar una actividad física acorde a la edad y a la capacidad funcional. Además, es fundamental mantener la interrelación social con amigos y familiares, porque todo eso va a influir en el bienestar. La importancia del estado de salud autopercibida es enorme, ya que esa percepción influye mucho sobre la situación real de la persona mayor. Por último, hay que prevenir de manera específica los períodos en los que las personas mayores tienen que ser hospitalizadas, pues ese tiempo de ingreso supone un factor de riesgo para incapacitarse.
-¿Qué papel desempeña la familia?
-La sociedad va cambiando, pero actualmente aún es muy importante el papel del familiar cuidador. El perfil suele ser el de una mujer de más de 50 años, pariente directa de la persona mayor y que se dedica íntegramente a cuidar de ella. La familia es un gran soporte desde el punto de vista social y sanitario, ya que, en casos de discapacidad severa, los cuidadores se encargan de administrar los medicamentos, controlar los síntomas de las enfermedades de sus familiares y avisar a los profesionales cuando sea necesario. El problema es que los cuidadores actuales empiezan a ser personas de una cierta edad que están velando por personas de más de 85 años. Por eso debemos atender las enfermedades crónicas tanto físicas como psicológicas de esos cuidadores.
-¿Y la atención domiciliaria?
-Es cierto que las personas prefieren estar en su entorno social y familiar el mayor tiempo posible y una de las principales alternativas que tenemos es la atención domiciliaria.
-¿Algún consejo más para las personas mayores?
-Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas hay que estar pendientes de que las personas mayores se mantengan bien hidratadas y estén protegidas del sol con gorras, cremas o ropas amplias cuando salen al exterior.

BUENA NUTRICIÓN, ANTIOXIDANTES Y EJERCICIO COMBATEN ENVEJECIMIENTO
La teoría del doctor Perricone, parte de la vanidad de las personas para proponerles una vida saludable, es decir les promete cambios visibles en su rostro y cuerpo, pero lo que está cambiando es la calidad de vida. Resultado de más de dos décadas de investigaciones para revertir y disminuir los procesos degenerativos que llegan con la edad, el dermatólogo clínico Nicholas Perricone escribió el libro "Secretos para una piel joven", que propone un programa de 28 días para la renovación dermatológica del rostro y el cuerpo. El libro, que incluye recetas, ejercicios y cuidados de la piel, es publicado por vez primera en México y establece que la inflamación celular precipitada es la causa principal del envejecimiento que puede contrarrestarse con una dieta nutritiva, ejercicios y suplementos nutricionales. Paulo Figueiredo, director distribuidor para América Latina del Programa Perricone, explicó a la Agencia Mexicana de Noticias que el libro, publicado por Editorial Porrúa, es una síntesis de todo el conocimiento existente en la materia, con el que ha configurado un programa de tres etapas para reducir la inflamación, retardar y revertir las huellas del envejecimiento. "Este libro es la base de la pirámide de todo lo que es la teoría del doctor Perricone, donde lo más importante es la nutrición, por eso incluye la dieta de tres días y el programa de 28; habla mucho sobre los ingredientes que hay que comer, los que se deben evitar y aquellos que son ricos en antioxidantes", explicó Figueiredo. El directivo, quien estuvo a cargo de la presentación del libro, aseguró que toda la propuesta del doctor Perricone es para la salud y la belleza de adentro hacia afuera; comer saludable, contando siempre en todas las comidas con carbohidratos, proteínas y grasas. La teoría del doctor Perricone, dijo, parte de la vanidad de las personas para proponerles una vida saludable, es decir les promete cambios visibles en su rostro y cuerpo, pero lo que está cambiando es la calidad de vida. "El no es una persona preocupada con la vanidad, está preocupado por la salud y la salud viene de adentro, si estamos bien, si no estamos demasiado estresados, comiendo bien, nos vemos bien, los importante del libro y de la teoría es de adentro hacia afuera", reiteró Figueiredo. El autor de este programa basa sus investigaciones en los estudios de otros, lo que hace, expuso, es concentrar toda la información que hay en el mercado para verterla en su libro, que es la conclusión a la que ha llegado y que le ha dado resultados. El libro, indicó, es de fácil seguimiento y de gran apoyo para las personas, habla de la nutrición como base de una vida saludable que contrarreste el envejecimiento, él como varios médicos han llegado a esa conclusión en las dietas que se proponían. "Secretos para una piel joven" es un sistema de rejuvenecimiento para la piel del rostro y el cuerpo a través de tres pasos: La dieta Perricone, basada en el consumo de proteínas, antioxidantes y grasas, el consumo de alimentos nutricionales y el uso tópico de la línea de productos antioxidantes creados por el propio dermatólogo clínico. La propuesta del Programa Perricone 28 días es quitarse 10 años a través de la nutrición que debe incluir proteínas, verduras, frutas, legumbres, cereales, acompañados por condimentos como el aceite de oliva y las mostazas. Entre los alimentos que propiciarán cambios es la piel y en el cuerpo destacan la pechuga de pollo o de pavo, sin piel ni hueso, el pescado; aguacate, berenjena, brócoli, champiñones, espárragos, lechuga, pepino, melón, ciruelo, frutas del bosque, cebada, legumbres y algunos productos envasados como aceitunas, atún en agua, sardinas y caldo de pollo sin sal. Aunque la nutrición es fundamental, la teoría del doctor Perricone incluye otras recomendaciones básicas como el ejercicio, dormir al menos ocho horas, evitar el estrés y el consumo de alcohol y tabaco. Fuente: Notimex

DIETA SANA, EJERCICIO FÍSICO Y ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA, LOS SECRETOS PARA ENVEJECER SALUDABLEMENTE
El 48ª Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología que se desarrolló en Pamplona el 23/06/2006 estuvo dirigido a la ciencia y a la clínica biológica. Durante las ponencias varias, los expertos explicaron en qué consiste el envejecimiento, el papel de la genética en esta etapa vital, los efectos de la dieta rica en antioxidantes sobre la salud y la longevidad, entre otros aspectos. Mónica de la Fuente, catedrática de Fisiología la Universidad Complutense de Madrid, fue la encargada de exponer los resultados de las últimas investigaciones que han obtenido en su laboratorio sobre los efectos de la ingestión de una dieta con antioxidantes sobre la salud de los individuos y su longevidad funcional. La hipótesis de la que han partido en su investigación es que “la oxidación o el estrés oxidativo que tiene lugar en nuestras células al avanzar la edad es la causa del deterioro funcional que sucede en el envejecimiento y que conduce al aumento de morbilidad y mortalidad”. La ingestión de cantidades apropiadas de antioxidantes podría restaurar el correcto funcionamiento del organismo. Una dieta rica en antioxidantes es aquella rica en frutas y verduras: “por citar algunos ejemplos: antioxidantes conocidos como la vitamina C se encuentra en buenas cantidades en las naranjas o en los kiwis; el licopeno en el tomate, la vitamina E en los frutos secos —y en el aceite de oliva virgen extra—, los polifenoles en muchos cereales, en vegetales de color, en frutas como la uva, etc.”, recordó esta experta. En este sentido, de la Fuente señaló cuatro pilares en los que una persona debe sustentar su estilo de vida, para “asegurarse, en un gran porcentaje, una mejor y mayor longevidad que la que le correspondería por su carga genética”: una nutrición adecuada, una actividad física apropiada, evitar hábitos nocivos —tabaco, alcohol en exceso, falta de sueño—, y, de forma importante, una “buena actitud ante la vida”. Asimismo, indicó que la realización de ejercicio físico moderado por personas de setenta años “rejuvenece su sistema inmunológico más de 20 años”. El efecto es el mismo que ingiriendo cantidades apropiadas de antioxidantes en la dieta, como aseguró esta experta: “hemos comprobado que la realización de ejercicio moderado aumenta las defensas antioxidantes de las células inmunitarias de la misma forma que lo hace la ingestión comentada. “Si tenemos en cuenta que las funciones inmunitarias que analizamos son predictores de longevidad, ese “rejuvenecimiento” parece asegurar más años de saludable esperanza de vida”, concluyó. Genética: Por lo que respecta a la actitud frente a la vida, esta catedrática indicó que las personas con estrés emocional, ansiedad o depresión tienen unos parámetros inmunitarios típicos de individuos de mayor edad, de ahí que “sentirse feliz ayude a mantener la salud y a conseguir una mayor longevidad” José Regidor, catedrático de Biología Celular en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, explicó qué papel juega el patrimonio genético de cada uno de nosotros en el proceso de envejecimiento y destacó la importancia de la Biogerontología, que “supone estudiar el envejecimiento como un proceso natural, no como un enfermedad”. Regidor señaló que aunque no hay genes de envejecimiento ni una determinación para envejecer de una determinada manera, sí existen situaciones en que la dotación génica de las personas puede influir en la forma de envejecer: “esto significa que nuestros genes van a condicionar nuestro envejecimiento, pero no lo van a determinar. En este juego, el patrimonio génico de cada persona puede permitirle un mejor envejecimiento o una mayor longevidad, pero no lo va a determinar”. Y concluyó su exposición asegurando que “en estos momentos se estudian las peculiaridades génicas que pueden permitir un mejor proceso de envejecimiento”. Estas enfermedades representan la primera causa de mortalidad y discapacidad en el mundo. Las enfermedades infecciosas representan la primera causa de mortalidad y discapacidad (pérdida de años de vida productivos) en el mundo.

"EL ESPÍRITU DE LA GERIATRÍA ES DAR VIDA A LOS AÑOS Y NO AÑOS A LA VIDA" Por Isidoro Ruipérez.
Isidoro Ruipérez asegura que el principal objetivo de la SEGG es que "las personas mayores dejen de sufrir y se mueran sólo cuando se tengan que morir y, a ser posible, sin dolor ni sufrimiento".
Tal y como están las cosas, ¿es un problema envejecer?
No. El envejecimiento es un reto fantástico y un tema transversal y emergente en los países desarrollados. Hoy día, en España, es posible envejecer bien y con calidad. El espíritu de este 48º Congreso de la SEGG, y de la Geriatría y la Gerontología en general, es dar vida a los años y no años a la vida. Es posible vivir muchos años y además con calidad. Envejecer no debe ser un problema.
De los expertos que vienen al Congreso, ¿esperan los profesionales temas realmente novedosos?
Viene gente muy buena, entre ellos el profesor Laurence Rubenstein que es el número uno de la geriatría mundial. Viene de California y vamos a presentar juntos el Tratado de la Geriatría Española. Es el primer tratado de Geriatría en España. Recoge, en más de 800 páginas, 80 capítulos sobre todos los temas estrella de atención al mayor. Es el libro que necesitaría una persona para ser especialista.
Se ha puesto de manifiesto en los prolegómenos de este congreso que hace falta una mayor formación de médicos geriatras. ¿No se imparte en las universidades
Las facultades no forman especialistas, los formamos los servicios docentes. Hay 22 en España, en Navarra, ninguno. Las facultades de Medicina dan clases de Geriatría, algunas más que otras, pero la especialidad se realiza por la vía MIR en los hospitales docentes. Somos 22 hospitales docentes y formamos 50 especialistas al año, número que hay que ir aumentando poco a poco.
¿Considera que se está haciendo demasiado negocio al amparo de los servicios a los mayores?
Yo creo que no. Si alguien cree que se está haciendo demasiado negocio es probable que resulte defraudado porque el tema de la vejez es un tema de escaseces... ¿negocio, dónde?... con residencias que cuestan 3.000 euros ¿quién paga eso? Los convenios de los centros con las administraciones públicas son bajos, las pensiones son bajas... una buena atención a la dependencia no es barata.
¿Falta una apuesta real por los servicios públicos en vez de los privados?
La mayoría de las plazas en España, efectivamente, son privadas. Hay miles de plazas privadas vacías porque no se pueden pagar y muchos más miles de personas mayores en listas de espera. El PIB en España está muy por debajo en estos menesteres que el resto de Europa.
Uno de los aspectos sobre el que va a tratar este congreso es el relativo a la valoración del grado de dependencia que tiene una persona mayor concreta...
Sí. El principal ponente es el doctor Rubenstein que la introdujo como un método científico. La valoración es fundamental para no equivocarnos. Hay que determinar quién debe realizar esa valoración porque de ahí van a colgar una serie de prestaciones de tipo económico y de servicio. En cuanto a la ley, o hay un compromiso sanitario o, evidentemente, los objetivos no serían los adecuados.
Participar en esta valoración ¿es una demanda de los geriatras?
No estamos demandando nada. Nuestra sociedad científica es absolutamente acorporativa entre otras razones porque hoy en día buscar un geriatra para un puesto de trabajo es casi imposible. Nosotros, como otras muchas instituciones, pedimos que la valoración de la dependencia sea equitativa en todo el Estado Español, que se hable el mismo idioma. Si una persona es dependiente del grado moderado o grave que lo sea en todos los lados, que una comunidad no exija unas determinadas condiciones y otra, otras. En segundo lugar, pedimos una valoración correcta, lo que exige técnicos, no sólo geriatras, sino psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, etc... porque no es tan fácil. Esta ley es de servicios sociales, no lo discute nadie, pero necesita el compromiso de los servicios sanitarios para que pueda llegar a buen fin. Hay que tener en cuenta que la atención a la dependencia no es sólo un tema de atender a los abuelitos, que estén calientes y coman, porque si hay una dependencia es porque hay una trombosis, una fractura, un Alzheimer, etcétera, y todo eso requiere atención sanitaria. No se trata de medicalizar una ley social, sino de trabajar juntos.
¿Quiere decir que falta la vertiente sanitaria, en concreto la de su especialidad?
En un anciano, las cosas no son como parecen. Una persona muy mayor un poco despistada te lleva a decir: es un alzheimer, está senil... pero a lo mejor con un estudio científico más detallado vemos que en realidad está triste, tiene un poco de depresión, se ha quedado viudo. Una vez evaluada la persona, hay que analizar si esa dependencia es reversible. La atención geriátrica tiene mucho que decir tanto en la valoración correcta como en la hipotética reversibilidad. Una vez que no es reversible, y que está bien medido, entramos en el grado de dependencia y en la prestación que necesita.
Ha comentado que Navarra está por debajo de la media europea en asistencia geriátrica...
Sí. Tiene mucho que mejorar. De cinco hospitales, sólo uno tiene Geriatría. La sanidad navarra tiene mucho prestigio pero la Geriatría es su asignatura pendiente. Pese a que el Hospital de Navarra fue pionero, sólo él mantiene este servicio, fantástico por cierto, pero sigue solo. En el Estado, entre 2003 y 2005, los servicios geriátricos crecieron un 4% mientras que el envejecimiento de mayores de 80 años, un 8%. Se va por detrás de las necesidades y si se hacen cosas es porque el crecimiento aprieta. Hay mucho que hacer. Navarra tenía en 2003 y sigue en 2005 con el mismo

EL MUNDO DESENFOCADO
La principal causa de ceguera en mayores de 60 años guarda es la degeneración macular, un trastorno cuyo tratamiento es aún limitado. La enfermedad. ¿Qué es?: La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad degenerativa que lesiona la mácula. Al ser la zona de mayor agudeza visual, la enfermedad lesiona el campo visual. ¿Cómo se origina?: Al inicio se ven torcidas las líneas rectas y deformados los objetos. Más adelante aparece una mancha en el centro del campo visual. ¿Qué es la seca o atrófica?: Es un tipo de DMAE que conlleva una desaparición progresiva del epitelio pigmentario retiniano. Es la más frecuente y supone el 85 por ciento de los casos. Afecta al 10 por ciento de los mayores de 60 años. ¿Qué es la neovascular o húmeda?: Es la forma más grave y se caracteriza por la aparición de nuevos vasos sanguíneos de origen coroideo en la mácula. Afecta al 10 por ciento de los mayores de 60 años y es la responsable del 90 por ciento de los casos de ceguera. ¿Cuáles son los síntomas?: Visión borrosa, líneas rectas que parecen torcidas o inclinadas, dificultad para evaluar las distancias y alturas, mayor sensibilidad a la luz, mayor necesidad de luz para distinguir los objetos y aparición de un área oscura en el centro de la visión. ¿Cómo se diagnostica?: Con pruebas de agudeza visual, examen de dilatación de las pupilas y una tonometría, que mide la presión del ojo. La lucha contra la enfermedad tiene dos frentes: conocer su origen y dar respuestas farmacológicas al enfermo porque ninguno de los tratamientos paliativos hace retroceder el deterioro causado, aunque puede conseguir detenerlo. La DMAE suele aparecer a partir de los 55 años, aunque al principio «puede no provocar síntomas y es el retinólogo quien la descubre. Eso sí, normalmente el paciente acude a la consulta tras notar algo extraño al mirar objetos con formas rectas, que suelen verse distorsionados y con una mancha central», mantiene Borja Corcóstegui, presidente de la Sociedad Española de Retina y Vitreo. Después, en fases tempranas se produce una pérdida de la visión central, que aparece borrosa o distorsionada. Pese a la crudeza de los síntomas, la mitad de los afectados no recibe tratamiento. Hasta el momento, los clínicos han determinado una serie de factores de riesgo para sufrir la enfermedad. Desde los demográficos, como la clara prevalencia que tiene en el envejecimiento o su mayor frecuencia en mujeres, a los cardiovasculares, como la aterosclerosis, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y diabetes. Pero también se han señalado factores nutricionales como el consumo de tabaco y alcohol y otros puramente oculares, como la hipermetropía, tener iris claros o la cirugía de cataratas. Ahora factores genéticos. A esta lista se han añadido esta semana los factores genéticos, el origen biológico. Hasta el momento se suponía que jugaban un papel importante, pero se desconocía hasta dónde. Científicos de las universidades estadounidenses de Iowa y Columbia atribuyen a dos genes el 74 por ciento de las cegueras vinculadas a la DMAE.. El denominado 'factor H' es un inhibidor de la respuesta inmunológica a la infección, aunque aumenta significativamente el riesgo de enfermedad, pero su presencia junto al 'factor B' hace que éste desempeñe un papel de activación de la enfermedad. El 'factor H' produce una proteína que da por terminada la respuesta inmunológica a una infección bacteriana o vírica una vez eliminados los elementos patógenos, lo que evita daños al tejido sano. Sin embargo, sus mutaciones parecen originar una fuerte inflamación que puede dañar la retina. Manuel Sánchez Salorio, director de la Fundación Instituto Gallego de Oftalmología, va a iniciar un complejo estudio sobre la genética molecular de la DMAE. Con la investigación intentará determinar el riesgo relativo de una persona para padecerla, identificar algunos de sus subtipos, conocer los mecanismos moleculares de su patogenia y, con todo ello, «diseñar dianas moleculares que bloqueen el proceso patogénico en sus fases más iniciales». Conocer la genética de la enfermedad, como ha hecho en parte el estudio de las universidades de Iowa y Columbia, ayudará a dar soluciones. En estos momentos sólo existen dos tratamientos de partida para intentar frenar la evolución de este mal, que no para erradicarlo, y uno todavía en fase de aprobación. Para la degeneración macular húmeda, la responsable de los casos de ceguera, se manejan dos tratamientos: cirugía láser y terapia fotodinámica, aunque ninguno la cura. Tratamientos: El primero tiene un carácter destructivo y su utilización está en retroceso. Además, tras la cirugía láser existe un riesgo bastante elevado de que vuelvan a desarrollarse nuevos vasos sanguíneos, que son los responsables de la enfermedad. La terapia fotodinámica, la más extendida, supone la inoculación de un medicamento en el brazo, que llega a los vasos sanguíneos del ojo. Cuando esto ocurre, se ilumina el ojo con una luz durante 90 segundos, lo que provoca la activación del medicamento que destruye los nuevos vasos pero sin destruir el tejido saludable. El problema es que esta terapia retrasa la velocidad a la que se pierde la visión, pero ni la detiene ni la restaura. Ahora está abierta la posibilidad de la aprobación en España de una tercera terapia que en vez de enfrentarse a la lesión trata la patología. Eso sí, sólo está indicada para la forma húmeda de la DMAE. Así, se reduce el exudado y crecimiento de los vasos sanguíneos anormales, limitando la progresión de la enfermedad y ayudando a preservar la visión.

EL SUICIDIO ALTRUISTA
En la Antigüedad, suicidarse (sui-sí mismo, ciudius-matar), era un acto consentido y en muchas ocasiones considerado honroso; se entendía que la vida merecía la pena ser vivida en términos de cualidad más que en cantidad. La primitiva iglesia cristiana se negó a celebrar los ritos de muerte en las personas que lo cometiesen por considerarlos actos contrarios a la razón y pecaminosos. Las legislaciones medievales ordenaban la confiscación completa de los bienes, además de múltiples humillaciones en el cadáver. El suicidio es la manifestación de dolor más grande a la que una persona se puede enfrentar. No tener motivos para seguir viviendo, no encontrar sentido ni valor en la propia existencia. Es imprescindible la voluntariedad en la acción de quitarse la vida. No puede proceder de un acto en el que la muerte es sólo permitida, esto es, no causada ni directamente querida por la persona. El cumplimiento de acciones inevitables aún a riesgo de perder la vida no son suicidios. La frustración origina un estado emocional que predispone a actuar de forma agresiva, pero sólo en determinadas condiciones y en personas propensas. Los psicólogos clínicos nos indican que, una vez que se han roto las defensas psicológicas, es mayor la posibilidad de que la persona se deje vencer por la tensión emocional cuando ésta aparece. El comportamiento es más grave debido a sentimientos de culpa o porque es necesario poder comunicar algo con un impacto equivalente. El acto del suicidio podría ser considerado como un intento de superación de una situación que resultó incontrolable en personas desprovistas de la suficiente energía para enfrentarse a ella. Una de las características de nuestras sociedades más desarrolladas es el envejecimiento progresivo de la población. Actualmente, la dependencia puede llegar a ser prácticamente total en edades muy avanzadas. Se hace imprescindible prestarles ayuda, cuidarles en esos últimos momentos de la vida. Este es un hecho que nos diferencia y nos enorgullece, por qué no, de otras culturas actuales y antiguas, en las que un tipo de suicidio llamado altruista se presentaba en diversas situaciones: cuando se traspasaba el umbral de la vejez, cuando las mujeres enviudaban o cuando clientes y servidores perdían a su jefe. El suicidio se entendía como un deber impuesto por obligaciones externas al individuo, nunca como un derecho a elección. Con su incumplimiento eran frecuentes la represión social mediante la deshonra o los castigos religiosos. Las llamadas "rocas de los abuelos" en la civilización goda, el "largo viaje" de los mayores esquimales o la "separación voluntaria" en algunas tribus indígenas de América del norte. Estas personas eran parte de la comunidad, se encontraban integradas en su grado máximo y, probablemente por este motivo, preferían no causar dolor y trabajo a sus congéneres. Mientras mayor fuera el deseo de satisfacerlas, de amarlas y hacerles más llevaderas sus vidas, más alto sería el condicionamiento para ese "gesto altruista". Muchas de nuestras personas mayores, en la desesperación que les puede provocar la soledad, la pérdida de seres queridos o el padecimiento continuo de algún tipo de dolencia, expresan el deseo de morir, pero... atención, no de matarse. Es un matiz muy importante y diferenciador de este acto que requiere de una voluntariedad más que evidente. Pero, ¿qué ocurre con aquellas personas que cuidan a nuestros mayores, generalmente de edad avanzada también? Han cuidado durante su vida a todos los miembros de su unidad familiar y están viendo muy próximo el advenimiento de su vejez. Saben de las dificultades y conocen los valores y las prioridades de la sociedad actual. ¿Cuántas veces hemos escuchado de boca de una persona cuidadora, mujeres en su inmensa mayoría: antes de que mis hijos pasen los que estoy pasando yo, me tiro por el puente…?¿No es éste un mensaje pre-suicida altruista? Cerca del 95% de las personas suicidas padecían algún trastorno psíquico como depresión y ansiedad, y algunas enfermedades orgánicas contribuyen a través de diversos mecanismos como la limitación en la movilidad, el dolor crónico, sensación de cansancio continuo o tratamientos prolongados que afectan el estado de ánimo. Después de años de cuidados prolongados, de falta de reconocimiento social e institucional, de soledad, carencia de tiempo para sí mismos y de mayor prevalencia de enfermedades, las personas cuidadoras no expresan otra cosa sino el deber cumplido aun a costa de la propia vida. Si analizamos su perfil comprobaremos que el 84% son mujeres, con un edad media de 52 años; el 62 % no reciben ayuda de nadie, y la dedicación que ofrecen requiere un mínimo de 40 horas semanales, muchas de ellas nocturnas. El 10% no han tenido hijos, y eso repercute en la posibilidad de recibir ayudas del entorno familiar más cercano; casi un 20% lleva más de 10 años realizando esas funciones. El reconocimiento de una obligación ineludible, de una condena social que puede generar agresividad en algunas personas cuidadoras contra sí mismas, o contra las cuidadas; es frecuente que dirijan su frustración hacia quien les cuidan, con demandas progresivamente en aumento y sin límites aparentes que favorezcan sentimientos de culpabilidad, olvidarse de sí, cansancio extremo, estrés, sensación aislamiento e ideas suicidas en las personas cuidadoras.

ENVEJECER CON CALIDAD DE VIDA ASEGURADA. Por José Antonio Chapman
He escuchado decir que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido. Cuanta verdad encierra esa afirmación, más aún en Cuba dónde el adulto mayor recibe una privilegiada atención que le permite vivir rodeado de cariño, afecto y respeto no sólo de sus seres más queridos. Traigo el tema a colación porque en Holguín hay elocuentes ejemplos de la positiva atención que reciben los adultos mayores, verdad que frena todo intento de ver la realidad existente de manera oblicua. Envejecer con calidad de vida asegurada tienen los adultos mayores en nuestro país y en Holguín los círculos de abuelos devienen fuerza testimonial de incalculable valor. En estas agrupaciones de personas con juventud acumulada el desafío al reto que representa el paso del almanaque es una constante. Ejercicios físicos, visitas a lugares de interés histórico y social, participación en festivales deportivos recreativos con atractivas composiciones gimnásticas, son algunas de las actividades que de manera sistemática realizan los adultos mayores en todos los municipios holguineros. Algo debe quedar claro. En Cuba la vejez no es estorbo ni enfermedad y mucho menos quiere decir olvido, es la fortuna de un privilegio que contiene ese tesoro inigualable de superar constantemente las expectativas de vida. Hasta aquí los ejemplos tienen un matiz deportivo con fuerte presencia de la cultura y la recreación física. Los factores sociales, las perspectivas de géneros, aspectos conductuales así como la actividad intelectual activa, favorecen un envejecimiento con elevada calidad de vida que en Cuba está garantizada. Entre los factores sociales la familia es el centro fundamental de las relaciones sociales mientras en lo concerniente a los aspectos conductuales la adecuada nutrición y los ejercicios físicos juegan un rol decisivo. En Holguín crece la incorporación del adulto mayor a la actividad intelectual, tema de amplio diapasón y que va desde la creación de obras de arte que salen convertidas en literatura, pintura, danza o música hasta la matricula en estudios universitarios. Por esa imponente cascada de años acumulados, cuanto de hermoso tiene la atención a las personas que peinan canas y son dueñas a la vez del privilegio de haber vivido lo suficiente para seguir en la entrega continua de la experiencia fertilizada con sabiduría. Sobran razones entonces para volver sobre la afirmación portada de este comentario. La muerte no llega con la vejez sino con el olvido y en Cuba no hay olvido porque el envejecimiento con calidad de vida asegurada así lo confirma. Fuente: Radio Angulo Digital/ Martes 28/03/06

'EL PODER GRIS: LAS VENTAJAS DEL ENVEJECIMIENTO' Ponente: Enrique Gil Calvo
Natural de Huesca (1946), este prestigioso ensayista, galardonado con numerosos premios, entre otros el 'Anagrama', el 'Espasa' y el 'Jovellanos', Gil Calvo se referirá en su ponencia a los cambios que se están produciendo, tanto en el plano individual como social, en la concepción de la vejez en las sociedades modernas desarrolladas, como consecuencia del enorme incremento de la población anciana, sin precedentes históricos. Profesor titular de Sociología Política en la Universidad Complutense de Madrid, considera que en la actual etapa de desarrollo socioeconómico del mundo occidental la inversión de la pirámide poblacional y, por tanto, la preponderancia de personas de edad madura y avanzada, responde a un proceso permanente que emerge como «efecto endógeno de la propia dinámica poblacional» y que tendrá sus principales manifestaciones a medio plazo (2025-2050) como una crisis aguda causada, según el profesor Gil Calvo, por «las modificaciones que ya se están produciendo, debido a la interacción entre la 'baby boom' de los 60/70 y el 'baby bust' de los 80/90». Ventajas de la vejez. Entre las principales consecuencias sociales, culturales, económicas y políticas, este analista social observa una clara transformación en los modelos perceptivos de la opinión pública respecto a la categorización social de la vejez, cuya caricaturización estigmatizante se está desvaneciendo, para dar paso a una nueva visión de carácter positivo, sustentada en lo que podría denominarse una verdadera «revolución cultural de la vejez». «Los actuales viejos están empezando a sentirse más orgullosos de pertenecer a un segmento y a una nueva sociedad anciana, en la que comienzan a experimentar las ventajas de una cierta forma de 'poder gris', de recuperación de la voz por parte de la clase de edad anciana, debido al incremento de su poder adquisitivo medio, de sus relativas cuotas de independencia y bienestar personales, al nivel sociocultural alcanzado, a la progresiva revalorización de su capital humano, a cierta resistencia a anticipar su jubilación y abandonar sus compromisos laborales y profesionales y a su creciente importancia en el mercado electoral de los votos», reflexiona este autor de numerosos libros, los dos últimos 'Máscaras masculinas, héroes, patriarcas y monstruos' y 'La ideología española'. Gil Calvo añade que todos estos factores conducen «a la necesidad de reinventar la propia naturaleza de la vejez, aprendiendo a construirla socialmente y a definirla ante la opinión pública de una forma enteramente nueva. Y para ello, los viejos renegarán de los valores atribuidos a la vejez, que la conceptuaban como una edad de la dependencia social y pasividad rentista». Con la participación del prestigioso sociólogo, se da por concluida la primera fase de este VI Foro Cívico, en el que, desde el pasado abril, han intervenido expertos en la materia como María Teresa Bazo y Jesús Arpal. El reinicio de la segunda parte del ciclo está previsto para el próximo otoño, con dos conferencias y una mesa redonda.

ENVEJECIMIENTO EN EL ESPACIO Patrick L. Barry
Pensemos en un par de hermanos, gemelos idénticos. Uno de ellos consigue un trabajo de astronauta y se aventura por el espacio, el otro permanece en la Tierra. Cuando el gemelo viajero regresa a casa, descubre que es más joven que su hermano. Esta es la paradoja de los gemelos de Einstein, y aunque parezca extraño, es correcta. La teoría de la relatividad nos dice que cuanto más rápido se viaje en el espacio, más lento se viaja en el tiempo. Sin embargo, algunos investigadores comienzan a creer que el viaje espacial podría tener el efecto contrario. Podría hacerte prematuramente viejo. «El problema de la paradoja de Einstein es que no tuvo en cuenta la biología, específicamente la radiación espacial y la biología del envejecimiento», dice Frank Cucinotta del Centro Espacial Johnson. Mientras que el astronauta gemelo avanza por el espacio, explica Cucinotta, sus cromosomas están expuestos a los penetrantes rayos cósmicos. Esto puede dañar sus telómeros, pequeñas «tapas» moleculares en los extremos de su ADN. Aquí en la Tierra la pérdida de los telómeros está asociada al envejecimiento. Hasta ahora el riesgo no ha sido una gran preocupación. El efecto en los astronautas del transbordador o de la estación espacial, si hubiera alguno, sería muy pequeño. Los astronautas viajan en órbitas que se encuentran dentro del campo magnético protector de la Tierra, el cual repele la mayoría de los rayos cósmicos. Pero en el 2018 la NASA planea enviar humanos fuera de esta burbuja protectora para regresar a la Luna y finalmente viajar a Marte. Los astronautas de estas misiones podrían estar expuestos a los rayos cósmicos durante meses. «La realidad es que tenemos muy poca información sobre [la conexión entre] la radiación y la pérdida de los ´telómeros´», comenta Jerry Shay, un biólogo celular del Centro Médico de la Universidad de Texas en Dallas (EE.UU). Con el apoyo de la NASA, Shay y otros colaboradores están estudiando el problema. «Telómeros» Como la mecha de una bomba de tiempo, los telómeros son largas cadenas de ADN repetitivo que se acortan cada vez que una célula se divide. Cuando los telómeros se vuelven demasiado cortos, la vida de la célula se termina; no puede dividirse más, así que entra en un estado que se denomina «senescencia replicativa». Sin esta mecha inherente, las células humanas serían capaces de continuar creciendo y dividiéndose indefinidamente. De hecho, los científicos creen que las células evolucionaron los telómeros como una forma de prevenir el crecimiento celular sin control de los tumores cancerígenos. Debido a los telómeros, la mayoría de las células humanas sólo pueden dividirse entre 50 y 100 veces antes de que la bomba de tiempo se apague. Una teoría actual sobre el envejecimiento sostiene que conforme las células del cuerpo de una persona empiezan a alcanzar el límite impuesto por los telómeros, la falta de células nuevas y frescas causa los síntomas típicos del envejecimiento: piel arrugada, órganos que fallan, depresión inmunológica, etc. La pérdida de los telómeros como la causa del envejecimiento sigue siendo materia de debate. El hecho de que los telómeros acortados van asociados con el envejecimiento está bien documentado. Por ejemplo, se sabe que la gente con telómeros más cortos no vive, en promedio, tanto como las personas que tienen telómeros más largos. La correlación, sin embargo, no prueba que los telómeros sean la causa; quizás este justificado pensar que los telómeros cortos son un marcador del envejecimiento. Investigaciones recientes, realizadas por Frank Cucinotta y sus colegas, muestran que la radiación de núcleos de hierro (un componente importante de los rayos cósmicos) daña los telómeros de las células humanas. Para probar esto, expusieron placas de laboratorio que contenían células sanguíneas humanas (linfocitos) tanto a haces de rayos de núcleos de hierro como a rayos gamma. Hasta hace poco, este complicado análisis del daño de los telómeros habría precisado una cantidad de tiempo prohibitiva. Pero una nueva técnica de coloración celular denominada RxFISH (Hibridación in situ con fluorescencia) permitió a Cucinotta y a sus colegas ver varios telómeros simultáneamente. «Obtuvimos el sorprendente resultado de que las partículas de hierro son mucho más dañinas para los telómeros que los rayos gamma», dice Cucinotta, quien sugiere que esta diferencia puede obedecer a un camino de daño más ancho para los núcleos de hierro. Las hebras del telómero se pliegan en lazos alargados, como pequeños nudos en los extremos de los cromosomas. Los rayos gamma sólo pueden golpear un lado de esos lazos o el otro, pero los núcleos de hierro pueden afectar a ambos lados al mismo tiempo, infligiendo un daño duradero en el telómero. La tarea ahora es cuantificar el riesgo de daño «telomérico» que pueden sufrir los astronautas. Con toda probabilidad, los efectos serán modestos. Por ejemplo, los astronautas que han tenido la mayor exposición a la radiación espacial, como los astronautas del Apolo que viajaron a la Luna, tienden en promedio a tener cataratas alrededor de 7 años antes que otros astronautas. Las cataratas son un síntoma común de envejecimiento.

¿ES COMPATIBLE LA VEJEZ CON LA SEGURIDAD VIAL?
Envejecer no es un proceso patológico pero hay parámetros físicos y psíquicos que comprometen la vida El deterioro visual y auditivo propio del envejecimiento puede afectar negativamente a la conducción, sin embargo, cada caso merece una valoración individual. El sentido común y la vigilancia estrecha son las recomendaciones principales para determinar si los ancianos están o no capacitados para conducir. Sentido común y vigilancia estrecha son las recomendaciones óptimas para determinar si una persona mayor está o no capacitada para conducir sin poner en riesgo su seguridad y la del resto de conductores, ya que cada caso merece una valoración individual. "El envejecimiento no es un proceso patológico, pero hay parámetros propios del mismo, fisiológicos y psicológicos, que caminan muy en paralelo y hay que conocer e identificar, y que pueden comprometer la seguridad de los mayores de 65 años", explicó Susana Pacheco, psicóloga del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, durante el foro "Envejecimiento y Seguridad Vial". Dos ejemplos de estas características son la esterotipia que, además de producirse por una afección del lóbulo frontal, puede llevar a conductas esteriotipadas a nivel cognitivo que reducen la flexibilización de la reacción ante elementos imprevistos; o la reducción de la visión periférica, física pero también psíquica: "El anciano reduce al máximo todo lo que supone un coste de ansiedad excesivo y es más lento, lo que es una ventaja porque economiza energía, pero también puede ser un peligro", detalla Pacheco, asegurando que "las circunstancias de riesgo de los mayores en la conducción no son por acción sino por omisión de acciones que pueden comprometer su vida". Las palabras de esta experta, que ha estudiado los casos de 19 mayores de 65 años accidentados, corroboran las advertencias de Jesús Minaya, de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, quien aseguró que la capacidad de conducción empieza a disminuir a los 55 años y se acelera a partir de los 65. En este sentido, Minaya señaló que "a igualdad de trauma, la gravedad de las lesiones tras un accidente, aumenta espectacularmente a partir de los 55 años", lo que implica hospitalizaciones más largas y mayor riesgo de complicaciones, pero que "sobre todo, es la mayor morbilidad coexistente en estas edades lo que puede impedir una conducción segura". Alteraciones y patologías. De hecho, ya los cambios fisiológicos propios del envejecimiento pueden afectar negativamente, tales como las alteraciones a nivel visual y auditivo, la menor velocidad de conducción de los nervios periféricos y la alteración de la capacidad y control muscular, lo que da lugar a una lentificación psicomotora y aumenta el tiempo de reacción. Si a ello sumamos patologías como las cardiovasculares, neurológicas, endocrinológicas reumatológicas, y trastornos del sueño, junto a las enfermedades visuales y auditivas, el resultado es que "aunque en números absolutos, los mayores tienen menos siniestralidad, la relación con el número de kilómetros recorrido aumenta mucho el número de siniestros". En concreto, pasan de una tasa inferior al 7 por ciento (propia de conductores de entre 18 y 20 años) a alrededor del 26 por ciento a partir de los 70, según datos de un estudio europeo presentado en el simposio por Joan Serra, doctor en Seguridad Vial. En cuanto al efecto de los fármacos, muy consumidos en estas edades, Minaya advirtió de que, sobre todo, pueden influir negativamente sobre la conducción los antihipertensivos, neurolépticos, antidiabéticos, ansiolíticos y anticolinérgicos, y que aumentan el riesgo de accidente la benzodiopecina, los antidepresivos y las insulinas. "A mayor número de patologías crónicas y polifarmacia, mayor probabilidad de accidente", dijo.

EVITAR LA DEPRESIÓN EN LOS ADULTOS MAYORES ES EL GRAN DESAFÍO DE LA SOCIEDAD ACTUAL
En 2000 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró epidemia a los trastornos afectivos en Latinoamérica. Estudios recientes revelaron que la depresión en la tercera edad predispone a padecer Alzheimer. Las personas mayores -65 años o más- son particularmente vulnerables a sufrir trastornos psiquiátricos y, pese a que los tratamientos son más efectivos en este segmento de la población, el sistema médico y la sociedad en general subestima la afección. Tener planes y mantener el cerebro ejercitado serían clave para evitar la patología. Un viejo prejuicio. “Vejez es igual a enfermedad”, es una expresión que revela cierto prejuicio. Esto no significa que a los adultos mayores no les quepa la posibilidad de sentirse mal, aunque es común ver en los consultorios que cuando una persona vieja consulta por algún mal se le responda: “no tiene nada, sólo vejez”. Las personas comienzan a envejecer desde el momento mismo de la concepción. “El cerebro de una persona añosa no es la versión deteriorada del cerebro de un individuo joven, porque a nivel del sistema nervioso central, envejecimiento y maduración psicológica son indistinguibles, y de hecho son sinónimos -explica Sergio Strejilévich, consejero de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares para América Latina-. Para que una persona adquiera las características psicológicas e históricas a medida que va avanzando en la vida, tiene que envejecer”. Según Strejilévich, el ser humano evolucionó con un sistema en el que crecimiento psicológico o maduración psicológica dependen de mecanismos cerebrales ligados al envejecimiento del cerebro. Este esculpe en su estructura la historia biológica y cultural de cada individuo. ¿Cómo? Modificando las formas de cada neurona y el modo en que se conecta una con otra. El cerebro, a su vez, cambia en términos microscópicos para ir asentando nueva información. “Plasticidad cerebral”. Según indicó el especialista, otra de las formas en que se modifica la estructura cerebral es haciendo nacer nuevas neuronas, algo que se consideraba imposible hasta hace algunos años, y que ahora se sabe es un mecanismo que comparten casi todos los seres vivos con sistemas nerviosos desarrollados. Además, hay un proceso muy particular que se denomina apopstosis neuronal y que es la muerte neuronal programada. Aquí el cerebro mata neuronas o hace que algunas se sacrifiquen en función de hacer más perfecto su funcionamiento. “Lo interesante, y esto cambia el concepto de envejecimiento, es que este mecanismo de muerte celular que habitualmente fue vinculado a la vejez, sucede desde la vida intrauterina hasta que la persona muere, y es particularmente intenso en la adolescencia”, informó Strejilévich. El aprendizaje se logra limitando la cantidad de respuestas y de procesos posibles frente a cada situación en particular, proceso que implica sacrificar parte de la red neuronal y limitarla. Ahora bien, para madurar se sacrifican neuronas y por eso se pierden reservas neuronales; como consecuencia la persona se hace cada vez más vulnerable a eventos que pueden aparecer azarosamente. “Se cambia estabilidad y eficiencia por vulnerabilidad a nivel del sistema nervioso central, y por eso los sujetos añosos son particularmente sensibles a los trastornos neuropsiquiátricos”, señaló Strejilévich, para quien sería, este que acaba de explicar, el desafío que tienen las neurociencias respecto de cómo afrontar el alargamiento que está teniendo la vida. Frecuente en geriatría. La depresión es el síntoma neuropsiquiátrico más común en geriatría, y el impacto funcional es igual o mayor que en otras edades. Esto es paradójico, porque el sistema médico no reacciona de la misma manera. La consecuencia es que hay una tendencia a pensar que a una persona vieja no le molesta estar deprimida; que la depresión llega con la vejez y que es algo natural. Como contrapartida, Strejilévich señala que el tratamiento de la depresión en personas mayores es más efectivo que en personas más jóvenes. En tal sentido, se supone que si el paciente llegó a los 65 años sin tener depresión, tiene más posibilidad de recuperarse que quien comenzó a deprimirse a los 20 años.

LA ALIMENTACIÓN MEDITERRÁNEA REDUCE EL RIESGO DE ALZHEIMER Por Isabel Perancho
Alimentos mediterráneos. Las personas mayores cuya alimentación se basa en un consumo elevado de frutas, verduras, legumbres, cereales, algo de pescado y un poco de alcohol, y menos lácteos y carne, esquema que caracteriza la denominada dieta mediterránea, tienen menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer que aquéllas, de su misma edad, que siguen otras pautas para nutrirse. Aunque ya se había teorizado sobre los beneficios para el cerebro de esta conducta alimenticia, los estudios previos que habían evaluado por separado algunos de estos nutrientes arrojaban datos contradictorios. Un nuevo trabajo estadounidense, publicado en el último 'Annals of Neurology', disipa estas dudas y demuestra que consumir simultáneamente estos productos es claramente beneficioso para mantener la salud mental. La investigación, patrocinada por el Instituto Nacional del Envejecimiento de EEUU, siguió durante cuatro años a dos millares de mayores sanos de Nueva York (EEUU). Periódicamente, se analizaron sus datos médicos y neurológicos y se obtuvo información sobre sus hábitos alimentarios. Según su nivel de cumplimiento de la pauta mediterránea, se les asignaba una puntuación del cero al nueve. Durante el estudio, 262 participantes desarrollaron Alzheimer. Los autores comprobaron que las personas con puntuaciones más altas en el consumo de alimentos mediterráneos presentaban un riesgo significativamente menor de sufrir la demencia. En concreto, por cada punto de más, la probabilidad descendía alrededor de un 10%. El análisis sugiere que el efecto protector aumenta cuanto mayor es el consumo, es decir, depende de la dosis. Así, se comprobó que, comparados con los que más se alejaban de este tipo de dieta, los consumidores medios de estos productos tenían una probabilidad hasta un 21% inferior de sufrir el mal. Esta reducción del riesgo llegaba a ser del 40% en aquéllos con puntaciones más altas. Para evitar que otros factores pudieran estar influyendo sobre los resultados, los autores tuvieron en cuenta aspectos como la edad, el sexo, la raza, el nivel educativo, la ingesta calórica, el peso corporal, el consumo de tabaco y la presencia de otros trastornos de salud en los participantes, relacionados con la probabilidad de sufrir la demencia. Aún así, la asociación entre el tipo de alimentación y el riesgo de la dolencia neurodegenerativa siguió siendo relevante. Las ventajas de esta dieta para prevenir otros problemas de salud, como los cardiacos, algunas formas de cáncer e, incluso, sus beneficios sobre la mortalidad total son conocidos. Se suponía que ocurriría lo mismo en el caso de la salud mental, pero las investigaciones al respecto se habían hecho evaluando el papel de ciertos nutrientes de forma aislada, como antioxidantes del tipo de la vitamina C o del pescado. Éstos no habían hallado una relación ventajosa. Para los autores de este último trabajo, el fallo